Inicio > Actualidad, Ciencia, Medicina, Microbiología > ¿Premio Nobel para la medicina tradicional china? Pues va a ser que no

¿Premio Nobel para la medicina tradicional china? Pues va a ser que no

13 octubre, 2015

 

5-elementosHace unos días el Instituto Karolinska de Suecia dió a conocer a los ganadores del Premio Nobel de Medicina. Entre ellos ha sido galardonada la investigadora china Tu Youyou por el descubrimiento de un medicamento muy eficiente contra la malaria. La investigadora ha afirmado que este nuevo tratamiento fue posible gracias al ancestral conocimiento de la medicina tradicional china. Pero ¿es cierto?

A la hora de recoger su flamante Premio Nobel la científica china Tu Youyou ha declarado que la artemisinina, el compuesto que identificó como un potente medicamento antimalárico

es un regalo a la población mundial de la medicina tradicional china

Y que

El descubrimiento de ese tratamiento es un ejemplo exitoso de una investigación colectiva en medicina tradicional china

¿Significa esto entonces que esa antigua medicina es efectiva y que se deberían tener en cuenta sus “tratamientos” a la hora de luchar contra las enfermedades? Pues bien, no nos dejemos llevar por estas tan impactantes declaraciones de todo un Premio Nobel y analicemos el proceso que llevó a este importante descubrimiento.

Allá por el año 1967 se inició en China el llamado proyecto 523, nombre en clave para una iniciativa militar secreta del gobierno y el ejército chinos durante la guerra de Vietnam. El nombre hacía referencia al 23 de mayo, día que el proyecto fue puesto en marcha. El objetivo del mismo era la búsqueda de nuevos medicamentos contra la malaria, no por motivos altruistas (pero eso a la larga ya importa poco) sino por imperativos de la geopolítica del momento.

Hồ Chí Minh, Zhou Enlai, Mao ZedongDurante la guerra de Vietnam, las tropas comunistas tanto regulares como guerrilleras sufrían más bajas por esa enfermedad que en combate, de tal manera que el líder vietnamita Ho Chi Minh, el Primer Ministro de la República Democrática de Vietnam del Norte y el Primer Ministro de la República de China convencieron al Gran Timonel, Mao Zedong para iniciar un proyecto de investigación en masa orientado al desarrollo de nuevos medicamentos antimaláricos que servirían, tal y como se indicó en una de las reuniones

Para tener a las tropas aliadas [comunistas se entiende] listas para el combate.

Para ello se reclutaron más de 500 científicos chinos. El proyecto se dividió en dos corrientes principales, una para la investigación de remedios provenientes de la medicina tradicional china y otra para el desarrollo de compuestos sintéticos.

Es a esta primera línea de trabajo a la que se incorpora entre otros la propia Tu Youyou tal y como ella misma ha escrito en la prestigiosa revista “Nature”. Analizando la larga y prolija literatura “científica” que la medicina tradicional china ha venido desarrollando en los últimos milenios, la recién galardonada y otros investigadores seleccionaron en una primera fase la nada despreciable cifra de más de 2.000 preparaciones y recetas de hierbas utilizadas en la medicina tradicional china. Siguiendo los protocolos de la medicina científica se seleccionaron 640 de ellos como posibles actividades antimaláricas. Los 380 extractos, obtenidos a partir de más de 200 hierbas chinas, más prometedores se evaluaron en una tercera fase en un modelo de experimentación animal de infección de ratones de laboratorio frente a la malaria. Y al final todo este impresionante trabajo permitió años después el descubrimiento de un compuesto, la artemisinina como un potente antimalárico al haber superado las pruebas correspondientes en otro modelo de experimentación animal adicional utilizando monos.

artemisinina

Es decir, mientras la medicina tradicional china utilizaba infinidad de remedios diferentes para “curar” la malaria, sólo después de un impresionante trabajo colectivo siguiendo los más rigurosos protocolos y estándares científicos fue posible descubrir un medicamento efectivo y por tanto, descartar el resto de “tratamientos” ineficaces contra esta enfermedad, que por cierto llevaban siglos siendo administrados a millones de enfermos chinos sin ningún resultado apreciable. Por cierto, siguiendo la tradición de la medicina china  de que casi cualquier cosa cura casi todo, la familia de plantas de donde se extrae la artemisinina también se ha utilizado para “tratar” los más variadas enfermedades desde tiempos inmemoriales: fiebre, hemorroides, etc.

medicina tradicional china medicamento tigre

Y ya para terminar este famoso proyecto 523 en su variante de desarrollo de compuestos sintéticos también permitió la invención de otros tres antimaláricos como la pironaridina, la lumefantrina y la naftoquina.

Así entonces, de este caso se pueden extraer diversas y valiosas conclusiones. Primera, únicamente el método científico aplicado de manera rigurosa permite extraer conocimiento válido y efectivo, ya que la “medicina” tradicional china (como el resto de las “terapias” alternativas) no son más que la administración aleatoria de los más diversos “tratamientos” según la particular idea, opinión o pálpito del chamán de turno; pero por supuesto, como esta “medicina” carece de un verdadero “control de calidad”, los tratamientos efectivos que alguien pueda haber encontrado por puro azar se mantienen por siempre escondidos entre los otros miles de posibles “terapias” ineficientes (cuando no directamente dañinas) que otros curanderos también han “desarrollado”.

Segunda, los modelos de experimentación animal, tanto con roedores como con monos fueron fundamentales para demostrar la efectividad del medicamento contra la malaria, antes de su ensayo en la población humana.

Y tercera, este caso demuestra el poder de la ciencia cuando se le asignan los recursos necesarios tanto en personal como en instalaciones y medios, ya que incluso un país que en las décadas de los años 60-70 del siglo pasado no sobresalía especialmente en materia científica al final fue capaz de producir un medicamento que ha salvado la vida a millones de personas, compuesto por cierto que al no costar decenas de miles de euros por paciente como otros ha podido ser distribuido por todo el mundo, países del tercer mundo incluidos. Por tanto, una muestra más de que no sólo no es necesario sino que es contraproducente dejar en manos de la iniciativa privada y el capitalismo más salvaje una faceta absolutamente estratégica del bienestar común.

Entradas relacionadas:


  1. 13 octubre, 2015 en 7:41

    Reblogueó esto en jagabaldondominguez.

  2. bestasalvaxe
    13 octubre, 2015 en 8:11

    Bueno es un componente que se encuentra en la naturaleza, que los chinos de hace cientos de años la usasen no quiere decir que porque no esté documentando en otro lugar solo ellos tengan su “patente”, es como decir que los huevos de las gallinas son de España y ahora su uso en todo el mundo es gracias a los españoles, simplemente ganas de darse unos méritos a su país que incluso se me antoja obligados por sus superiores.

  3. 13 octubre, 2015 en 10:34

    bestasalvaxe

    Las farmaceúticas llevan décadas patentando cualquier compuesto natural que tenga propiedades terapéuticas porque lo que se patenta no es el compuesto en sí sino la aplicación médica. Por tanto este compuesto también podría haber sido patentado.

  4. 13 octubre, 2015 en 20:41

    Un excelente trabajo de farmacognosia. Saludos

  5. 14 octubre, 2015 en 7:57
  6. Adolfo
    20 octubre, 2015 en 15:55

    Señor o señora mío/a
    No dudo de sus cualidades analíticas pero, catalogar a un médico chino de chamán es como decir en Occidente que un curujano no es más que un barbero, puede que es sus inicios la mtc fuera cosa de chamanes, lo mismo que la cirugía era asunto de barberos.
    Solo decirle que sus análisis caen bien por aquí, espero que sea consciente que su artículo sería el hazme reír en la comunidad médica China. Con todos mis respetos a la medicina occidental que tantos logros ha conseguido.

  7. 20 octubre, 2015 en 19:14

    Adolfo

    A ver si nos documentamos antes de descalificar. Vayamos por ejemplo a la Wikipedia:

    “La medicina tradicional china se basa en el concepto de chi (o energía vital) equilibrado, que se cree que recorre el cuerpo de la persona. Quienes practican esta medicina proponen que el chi regula el equilibrio espiritual, emocional, mental y físico y está afectado por las fuerzas opuestas del yin («energía» negativa) y el yang («energía» positiva). Según la medicina china tradicional, la enfermedad ocurre cuando se altera el flujo del chi y se produce un desequilibrio del yin y el yang.”

    A lo mejor a ti esto no te parece chamanismo, pero te informo que a estas alturas del siglo XXI nadie ha encontrado chi, yin, yang o el patachán.

    Pero prosigamos con la Wikipedia:

    “Conjunto de síntomas que señalan respecto a la totalidad del organismo y de ningún órgano concreto en especial:
    Respecto al Qi: Insuficiencia de Qi./ Hundimiento de Qi./ Bloqueo de Qi./ Qi Rebelde.
    Respecto a la Sangre: Insuficiencia de Sangre./ Estasis de Sangre./ Calor en la Sangre./ Pérdida de Sangre.
    Respecto al Jing (esencia): Insuficiencia de Jing prenatal./ Insuficiencia de Jing postnatal.
    Respecto a Yin/Yang: Insuficiencia de Yang (también Colapso de Yang)./ Insuficiencia de Yin (también Colapso de Yin).
    Respecto a factores patógenos: Calor (también Fuego)./ Frío./ Humedad./ Sequedad./ Viento.”

    Seguro que a tí el “Qi Rebelde”, el “Calor” o el “Viento” te parecen términos médicos muy avanzados, pero te vuelvo a informar que salvo los chamanes ningún médico que se precie sigue usando estos “avanzados” conceptos.

    Y ya para terminar te dejo con

    “el conjunto de los síntomas que se refieren a la perturbación de alguno de los órganos principales y que a la vez cada uno de ellos gobierna un sentimiento:

    Bazo/Páncreas – Preocupación.
    Pulmón – Tristeza.
    Corazón – Alegría.
    Hígado – Ira.
    Riñón – Miedo.
    Estómago – Confusión.”

    Por lo que si un buen médico tradicional chino te intentara diagnosticar seguro que llegaba a la certera conclusión de que tienes problemas de estómago ya que tu confusión es de órdago.

  8. 21 octubre, 2015 en 8:57

    Adolfo

    La Medicina Tradicional China (MTC) es un caso similar al de la Alquimia medieval. Los alquimistas a base de trabajar con sus alambiques y retortas descubrieron algunos elementos y reacciones químicas. El problema es que al carecer de una estructura científica, al partir de hipótesis erróneas, al utilizar deliberadamente un lenguaje críptico y no someter sus “estudios” a una validación rigurosa los alquimistas mantuvieron en el secreto cuando no en el olvido los pocos descubrimientos válidos que algunos de ellos hicieron, ya que quedaron enmascarados por la increíble diversidad de “estudios” sobre piedras filosofales y similares que no eran en realidad más que disparatadas pérdidas de tiempo. Y sólo cuando se empezó a aplicar la sistemática del método científico junto con una aproximación materialista de los fenómenos, dejando de lado el misticismo, la astrología y la espiritualidad que asfixiaban el estudio de la alquimia pudo aparecer y desarrollarse la química.

    Pues con la MTC pasa algo similar, los pocos descubrimientos válidos de esta pseudomedicina quedan enmascarados y enterrados por esa infinidad de ungüentos de chamán, de polvos de hueso de tigre machacados por una virgen en una noche de luna llena que “sirven” para curar la impotencia masculina, pero que sólo deben ser administrados cuando el astrólogo de turno considera que los planetas son favorables. Y como bien ha demostrado el reciente premio Nobel sólo cuando se aplica el método científico de manera rigurosa la MTC deja de ser alquimia para convertirse en ciencia.

  9. 30 marzo, 2016 en 14:31
  1. No trackbacks yet.
Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: