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El peligro de los suplementos nutricionales

19 octubre, 2015

11-21-30En el Occidente desarrollado se da una curiosa paradoja, mientras vivimos en un mundo de superabundancia de alimentos, en donde el sobrepeso y la obesidad son una verdadera epidemia sanitaria, aún así millones de sobrealimentados ciudadanos, convencidos por agresivas campañas de marketing, compran y compran suplementos alimenticios sin necesidad alguna. Y este extraño comportamiento además de innecesario y derrochador pone en peligro la vida de decenas de miles de personas al año.

AtletasEl mercado de los suplementos alimenticios (concentrados de vitaminas, oligoelementos y minerales, además de bebidas y preparados alimentarios energéticos), utilizados habitualmente para combatir síntomas de enfermedad o de simple fatiga o para “mantener” o “mejorar” las condiciones de salud es un negocio milmillonario que no cesa de crecer. Así por ejemplo en los EEUU el número de estos productos que un consumidor puede comprar ha pasado desde los 4.000 en 1994 hasta la increíble cifra de más de 55.000 en el año 2012, por lo que gracias a agresivas campañas de publicidad en la actualidad alrededor de un 40% de los ciudadanos estadounidenses toma regularmente suplementos multivitamínicos y más de la mitad de la población norteamericana utiliza habitualmente suplementos dietéticos. Y estas cifras no hacen más que aumentar año tras año en todo el mundo occidental, de tal manera que sólo en EEUU las ventas de este tipo de productos alcanzan la astronómica cifra de unos 28 mil millones de dólares anuales.

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Y lo increíble del caso es que existe toda una creciente literatura científica que indica que el consumo de este tipo de productos no sólo no es beneficioso sino que en algunas ocasiones puede incluso ser perjudicial para la salud de los consumidores. Pues bien, un reciente estudio publicado en la prestigiosa revista médica “New England Journal of Medicine” ha empezado a poner cifras a este riesgo sanitario.

19946Analizando datos recolectados en los departamentos de urgencias médicas de 63 hospitales estadounidenses durante el periodo 2004-2013 los autores han podido estimar que sólo en los EEUU se producen anualmente más de 23.000 visitas a urgencias hospitalarias relacionadas con el consumo de estos suplementos. Aunque los pacientes pertenecen a todas las edades aparecen dos grupos de riesgo destacados. El 28% de los atendidos tienen edades comprendidas entre los 20 y los 34 años, es decir adultos en la mejor época de la vida. Y el segundo rango de edades más habitual entre los pacientes es el de niños menores de 4 años con un 22% de los ingresos. Los motivos suelen ser de lo más variado, desde alergias pasando por palpitaciones, ahogos, dolor de pecho o taquicardias hasta intoxicaciones más o menos graves, de tal manera que alrededor de un 10% de los atendidos en urgencias necesitan ser hospitalizados posteriormente. Y todo ello, no lo olvidemos, por intentar cubrir una necesidad ficticia, creada exclusivamente para aumentar la cuenta de resultados de grandes corporaciones transnacionales.

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  1. congreve
    19 octubre, 2015 en 3:41

    Gracias por la información. No soy consumidor de estos suplementos, pero siempre creí que la publicidad de los mismos (en mi país, frecuentemente a cargo de supuestos médicos clínicos o pediatras) no era más que verso comercial sin consecuencias. Saludos.

  2. 19 octubre, 2015 en 11:10

    Cada vez hay más estudios que sugieren que el abuso de los antioxidantes en la dieta incrementa la probabilidad de sufrir cáncer: http://motherboard.vice.com/en_au/read/more-evidence-that-antioxidants-increase-cancer-risk

  3. 19 octubre, 2015 en 22:15

    Qué fácil sería todo si los seres humanos fuésemos 100% racionales, no?. Pero no hay nada que hacer, apenas rascamos un poco nos salta el bicho, y con el bicho emerge la parte instintiva que sirve de base a nuestros anhelos más primarios e íntimos (básicamente el deseo de ser notados, aceptados y en lo posible celebrados, la necesidad de sentirnos especiales y sobresalir individualmente de un modo u otro). De eso se valen justamente las técnicas de mercadeo, que apelan a nuestra emocionalidad para vendernos montañas de cosas que de hecho no necesitamos para nada, o no las necesitaríamos si no contribuyeran precisamente a dorarnos el ego, así que por muy insenstatas que parezcan algunas de nuestras conductas dudo mucho que la especie humana logre evolucionar en lo inmediato lo suficiente como para no seguir despilfarrando recursos (algunos de ellos insustituibles) en toda clase de tonterías..

  4. 20 octubre, 2015 en 16:25

    Estoy de acuerdo que el abuso y el consumo sin receta médica de algunos suplementos es contraindicado.
    Veo además una foto en el artículo donde también hay suplementos para deportistas.
    Los deportistas, dependiendo de la disciplina a la que se dediquen necesitan cantidades distintas de nutrientes que las personas no deportistas. Creo que el fondo del artículo no está bien enfocado.
    Las personas que practican culturismo o fitness necesitan cantidades extra de nutrientes, sobretodo proteína.
    Si no existieran los suplementos, la ingesta diaria nutricional llevada en volumen seria estratosferica e imposible de consumir.
    Tampoco e sabido que a personas que realizan trabajos musculares les apareciera algún cáncer o que hayan fallecido por el mismo, producto de los suplementos alimenticios (si por el uso indiscriminado de estereoides anabólicos, pero ese es otro tema).
    Demás está decir que si ha habido casos de problemas por consumo indiscriminado de multivitaminicos y otros productos de consumo masivo, que se producen por una suerte de ignorancia al momento de optar por comprarlos y no ser recetados por un especialista.

  5. 20 octubre, 2015 en 19:28

    Iván

    ” Los deportistas, dependiendo de la disciplina a la que se dediquen necesitan cantidades distintas de nutrientes que las personas no deportistas”

    Bueno eso será en el caso de los atletas de élite que compiten por una medalla, pero las personas normales que van al gimnasio 3-4 horas a la semana o que practican cualquier deporte como ocio, es decir la inmensísima mayoría de la población, no necesitan tomar ningún suplemento. Aunque las calles de nuestras ciudades estén llenas de tiendas que los venden (tal y como se muestra en la fotografía que indicas) en envases por kilos como si en España, Francia o los EEUU toda la población quisiera conseguir la siguiente medalla de oro olímpica.

    ” Las personas que practican culturismo o fitness necesitan cantidades extra de nutrientes, sobretodo proteína”

    Como ya te he indicado antes ni el culturismo, ni el fitness, ni ninguna actividad deportiva realizada por placer o de forma intermitente necesitan de ningún aporte extra aparte de una dieta equilibrada. Si te refieres en cambio a esos individuos con los cuerpos deformados por la propia presión de sus músculos que dedican 8-10 o las horas que sean al día a machacarse en el gimnasio no sabría que decirte aparte de que seguro que es antinatural y sano lo que se dice sano sospecho que poco y menos. Pero te vuelvo a repetir que esos casos son escasísimos entre la población y no pueden consumir los 55.000 productos diferentes que hay en el mercado en las cantidades necesarias para que las empresas fabricantes no quiebren.

  6. Iván Domínguez
    21 octubre, 2015 en 18:34

    Pues lamento contradecirte ateo666666, yo acudo al gimnasio y practico fitness 1.5 horas 4 veces a la semana hace ya bastantes años hasta que he llegado a mis 50 sin drogas en el cuerpo.
    Tanto el fitness como el culturismo son disciplinas de elite en las cuales se puede o no competir por trofeos, ya que estas implican un estilo de vida muy estricto y disciplinado para poder optimizar los entrenamientos y poder llegar a la meta impuesta, igual como lo haria un deportista que corre y que quiere llegar a la meta en menos tiempo. El que no las reconozcan muchas veces como deporte por el asunto de los esteroides no es mi problema, yo no los tomo y tampoco los critico.
    Mi dieta debe ser muy estricta tanto por lo que practico como por mi edad y esto acompañado por un buen médico deportivo y personal trainer.
    Mi dieta incluye suplementos proteicos y carbos elevadores de insulina y glucagón para metabolizar mejor el glucógeno de X grs x Kg de peso para no abultar tanto mi estomago con dieta normal, ya que esto iría en desmedro de la asimilación proteica y acompañado de trastornos estomacales, tanto para evitar catabolismo basal como para construir y mantener una buena calidad muscular magra.
    Es lamentable que en vez de aclarar las cosas confundas a los que no saben.
    Con este artículo no estoy cien por ciento de acuerdo.

  7. 21 octubre, 2015 en 19:07

    Ivan

    Lo primero es que te contradices: comentas que no tomas “drogas” pero luego indicas que te pones hasta las cejas de “suplementos proteicos y carbos elevadores de insulina y glucagón”.

    Después me gustaría que me indicaras en qué tipo de estudio médico se ha demostrado que un individuo normal no puede practicar 6 horas de fitness a la semana sin atiborrarse de esos compuestos. Por cierto, el que un médico deportivo te venda esta historia de los suplementos no le da ninguna validez, también hay médicos que recetan homeopatía y otras pseudomedicinas y no por ello son eficaces.

    Casualmente el padre de mi chica siempre ha sido muy aficionado al gimnasio y aunque tiene 70 años como está jubilado va todos los días a practicar spinning, musculación, pesas y varias cosas más que yo soy incapaz de nombrar, de tal manera que se pasa todas las mañanas (alrededor de 4 horas diarias de lunes a viernes y a veces hasta los sábados) “machacándose” a base de bien. Me gustaría que le vieras, para su edad está perfectamente musculado (eso sí sin pasarse) de tal manera que a mí, mucho más joven me da una envidia de muerte (pero yo no tengo su constancia) y no toma nada de nada aparte de una dieta equilibrada, nada de “estricta” como tu comentas y si sale a cenar o a comer con la familia o los amigos se pasa como cualquiera en el restaurante, vino incluido. Y ya hace unos años un “experto” de su antiguo gimnasio le intentó convencer de que hiciera lo mismo que tú, su hija y yo (ambos investigadores) le comentamos que no era necesario y que buscara una segunda opinión. Él contactó con dos médicos diferentes que le indicaron lo mismo que nosotros. Así que se cambió de gimnasio y hasta ahora. En resumen, ten mucho cuidado con quien te “asesora”.

  8. luciano
    21 octubre, 2015 en 19:49

    En mi juventud trabajaba en el campo, que si ya es duro por sí, en una de las especialidades más exigentes que conocí. Encima a destajo. Y comunmente por encima de las 9 horas diarias, y muchos días hasta más de 13. Además, resulta que quería ser ciclista, e intentaba compaginar esto con entrenamientos “profesionales” en torno a los 80 km diarios. Unas tres horas más.
    Es un buen ejercicio, creanme. ¿y qué hace falta para aguantar todo esto? Pues en mi caso “bastaba” con comer yo solo como los otros cuatro miembros de mi familia, y les aseguro que no es exageracion, y además me liquidaba un bidón de medio litro de zumo con dos o tres cucharadas de azucar.
    Y nunca tuve el más minimo problema, de hecho yo ni siquiera tomaba barritas energénicas ni cosas así. Es que no se ni a qué saben. Despues de pasar por eso no concibo nada que no hubiera podido superar sin tener que recurrir a suplementos y toda esa clases de cosas de las que están hablando aquí.
    En el ciclismo y en la vida he comprobado muchas veces que si tienes fuerza en la cabeza, no te hace falta tanta en los músculos. Mi lema era: “si quieres, puedes, y si no, ya se verá”.

  9. 21 octubre, 2015 en 22:10

    luciano

    Tienes mucha razón. Hasta hace un par de décadas o medio siglo (al menos en el mundo desarrollado) los humanos se enfrentaban a duras condiciones físicas: minero, agricultor, etc. y si estaban bien alimentados no había problema alguno. Ahora en una sociedad absolutamente sedentaria, en cuanto un individuo hace el más mínimo esfuerzo necesita la ayuda de un equipo sanitario al completo con médico y enfermeras incluidas, personal training e inyecciones diarias de dios sabe qué.

    A estos individuos que se vanaglorian por hacer un par de horas al día de gimnasio quizás habría que explicarles (ya que sobre evolución han leído poco y menos) que nuestro organismo esta perfectamente adaptado para perseguir a una gacela herida durante horas o días bajo el calor sofocante de la sabana africana y eso con el estómago vacío, que por eso se la perseguía hasta la extenuación de la presa o del cazador. Otra cosa es que ahora después de 20 minutos de ejercicio, y miles de horas de sedentarismo (yo conozco personas que van al gimnasio en coche y si además la clase de fitness o spinning se imparte en la segunda planta del megacomplejo deportivo cogen el ascensor para subir) y tropecientas megacalorías de exceso alimentario, nos parece que es el fin del mundo. Y de eso se aprovechan las multinacionales de los suplementos dietéticos, de que queremos milagros.

    Me gustaría ver la cara de los !Kung cuando Iván les explicara que no pueden perseguir a sus presas durante días sin “suplementos proteicos y carbos elevadores de insulina y glucagón” y luego cuando consiguen abatir a la presa volver con ella a cuestas hasta el poblado antes de ni siquiera pensar en comérsela:
    https://en.wikipedia.org/wiki/%C7%83Kung_people#Hunting_rituals

  10. José Luis
    22 octubre, 2015 en 4:49

    Muy interesante, aunque otro artículo que leí aquí en la página sobre estos temas “Basta ya de malgastar el dinero en vitaminas y suplementos minerales” es mucho mas detallado, igual como acostumbro leer los comentarios.
    Con respecto al último comentario, siempre que pienso en las capacidades físicas a las que puede llegar una persona, me vienen a la mente 3 casos.

    El primero es el de atletas o personas que se dedican a alguna actividad en específico de tal manera que superan al resto, como son los corredores, nadadores, u otros deportes como un pitcher de besibol, o Roberto Carlos con sus mejores goles jajaja. O por ejemplo yo no me imagino trabajando de leñador.

    El segundo caso es el de los animales salvajes como los tigres, leones, lobos, osos, y cual sea, que en el caso más parecido en los humanos son tribus como la que menciona ateo. Pero observen a esos animales, fuertes feroces y duran horas y días sin comer en busca de una presa, las cuales en muchos de los casos también tienen las suficientes destrezas o armas como para escaparse o poderse defender. Es decir es el máximo provecho a los recursos y su metabolismo, no existen complementos de ningún tipo para ellos.

    Y el tercer caso, es el de los ejércitos… ¿Imaginan un soldado diciéndole a un superior que si un día trota al otro debe hacer otro tipo de actividad? Muchas personas en esto de gimnasios y todo esto no trabajan todos los músculos por igual un mismo día, creo que es algo bueno no se si lo contrario sea malo, pero vaya que a un soldado puede tener un día intenso de ejercicio y a cualquier hora. Y si vamos un poco mas allá que me dicen de las fuerzas especiales, todos los países tienen sus grupos de élite, donde aspiran como 100 de los primeros soldados y aguantan hasta el final como 30, y no gracias a suplementos o multivitamínicos incluso a veces pasando hambre, que aprendan a sobrevivir con lo que encuentre.

  11. 22 octubre, 2015 en 6:25

    Jose Luis

    Ambos artículos están relacionados y este segundo sólo hace referencia al reciente estudio publicado sobre el tema. Por eso añadí el link del primero en las entradas relacionadas para no tener que repetir información.

  12. Iván Domínguez
    22 octubre, 2015 en 15:17

    Sigo sin estar de acuerdo contigo ateo666666 y para mi suplemento es suplir lo faltante, no sumar a lo que no falta.
    Es ahí donde se produce el error, a los deportistas bajo estress muscular nos falta a lo que las personas normales no.
    En todo caso La Ciencia y Sus Demonios tiene interesantes artículos pero no deben defenderse como verdad absoluta

  13. 22 octubre, 2015 en 15:35

    Iván, el blog LCyD no tiene la verdad absoluta pero, ¿acaso tú la tienes? Lo digo porque llevas dos comentarios apuntando como si no se pudiera vivir haciendo deporte activo sin suplementos cuando millones de personas del planeta demuestran todo lo contrario a diario.

  14. 22 octubre, 2015 en 15:35

    “mi suplemento es suplir lo faltante”

    Pues por eso te equivocas, una persona que coma adecuadamente es capaz de procesar los alimentos para obtener la energia y los compuestos necesarios para realizar cualquier esfuerzo físico. Y te vuelvo a repetir que en este mundo desarrollado el problema no es que a una persona le falten nutrientes, sino que para la inmensa mayoría de los ciudadanos nos sobran porque comemos en demasía, hagamos deporte o no.

  15. 22 octubre, 2015 en 15:43

    Por cierto que es eso del “estres muscular?

  16. 22 octubre, 2015 en 17:17

    Ivan
    Para zanjar el tema mira este artículo, además de este mismo año:
    http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26428621
    en que realizando un ensayo frente a placebo se indica que los suplementos proteicos (esos que tú tomas) no alteran el metabolismo anabólico intramuscular o la respuesta endocrina en deportistas. Vamos, que blanco y en botella.

  17. Javi!
    24 octubre, 2015 en 3:37

    En relación a esto, recomiendo visitar este blog: http://www.fitnessrevolucionario.com/ En el encontraréis muchos artículos que apoyandose en estudios científicos desmonta la práctica mayoría de las “normas” establecidas en torno a los gimnasios y especialmente sobre la alimentación.

    ¡Podemos conseguir todo lo que necesitamos de los alimentos que nos da la naturaleza (animales y plantas vaya)!

  18. Emmanuel
    25 octubre, 2015 en 10:51

    Habría que empezar por comprobar si detrás de esos suplementos nutricionales existen estudios clínicos que demuestren las propiedades que los departamentos de marketing asegura que tienen, o bien como pasa con la homeopatía, que ni está regulada ni cura nada.

  19. 25 octubre, 2015 en 10:54

    Emmanuel

    Como comenté en una entrada previa

    https://lacienciaysusdemonios.com/2014/01/14/basta-ya-de-malgastar-el-dinero-en-vitaminas-y-suplementos-minerales/

    hay múltiples estudios y hasta editoriales de revistas médicas que desaconsejan tomar ningún suplemento.

  20. Ganimedes
    29 octubre, 2015 en 9:19

    Hablas de los peligros de los suplementos y no mencionas los peligros (reales y dramáticos) de los medicamentos, tercera causa de muerte en el mundo. Un poco aterrador y alarmista si que parece ¿no? Eso sí, el aval anti-suplementos procede de la NEJM, una revista prestigiosa financiada por la farmafia..cómo no. ¿Ha hecho algún estudio serio la NEJM sobre los devastadores efectos de los fármacos y de cómo en los ensayos clínicos sobre los mismos se ocultan efectos secundarios potencialmente letales como sucedió con el Vioxx y tantos otros medicamentos? Noooo…que papá farmafia nos subvenciona.

    La tontería esa de que los antioxidantes son potenciales inductores del cáncer sólo puede venir de un estudio patrocinado por las farmacéuticas. Ya hace tiempo que se viene hablando de ese supuesto perjuicio de la vitamina E que no es tal. Como siempre….si haces un uso irracional y abusivo se te caerá el pelo y más cosas….pero peor aún es si tomas cuatro aspirinas de golpe…¿no? El problema es que el negocio de las farmacéuticas se siente amenazado por el consumo cada vez mayor de remedios naturales en detrimento de las drogas legales. La gente está harta de que no sólo NO le funcione la medicina oficial, sino que además le acarree graves efectos secundarios. Son incontables los casos de desahuciados por el establisment médico y luego “milagrosamente” recuperados con tratamientos alternativos, algo que no gusta a los cruzados escépticos de la santa Ciencialogía.

    Llevo años tomando suplementos nutricionales de todo tipo (Selenio, Vitamina E, Coenzima Q10, Magnesio, Omega3, Hierba de trigo, L-Carnitina, etc…) y todo ha sido favorable. No voy a explicar ahora con detalle cómo la ingesta de estos suplementos ha mejorado una patología que padezco, sin intervención de placebo, ni bobadas al uso, donde la fracasada medicina oficial no ha hecho otra cosa que parchear o perjudicar.

    Hablar de estafa como dices en esa entrada de “malgastar el dinero” es simplemente una tomadura de pelo, además de faltar a la verdad. Existen “suplementos” que son una engañifa, como sucede con tantas cosas en la vida (en particular los promocionados por la industria alimentaria), incluidos fármacos. Pero esos metaestudios que supuestamente refutan la inocuidad o perjuicio de determinados suplementos no tienen ninguna credibilidad y están, muy probablemente, manipulados, hechos sobre criterios sesgados y parciales (dosis incorrectas para minimizar la efectividad) con el objeto de favorecer el negocio billonario de las farmacéuticas, lobbys que son lo más parecido al crimen organizado. Esto último lo ha dicho Peter Gotzsche (director médico de Cochrane), que no es un crédulo, precisamente, en medicinas alternativas.

    El efecto curativo y de mejora en la salud de muchos suplementos naturales (no todos, por supuesto) está contrastado, está respaldado por estudios científicos (hay que darse una vuelta por Pubmed, de vez en cuando) y goza de amplia aceptación porque, simplemente, FUNCIONAN, incluida la homeopatía. Y no sólo en ratones de laboratorio.

    Para finalizar, que me cuente la medicina yatrogénica oficial, por poner un ejemplo, que clase de efectos devastadores han tenido los psicofármacos para tratar algunas enfermedades mentales que con terapias mente-cuerpo se podrían haber solucionado en muchos casos (no digo todos), parcial o totalmente.

  21. 29 octubre, 2015 en 17:10

    “Noooo…que papá farmafia nos subvenciona.”

    Pero, ¿quién crees que fabrica la homeopatía, los suplementos naturales y vitaminas y cofactores en general? Pues otro departamento (con nuevo nombre para disimular) de la misma “farmafia” que tan poco nos gusta.

  22. Ganimedes
    29 octubre, 2015 en 18:24

    Pues va a ser que no Manuel…claro que existen laboratorios farmacéuticos que fabrican suplementos naturales, pero su margen es limitado y, además, no utilizan un Departamento B como afirmas. Usan su marca propia y son de tercer nivel. No son grandes laboratorios. Además, sus productos “naturales” son exiguos (probióticos, cápsulas de Omega3 y poco más), están repletos de excipientes (que también los tienen los suplementos, pero menos), no están libres de los GMO y la calidad deja que desear…Mis suplementos están todos garantizados y fabricados por empresas nutricéuticas (por lo general, norteamericanas o canadienses). Si hubiera la más mínima sospecha de que estuviera una farmacéutica detrás de esos suplementos (y otros muchos) ya estaría denunciado públicamente o, al menos, señalado. Yo, desde luego, no los tomaría. La homeopatía es casi patrimonio de Boiron, pero estos que yo sepa no se dedican a comercializar fármacos.

    Por tanto, entiendo que hablas desde el desconocimiento más absoluto.

  23. 29 octubre, 2015 en 18:32

    “Si hubiera la más mínima sospecha de que estuviera una farmacéutica detrás de esos suplementos (y otros muchos) ya estaría denunciado públicamente o, al menos, señalado. Yo, desde luego, no los tomaría.”

    Entonces, ¿todas esas pruebas de PubMed que dices que avalan su eficacia y ese FUNCIONAN que has escrito dejarían de ser válidos para tí? Me interesa tu respuesta antes de escribir marcas y conexiones.

  24. 29 octubre, 2015 en 20:41

    “Mis suplementos están todos garantizados y fabricados por empresas nutricéuticas (por lo general, norteamericanas o canadienses). Si hubiera la más mínima sospecha de que estuviera una farmacéutica detrás de esos suplementos (y otros muchos) ya estaría denunciado públicamente o, al menos, señalado.”

    No sé si sabrás que el mercado nutriceútico mueve más de 100.000 millones de euros al año y que la gran mayoría de las empresas cotizan en los mercados bursátiles. Entre las principales compañías están por ejemplo
    probióticos : Danone, Danisco o Nestlé.
    cardiosaludables: BASF o Cargill.
    Multinacionales que no tienen nada que envidiar a Sandoz o Bayer. Y otras menos conocidas pero tan gigantescas como Archer Daniels Midland Company: 36.000 millones de $ de facturación y 25.000 empleados.
    http://www.ireachcontent.com/news-releases/global-health-movement-drives-market-for-nutraceuticals-to-250-bn-by-2018-probiotics-to-touch-396-bn-and-heart-health-ingredients-near-152-bn-180021771.html

    ” Llevo años tomando suplementos nutricionales de todo tipo (Selenio, Vitamina E, Coenzima Q10, Magnesio, Omega3, Hierba de trigo, L-Carnitina, etc…) y todo ha sido favorable. No voy a explicar ahora con detalle cómo la ingesta de estos suplementos ha mejorado una patología que padezco,”

    Pues ya nos contarás que enfermedad es esa que necesita vitaminas, selenio, magnesio y trigo para curarse.

  25. Ganimedes
    30 octubre, 2015 en 9:19

    Manuel: las pruebas avaladas en PubMed sobre determinados suplementos nunca mencionan de qué empresa proceden (al menos lo que yo he visto), sino que hablan en genérico, ciñéndose a la propia sustancia vitamínica, mineral o herbal en sí. En cambio, un fármaco sabemos quien lo comercializa y sus estudios (o metaestudios) están financiados por la farmacéutica de turno.

    ateo: hablas de unas multinacionales que utilizan básicamente el engaño (Danone, Nestlé) para colar productos aparentemente “naturales” sin, con toda seguridad, ningún efecto terapéutico con lógicos objetivos comerciales y beneficio millonario a corto plazo.Como veo que también desconoces, y mucho, el mundo de la nutricéutica, que es muy extenso…no todo son los camelos de las multinacionales que citas. Te voy a decir qué empresas son las que (después de buscar, rebuscar y comparar; también ver literatura científica) están en mi “botiquín natural” y, que yo sepa, no tienen vínculo de ningún tipo con farmacéutica alguna. Ojo, no digo que no vendan la moto en todo lo que publicitan y haya productos inútiles, no recomendables o inocuos, pero en lo que yo he probado…funciona

    – Allergy Research Group (Vitamina E)
    – Karuna Health (L-carnitina)
    – Swanson Vitamins (Ubiquinol -Coenzima Q10)
    – Source Naturals (Malato de magnesio, para la fibromialgia)
    – Metabolic Maintenance (selenio l-metionina -la forma más absorbible-)
    – Nordic naturals (Levadura de arroz rojo para bajar el colesterol LDL)
    – Rainforest Foods (Hierba de trigo orgánica)

    Una pasta ¿verdad? Muy bien invertida, por cierto.

    Para finalizar, y respecto del selenio, magnesio, etc… que comentas despectivamente, te avanzo un breve y reciente (2015) extracto de un artículo de PubMed sobre el selenio y su papel en la enfermedad cardiovascular, así cómo su importancia como potente antioxidante (esos que no gustan a Manuel) reductor de radicales libres, más un esquema añadido :

    “Se revisan las relaciones entre los resultados de ingesta de selenio y varias condiciones de salud, en particular, cardiomiopatía, isquemia miocárdica y lesión de reperfusión en el miocardio . Se describe, en profundidad, el selenio como un biomarcador de la enfermedad coronaria y destacamos la importancia de la administración de suplementos de selenio para los pacientes sometidos a cirugía cardíaca.”

    http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4446741/

    http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4446741/figure/nutrients-07-03094-f003/

    Del magnesio es bien conocida su eficacia terapéutica para combatir arritmias cardíacas y otros eventos cardiovasculares (taquicardias). El sulfato de magnesio se utiliza hospitalariamente por vía intravenosa para revertir fibrilaciones ventriculares y también para combatir la fibrilación auricular. ¿Lo sabías? Bueno, pues ya sabes algo más. Lógicamente, no está disponible en tiendas de productos naturales, pero si existen otras variedades de mg muy interesantes con efectos no tan sobresalientes pero igualmente notables, como el citrato, el malato (dolores musculares) o el orotato (el más biodisponible).

    Espero que te haya resultado algo instructivo y no sigas viendo las cosas de lo “natural” desde la óptica integrista, cientifista y ultradogmática de, por ejemplo, el dueño del blog Magonia, un señor cegado por el fanatismo más intolerante respecto de todo lo que huela a medicina natural..como bien se puede desprender de su penúltima entrada. Aunque no es el único, claro.

  26. 30 octubre, 2015 en 10:37

    Ganimedes

    Vayamos por partes. Primero, aunque no has indicado claramente tu enfermedad por tus argumentos se puede extraer que tienes algún tipo de dolencia cardiaca. Entonces aunque estás tomando un montón de suplementos no entiendo porque no mencionas para nada los medicamentos asociados a este tipo de enfermedades, por lo que surge la duda ¿visitas a un médico? ¿Te estás automedicando con los suplementos además de con las medicinas? O ¿no tomas medicinas y solo los suplementos?

    Pero bueno dejemos esto y vayamos al famoso Selenio, un elemento químico presente en diversos alimentos como cangrejos, el hígado, el pescado, las aves y el trigo, de tal manera que salvo casos muy particulares cualquier individuo del primer mundo con una dieta normal y variada obtiene las cantidades necesarias para su vida sin necesidad de suplementos.

    Segundo, presentas una revisión en donde se comentan los posibles beneficios de este elemento químico en la enfermedad coronaria. Ahora bien, cuando lees todo el artículo hasta el final los autores resaltan

    “Aunque el papel de los suplementos de selenio en la prevención de las enfermedades cardiovasculares es inconcluyente, es importante aclarar si la deficiencia de selenio conduce a nuevas implicaciones para la salud, especialmente en relación con la enfermedad cardiovascular aguda, donde los pacientes están expuestos a infarto de I/R y al aumento de estrés oxidativo.”

    Es decir que datos médicos reales hay pocos, de tal manera que los mismos autores añaden por si queda alguna duda el siguiente corolario:

    “Se necesitan más estudios clínicos para caracterizar la importancia del selenio y las selenoproteinas en los procesos fisiológicos y fisiopatológicos del cuerpo humano para poder traducir el conocimiento existente desde el laboratorio a la cabecera del paciente.”

    Las negritas son mías pero queda absolutamente claro que en este punto es prematuro hablar de propiedades terapéuticas de este elemento químico.

    Por si te queda alguna duda te dejo el link de la Biblioteca Nacional de Medicina de los EEUU (es español, todo un lujo) en donde se indica claramente que en la actualidad el selenio es posiblemente eficaz sólo en la Tiroiditis de Hashimoto y en reducir moderadamente los niveles de colesterol.

    Y además indica que un elevado consumo de este elemento químico

    “podría retardar la coagulación sanguínea. El tomar selenio junto con medicamentos que también retardan la coagulación podría aumentar la posibilidad de sufrir hematomas y pérdida de sangre.

    https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/druginfo/natural/1003.html

    Tercero, del magnesio como tu bien dices se usa en problemas coronarios como medicamento, por lo que vuelvo a mis preguntas originales ¿para que tomar suplementos si tu médico te puede administrar el medicamento si fuera necesario? Por lo que otra vez vuelvo a sospechar automedicación.

    Y cuarto, ¿hay estudios que demuestren alguna propiedad de la Vitamina E, la Coenzima Q10, el Omega3, la L-Carnitina, y el parece ser largo “etc…” de suplementos que tomas y que según tú han mejorado tu enfermedad de manera tan superior a la “fracasada medicina oficial”? o ¿simplemente te los está tomando como el selenio, porque has interpretado mal la literatura científica?

    “Espero que te haya resultado algo instructivo y no sigas viendo las cosas de lo “natural” desde la óptica integrista, cientifista y ultradogmática…”

    Bueno aquí observo con decepción que caes en la ya vieja y aburrida falacia de lo “natural”, sobre todo cuando para más inri estás tomando pastillas de selenio, magnesio, etc. producidas en laboratorios farmacéuticos de la misma forma que cualquier otro producto. Que sepas que la inmensa mayoría de los medicamentos actualmente en el mercado provienen originariamente de plantas, bacterias, etc. y por tanto son tan “naturales” como tus suplementos. Entonces aunque en tu mente hayas construido una bonita narrativa estás tomando pastillas, eso sí con la diferencia de que no han demostrado que sirvan para nada. Así que en resumen, sí que me ha resultado instructivo charlar contigo, para constatar que una vez más no hay nada nuevo bajo el sol.

  27. 30 octubre, 2015 en 11:40

    Resulta ridículo y paradójico leer a alguien acusando a otros de fanáticos, cuando quien así escribe lo único que demuestra es su propio fanatismo en un concepto tan ambiguo como lo “natural”.

    Máxime cuando en realidad está defendiendo el consumo de pastillas, capsulas, etc. (tanto da el formato en que se presente) que resultan ser concentrados de minerales o compuestos que, en dicha concentración no es posible encontrarlos en la naturaleza. ¿Y a eso lo define como natural? Es contradictorio.

    Sobre el “a mí me va bien” creo que ya se ha hablado hasta la saciedad y no hace falta insistir en ello (es evidente que el fanatismo que acompaña esa actitud es inmune a los argumentos de la razón y la lógica, y es por tanto perder el tiempo intentar su comprensión).

    Ridículo es el descarte del efecto placebo. Suponiendo que la mejora notada por el que tal afirma sea real y no producto de sus deseos e imaginación, ¿Cómo puede descartar que tal resultado no sea debido a al efecto placebo? Lo que realmente demuestra tal afirmación es la incomprensión de dicho efecto.

  28. Emmanuel
    30 octubre, 2015 en 13:38

    Ganimedes:

    Cuando salis diciendo que todo lo que contradice a vuestros deseos se debe a una conspiración de la que no aportais pruebas de su existencia, pues que quieres que te diga, automáticamente entrais en la clasificación de chalado.

    sin, con toda seguridad, ningún efecto terapéutico

    ¿Con toda seguridad? Es decir, según tu opinión solamente porque es “Danone”. Claro, si fuera Boiron, con toda seguridad tendría efectos terapeúticos….

    con lógicos objetivos comerciales y beneficio millonario a corto plazo

    Boiron, esa ONG…..

  29. Emmanuel
    30 octubre, 2015 en 13:57

    Hablas de los peligros de los suplementos y no mencionas los peligros (reales y dramáticos) de los medicamentos

    Por cierto, esa primera frase tuya es una falacia: ¿Los suplementos son buenos porque los medicamentos tienen efectos secundarios?

    la medicina oficial

    No existe la “medicina oficial”, existe la medicina a secas. Si esas “terapias” “alternativas” funcionaran, no se llamarian “alternativas”, sino terapia a secas.

    Según tu tercer párrafo funciona en base a tu experiencia subjetiva, y la medicina no funciona en base a supuestos estudios clínicos: La experiencia subjhetiva tuya para refrendar, estudios clínicos para rechazar. ¿No te parece un poco contradictoria tu posición?

    muchos suplementos naturales […] incluida la homeopatía

    Dejando a un lado que entiendes por “natural” (la cicuta también es natural), la homeopatía no es nada natural, es industrial. ¡Ha! ¡Y no funciona!.

    Esto último lo ha dicho Peter Gotzsche (director médico de Cochrane), que no es un crédulo, precisamente, en medicinas alternativas.

    El director de una cadena de farmacias británica reconoció que venden homeopatía porque es popular, no porque funcione. Otro que lleva décadas estudiando “medicinas alterlativas”, reconoció que no funcionan.

    Mis suplementos están todos garantizados y fabricados por empresas nutricéuticas

    Los tuyos son buenos por ser tuyos, los del resto malos.

    Yo, desde luego, no los tomaría.

    Tu criterio es que funciona en función de quien lo fabrique, un criterio un piquito flojito: ¿Dejas de tomar la aspirina porque la fabrica bayer aunque el principio activo crezca en la corteza de los sauces?

    La homeopatía es casi patrimonio de Boiron, pero estos que yo sepa no se dedican a comercializar fármacos

    Primero: Los homeópatas dicen que venden fármacos.
    Segundo: Si no son fármacos, no pueden curar nada.

    las pruebas avaladas en PubMed sobre determinados suplementos nunca mencionan de qué empresa proceden sino que hablan en genérico, ciñéndose a la propia sustancia vitamínica, mineral o herbal en si

    Me has dejado con la boca abierta: Lo que produce el efecto es la substancia que contienen, no el logo imprimido en la caja.

    En cambio, un fármaco sabemos quien lo comercializa y sus estudios (o metaestudios) están financiados por la farmacéutica de turno.

    Pues una ventaja, ¿no? Si tubiera algún problema sabría a quien demandar.

    pero en lo que yo he probado…funciona

    Vale vale, que tu experiencia personal es prueba suficiente para concluir que sin ninguna duda funciona. ¿Cstudios clínicos? ¡Que pérdida de tiempo!

    desde la óptica integrista, cientifista y ultradogmática de, por ejemplo, el dueño del blog Magonia, un señor cegado por el fanatismo más intolerante respecto de todo lo que huela a medicina natural..como bien se puede desprender de su penúltima entrada. Aunque no es el único, claro.

    ¡Claro que si! ¡Todo el mundo contrario a tus creencias son unos fanáticos! Lo que demuestra que tus creencia son correctas.

    Estoy harto de leer una y otra vez estas falacias.

  30. 30 octubre, 2015 en 16:27

    “Manuel: las pruebas avaladas en PubMed sobre determinados suplementos nunca mencionan de qué empresa proceden (al menos lo que yo he visto), sino que hablan en genérico, ciñéndose a la propia sustancia vitamínica, mineral o herbal en sí. En cambio, un fármaco sabemos quien lo comercializa y sus estudios (o metaestudios) están financiados por la farmacéutica de turno”.

    Pues no Gamimedes, hay combinaciones para todos los gustos, y te invito a que te des una vuelta por PubMed para comprobarlo por tí mismo: existen principios activos (sin mencionar la empresa que los fabrica) que son alabados por revistas homeopáticas y denostadas por revistas de medicina científica y viceversa; existen productos homeopáticos calificados de ineficaces (o al menos que no han demostrado su eficacia) en ambos tipos de revistas y medicamentos fabricados por la bigfarma que se ha demostrado que funciona, y así es recogido en cualquier tipo de revistas de salud, incluso aquellas que tratan sobre medicina “alternativa”. La validez de un compuesto está en el propio compuesto. Coincido contigo en que la confianza en él lo puede dar su fabricante (como cualquier producto), pero su validez puede ser demostrada desde cualquier ámbito. Existen revistas que tú llamarías al servicio de la bigfarma que muestran la ineficacia del Tamiflú y alaban las propiedades del selenio para tratar algunas enfermedades. Por eso considero que el origen por sí sólo no me vale como criterio, al menos no veo que sea un criterio científico, sólo sentimental o ideológico. Una prueba: hay compuestos farmacológicos que cuando acaba la vigencia de su patente pasa a ser fabricado como patente por muchos pequeños laboratorio y se venden bajo otro nombre, igual bajo su nombre genérico. ¿Los convierte en ese momento en un compuesto curativo? ¿No encuentras un contrasentido decir que el Tocoferol de Merck es un veneno pero que la vitamina E es un buen completo alimenticio, siendo ambos lo mismo?

  31. Anónimo
    1 noviembre, 2015 en 8:27

    Noooo…que papá farmafia nos subvenciona

    Ganimedes: Puestos a hacer acusaciones sin pruebas, yo te acuso a ti de tener un comercio que vende esos productos, de estar aquí defendiéndolos por tus intereses económicos, y porque esos fabricantes te subvencionan.

  32. 4 noviembre, 2015 en 18:08

    Sería genial que existiera un foro permamente de discusión en esta página, con temáticas específicas para que los lectores pudiéramos intercambiar información y análisis.
    Es que tengo, por ejemplo, un hallazgo algo perturbador que trata sobre la “medicina” ayurveda en un estudio de doble ciego que parece haber arrojado resultados superiores al placebo en el grupo de estudio.
    Ahora, una diferencia crucial con este estudio respecto a otros que se han hecho sobre la ayurveda es que éste es un tratamiento con sustancias, por lo que me parece que deberíamos hacer una distinción entre la herbolaria o proto-medicina de las terapias “energéticas” y “alternativas” de la pseudo-medicina. Pero este es un tema para el que sería genial abrir el debate. ¿Podrías escribir un post en ese sentido?

    Un saludo!

  33. 4 noviembre, 2015 en 18:27

    Una disculpa por mi lapsus: olvidé postear el “hallazgo perturbador”. Aquí está el artículo:

    http://www.researchgate.net/publication/20876631_Ayurvedic_treatment_of_obesity_A_randomised_double-blind_placebo-controlled_clinical_trial

    Me doy perfecta cuenta de que la fuente editorial del artículo podría ser muy cuestionable, pues algo ocurre en la India que el gobierno ha puesto mucho empeño en proteger y financiar la Ayurveda como una “terapéutica nacional”, la que ofrece a la población general como un servicio de salud pública. Tengo entendido que, en realidad, la orientacióne es fundamentalmente preventiva. Me parece viable sospechar que esta actitud del gobierno indio hacia la ayurveda pueda fundarse en motivaciones políticas:

    a) Ofertar un “servicio de salud pública” que, aunque pueda ser ineficaz, es barato para el gobierno

    b) Estimular el negocio de producción de sustancias ayurvedas, como un sector de inversión (dado el inmenso mercado interno al que responde)

    c) Emular y competir con la R.P. China (su rival político y económico regional) con su inclusión de la acupuntura y otras medidas de terapéutica tradicional entre los servicios de salud pública en la mayoría de los hospitales.

    d) Pretensiones futuras de patentar las sustancias o codificarlas bajo el término de “denominación de origen” para obtener regalías del mercado internacional

    A pesar de todo esto, el artículo está catalogado en la base de datos de PubliMed del Instituto Nacional de Salud Americano. Si nos restringimos a desechar esta publicación sólo por las sospechas que tenemos de un journal titulado “ethnopharmacology” estamos cometiendo una falasia ad hominem, injustificada desde la racionalidad.

    Yo los invitaría a considerar si:

    a) Deberíamos distinguir la herbolaria y otras ramas de la etnofarmacología de lo que son las “terapias alternativas” basadas en sugestiones imaginarias, pues la herbolaria emplea ingredientes activos, muchos de los cuales han sido materia prima de fármacos modernos y, por tanto, dentro de campos amplificados como la ayurveda podrían coexistir tratamientos con algo de eficacia junto con varias chifladuras místicas.

    b) Existe una estategia de demostración más amplia para evidenciar la falsedad de publicaciones que argumentan en favor de la pseudo-ciencia. Por ejemplo, una investigación bibliográfica muy amplia que cuantifique y compare los artículos que desmienten la eficacia de la pseudo-medicina con los que la afirman. Checar si no hallamos un patrón estadísticamente significativo (p.ej. que un gran porcentaje de los estudios que apoyan la ayurved proceden de equipos de investigación de la India, financiados por el gobierno indio o compañías de fabricación de sustancias, o si sólo se encuentran en editoriales con marcada tendencia ideológica, etc.) Necesitamos apretar la tuerca, porque hay mucho charlatán que ya aprendió que, aunque falsée datos, siempre va a encontrar donde publicar sus fetiches y darles la apariencia de cientificidad para estimular un mercado criminal que muchas veces cuesta la vida de la gente al alejarla de medicina real (como lo ha hecho la homeopatía mucho más de lo que se le reconoce).

  34. 4 noviembre, 2015 en 19:35

    raskatollin

    Lo primero indicar que tal y como escribí hace tiempo en CyD
    https://lacienciaysusdemonios.com/2013/06/20/supersticion-y-pseudomedicinas-en-las-bases-de-datos-cientificas-i-homeopatia-y-medicina-ayurveda/
    la “medicina” Ayurveda tiene dos componentes principales: el primero de ellos es místico con los tres “humores” y los 24 “principios cósmicos” para formar un galimatías incompresible que determina las características sanitarias de una persona. El segundo es la administración de extractos de plantas y es el que han testado los autores del artículos que comentas. Así que vayamos a él.

    Los autores comienzan con 70 pacientes con sobrepeso que subdividen en 4 grupos: uno control con 22 individuos y tres de 16 personas a los que se les administrarán compuestos ayurvedicos diferentes. Unos números un poco raros ya que ¿para qué 6 personas más en el grupo control? cuando bien podrían haber hecho dos grupos de 17 y otros dos de 18 personas. Pero bueno dejémoslo por ahora porque luego se verá por donde pueden ir los tiros.

    Los compuestos ayurvedicos a administrar son cuatro mezclas distintas de diferentes plantas. Como solo hay 3 grupos de experimentación, entonces cada uno de ellos recibe una pastilla de un compuesto común, Triphala guggul que según esta “medicina” sirve para controlar el colesterol y luego cada grupo recibe además otra pastilla con una mezcla diferente: Sinhanad guggul que sirve para la artritis y la psoriaris artrítica (un poco raro incluir esta mezcla en este estudio), Chandraprabhavati que se usa para los problemas urinarios, dolores, resfriados, rinitis, dermatitis, enfermedades del higado, problemas sexuales tanto masculinos como femeninos y hasta como afrodisiaco pero parece que no para problemas de obesidad y Gokshuradi guggul indicado para problemas varios de riñón y osteoartritis. En resumen , unos “medicamentos” bastante extraños. Ahora bien los individuos placebo sólo tienen que tomar una pastilla cada vez, por lo que considero que aquí se ha acabado el ensayo clínico, ya que los médicos y quizás también los pacientes si coinciden en la sala de espera del hospital pueden observar diferencias ya que se sabe que esto puede afectar al resultado
    https://lacienciaysusdemonios.com/2014/12/23/el-increible-y-poderoso-efecto-placebo-aun-cuando-deja-de-ser-placebo/

    Y la confirmación de ello nos viene después del propio estudio. Los autores indican que como siempre algunos de los individuos del estudio abandonan durante el proceso, cosa nada extraña a no ser por los números de renuncias de cada grupo, ya que resulta que mientras que tan sólo 3, 4 y otras 3 personas de los 16 iniciales de cada grupo de estudio abandonaron, resulta muy llamativo que en el grupo de control abandonen antes de terminarse el ensayo ¡12 de los 22 enrolados inicialmente!. Toda una declaración de intenciones que parece indicar que los pacientes indios del grupo de control no eran nada tontos y entendieron perfectamente que estaban perdiendo el tiempo siendo conejillos de indias por algo que no iba a ser nada beneficioso para ellos.

    Finalmente comentar que ya se sabe desde hace tiempo que sacar conclusiones de ensayos clínicos con muestras finales de una docena de pacientes es poco o nada informativo, no por nada pero por ello este estudio se publicó ya en el lejano año 1989.

  35. 5 noviembre, 2015 en 12:25

    Hola,

    Pues yo sigo las recomendaciones de The School of Public Health de Harvard. en dicha escuela recomiendan tomar un multivitamínico al día:

    http://www.hsph.harvard.edu/nutritionsource/what-should-you-eat/vitamins/

    ¿Qué opináis?

    Un saludo
    Clara

  36. 5 noviembre, 2015 en 13:28

    Clara en la primera fase del prospecto de recomendaciones lo deja claro: “True, a healthy diet should provide nearly all the nutrients you need. But many people don’t eat the healthiest of diets. That’s why a multivitamin can help fill in the gaps, and may have added health benefits”. Si con una dieta sana tenemos bastante, ¿por qué hemos de tomar complejos vitamínicos en vez de esforzarnos por tomar dicha dieta? Esa es la primera pregunta que había que responder.

  37. 5 noviembre, 2015 en 13:32

    Clara

    La verdad es que las recomendaciones de Harvard son curiosas ya que primero indica que

    “Las multivitaminas proporcionan un seguro contra las deficiencias, pero es mucho menos importante para la salud que los patrones de alimentación saludables descritos en este sitio web. Elija una dieta rica en frutas, verduras, granos enteros, nueces y aceites saludables, y baja en carnes rojas y grasas no saludables”

    Para luego recomendar directamente una pastilla al día porque es barato. Pero ¿no habíamos quedado que si se come adecuadamente no son necesarias? ¿Es porque los yanquis se alimentan sólo a base de hamburguesas?
    Después pasa a indicar que

    “está creciendo la evidencia que vitamina D extra puede ayudar a disminuir el riesgo de cáncer de colon y de mama”

    Y yo me pregunto, si esto es cierto ¿para qué se necesitan las otras tropecientas sustancias presentes en los complejos multivitamínicos que recomiendan tomar todos los días? Porque para ellas no indica nada de que esté aumentando la evidencia.
    Pero es que encima haciendo una búsqueda rápida en Pubmed, hay 3 metaanálisis recientes en donde no está nada clara esta “creciente evidencia” ni en cáncer de colon: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25335850
    ni de mama: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23894438
    ni total: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24953955

    Es más la Biblioteca Nacional de Medicina de los EEUU indica claramente que
    “Las multivitaminas son prescritas para aquellos pacientes que necesitan vitaminas en forma adicional”

    Las negritas son mías. Y que

    “Su doctor le dirá si usted necesita un tipo específico de vitamina y la dosis que debe tomar. Algunos tipos de multivitaminas no requieren prescripción.”

    Es decir que si te tomas multivitaminas pues bueno. Y por supuesto no habla para nada de la “creciente evidencia” en prevención del cáncer.
    https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/druginfo/meds/a682882-es.html

  38. 7 noviembre, 2015 en 10:59

    En mi modesta opinión, después de leer el artículo, algunos de los enlazados y todos los comentarios, creo que el tema no es tan sencillo como un “suplementos si” o un “suplementos no”.

    Primero habría que definir muy bien que es un suplemento nutricional y en que se diferencian de la comida. Algunos son símplemente “más comida”, mientras que otros contienen concentrados de ciertos micronutrientes.

    Muy probablemente no todos son igual de peligrosos: no es lo mismo tomarse un concentrado de carbohidratos de bajo valor glucémico con protéinas de suero de leche, que un concentrado multivitamínico o mineral cuya acumulación en exceso puede llegar a ser tóxica.

    Por otro lado, si bien es cierto que en nuestra sociedad estamos sobrealimentados (al menos en lo que a calorías se refiere), es palpable que la calidad de la alimentación se ha reducido notablemente (ojo, no de los alimentos).

    Por múltiples razones, nuestros hábitos alimentarios están en general bastante alejados de lo que sería óptimo e incluso saludable y esto no siempre depende de decisiones personales.
    Mi conclusión es que los suplementos no son necesarios en absoluto, pero algunos de ellos pueden ser útiles en determinadas circunstancias y si, también pueden ser peligrosos.

  39. claraperegrin
    11 noviembre, 2015 en 15:10

    Hola,

    ¿Cómo estás seguro que la dieta que sigues es la adecuada? ¿Cuántos gramos exactos de cada alimento hay que comer al día, en el desayuno, en la cena, etc.? ¿cocinada de qué manera: cruda, al vapor… durante cuántos minutos? ¿Cuánto tiempo exacto puede permanecer la fruta y la verdura desde que es recolectada hasta que llega a tu mesa para que no haya perdido sus vitaminas? ¿En qué suelo y con qué cantidad de luz ha sido cultivada esa fruta/verdura?¿Y qué pasa si estás en pleno proceso gripal o en el caso de los niños dando un estirón o con diarrea o etc?

    Creo que todas y muchas otras preguntas no tienen respuesta y no podríamos vivir si intentáramos responderlas todos los días, cada vez que comemos. Así, creo que, como indica la no poco científica Universidad de Harvard, tomarse un multivitamínico al día puede ser una manera de asegurarse de que la ingesta de todas las vitaminas es óptima independientemente de todos los parámetros que pueden hacer que no lo sea por vía de la alimentación, por muy sana que intentemos que sea. Nunca será la alimentación perfecta. Llamadlo principio de precaución. Pero en este caso creo que no hay ninguna evidencia para mandar al traste una pastilla de multivitamínico al día, aunque con ello se estén lucrando algunos. Yo personalmente no tengo ningún problema en que la gente se lucre siempre y cuando no me engañen y lo hagan dentro de la legalidad.

    Un saludo

  40. 16 noviembre, 2015 en 20:35

    Ateo666
    Muchas gracias, te agradezco mucho el tiempo que tuviste que tomarte para revisar este pseudo-estudio defectuoso. Queda nuevamente expuesto que las “medicinas” alternativas no tienen ni la menor intención de someterse a un estudio de contrastación riguroso, porque evidenciarían su rotunda ineficacia.

    Sin embargo, el tema no se agota… Resulta muy preocupante que la homeopatía esté creciendo en Europa y recibiendo subvenciones así como las recibe la Ayurveda en India, ¿no crees?

  41. 16 noviembre, 2015 en 23:08

    kraskatollin

    Tienes razón que el tema no se agota. Y la prueba es que en CyD tenemos que escribir frecuentemente sobre esas pseudomedicinas que comentas y otras muchas más.

  42. 28 diciembre, 2015 en 8:23

    Reblogueó esto en Chaos Theory and Pharmacology.

  43. 30 junio, 2016 en 0:24

    Reblogueó esto en Jaov18's Blog.

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