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Darwinismo y economía: o cómo la estúpida competencia puede llevarnos al suicidio colectivo

30 marzo, 2016

misconceptions_socialEn numerosas ocasiones la selección natural y la supervivencia del más adaptado darwinianas han servido en economía y en política de justificación de la ortodoxia del libre mercado, el individualismo a ultranza o el liberalismo en todas sus variantes. Sin embargo, dejando de lado el absurdo conceptual de que seres racionales que viven en sociedades hipertecnológicas quieran mantener como guía los patrones evolutivos que han servido a la supervivencia de gacelas, avispas o gusanos, lo que esconde esta excusa es un total desconocimiento de los mecanismos evolutivos y sus implicaciones.

Y quizás sea hora ya de que los estudiantes, pero también los titulados en Ciencias Económicas, Políticas y ramas afines, los periodistas especializados y los sesudos expertosneoliberalismo de todo tipo, y sobre todo los gobernantes asimilen y comprendan de una vez por todas el conocimiento sobre evolución atesorados en los dos últimos siglos, para que así podamos (quizás) de una vez por todas tomar decisiones racionales, basadas en las necesidades de la sociedad en su conjunto (pero también de ese cada vez más pequeño planeta llamado Tierra, del que por cierto dependemos para nuestra propia supervivencia como especie) y abandonemos una ideología precientífica y ya más que caduca, que de manera cada vez más rápida e insensata nos está llevando a una delirante sobreexplotación de los recursos naturales y del planeta mismo, y que de no parar nos llevará inexorablemente al desastre ecológico (pero también económico) más absoluto y quizás al suicidio colectivo como especie.

Y para tratar este tema he seleccionado el texto del escritor científico y ensayista Jag Bhalla que se expone a continuación. Espero que sirva para reflexionar y como foro de discusión.

“La competencia crea eficiencia” se predica como si se tratara de una ley de la naturaleza. Pero la naturaleza misma enseña una lección diferente. La competencia biológica puede crear costos absurdos y fatalidad colectiva. Nuestras competiciones y la lógica miope de los mercados libres, nos convierte en seres tan tontos como los árboles.

“Los troncos de los árboles están en pie como monumentos a la competencia inútil” dice Richard Dawkins. Él utiliza el término “Bosque de la Amistad” para mostrar hasta qué punto pueden ser poco inteligentes la evolución y laestupida competencia competencia natural. Un dosel de un bosque es como “un prado aéreo… levantado sobre pilotes … para captar energía solar”. Sin embargo, gran parte de esta “energía es desperdiciada para alimentar directamente a los zancos, que sólo elevan el prado en el aire, mientras que la obtención de la misma cosecha … podría hacerse a un costo mucho menor si ocurriera en el suelo”. Ningún árbol puede permitirse el lujo de ignorar la competencia de altura. Pero si de alguna manera los árboles pudieran ponerse de acuerdo para limitar sus alturas, cada uno podría ahorrar energía y el bosque en su conjunto sería mucho más eficiente.

¿Qué pueden aprender los amantes del mercado de las competiciones en la naturaleza? Los sistemas de agentes con intereses propios, que responden de manera miope a incentivos locales, pueden evolucionar hacia competiciones infructuosas. Una vez que una forma de competición surge, el resultado final puede ser el suicidio. Si dejamos que los mercados imiten a los árboles (y a la mayor parte de la naturaleza) en la práctica de competir sin restricciones ni sentido, perdemos el punto de vista del ser humano, que consiste en el uso de la razón y la previsión para obtener mejores resultados.

randdvsmarketingExiste un monumento a la “competencia inútil” en la asistencia sanitaria de 62 mil millones de dólares. Las compañías farmacéuticas gastan el 24% de sus ingresos en la comercialización frente al 13% en I+D. Las decisiones de prescripción deberían estar basadas en criterios médicos objetivos y datos públicos. Gastar tanto dinero en ejércitos de vendedores es la lógica del tronco de árbol: ninguna empresa puede correr el riesgo de no jugar al juego. Sin embargo, un organismo neutral facultado para hacer cumplir los límites acordados podría cambiar las reglas del juego y lograr el desarme en marketing.

tragedia de los comunesRobert Frank adaptó el término “Cuña de Darwin” para describir situaciones en las que los incentivos individuales divergen de los objetivos colectivos (a veces incluso condenando a la fatalidad colectiva). La Cuña de Darwin se aplica a toda una clase de problemas en la que supuestamente las decisiones a nivel local racionales generan perjuicio (ver la falacia de composición de los mercados). Estos incluyen la tragedia de los comunes, juegos del dilema del prisionero y el equilibrio de Nash. En ellos, utilizándose la miope lógica de auto-maximización, se termina mal para todos y cada uno de los implicados. Pero siendo abordados como problemas de acción coordinados, con vigilancia y responsabilidad, los resultados pueden ser guiados en beneficio de todos. Los mercados libres no son adecuados para interacciones complejas, simultáneas y coordinadas de agentes transversales.

Los beneficios de la competencia surgen de las limitaciones que crea. Las restricciones inteligentes, y las respuestas creativas a ellas, pueden funcionar mejor que lo que surge de una competencia sin sentido “natural”. El truco humano no es la auto-organización, es la organización comunitaria. Hemos coordinado la supervivencia del equipo durante 10.000 generaciones. Nuestras elecciones son ahora bien dejar que el poder de los mercados sea tan tonto como los árboles o guiar la competencia para lograr mejores resultados.

 

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P.D.

Y el caso del libre mercado de la farmaceúticas es paradigmático puesto que además del derroche en marketing, las empresas siguiendo la lógica cortoplacista cada vez invierten menos dinero en los medicamentos que curan (antibióticos, vacunas, etc.), en donde obtienen “moderados” beneficios y desplazan su I+D a la búsqueda de fármacos para “medicalizar” lo que no son más que situaciones normales de la vida cotidiana no estrictamente patológicas como

* etapas de la vida (adolescencia, menopausia, envejecimiento, etc.),

* problemas personales como la tristeza o la infelicidad, sociales como el duelo por la muerte de un familiar o laborales como el síndrome postvacacional, etc.,

* factores de riesgo (osteoporosis, dislipemia, etc.),

* o síntomas o cuadros leves que son convertidos en indicadores de supuestos cuadros graves de enfermedad (colon irritable, síndrome premenstrual, etc.)

en donde la previsión de beneficios se dispara, eso cuando no fabrican directamente “medicamentos” basados en pseudomedicinas (como puede ser el caso de la homeopatía) en donde ni siquiera hay que hacer el más mínimo gasto de investigación.

En resumen que, de seguir así dejando que la lógica del mercado imponga sus reglas, en unas pocas décadas las farmacéuticas habrán derivado (al igual que esas gigantescas secuoyas todo madera y pocas hojas) hacia megaconsorcios empresariales que no fabricarán verdaderos medicamentos sino una inmensa variedad de “remedios”, que serán lo menos efectivos posible para poder así mantener “enganchados” a los potenciales clientes (que no pacientes) a sus productos.

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  1. Armentario
    30 marzo, 2016 en 11:10

    No hablen tanta Mierda.

  2. 30 marzo, 2016 en 11:20

    Armentario, ¿es usted así de tirano con todo el mundo, dando órdenes continuamente, o sólo con nosotros? Es por saber si su odio es algo personal o si odia a todo lo que se mueve, como parece indicar su contínua actitud despótica e insultante.

  3. 30 marzo, 2016 en 12:19

    Armentario sería un sujeto de estudio de lo más interesante ya que es capaz de cuestionar todo el conocimiento científico en los más variados campos: cambio climático, evolución, antropología, historia, psicología, etc. ya que es creacionista, fanático religioso, negacionista y no sé qué más, todo en uno. Y todo ello desde la prepotente ignorancia que le da su estúpida idea de que es el centro del universo, puesto que parece mantener una relación especial con el dios judeocristiano que le dice lo que está bien y lo que está mal y le permite diferenciar lo verdadero de lo falso y todo ello sin necesidad de haber estudiado nada en toda su vida. Con individuos como este me hace mucha gracia el apelativo de sapiens para nuestra especie.

  4. Luis Hernández Peña
    30 marzo, 2016 en 12:27

    A veces parece que hay miriadas de problemas que solucionar cuando, en realidad, la mayoría se derivan de uno solo y este artículo creo que da en el clavo.
    Soy biólogo ambiental y siempre he pensado que dejar a la libre competencia la evolución de nuestra economía y recursos naturales es simple y llanamente una irresponsabilidad.
    Resulta ineficiente, injusto y sobre todo, insostenible.
    Mi más sincera enhorabuena por el post.

  5. 30 marzo, 2016 en 12:58

    A mí los fundamentos del capitalismo siempre me han parecido un despropósito. ¿Capital? ¿Y ese quién es? La ley de la selva. Siempre he pensado: ¿La civilización no era, precisamente, dejar atrás la ley de la selva?

    Gran (y muy necesaria) entrada. Felicitaciones.

  6. Aquiyo
    30 marzo, 2016 en 15:55

    Otro ejemplo de darwinismo fatal es el cáncer. Las células que más se reproducen son las que sobreviven…. a costa de matar al individuo; y con él, a todas las células “superexitosas”. Aunque en este caso, alguien también podría decir: “ves como el darwinismo funciona y acaba con el cáncer”.

    En general creo que no se pueden hacer generalizaciones del tipo el dawinismo es malo o bueno en la economía. Habría que ver en qué grado y a qué nivel. En el ejemplo del cáncer hay darwinismo contrapuesto a dos niveles diferentes: a nivel celular y a nivel de organismo.

    Y en la economía se me ocurre sobre la marcha que hay que dejar que las empresas exitosas crezcan y se reproduzcan pero vigilando siempre que no se coman al país o al planeta.

  7. 30 marzo, 2016 en 16:45

    Uno de los problemas de fondo de tales planteamientos es la suposición, totalmente errónea, que el bien común es la suma de los bienes particulares, es decir que si cada uno busca el máximo provecho personal, la suma de los mismos dará el máximo provecho social. Es una solemne estupidez, porque el máximo provecho personal, a la larga, siempre implica daño para terceros
    Es como en los derechos o libertades individuales: no pueden ser ilimitadas porque ello implica conculcar las de los demás.

  8. David
    30 marzo, 2016 en 17:28

    No estoy tan de acuerdo sobre la analogía de los arboles. Mientras que en la selva cada arbol-empresa compite por disponer de mayor área para beneficiarse de los rayos solares, en el mercado cada consumidor no tiene en sus bolsillos todos los rayos que si dispone el sol para entregarselos a las empresas y que estas crezcan ad infinitum. Por el contrario, cada consumidor siempre buscará el mejor uso para los pocos rayos que tiene . Por lo tanto, en un entorno de libre competencia, siempre surgirá alguna empresa que se dé cuenta de ese desajuste y ofrecerá un precio menor, limitando en consecuencia el crecimiento innecesario de las demas empresas-arbol.
    Por otro lado, sobre el ejemplo de restricción de publicidad, si se crea un organismo neutro (estado?) que limite los gastos en publicidad y los empresarios tienen claro que mediante la publicidad es posible obtener mayores ventas, se generará automaticamente medios alternativos (ocultos o no tan ocultos) de hacer llegar la información de los productos que se vende a los potenciales compradores. Es decir, ha sido un esfuerzo bien intencionado, pero en vano.
    Mejor ver a la publicidad como una inversión en medio de transporte del producto que vendes hacia el consumidor: en lugar de llevarselo a su casa (cosa que no aplica), le dices donde lo vendes. Y como en cualquier otra empresa, nadie te puede objetar cuanto inviertes en transporte.

  9. 30 marzo, 2016 en 19:57

    David

    Dos breves apuntes sobre tu comentario.

    Uno, dices

    “en un entorno de libre competencia, ….”

    ¿podrías indicar en que país del mundo existe ese idílico entorno aparte de en la mente de algunos economistas?

    Dos, en productos importantes como es el caso que se comenta de los medicamentos el marketing no sólo es un despilfarro social sino además es peligroso porque fomenta la automedicación. Y si las empresas buscan como obviar la legislación se puede aplicar la ley y multar o incluso encarcelar a los directivos que se salten esa ley.

  10. nestor
    31 marzo, 2016 en 1:06

    Pensando en quienes han creado esta última y gran crisis financiera los famosos CEO, los cuales se ha comprobado que tienen como estructura mental, la personalidad psicopática con todas sus caracteristicas.Viendo como crecen los Trump y que movimientos tienen mayor crecimiento en europa, los Armentario no son tan pocos, pero volviendo al tema el comentario de Eduard(que siempre hace comentarios acertados)me parece apunta bien al concepto de libre mercado como panacea.

  11. David
    31 marzo, 2016 en 2:52

    Estimado ateo666666, gracias por su respuesta. Para el argumento planteado no es necesario un entorno totalmente libre, basta con saber que nadie te impida en este momento abrir un restaurant, panadería, supermercado, etc. para comprobar que es totalmente factible que nuevos participantes puedan ejercer actividad empresarial en la mayoría de mercados y ofrecer bienes a menores precios, regulando así el crecimiento innecesario. Es así que vuestra la analogía sigue siendo bastante inexacta, pues en ninguna teoría económica se asume que el consumidor tiene recursos cuasi infinitos, como los que tiene el sol para hacer crecer a algunos árboles hasta su límite físico.
    Por otro lado, justamente el freno a la libre competencia en los mercados es proporcional del grado de intervencionismo estatal en cada país: así tienes a Rusia con un intervencionismo del 90%, España con 50%, EEUU con 30%, etc. En resumen: mercado más intervenido, país más pobre.
    Sobre su segundo punto, apelar a la fuerza, a la coacción, para hacer que se cumplan sus mandatos, solo ocasiona que crezca inexorablemente el aparato estatal, aparezcan los lobbies y con esto la distorsión de la libre competencia, aparezcan las coimas y lo peor, todo lo pagamos los ciudadanos. Si le preocupa la automedicación, invierta en educar al consumidor, hacer de papá con correa no lleva a ningún lado.

  12. 31 marzo, 2016 en 8:20

    David

    Creo que tu argumento (como bien expones) funciona sólo a pequeña escala: por supuesto que si tu abres una tiendita en tu barrio, si el chino de la esquina vende lo mismo que tú a mitad de precio vas a la ruina. Ahora bien desde hace ya casi un siglo (y creciendo de manera exponencial) el capitalismo es un asunto de grandes corporaciones y aquí las reglas son otras. Si una multinacional (o lo que es más habitual un cártel de empresas) tiene copado el mercado es prácticamente imposible que otra empresa no sólo entre en ese mercado y mucho menos que desplace a las ya instaladas por mucho que sus productos sean más baratos, a no ser de que disponga de muchos más miles de millones de euros que las ya instaladas para perder durante décadas porque las que tienen el mercado copado tienen suficiente músculo financiero para vender a pérdidas durante un tiempo y así evitar la entrada de competidores.

    Con respecto a tu frase de

    “mercado más intervenido, país más pobre.”

    pienso que confundes riqueza de un país con riqueza de los ciudadanos. Por supuesto que EEUU es el país más rico, ahora bien la mayoría de sus ciudadanos ya no tanto. Yo preferiría vivir en los intervencionistas y reguladores estados escandinavos antes que en el paraíso capitalista norteamericano.

    Finalmente tu argumentación de que

    “Si le preocupa la automedicación, invierta en educar al consumidor, hacer de papá con correa no lleva a ningún lado.”

    me indica que vivimos en países y quizás en universos separados. La educación sirve para lo que sirve y llega hasta donde llega. Y desgraciadamente hay miles de ejemplos en donde hasta que no aparece el “papá con la correa” las cosas no cambian. Te recordaré un caso más que conocido.

    Durante décadas los gobiernos de prácticamente todo el mundo civilizado, las asociaciones médicas y los científicos en general han mostrado una y otra vez los daños que el tabaco produce no sólo a los fumadores sino a todos aquellos que les rodean. Las campañas informativas y educativas en todos los ámbitos y que han costado decenas o cientos de millones de euros en cada país fracasaron estrepitosamente porque, aunque los fumadores sabían que su tabaco perjudicaba a sus familiares, amigos o compañeros de trabajo, los adictos a la nicotina no estaban dispuestos a perder su “libertad”, de tal manera que se fumaba en colegios, centros de trabajo, bares, tiendas y hasta en hospitales. Sólo cuando vino “papá con la correa” y prohibió fumar en recintos públicos las cosas cambiaron y eso a costa de infinidad de quejas y protestas por parte de esos defensores de la “libertad individual”. El resultado ha sido que según diversos estudios el nivel de nicotina en sangre (y por tanto de cancerígenos asociados al tabaco) ha disminuido prácticamente a cero en la población no fumadora, lo que es una excelente noticia en la lucha contra el cáncer. Pero existe una preocupante excepción, resulta que los niveles de nicotina en niños pequeños de padres fumadores han aumentado desde la prohibición de fumar en público. ¿Por qué? Pues porque ahora esos irresponsables padres (que por supuesto saben hasta el hartazgo el daño que puede hacer el tabaco a sus hijos) fuman más en casa y en el coche cuando llevan a sus hijos al colegio o a clases de ballet. De tal forma que imagino que si las autoridades no vuelven a usar la “correa” tendremos en unas décadas datos epidemiológicos que nos certifiquen que los no fumadores que tuvieron la desgracia de tener padres adictos tienen mucho mayor riesgo de cáncer.

    Pero volviendo al caso de la economía ¿Cuándo han funcionado las campañas informativas/educativas con las empresas? ¿Habría alguna empresa que tratara o limpiara sus residuos en lugar de tirarlos directamente al río o a la atmósfera si no hubiera leyes que sancionen (aunque sea muy débilmente) a quien contamina el medio ambiente? ¿Por qué narices crees tú que la misma multinacional es más respetuosa con el medio ambiente en Europa con respecto a África o Asia? ¿Por “educación” o por coerción? ¿Es que los directivos de las petroleras o de la industria química de Francia o Australia están más “educados” que sus compañeros de la misma empresa en la India o Filipinas?

  13. 31 marzo, 2016 en 10:33

    Yo alucino con los defensores del liberalismo económico. Ese liberalismo es el responsable último de la actual crisis económica, larga y profunda (y lo que te rondaré morena). Y la única solución que tienen para la misma es más de lo mismo. ¿De qué nos sirve si, en el mejor de los casos, los grandes inversores recuperan su rentabilidad, si un sector cada vez mayor de la población se ve abocado a la pobreza, cuando no a la pura y simple miseria? Lo que es por mi parte, ese sistema que valora sus resultados positivos en función de la recuperación económica de las grandes empresas a base de sacrificar a las clases populares, os lo podéis meter donde os quepa. Quienes defienden ese modelo criminal y perverso deberían ver sus actos calificados de crímenes contra la humanidad, y ser juzgados en consecuencia.

  14. 31 marzo, 2016 en 22:37

    Estupendo post.

    Es interesante cómo los economistas se aferran a sus postulados de una forma tan enconada. Aunque hayan fracasado una y otra vez, parece cómo si no vieran opción de hacer las cosas de otra manera. En general sus actuaciones son muy ineficaces y unilaterales.

    Y eso supone un serio problema, cómo en el caso del cambio climático en que muchos economistas se sitúan en el lado del negacionismo temerosos de que la adopción de medidas eficaces pueda suponer un empoderamiento de los estados.

    A día de hoy, creo que la economía es más ideológica que científica.

  15. Paprivi
    1 abril, 2016 en 1:00

    Muy interesante el post. Y muy de acuerdo con lo que en él se dice y con muchos de los comentarios posteriores. Debería ser tenido en cuenta por muchos dirigentes a nivel mundial.

    Creo que la solución a muchos de los males de la economía capitalista se mitigarían con medidas a nivel global, que eviten entrar una espiral de competencia que solo beneficia a unos pocos durante un tiempo, y perjudica a todos a la larga.

  16. Anónimo
    1 abril, 2016 en 8:31

    Le agradezco la oportunidad para expresar mis puntos de vista.
    La principal diferencia entre una pequeña mediana o gran empresa (o multinacional) es el volumen de ventas. Coca Cola vende agua gaseosa oscura, si a la gente le gusta, la compra y punto. Da igual si lo vende en un barrio, en un continente o a todo el mundo. Sabe cuándo ocurre las diferencias? Cuando la gran empresa es capaz de comprar a algún diputado para que manipule las reglas que ya tiene el estado a priori, con la finalidad de impedir que un nuevo competidor entre al mercado. Eso sí que no lo puede hacer la bodeguita de la esquina. Cuál es la solución? Encarcelar a los empresarios? Sacar al diputado corrupto? Algo impedirá que no surjan más en reemplazo de ellos? Claro que no, por lo tanto, lo más saludable es que el Estado saque las narices del mercado, destruyes el vinculo y acaba la enfermedad. La historia de un siglo que mencionas, es la historia de un mercado intervenido en menor o mayor grado.
    Respecto a si un empresario saca un producto de mejor o igual calidad y a menor precio, no hay motivo claro por el que el consumidor no compre el producto y la empresa obtenga beneficios, los consumidores no son tontos.
    Sobre los “cárteles de empresas”, cuando no están sustentados por el estado, solo se trata de empresas dispuestas a competir y de esta pugna solo sale ganando el consumidor. Cuando una multinacional entra a un nuevo mercado, y lo hace a muy bajos precios, el efecto natural es que las demás también bajen sus precios para no perder clientes, pero casi nunca a pérdida, por una sencilla razón: Se corren el gravísimo riesgo de que compren masivamente sus productos y cuando quieran recuperar el anterior nivel, se encuentren con que sus propios productos acumulados por terceros, se venden a menor precio (la gente no es tonta); o sus propios competidores aprovechen y vendan a menor precio, provocando que nunca se recupere y afronte una bancarota. Por otro lado, ¿Porque culparíamos a la multinacional establecida de bajar sus precios incluso bajo el coste, si la multinacional que ingresa también entra al mercado con precios tirados bajo el coste? Y por qué culparlos si al final el que sale ganando con tanto precio bajo es el consumidor?
    En cuanto a la riqueza de los países escandinavos se trata más bien de un “a pesar del” no un “gracias al” intervencionismo.
    Sobre el ejemplo del tabaco, se trata de un caso de protección de propiedad privada, en este caso, los pulmones. Cualquier persona tiene derecho a hacer lo que quiera sobre su propiedad, pero no sobre la del resto. Cuando hacen daño a tu propiedad, puedes recurrir al tribunal civil, solicitar sanción y uso de fuerza contra el que perpetra el daño. Ojo que esta intervención de papá con correa es legítima y nada tiene que ver con la del intervencionismo en el mercado.
    Sin embargo es bueno revisar el tema, pues la educación no surte efecto justamente porque papá bueno Estado garantiza que cuando el asno requiera atención médica o transplante de pulmón (que cuesta una millonada), todos vamos a poner de nuestros bolsillos para pagárselo cal hacer uso del seguro social. Otra historia sería si se le informara que las afecciones por el uso del cigarro las va a tener que pagar él mismo, con seguridad veríamos a mucha menos gente con el problema. Luego esto puede verse como una lucha de papa con correa vs papa bueno, el Estado peleando contra él mismo. Y la pelea la pagamos todos.
    Sobre el ejemplo de las multinacionales que echan cochinadas en Asia pero no en Europa, el tema es similar al del tabaco, se trata de un problema de protección a la propiedad privada. Es legítima la intervención de papá estado, ONU u otro similar. Obviamente Europa tiene más recursos para hacer valer sus derechos. Nuevamente nada tiene que ver con el libre mercado. El sesgo cognitivo o efecto halo es el siguiente: Si el uso de la coacción es buena aquí, entonces será buena allá. Pues no es el caso, son temas distintos.
    Sobre el tema del CO2 que han mencionado también, es un tema energético y de propiedad, nada tiene que ver el mercado. Si quitáramos con un botón el uso del petróleo ahora mismo, hubiera una cuasi extinción masiva, nuestra sociedad depende fuertemente del crudo. Pero no todo es tinieblas, ahí acaba de sacar Elon Musk un tesla de $35, 000. Gran noticia de parte de la empresarialidad e iniciativa privada.

    Saludos.

  17. 1 abril, 2016 en 10:05

    La verdad es que hacía tiempo que no encontraba un defensor del “laissez faire” tan increíble como tú.

    Ya tu primera argumentación de que

    “Cuando la gran empresa es capaz de comprar a algún diputado para que manipule las reglas que ya tiene el estado a priori, con la finalidad de impedir que un nuevo competidor entre al mercado. Eso sí que no lo puede hacer la bodeguita de la esquina. Cuál es la solución? Encarcelar a los empresarios? Sacar al diputado corrupto? Algo impedirá que no surjan más en reemplazo de ellos? Claro que no, por lo tanto, lo más saludable es que el Estado saque las narices del mercado, destruyes el vinculo y acaba la enfermedad.”

    me ha dejado pasmado y sin aliento por las terribles implicaciones que tiene. Es decir como los controles son imperfectos y puede haber corrupción pues entonces acabemos con la ley y el estado y el maravilloso mundo económico se “autoregulará” ¿mágicamente? Con ello vuelvo a confirmar que vivimos en universos paralelos porque parece que se te ha olvidado que lo poco que hemos avanzado en civilización en estos últimos siglos se ha basado en el concepto de las leyes, ya que la libertad absoluta que tanto alabas (espero que como buen neoliberal sólo en el ámbito económico porque imagina el “laissez faire” en otras facetas como por ejemplo la convivencia: acabaríamos todos como en el Oeste americano, cada uno con su pistola “defendiendo” su “libertad” y que gane el más rápido en disparar, ya que el estado debe sacar sus “narices” de allí) únicamente nos llevaría a la terrible explotación de la Inglaterra de la Revolución Industrial o sin ir tan lejos a esos pobres países del Tercer Mundo en donde los más fuertes se imponen a los más débiles.

    Seguimos, dices que

    “Respecto a si un empresario saca un producto de mejor o igual calidad y a menor precio, no hay motivo claro por el que el consumidor no compre el producto y la empresa obtenga beneficios, los consumidores no son tontos.”

    Y te equivocas en dos cosas. Primero no vivimos en un mundo donde todos partimos de cero sino que hay personas y sobre todo empresas que ya son milmillonarias así que mientras un emprendedor con una idea genial puede fracasar en sacar un producto maravilloso (por falta de financiación por ejemplo) una empresa que ya fabrique otra cosa y que por tanto tenga músculo financiero puede sacar al mercado mientras tanto una chapuza de producto en ese nuevo nicho y como el consumidor no puede elegir pues acabará comprando lo único que hay. O como ocurre en el caso de los detergentes para lavadoras, que todas las marcas pertenecen en realidad a la misma empresa y el consumidor cree que elige y al final compra el envase de color verde o azul con las mismas propiedades de lavado, eso sí muchas veces a precio diferente.

    Y segundo eso de que “los consumidores no SOMOS tontos” yo no lo tengo tan claro. Dejando de lado que esta afirmación desencadenaría ataques de risa casi mortales en las empresas publicitarias ya que ¿por qué narices te crees que las empresas se gastan miles de millones de euros en publicidad con modelos exuberantes de cuerpos perfectos, alusiones claramente sexuales para vender un champú y el resto de las innumerables técnicas pensadas para engañar al consumidor si no fuéramos muy manipulables? te recuerdo que los consumidores no analizamos exhaustivamente las características de todos los productos, primero porque en muchos casos no tenemos criterio ¿qué narices sé yo de motores de automóvil? y segundo y peor aún porque no conocemos todos los detalles de la fabricación.

    Te voy a poner un par de ejemplos a ver si entiendes de una vez que las elecciones no son para nada sencillas. Tenemos dos empresas que venden el mismo producto, por ejemplo un pantalón con idénticas características, acabado y calidad pero con una diferencia importante en el precio. Tu “consumidor no tonto” comprará el producto más barato pensando como tú que ha hecho una elección inteligente y que el sistema económico funciona. Ahora bien, si se hubiera preocupado e investigado a fondo a las dos compañías hubiera descubierto que, aunque ambas empresas fabrican su ropa en Bangladesh, la empresa “cara” paga un sueldo razonable (para las condiciones de vida del país) a sus trabajadores e incluso les da ¡una semana de vacaciones pagadas al año!, mientras que la empresa “barata” fabrica sus pantalones con mano de obra esclava y explotación infantil.

    Otro ejemplo, vas al super a comprar champú y encuentras que hay dos marcas con los mismos ingredientes, de tal manera que compras el más barato pensando otra vez lo listo que eres comprando y que la competencia funciona porque existen personas como tú. Ambas empresas fabrican su producto en tu mismo país con lo que además dejas en dinero dentro. Ahora bien si hubieras sido cuidadoso y hubieras investigado antes te habrías dado cuenta que una de ellas (la cara) cumple todas las regulaciones medioambientales y además como sus directivos están muy concienciados han ido más allá y tienen un sistema de producción totalmente libre de contaminantes (que su buen dinero les ha costado) mientras que la empresa “barata” tira todo lo que puede y más al río y a la atmósfera por lo que en su entorno han aumentado los casos de alergias, síndromes autoinmunes y cánceres entre los residentes, enfermedades todas ellas que hacen aumentar el gasto sanitario de tu país y que tú pagas con tus impuestos. Entonces ahora te pregunto ¿sigues pensando que los consumidores no somos tontos? Así que por favor deja de decir obviedades tan erróneas como eso de que

    “Y por qué culparlos si al final el que sale ganando con tanto precio bajo es el consumidor?”

    Y sobre tu comentario de “Elon Musk un tesla de $35, 000” ya estoy viendo a todos los directivos de las multinacionales del petróleo y automovilísticas tirándose desde las ventanas de sus lujosos despachos del piso 33 por el hundimiento de la cotización de sus empresas y su más que inmediato despido por quiebra, porque como todos sabemos “los consumidores no son tontos” y a partir de ahora todos vamos a comprar los Teslas, mientras que Ford, Toyota o Renault se van a tener que comer con patatas sus obsoletos automóviles.

    Y ya lo dejo porque resulta agotador tener que repetir una y otra vez cosas que deberían ser del dominio público.

  18. 1 abril, 2016 en 13:39

    Anónimo, La verdad es que entro a contestarte un poco de soslayo porque me da un a profunda pereza intentar argumentar con alguien que parece más que claro que ya tiene su dogma asentado y utiliza todas las falacias disponibles en el mercado para arrimar el ascua a su sardina.

    Sin embargo, permíteme que comente ciertas cosas, no para convencerte a tí, que pareces un caso perdido, si no como aviso a navegantes despistados que pudieran pensar que lo que dices es medianamente razonable. Solo voy a apuntar, no lo voy a explicar, ya que, aparte de la pereza que me da, no va a servir(te) de nada.

    Errores graves de argumentación (falacias, medio verdades, falsedades…):

    “la principal diferencia [ ] es el volumen de ventas”. Bueno, teniendo en cuenta que defiendes el capitalismo, sabrás que la disponibilidad de capital es clave en el crecimiento de un negocio en un entorno de recursos limitados. Cocacola, por capital, economía de escala, distribución, marketing y publicidad, puede apartar del mercados a quien quiera. Por las buenas o por las malas. La empresa “Gaseosas y refrescos Anónimo, S.L.”, lo tendría crudo, aunque vendieras a la tercera parte del precio.

    “los consumidores no son tontos” Pues igual si (menos los de la tienda esa de electrodomésticos”. Para eso está la publicidad. (que no es la estupidez esa de “sirve para decir donde venden algo”). Puedes crear necesidades, inventarte atributos de producto que realmente no existen, crear imagen (ficticia) de marca… Bueno. Léete cualquier (buen) manual de marketing y luego vuelve.

    “los cárteles [ ] solo se trata de empresas…”. Te ha faltado decir que son “pobres víctimas” o que “van a casita de su abuela con una cesta con miel”. En fin. Si no entiendes que las empresas dominantes, sin control, pueden asociarse para pactar precios o echar a nuevos competidores (incluso hacer cosas peores) es que has aprendido economía viendo videos en youtube. (Cosa bastante habitual)

    “El que sale beneficiado es el consumidor”. Ajajá, acabas de dar la razón al post. El capitalismo (mejor dicho los que los defendéis a ultranza) digamos que resuelve las ecuaciones localmente y se cree que por arte de magia, un conjunto de opimos locales genera un optimo global (estudia un poco de mates -la de verdad, no eso de los economistas- y vuelve). Hablas de “consumidor” sin darte cuenta que ese consumidor también es “empleado”, “contribuyente”, “usuario”, “accionista”, “propietario”, “ciudadano”, “votante” y un etc más largo que la prepotencia de los que os dedicais a simplificar la realidad para que encaje en vuestro simplificados prejuicios.

    “En cuanto a la riqueza de los países escandinavos…” Esa afirmación, sin pruebas, no vale nada. Has conseguido convertir un argumento malo (decir que si los suecos tal, entonces cual es un Post hoc ergo propter hoc de manual) en una completa vacuidad.

    “El derecho a la propiedad privada” que tanto citas. Es tan válido como hablar del “derecho a la propiedad común” (la Republica. Para que no te salga el espíritu del 36, que te veo venir, te avanzo que me refiero a la Res Publica que los romanos inventaron y que los franceses parecen entender tan bien) . Aquí siempre me asalta la duda de porqué suele coincidir en los mismos individuos ese ultraliberalismo del “sálvese quien pueda” con el patriotismo de banderita ¿que patria defienden, si la quieren vaciar?

    “Educacion”. Buff. Aquí entra mi pesimismo antropológico (y luego tenéis el morro de llamar buenistas a los de izquierdas, cuando sois vosotros los que os empeñáis en pensar que la entropía y la psicología humana juega a favor de la economía y de la sociedad): ¿cómo te explico de forma sencilla que hay conceptos como “pensar a largo plazo”, “empatía”, “solidaridad”, “calcular el impacto de mis acciones”… que son infinitamente más complejas de enseñar que otras (“egoísmo”, refuerzo a corto plazo”, “el que venga atrás que arree”…) porque éstas están grabadas a fuego en la parte profunda de nuestro cerebro de simios…? Además “las fuerzas del mal” tienen buenos presupuestos para usar esa forma de educación llamada publicidad (una pista: busca en google “maslow” y mira donde están los valores “de la publicidad” y donde los “cívicos”.

    Lo del CO2. Ni lo comento. Argumento ad conditionallis unido a un “no soy racista, tengo un amigo negro”, en este caso “tengo un amigo al que le gustan los coches eléctricos”

    En fin, como resumen. Internet (ese inventito tan nimio, fruto de la investigación pública) tiene el inconveniente de que cualquier indocumentado con ideas felices pueda lanzar sus soflamas en foros donde hay quien pretende habalr en serio. ¿será la democratización de la idiotez? (no te ofendas: Idiota: del griego idiotés, que no le importa lo publico)

    Y si digo “indocumentado” no es porque esté intentando hacer un alegato especial falaz, sino porque conozco a unos cuantos que argumentan como tú y se piensan que el mundo es un simulador escrito en java donde puedes manejar la sociedad poniendo cubos gordos de distintos materiales y crear civilizaciones con una hacha gorda pixelada.

    Dos notas finales:

    La primera pista que me dice que tus argumentos son absolutamente absurdos es que te empeñas en vivir en un extremo (no se si en el blanco o en el negro) y la vida no funciona así. Llámalo “la navaja de González”. No mola tanto como la de Occam o la de Hitchens, pero es lo que tiene ser español: nuestros apellidos no sirven para nombrar cosas guays.

    La segunda: mírate este video (al principio pensaras que no tiene nada que ver, hasta que llegues al minuto 8:45. Y subraya a partir del 9:25). Aunque no te guste, es divertido y dice unas cuantas cosas interesantes:

  19. nestor
    1 abril, 2016 en 14:05

    Es muy difícil dialogar con un religioso como anónimo, ya cuando dice:”los consumidores no son tontos”, está reconociendo lo contrario, pues todas las propagandas están estructuradas y planificadas para un cerebro de 12 años de desarrollo.Siempre habrá sujetos(yo diria objetos)que aunque se les explique con paciencia y sabiduria no entraran en razones.

  20. Anónimo
    3 abril, 2016 en 11:01

    “La competencia crea eficiencia” … todo depende de que definamos por “eficiencia”. Por ejemplo, que dada la competencia las farmacéuticas tengan que gastar una parte importante en marketing y no en I+D no parece muy eficiente. Pero como digo, depende de que entendamos por “eficiencia”.

  21. Anónimo
    3 abril, 2016 en 11:02

    “A mí los fundamentos del capitalismo siempre me han parecido un despropósito. ¿Capital? ¿Y ese quién es? La ley de la selva. Siempre he pensado: ¿La civilización no era, precisamente, dejar atrás la ley de la selva?”

    Capitalismo también es el hippie que vende carteras artesanales en mercadillos.

  22. Anónimo
    3 abril, 2016 en 11:08

    “que si cada uno busca el máximo provecho personal, la suma de los mismos dará el máximo provecho social”

    Se pueden poner muchos ejemplos para desmontar ese mantra. Por ejemplo: Soy fabricante y produzco residuos tóxicos fruto de mi actividad. Así que buscando mi máximo provecho personal, compro un terreno en el que vuelco los bidones de residuos, ahorrándome el tratamiento de los residuos. Esos residuos se filtran en el subsuelo y contaminan un pozo de agua situado en una propiedad colindante propiedad de un neoliberal… de repente el neoliberal ve que ya no puede beber agua del pozo porque está contaminado. Ahora se ve obligado a comprar agua embotellada en las tiendas de la zona. Agua embotellada que casualidad mi empresa también produce.

    O peor, contaminan una serie de pozos usados para regar tierras de cultivo. Esas tierras ya no podrán ser regadas con agua del pozo. Al final o se abandonan las tierras o se trae agua en caminones cisterna.

  23. 3 abril, 2016 en 11:27

    “…depende de que entendamos por “eficiencia””

    Un concepto que llevo ya décadas discutiendo con los (neo)liberales de todo cuño es que no parecen entender que el fin último de Renault no es fabricar coches, lo mismo que el objetivo de Telefónica no es vender ADSLs, ni el de H&M el de vender ropa. El objetivo de todas las empresas es ganar dinero vendiendo lo que sea y si para ganar más dinero es necesario explotar a los trabajadores, contaminar el mundo mundial o engañar al consumidor se hace y punto, es la lógica de los árboles en el bosque ya que quien manda es la cotización bursatil. Lo único que puede limitar todos esos daños es la regulación y el control social bien directo (campañas, boicots, protestas, etc.)o bien a través de las leyes.

  24. Anónimo
    3 abril, 2016 en 11:31

    “Cuando hacen daño a tu propiedad, puedes recurrir al tribunal civil, solicitar sanción y uso de fuerza contra el que perpetra el daño. Ojo que esta intervención de papá con correa es legítima y nada tiene que ver con la del intervencionismo en el mercado”

    Para algunos neoliberales si es intervencionismo: Sostienen que el estado debiera tener la única finalidad de garantizar el cumplimiento de los contratos.

    Pero poco antes dices que “Cuál es la solución? Encarcelar a los empresarios? Sacar al diputado corrupto? Algo impedirá que no surjan más en reemplazo de ellos? Claro que no, por lo tanto, lo más saludable es que el Estado saque las narices del mercado, destruyes el vinculo y acaba la enfermedad”… ¿No contradice lo que has defendido en la otra frase? En EEUU tuvieron otra solución: Disolver Standard Oil. Quizá lo que debería intentarse es poner límites al tamaño de las empresas, porque como dices a partir de cierto tamaño esa empresa no estará enfocada a ganar clientes a través de la mejora de sus servicios, sino a través de mantener el monopoleo en el mercado. Lo que por cierto, puede ocurrir igualmente aunque vivieramos en un paraiso neoliberal.

    “Respecto a si un empresario saca un producto de mejor o igual calidad y a menor precio, no hay motivo claro por el que el consumidor no compre el producto”

    Por ejemplo, yo puedo pensar comprar a aquel que fabrica en España antes que al que fabrique fuera de España. O que ese empresario no está en mi municipio, sino a miles de KM. Que no se te ocurran motivos no implica que no pueda haberlos.

    Y sobre la sentencia “los consumidores no son tontos”, nuevamente depende de que definamos por tonted. Para empezar las decisiones del consumidor se ven influenciadas por la publicidad. Si a publicidad no influyera, no existiría la publicidad.

    “Sobre el ejemplo de las multinacionales que echan cochinadas en Asia pero no en Europa […] nada tiene que ver con el libre mercado”

    Siento decirtelo pero si tiene que ver con el libre mercado: Si mis competidores trasladan la producción a Asia y yo no lo hago, el precio de mis productos serán mayores y me haría menos competitivo. Como resultado no tengo otra salida más que trasladarme yo también, aunque no quisiera. O si mis competidonres no tienen tratar los recursos tóxicos, aunque yo considerada importante el tratamiento de residuos tóxicos tendría que optar por no tratarlos, porque el tratamiento tiene un costo que repercute en el precio, lo que me haría menos competitivo.

  25. cristianriosm
    3 abril, 2016 en 19:08

    ateo666666, aunque estoy totalmente de acuerdo con la tésis de que una economía enfocada en la competencia (o peor, en la libre competencia) conduce a una serie de desastres (financieros, políticos, sociales, ecológicos, etc.), hay dos temas que me hicieron ruido, y son la pretendida relación entre la evolución y el modelo económico liberal, como el ejemplo de los árboles.

    1) Aunque el gran pivote de la teoría de la evolución de Darwin es la selección natural, que en su descripción la competencia tiene un rol importante, esta no se asemeja ni de cerca con el modelo caricaturizado de competencia feroz y despiadada con la que se malinterpreta la “supervivencia del más apto” y que usan de base los teóricos de aberraciones como el darwinismo social o el neoliberalismo. No creo que deba elaborar mucho el por qué ya que, si recuerdo bien, es un tema que se ha discutido bastante en este blog.

    2) Para los conocimientos actuales en evolución, hay otros mecanismos bastante lejanos a la competencia que han cobrado mucha más relevencia como motor de la selección natural, como ser a) cooperación: a través del mutualismo o la simbiosis por ejemplo, responsable de cosas nada pequeñas como la célula eucarionte, la vida multicelular, la colonización de los continentes (líquenes y micorrizas), polinización, pan, queso, cerveza… podría seguir hasta el infinito; b) evolución molecular: que implica el refinamiento de moléculas y mecanismos moleculares dentro de la célula, y que nada tiene que ver con la competencia (pero si con selección natural). En resumen, si se usara la evolución como modelo para la economía, entonces de ninguna manera esta sería una de libre mercado. Creo que es necesario explicar ello para que se deje de usar una percepción errada de la evolución como justificación de atrocidades.

    3) Contradecir la propuesta de que las plantas son tontas porque compiten por ser más altas. Es verdad que es común en un bosque la competencia (de algunas especies) en talla para elevarse a los estratos más altos del dosel, pero esta no tiene nada de inútil. Desde un punto de vista funcional, la propia conformación del dosel genera condiciones por bajo este que muchas veces son requeridas por el mismo gran árbol para poder vivir, y no porque queda sobre los otros para captar luz, si no porque le brinda a otros organismos necesarios (micorrizas por ejemplo) el ambiente que necesitan para vivir. ¡Claro!, nada de esto sería necesario si el árbol no creciera tanto, sin embargo:

    a) Una consecuencia genial de este “prado aéreo… levantado sobre pilotes” es que genera múltiples ambientes estratificados que muchas otras especies aprovechan (plantas menos tolerantes a la luz, hongos y fauna de todo tipo), aumentando masivamente la biodiversidad del área, gracias a una diversidad de ambientes menos iluminados, más húmedos, cálidos, con menos variación de temperaturas… Sencillamente la biodiversidad que permiten estos “tontos” árboles por su “injustificada” manía de ser altos deja en ridículo a la de ecosistemas más simples como las praderas, lo que, creo yo, cualquier biólogo tildaría de todo un acierto, y no una ridiculez. El bosque es el ecosistema por excelencia, y sin árboles altos no existiría.

    b) De lo anterior, este universo vivo que resulta de los doseles no sólo es sumamente beneficioso para estos organismos, si no que para si mismo (y de hecho esta retroalimentación le permite normalmente al árbol crecer tanto). El generar un ambiente que el mismo controla (todo bajo el dosel), le permite al árbol independizarse de gran parte de las condiciones ambientales cambiantes (claro que en tiempo geológico deben ir migrando), y le otorga una resiliencia mucho mayor frente a cambios bruscos que las que tiene una planta menor. Las desventajas de un cuerpo grande quedan notablemente sobrepasadas por las ventajas de este.

    c) El bosque, y los árboles por lo tanto, obtiene sus recursos gracias a estrictas relaciones de cooperación entre la mayoría de los organismos que lo componen, así que de laissez faire no tienen mucho.

    c) Los troncos de los árboles, una vez muerto este, se convierte tanto en hogar como reservorio de nutrientes disfrutable por muchos otros organismos. Todo un éxito ecológico.

    d) ¡Y casi lo olvido!, las especies de árboles que compiten por dominar las alturas son siempre pocas, la mayoría se establece en estratos inferiores sin ninguna necesidad de crecer hasta el cielo.

    En fin, que ni la evolución tiene lógicas semejantes al neoliberalismo, ni los árboles son competidores tontos y descontrolados.

  26. 12 abril, 2016 en 1:35

    Debo emitir una dura crítica a la ciencia y sus demonios por estos artículos contra el neoliberalismo. Noto que algunos de ellos son de la sección “científicamente incorrecto”, lo cual debe ser cambiado de inmediato. Por que de hecho, es científicamente correcto lo que hacen. 😛

    Ahora para aportar a la causa, les recomiendo echar un vistazo a este blog económico, cómo el autor despedaza a los magufos de la economía:
    https://chemazdamundi.wordpress.com/el-neoliberalismo-contrastado-2/

  27. 13 abril, 2016 en 22:20

    Por cierto, quiero traer a la ciencia y sus demonios otro aporte más de este excelente blog económico (aunque el estilo del autor es muy agresivo, el tipo te entierra con pruebas cuando afirma algo). En este caso “la escuela austríaca contrastada”. La escuela austríaca es una “escuela” de economía ultra liberalista inclusive para el neoliberalismo habitual (ellos prefieren que les digan “libertarianos” y no neoliberales, pero por mí que se jodan). Sus seguidores afirman que es de lo más racional y lo más científico dentro del mundo de la economía. Bueno resulta que no usan modelos matemáticos, ni estadísticas, ni siquiera valoran la experiencia previa… y autores austriacos hasta llegaron a decir la burrada de que el método científico no sirve para la economía (JA!). Canta por sí solo el hecho de que los austriacos a diferencia de mucho Neoliberales no quieren bancos centrales por considerarlos un monopolio, cuando fue justamente la aparición de los bancos centrales la que trajo mayor estabilidad financiera en el siglo XX. Es una serie de articulos la cual recomiendo leer de principio a fin a pesar de ser una lectura extensa, pero en este caso traigo uno solo de ellos por que trata algo muy interesante: La paradoja de Aquiles y la tortuga (no importa cuán rápido corra Aquiles, nunca alcanzará a la tortuga). Ya que justamente las ideas neoliberales se alimentan de este tipo de falacias: afirmaciones que suenan muy razonables (bueno, según cómo las presenten, claro jaja), con todas las piezas del rompecabezas aparentemente funcionales. Pero que cuando las corroboramos en la realidad, simplemente no ocurre así. Bueno, sin extenderme más, les dejo la lectura a mano:
    https://chemazdamundi.wordpress.com/2010/09/07/falacias-economicas-iii-la-importancia-del-lenguaje-matematico-en-la-formulacion-cientifica-economica-la-paradoja-de-auiles-y-la-tortuga-y-la-escuela-de-austria-contrastada-pseudociencia-en-econ/

  28. 14 abril, 2016 en 8:10

    Lo malo de esta escuela es que encima todavía se sigue enseñando en muchas facultades y peor sigue teniendo influencia en el mundo económico.

  29. 14 abril, 2016 en 15:57

    Y lo más pintoresco son sus fieles de barra de bar o de maquina de café ( los que mas sufro) que se dedican a sentar cátedra con la misma cara de suficiencia de Marhuenda cuando se pone expendido y se cree que es el único inteligente del planeta. No merece la pena discutir con ellos (son como los creyentes, los defensores de la homeopatía o los ufologos… Son igual de ignorantes, arrogantes y bocazas) pero dan ganas de decirles exactamente lo que piensas de ellos, aprovechando que ellos son expertos en soltar por su boca lo primero que se les ocurre sin pudor alguno.

  30. 15 abril, 2016 en 8:21

    Cada día estoy más convencido que la única salida para los investigadores españoles se encuentra en las terminales internacionales de nuestros aeropuertos:

    1. http://www.eldiario.es/sociedad/CSIC-Lora-Tamayo-Resolucion-recortes-investigadores_0_505349461.html
    2. http://hipertextual.com/especiales/ciencia-en-espana#

  31. 15 abril, 2016 en 10:18

    Yo ya lo he dicho muchas veces, al paso que vamos en España van a quedar menos científicos que linces ibéricos. Lo único positivo de todo este lamentable asunto de recorte tras recorte en ciencia, traba burocrática tras traba burocrática digna de una novela de Kafka y demás ensañamiento es que estas “pruebas” sirven de poderosa fuerza de selección, ya que los pocos investigadores que se forman cuando presentan su CV para emigrar al extranjero y cuentan como conseguimos los resultados en España se los rifan en cualquier país civilizado, porque si con 4 duros pagados tarde mal y nunca un grupo ha sido capaz de sacar un trabajo en el que el tesinando ha conseguido al final un par de artículos de primer firmante en revistas con prestigio (pongamos las pertenecientes al famoso primer cuartil) no queda duda alguna de la calidad del grupo.

    Así que quizás en el futuro la única función del sistema científico español sea la de formar unos pocos buenos científicos (a base de ponerles las cosas muy, pero que muy difíciles) para que luego ya perfectamente formados puedan realizar alguna contribución notable al conocimiento científico en un lugar allende los Pirineos en donde se les valores, se les de medios y puedan incluso vivir con un sueldo digno.

  32. 15 abril, 2016 en 12:41

    Manuel, Ateo, no todo está perdido: Afortunadamente aumenta la matricula de chavales en la asignatura de religión
    https://laicismo.org/2015/aumenta-el-numero-de-matriculados-en-religion-en-busqueda-de-mejores-notas-en-el-bachillerato/138228
    Dentro de unos años, cuando necesitemos que nos curen un cáncer, tener fuentes de energía eficientes, tener empresas punteras y empleos de calidad, aunque el gobierno haya ninguneado a la ciencia, seremos el país más pío del orbe y el mismo dios (él mismo o encarnado en palestino barbudo, paloma o cualquier otra cosa) vendrá a sacarnos las castañas del fuego.

    Me ca… en tó, si al final voy a ser un patriota, por que estas cosas me hacen arder la sangre y si no lo fuera me la soplaría. ¿Para cuando un estudio científico que pruebe lo que todos sospechamos: que en este país somos gilip….? (para muestra otro botón http://finofilipino.org/post/142481882403/concentracion-salvar-carlos-lozano)

    Es que agarraba el petate y me iba.Y eso que por mí no me quejo, pero ¿que le digo a mis hijos?

    Españolito que vienes
    al mundo te guarde Dios.
    una de una de las dos Españas…
    …ha de darte una verguenza ajena del copón.

    Vale. Ya me he desahogado… Este blog me está ahorrando una pasta en psicólogos y al país unos cuantos Columbines

    P.D.: Ateo, no se como está ahora el asunto ese de la tasa por linkar a webs de terceros. Si lo ves apropiado, cepíllate los enlaces y acepta mis disculpas.

  33. 15 abril, 2016 en 15:29

    tgonzalez1969

    La verdad es que lo del aumento de matriculados en religión porque es una asignatura “maría” y así se sube la nota media para el CV es de juzgado de guardia. Porque ya sabemos que las otras materias con las que compite: Segunda Lengua Extranjera, Tecnología Industrial, Anatomía aplicada, Cultura científica, etc. luego no le van a valer para nada a los chavales.

    Así que en resumen ¿qué tipo de “educación” le están transmitiendo esos padres a sus hijos cuando les permiten o incluso les animan a matricularse en religión para subir nota media? Pues la típica cultura del escaqueo, del chanchullo y (perdón por el exabrupto) del mamoneo. Y luego nos sorprendemos porque vivimos rodeados de concursantes de gran hermano, defraudadores de impuestos y corruptos varios.

    P.D. He cambiado los dos enlaces de tu comentario por webs que no están en la lista de periódicos de AEDE.

  34. 16 abril, 2016 en 17:05

    Una de las falacias más burras del neoliberalismo es que en un mercado desregulado constantemente van a surgir nuevos emprendimientos que van a evitar que las empresas puedan abusarse, así naturalmente se mantendrá el equilibrio necesario entre precios, salarios y ganancias… Por lo tanto en un libre mercado los monopolios serían efímeros, volátiles.

    Segun cómo lo mires suena razonable, pero para mí eso es una negación al principio mismo de la entropía, como si también cada vez que tiro un dado me fuera a salir un número distinto y en un orden establecido. Por ejemplo, viviendo en Argentina, en este momento hay mucha tensión con la empresa Uber y la posibilidad de que muchos taxistas de la ciudad de Buenos Aires pierdan su trabajo. Ante la resistencia de los taxistas, Uber decidió dar 15 viajes gratis a todas las personas de la ciudad hasta el miércoles. Evidentemente las grandes empresas tienen la posibilidad de aplastar a todo emprendedor, inclusive cuando estos se organizan entre todos para hacerles frente. Igual, con respecto a Uber, creo que es inevitable y hasta necesario si la gente va a poder viajar mejor y más barato. Justamente por eso creo que es necesario un estado coherente con los pies en la tierra que regule esta situación y permita una transición pacífica para no andar dejando gente en la calle, lo que sea en el nombre de la libre empresa (y ni hablar de que esa ventaja de costo y calidad no siempre se traslada al bolsillo del ciudadano a pie, si justamente todo posible competidor para el nuevo ofertador queda prácticamente destruido).

    Tampoco es la idea que el estado ponga mano de hierro por que eso termina siendo catastrófico también. En las economías marxistas donde se les pone una pistola en la cabeza a cada productor e intermediario para que no abusen de los precios se termina estancando la producción y generando un desabastecimiento y una inflación brutales (y la miseria que eso conlleva). La clave parece estar en un término medio, un estado presente que regule ciertas situaciones pero que de margen a los emprendimientos y los negocios.

    Claro que los liberalocos lo van a negar siempre, odian la moderación keynesiana aún más que al mismo marxismo. Hasta alguno por ahí se la da de revisionista histórico y dice que la crisis del 30 no existió, o no fue por el “laissez faire”. Pero a mí no me jodan, en el mercado desregulado del siglo XIX (las mieles del capitalismo puro me decía un Austríaco, sí cómo no, yo me quedo en los intervencionistas siglos XX-XXI) surgió un monopolio monstruoso como el de Rockefeller, que más allá de su fama de filántropo, construyó su fortuna con admirable astucia pero no sin una buena cuota de malicia, y la sostuvo a puro sufrimiento de la clase obrera.
    Sólo cuando “papá estado” se arremangó y le hizo frente a Rockefeller se pudo aunque sea fraccionar un poco semejante monopolio energético.
    https://es.m.wikipedia.org/wiki/John_D._Rockefeller (ver “Estados Unidos contra Rockefeller”)

    Para mantener su poder, a principios del siglo XX llego incluso a ensagrentarse las manos reprimiendo huelgas y matando no sólo “obreros”, sino también sus mujeres y niños. Las comillas por que en realidad era prácticamente una clase esclava (En las minas trabajaban jornadas interminables cobrando sólo por material recolectado, y las balanzas estaban falseadas para pesar menos… y sólo podían comprar a las tiendas de Rockefeller que solían abusarse con los precios. Entre muchas otras cosas).
    https://redfilosoficadeluruguay.wordpress.com/2013/10/31/la-masacre-de-ludlow-la-represion-homicida-de-una-huelga-en-estados-unidos/

    En definitiva, “libre competencia” mis pelotas.

  35. Kilot
    27 abril, 2016 en 19:37

    ivanbeiselgm:
    “y autores austriacos hasta llegaron a decir la burrada de que el método científico no sirve para la economía (JA!).”
    Pues lo siento por ti, pero los austriacos tienen razón. La economía es una ciencia social, no confundir con la contabilidad/matemáticas, por lo que no se le puede aplicar el principio de reproducibilidad. La incertidumbre es demasiado alta.

    Un ejemplo: el socialismo históricamente ha fracasado ¿podemos decir que lo hará siempre? No, puede sonar la flauta por casualidad. Incertidumbre.

  36. 27 abril, 2016 en 22:56

    Kilot

    Te equivocas, en la actualidad las ciencias sociales solo deben diferenciarse de las naturales en el objeto del estudio no en los métodos. Si la escuela austriaca no quiere metodo científico, entonces que llame a su especialidad Teología Económica.

  37. Kilot
    28 abril, 2016 en 15:38

    ivanbeiselgm:

    Pues si el objeto de las ciencias naturales son objetos/cosas observables y el objeto de las ciencias sociales son ideas que sólo se pueden interpretar. Ya me explicarás cómo se puede estudiar con el mismo método objetos tan distintos.

  38. 28 abril, 2016 en 15:51

    Kilot, supongo que Ateo te contestará, pero igual puedes contestarte tú mismo. ¿Me puedes decir una idea que estudie las ciencias sociales? Sólo pido un ejemplo. Igual entre todos podemos encontrar un protocolo para su demostración/refutación. Cuando esté establecido el protocolo lo comparamos con el que se usa en ciencias naturales, ¿juegas?

  39. Kilot
    28 abril, 2016 en 19:11

    Manuel:

    ¿Entonces aceptas esto?: “El objeto de las ciencias naturales son objetos/cosas observables y el objeto de las ciencias sociales son ideas que sólo se pueden interpretar”

    Me gustan los debates ordenados, no quiero dar nada por supuesto y terminar bailando la yenka.

    Un paso detrás de otro.

  40. 28 abril, 2016 en 19:27

    Kilot, precisamente para evitar un cruce de acusaciones estéril (que es lo que pasa muchas veces en la red), he planteado este debate constructivo. He tomado tu definición y sólo pretendo ver si (o no) empleando el método que se emplea en ciencias naturales se puede validar/refutar alguna idea del mundo de las ciencias sociales. Tu mismo has dicho que el objeto de la ciencias sociales son ideas, pues bien, sólo te planteo que postules alguna de esas ideas para ver si se puede analizar. Porque supongo que coincidirás conmigo en que si son “ciencias sociales” se podrán analizar. ¿No?

  41. Kilot
    28 abril, 2016 en 20:57

    Manuel:
    Me ha gustado mucho cómo has escrito “ciencias sociales”, así, entre comillas y ciencias en negrita. En la práctica se llama ciencias sociales a todo lo que no es incumbencia de las ciencias naturales. Son ciencias meramente nominales.

    Sólo es ciencia aquello que puede postular leyes universales y sólo se pueden postular leyes universales siguiendo el método científico (reproducibilidad/ falsabilidad) y esto sólo lo pueden hacer las ciencias naturales. El método científico se limita a negar a las c. sociales la facultad de postular leyes universales.

    Pero vamos a jugar, aquí va un ejemplo de idea: Dios existe. Ya respondo yo. Si aplicamos el método científico comprobamos que es una falsedad ¿de esto se sigue la ley universal de la inexistencia de Dios? en absoluto porque no podemos demostrar su inexistencia. Esto pasará siempre con cualquier idea, así que mejor no ahorramos la perogrullada de aplicar el método científico a la “cosa social”. Si quieres te pongo otro ejemplo, no problem.

    PD: Supongo que estamos de acuerdo en la definición de idea: Cualquier elaboración de la mente mediante la cual ella (la mente) se relaciona con el mundo.

  42. 28 abril, 2016 en 21:16

    Kilot, tomo tu idea: “Dios existe”. Lo primero que te pediría es que definas “Dios” y “existir”, porque dado que hablamos de ideas, a priori, no puedo saber si debo tomar la definición de existir que se le aplica a un ente (animado o inanimado). Igualmente tampoco conozco la definición de Dios quieres manejar, la de una idea o concepto generado por la mente humana o la de un ser superior sobrenatural con “superpoderes” o la de “energía cósmica” o la de “todo amor”…..

  43. Kilot
    28 abril, 2016 en 21:36

    Le estás pidiendo a un ateo que defina a Dios ¿Lo miro yo en el diccionario o lo miras tú? vale, ya veo que estás comodón:

    Dios: Ser sobrenatural todopoderoso al que se rinde culto.

    Existir: Primera manifestación de todas las cosas.

  44. 28 abril, 2016 en 22:38

    Kilot, eso que comentas es interesante. Dices que eres ateo. ¿Qué te ha llevado a negar la existencia de Dios, cómo has razonado para llegar a esa conclusión, qué proceso lógico has seguido?

    PD: Cuando preguntaba por una idea de las “ciencias sociales” pensé más en aspecto de la sociología, economía, etc. Es curioso que hayamos acabado en la teología 🙂

  45. Kilot
    28 abril, 2016 en 22:57

    Manuel, céntrate, que el debate es sobre si se puede aplicar o no el método científico a las ciencias sociales. No sobre lo que yo crea o deje de creer.

    ¿O es que ya aceptas que no se puede aplicar el método científico las ciencias sociales? Si es así no tendré inconveniente en satisfacer tu curiosidad. Pero lo primero es lo primero, ya he dicho que me gustan los debates ordenados.

  46. Kilot
    28 abril, 2016 en 23:06

    Manuel:

    Teología no: Filosofía, metafísica para ser exactos. Una ciencia social como otra cualquiera y lo que vale para una vale para las demás.

  47. 29 abril, 2016 en 7:13

    Kilot, no te confundas, no pretendo analizar tus creencias. Lo que pretendo con mi pregunta es comprobar si has seguido el método científico para descartar la hipótesis de la existencia de Dios. ¿Lo has hecho?

  48. Kilot
    29 abril, 2016 en 7:57

    Manuel:

    Intenté aplicar el método científico, pero me quedé en el paso previo, más bien fue mi interlocutor el que no fue capaz de pasar de ahí.

    Cuando alguien me habla de Dios le pregunto: ¿Qué es eso? y no es capaces de seguir o si lo hace dice tonterías (más ideas). Si te fijas mi interlocutor expone una “idea” y yo intento traducirla a “cosa” para aplicar el método científico. Pero lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.

  49. 29 abril, 2016 en 8:15

    Luego Dios existe…. en el mundo de las ideas. Si lo único que tratas que es comprobar que existe, vemos que lo hace, quizás sólo como idea. Otra cosa es que tu interlocutor quiera transformar esa idea es un ente con propiedades y control sobre entes físicos. Entonces podemos aplicar el método científico. Eso es aplicable para Dios o los elfos. Pero, mi aproximación al tema social iba por otros derroteros. Ahí quien afirma que el método científico no se puede aplicar a la historia, la economía o la política, pero yo no lo veo así. Aunque haya ideología de por medio (es difícil no encontrarla hoy día), frases como “el comunismo es mejor que el fascismo” pueden ser analizadas científicamente, aunque también se juegue en el mundo de las ideas.

  50. Kilot
    29 abril, 2016 en 9:16

    Manuel:

    Te estás metiendo en un bucle. Ya habíamos acordado que las ideas existen y su definición. Decir ahora que Dios existe en el mundo de las ideas es una perogrullada, no es que Dios exista en el mundo de las ideas, lo que existen son las ideas y una de ellas es Dios, compartiendo habitáculo con otras muchas que pueden ser a cual más peregrina, por ejemplo: Los Pilofunchos Dolofránicos 🙂

    A tu frase no se le puede aplicar el método científico porque te vas a quedar en el paso previo. Partes de dos ideas, comunismo y fascismo, que necesitas traducir a objetos antes de meterlas en el la máquina de analizar.

    Los de las “ciencias sociales” han sacado su propio método, tienes por la web un montón para aplicar si quieres.

  51. 29 abril, 2016 en 9:41

    “Decir ahora que Dios existe en el mundo de las ideas es una perogrullada, no es que Dios exista en el mundo de las ideas, lo que existen son las ideas y una de ellas es Dios”

    Coincido, eso es un bucle 🙂

    “Partes de dos ideas, comunismo y fascismo…” Correcto. Dos ideas que se pueden/se han puesto en práctica. Sólo queda definir “mejor/peor”, o lo que es lo mismo el área en el que se van a analizar, y ya se puede realizar una comparación.

  52. Kilot
    29 abril, 2016 en 9:54

    “Dos ideas que se pueden/se han puesto en práctica. Sólo queda definir “mejor/peor”

    No, te estás saltando un paso previo ¿Esa puesta en práctica es reproducible y falsable?

  53. 29 abril, 2016 en 10:00

    ¿Reproducible? Exactamente en la mismas condiciones no, pero puede haber repeticiones. Al menos se pueden establecer modelos.
    ¿Falsable? En un momento fijo no, pero igual a lo largo del tiempo se pueden establecer condiciones que permiten su falsabilidad.

  54. Kilot
    29 abril, 2016 en 10:10

    “¿Reproducible? Exactamente en la mismas condiciones no, pero puede haber repeticiones. Al menos se pueden establecer modelos.
    ¿Falsable? En un momento fijo no, pero igual a lo largo del tiempo se pueden establecer condiciones que permiten su falsabilidad.”

    Acabas de reconocer que no se cumple el Ceteris Paribus, ergo no se puede aplicar el método científico a las ciencias sociales, que era lo que se pretendía demostrar.

    Ha sido un placer

  55. 29 abril, 2016 en 10:17

    Kilot, ¿podemos estudiar la vida de los trilobites usando el método científico?

  56. Kilot
    29 abril, 2016 en 10:31

    “Vida de los trilobites” ¿Qué es eso? Te lo traduzco para que no empieces a dar vueltas: qué aspecto concreto de la vida de los trilobites quieres estudiar? y así seguiré hasta llegar a una “cosa” susceptible de ser metida en la máquina del método científico. Seguiremos metiendo “cosas” en la la maquinilla y al final las sumaremos y tendremos tu maravillosa “Vida de los trilobites” estudiada.

    Ha sido un placer, insisto

  57. 29 abril, 2016 en 11:21

    Hay tratados enteros explicando cómo vivian los trilobites, de qué se alimentaban, cómo era su visión a través de su complejo ojo, qué depredaban, áreas geográficas de distribución…. Esos tratados, ¿son pseudocientíficos?

  58. 29 abril, 2016 en 11:35

    Aunque llego muy tarde a los comentarios no puedo dejar de pasar esta afirmación

    “Pues si el objeto de las ciencias naturales son objetos/cosas observables y el objeto de las ciencias sociales son ideas que sólo se pueden interpretar.”

    Ya que el objeto de las ciencias sociales no son las ideas sino también cosas observables. Ejemplos puede ser la antropología o la psicología que durante mucho tiempo estuvieron en el campo de las “ideas” y en la actualidad han sufrido un increíble desarrollo porque están utilizando el método científico, midiendo cosas observables y realizando experimentos.

    Y ya que habéis tocado el tema de la religión, por supuesto que Dios es una idea, pero ello no es ningún impedimento para que haya multitud de estudios y trabajos científicos que abordan desde los más diversos puntos de vista experimentales, el cuándo, el cómo, el dónde, etc. surgió esa idea y las implicaciones individuales y sociales que conlleva.

  59. Kilot
    29 abril, 2016 en 16:24

    Manuel: empiezas a bailar la yenka. Los tratados sobre los trilobites que no cumplan el método científico serán pseudociencias y los tratados que cumplan el método científico serán ciencia.

    Ya te he dicho cómo funciona la ciencia ¡haciendo preguntas! Y la primera de todas es ¿QUÉ ES ESO? y se sigue preguntando hasta encontrar una “cosa” susceptible de ser reproducible y falsable.

    Ateo666: Cuando una disciplina abarca tanto campos de las ciencias naturales como sociales, a la parte de las ciencias naturales se le puede aplicar el método científico y a la parte social no. Así de sencillo.

  60. 29 abril, 2016 en 19:30

    Bueno, será para ti sencillo pero es totalmente erróneo, piensas como los psiquiatras del siglo XIX o como los teólogos de todos los tiempos.

  61. Kilot
    29 abril, 2016 en 20:13

    ateo666:

    “Bueno, será para ti sencillo pero es totalmente erróneo, piensas como los psiquiatras del siglo XIX o como los teólogos de todos los tiempos.”

    ¿Qué tiene que ver este exabrupto con lo que aquí estamos tratando?
    ¿Es totalmente erróneo lo que digo, por qué?
    ¿Te has quedado sin argumentos, si es que alguna vez los has tenido?

  62. Juan Manuel
    29 abril, 2016 en 23:14

    Kilot, creo que partes de premisas falsas.
    Las ciencias sociales tratan con ideas igual que las naturales, los modelos que se hacen a partir de los hechos son ideas. La diferencia hasta hace poco, por ejemplo en psicología, era que esos modelos se basaban en ocurrencias de algún iluminado y no tenían que ser falsables.
    Como ha dicho Ateo, en cuanto la psicología se basó en hechos para los modelos e intentó falsarlos (vamos, cuando empezó a utilizarse el método científico) dio un salto tremendo.
    La ciencia parte de hechos, y se demuestra con hechos, pero por el camino los modelos (ideas, representaciones de la realidad) son necesarios.

  63. 30 abril, 2016 en 8:10

    No es un exabrupto, es que cuando alguien afirma con tanta y errónea rotundidad que las “ideas” no se pueden estudiar científicamente (sin dar ninguna prueba por cierto) pues sólo quedar indicarle su tremendo error porque lo de tu primer comentario, eso de que

    “Pues lo siento por ti, pero los austriacos tienen razón. La economía es una ciencia social, no confundir con la contabilidad/matemáticas, por lo que no se le puede aplicar el principio de reproducibilidad. La incertidumbre es demasiado alta.”

    es para enmarcarlo. Te informo que TODAS las ciencias han empezado con una incertidumbre CASI TOTAL, puesto que al principio es normal no saber nada del campo. Lo que diferencia a la ciencia de otros tipos de “conocimiento” es que aplicando un conjunto de reglas sencillas se van obteniendo datos y conclusiones con una incertidumbre cada vez menor. Y hasta ahora nadie ha demostrado que esas reglas no puedan aplicarse a cualquier tipo de pregunta natural, social, etc.

    Y eso de la falta de argumentos, el que parece padecerla de modo preocupante eres tú, ya que has venido aquí a pontificar eso de que las ciencias sociales nunca podrán ser ciencias y deben quedar en el campo de la ¿filosofía, teología, o quizás del mero entretenimiento intelectual?

    En resumen, si alguien afirma, después de 200 años de racionalismo científico que algo puede quedar fuera de la disquisición científica debe mostrar pruebas irrefutables de ese tan medieval argumento que, o mucho me equivoco sólo es utilizado en la actualidad por esos curiosos personajes aferrados a la superstición: religiosos, antivacunas, seguidores de la mística, “alternativos”, chamanes de la vieja escuela o del new age y similares.

  64. 30 abril, 2016 en 9:48

    De hecho, como cualquier persona mínimamente informada en historia de la ciencia sabe, todos y cada uno de los campos científicos actuales fueron en su momento cuestionados con el mismo falaz argumento que defiende Kilot: el Universo, la materia, la vida, el cerebro, la mente, etc. no pueden ser estudiados por la ciencia por blabla, blabla y más blablas. Y en todos esas materias, el no haber hecho caso a los Kilot del pasado nos ha traído el espectacular conocimiento actual del que disponemos en los más diversos campos del saber, hecho que dejaría a esos predecesores “intelectuales” de Kilot muertos de asombro si volvieran de sus tumbas.

  65. Kilot
    30 abril, 2016 en 16:42

    Ateo666
    Al exabrupto añades la falacia y el delirio:

    “No es un exabrupto, es que cuando alguien afirma con tanta y errónea rotundidad que las “ideas” no se pueden estudiar científicamente (sin dar ninguna prueba por cierto)”
    “el mismo falaz argumento que defiende Kilot: el Universo, la materia, la vida, el cerebro, la mente, etc. no pueden ser estudiados por la ciencia por blabla, blabla y más blablas.”

    Dos falacias:

    1 Falacia de Argumentum ad ignorantiam, vulgarmente conocida como el argumento de los ignorantes, la preferida de los obispos: “Yo no le puedo demostrar que existe Dios pero usted tampoco puede demostrar que no exista” Pedir la demostración de un negativo es una FALACIA. Lo que procede, Monseñor Ateo666, es que usted ponga un ejemplo que demuestre la aplicación del Método Científico (reproducibilidad- falsabilidad) a las CS y yo se lo refute, no tenga duda de que así será. Aunque se puede ahorrar el trabajo ya que si se ha molestado en leer el hilo que ha generado su homilía habrá observado que su amigo Manuel ya lo ha intentado y fracasado.

    2 Falacia del hombre de paja. Yo no he dicho eso, se lo saca usted de la manga y me lo aplica. Yo sólo estoy defendiendo que el método científico es aplicable a las cosas, no a las ideas. La incertidumbre es demasiado alta.

    Delirio:
    “…esos curiosos personajes aferrados a la superstición: religiosos, antivacunas, seguidores de la mística, “alternativos”, chamanes de la vieja escuela o del new age y similares….”

    Alguna falacia más Monseñor? O piensa su eminencia volver al exabrupto? Dejarse caer por la pendiente del delirio tal vez?

  66. 30 abril, 2016 en 17:01

    Kilot

    Yo no tengo la culpa de que no leas o no entiendas mis comentarios, aunque otros lectores como Juan Manuel no tuvieron problema para entender mi argumentación y así te lo indicaron, por supuesto sin contestación tuya alguna. Por ello nuevamente te lo repito a ver si ahora (POR FIN) lo entiendes.

    ¿Quieres una prueba del error de tu razonamiento? Te he explicado ya que por ejemplo la antropología y la piscología dejaron hace no tanto tiempo tu equivocada forma de pensar y se han convertido en verdaderas ciencias, con sus hipótesis, sus experimentos y sus conclusiones basadas en hechos y no es esas supuestas “ideas” intocables que defiendes con tanto ahínco, aún cuando muchos como tú decían que no era posible aplicar el razonamiento científico a esos campos.

    ¿Otro ejemplo? La psiquiatría que en cuanto dejó la dualidad mente-cerebro está avanzado a pasos agigantados con la ayuda de la neurociencia, aunque desgraciadamente en este campo médico todavía quedan demasiados fósiles atrapados en el pasado que comparten tu mentalidad.

    Y ahora espero esos ejemplos que según tú demuestran que el pensamiento científico no es aplicable a las ciencias sociales.

    Por cierto aquí el único que delira con esos estúpidos argumentos de “la ciencia no es aplicable a esto u a lo otro” más propios de la Edad Media eres tú, por lo que el calificativo de Monseñor se aplica perfectamente a tu caso y no al mío ya que únicamente estoy basándome en esa historia de la ciencia que tu pareces desconocer en su totalidad. Es lo que tiene la mente estrecha, que confunde las cosas con facilidad. Así que déjate de pontificar con el copy-paste de las falacias, porque encima las estás usando mal y dedica tu tiempo (como ya te he dicho en varias ocasiones) a estudiar un poco como se ha ido desarrollando la ciencia a lo largo de estos últimos siglos y como ha ido destruyendo todas y cada una de las fronteras que estrechas mentes como tú jamás habían imaginado que se pudiera traspasar.

  67. 2 mayo, 2016 en 14:53

    “Los tratados sobre los trilobites que no cumplan el método científico serán pseudociencias y los tratados que cumplan el método científico serán ciencia”.

    Bienvenido al mundo de las perogrulladas.

    “….y se sigue preguntando hasta encontrar una “cosa” susceptible de ser reproducible y falsable.”

    Esto es más interesante. Según tu, ¿las teorías científicas son falsables?

  68. luciano
    2 mayo, 2016 en 20:17

    Señor Kilot: usted sostiene que las ciencias sociales no son una ciencia porque entran en juego demasiadas variables, porque es muy complicado el cálculo y la reproductividad. Pero todos esos factores dependen de nuestros conocimientos o nuestra ignorancia, y una ciencia lo será por siempre o no lo será nunca. Pero aún ahora ya somos capaces de extraer muchos conocimientos de esa ciencia. Una aplicación práctica la tiene usted en los supermercados: dependiendo de la colocación, tamaño, color, formato, etc, los productos pueden ser más atractivos o menos, y quienes lo han estudiado han sacado provechosas conclusiones.

    ¿La ciencia como estadística? Bueno, la ciencia es saber, y las probabilidades nos acercan a este. Aparte de que, excepto las matemáticas, que se considera una ciencia exacta, tal vez ninguna otra lo sea. Tampoco las ciencias naturales obtienen la verdad absoluta; los meteórologos, por ejemplo, pueden predecir si lloverá o no cada vez con más precisión, pero siempre en un rango de probabilidades, rara vez mostrarán seguridad incuestionable. Y si hilamos ya muy fino y le pedimos que nos diga si caerá algún rayo y que nos diga además dónde… pues con gran probabilidad nos mandarán a un sitio que empieza por “m” por muy ciencia natural que sea.

    Luego ya, donde se mete ya en un buen lodazal es cuando dice que el socialismo históricamente ha fracasado. Pues da la casualidad que de las tres grandes superpotencias, dos de ellas están estrechamente ligadas al socialismo. Una de ellas con una progresión absolutamente espectacular. Yo no lo llamaría a eso un fracaso. Por cierto… ¿Sabe usted cual es la única nación del mundo con un 0% de desnutrición infantil? Pues curiosamente es una que sufre un bloqueo implacable desde hace más de 50 años. ¿Alguna economía no “fracasada” podría lograr algo parecido en tales circunstancias? Vamos, ahórrese el ridículo ni de pensarlo, porque ni en circunstancias “todofavorables” han sido capaces de conseguirlo.

    Antes de hablar piense un poco, infórmese, y sobre todo no hable de lo que no tiene ni idea.

  69. 5 mayo, 2016 en 16:39

    Estuve ausente un tiempo largo, vuelvo y con cuánta acrobacia dialéctica para llegar a ningún lado me encuentro, por favor. A ver, voy a escribir bastante quien tenga paciencia que lo lea y quien no que le den morcilla:
    “Un ejemplo: el socialismo históricamente ha fracasado ¿podemos decir que lo hará siempre? No, puede sonar la flauta por casualidad. Incertidumbre.”
    Claro. Puede sonar la flauta una vez, pero si las otras 99 veces se tira pedos eso significa que volver a intentarlo de la misma manera es una idiotez. Por ejemplo cada vez que se aplican los rigurosos controles de precios la producción se cae al mismísimo carajo y el desabastecimiento esta a la orden del día. Ya bastante tenemos de ejemplo con la unión soviética, inclusive cuando en Argentina probamos esos controles rígidos los supermercados se empezaron a vaciar en pocos días hasta que se tuvo que encarar una política de control de precios más flexible, que dio buenos resultados. Venezuela, por el contrario, insiste en la misma estupidez y así le va. Esto se sabe que sucede así por que estas medidas se basan en la teoría de percepción del valor objetiva de Marx, que lleva a una planificación económica centralizada que no tiene en cuenta la negociación de precios ni la oferta ni la demanda ni los incentivos… No toma en cuenta absolutamente nada. Y la experiencia nos lo ha demostrado así más veces de las que quisiéramos seguir experimentando. Así que eso de incertidumbre, no me lo creo ni un poco. Es como los niños que se chocan con el vidrio viejo, está bien que no lo veas pero si no te avispas tenes un problema.

    Usted menciona el hecho de que Cuba tiene 0% de desnutrición infantil. Bueno, las estadísticas oficiales de mi país también decían hasta hace poco que teníamos 1% de inflación al año cuando los precios se duplican cada 3, así y todo le doy el beneficio de la duda a ese número. ¿Por qué? Por que también es un hecho contrastado y comprobado que una economía de planificación marxista aunque es altamente ineficiente, es lo suficientemente equitativa como para mantener a los más pobres de los pobres (lo que están más abajo de todo en el espectro socio económico) protegidos. Por ejemplo comparando los pobres de la Rusia actual con la antigua unión soviética. O nosotros en Argentina, con la “Asignación Universal por Hijo” y demás planes sociales para personas desempleadas. Así y todo vi a las villas miseria crecer monstruosamente estos años, con mis propios ojos (lo que me sugiere que los planes sociales no son inherentemente malos, pero no sirven de una mierda si no son para acompañar un plan de empleo fuerte). Sería algo a rescatar de estos modelos económicos si no conllevaran un costo enorme para toda la sociedad en general, y no hubiera otros modelos proteccionistas mucho más eficaces como los de los países nórdicos.

    Además hablan de la inutilidad del método científico para predecir las sociedades, por eso de la alta incertidumbre. Pero bien que a los austrian boys les gusta andar dando predicciones. Por ejemplo ahora ante la crisis que estamos viviendo se habla de encarecer los despidos, y salen a decir que eso sólo va a perjudicarnos más. Estoy de acuerdo en buena parte, creo que los incentivos para la iniciativa privada caerían por el piso y muchos inversores perderían confianza, como ellos dicen. Nos podría salir el tiro por la culata. Pero después hablan maravillas del abaratamiento del despido para salir de la crisis, que eso va a incentivar las pequeñas empresas, alimentar la competencia y ya conocemos el resto del libreto. Sólo nos puede salvar el libre mercado, “¡haleluia!”. Y suena razonable, pero de nuevo: Aquiles y la Tortuga. El abaratamiento del despido ha funcionado positivamente en países que de por sí cuentan con una situación de alto empleo, en otros escenarios no ha sido así. España, el caso más reciente no arrojó resultados significativamente positivos. Y que nos la cuenten a nosotros, que con el neoliberalismo bruto de los 90 mientras la industria nacional se caía a pedazos les metieron los contratos monotributistas a los trabajadores en relación de dependencia como un chorizo por el culo (perdón por el lenguaje, pero eso fue), y cuando la cosa se iba a la mierda en el 2001 aprobaron con sobornos la ley Banelco que sirvió para encubrir despidos gratuitos, el último puñal en la espalda.

    O el artículo que compartí más arriba que demuestra que la teoría de ciclos económicos austríaca simplemente NO SE DA EN LA REALIDAD, por más lógica que suene. Y desmentida por otro célebre defensor del Laissez Faire, Milton Friedman (Argumento de autoridad al margen, esto es el colmo jaja). O este otro artículo que analiza las posibles ventajas y desventajas de un sistema “full reserve banking”:
    https://chemazdamundi.wordpress.com/2016/01/07/analisis-de-las-ventajas-y-desventajas-de-un-sistema-de-reserva-bancaria-100-full-reserve-banking-la-escuela-austriaca-vi-psuedociencia-en-economia-por-que-y-con-que-intereses-los-austriacos-pr/
    Mientras el mundo académico manifiesta inquietudes al respecto pero también expresa una sincera y desinteresada curiosidad por que se lleve a la práctica por primera vez, y en base a la experimentación y sus resultados veremos qué conclusiones podremos sacar. En cambio muchos austríacos ya presagian que va a funcionar de maravilla. El estudio científico de la Economía sin dudas está lleno de incertidumbres sin dudas, por eso hay mucho debate con respecto a muchas cosas. Por ejemplo, cómo manejar la inflación y el desempleo, y hasta qué punto están correlacionadas estas dos variables… Pero hay cosas que ya se saben de sobra, vamos hombre. Al día de hoy los estudios en neurología, biología y etología pueden echar algo de luz a los misterios de la Economía. Por ejemplo, he visto a libertarianos decir que la desigualdad no tiene nada de malo, que los pobres no tienen que ser “envidiosos”. Bueno hay experimentos con animales que aunque no son concluyentes, sugieren que quizás hay un arraigo evolutivo en la indignación con la desigualdad económica y para mí eso sugiere también los gatillos neurológicos que puede disparar a nivel colectivo una sociedad altamente inequitativa, con consecuencias para nada positivas:

    Entonces ¿A quién se supone que le tengo que dar más mérito? ¿A quienes dicen que la realidad es demasiado compleja y llena de incertidumbres como para aplicarle el método científico y predecirla, pero después no les tiembla el pulso para arrojar predicciones y sostenerlas aún cuando se prueban falsas una y otra vez? ¿O a quienes reconocen esa incertidumbre, pero poco a poco refinan sus teorías en base a la experimentación y observación de la realidad? Y nos encontramos con otro paralelismo entre “sociólogos” anti-científicos y religiones o supersticiones. Que como el burro hablando de orejas, acusan a la ciencia de pretender tener todas las respuestas y predicciones, pero la ciencia jamás asegura tenerlas todas. La Ciencia sólo asegura tener un método, que no es perfecto pero es lo que mejor funciona, hasta ahora. Como dice Ateo una y otra vez han acusado al método científico de no poder descifrar la complejidad de la naturaleza y su incertidumbre. Y la Ciencia ha demostrado no ser perfecta ni sacar las respuestas de una sola vez, pero sí tener el mejor método para acercarse a eso. Y paradójicamente así lo hemos comprobado, una y otra vez.

  70. 5 mayo, 2016 en 16:58

    No me había salido el link del experimento con monos, acá va:

  71. 5 mayo, 2016 en 17:24

    Lo último por que me extendí demasiado y me puse pesado. Creo que quienes niegan la validez del método científico para desentrañar algún proceso complejo de la realidad y conseguir predicciones mínimamente efectivas, lo hace por que ya tiene una posición ideológica inamovible con respecto a un tema y no quiere cambiar. Por que en definitiva se trata de flexibilidad, de reformular o refinar teorías por un proceso arduo de experimentación y observación. O algunos lo que hacen es tomarse un placebo para el intelecto, al creerse los súper escépticos que lo cuestionan todo, hasta la ciencia misma. Que cuestionar al método científico está perfecto por que no es mágico ni milagroso, pero de ahí a negarle validez hay que perder algunos tornillos en el camino. Para mí es la mejor forma lógica que por regla de 3 me puede llevar a conclusiones mínimamente fiables. Lo demás, es cosa de vagos que se quedan con las ideas que les gustan. Y a veces hasta prefieren hacerlas valer a como de lugar, aunque les cueste un huevo y la mitad del otro con tal de conservar esa comodidad emocional.

  72. luciano
    6 mayo, 2016 en 9:31

    Señor Ivan: comete usted algunas equivocaciones que paso a detallarle; El que algo se intente 99 veces y no de los resultados esperados, no necesariamente significa que a la 100 ocurra lo mismo. Edison fracasó más de mil veces en su intento de encontrar el filamento incandescente, y como él mismo decía: “yo no fracasé mil veces, encontré mil maneras de cómo no se puede obtener un filamento incandescente”.

    Pues bien, ya sabemos muchas cosas en las que el socialismo “fracasa” o no tiene los resultados esperados. Tuviendo también en cuenta que Edisón, lógicamente, no probó dos veces el mismo compuesto, y que todos y cada uno de ellos no hicieron más que acercarle a la solución final, tenemos ahora más probabilidades de encontrar un socialismo que “triunfe”, aunque sólo sea por el procedimiento de agotar todas las posibilidades incorrectas.

    Por otra parte, se confunden conceptos. Una parte importante de los “fracasos” del socialismo, se atribuyen a este, cuando deberían achacarse al autoritarismo. El que ambos hayan estado tan estrechamente unidos hasta la fecha, ya lo abordaremos en otro momento si usted quiere, pero quédese con el concepto que el socialismo es una idea, un sistema, y que toda idea o sistema tan sólo requiere una fórmula correcta de utilización para ser válida, para ser útil. Y dado que la principal característica de este el el intervencionismo y la planificación, negar una sóla posibilidad de optimización y validez, de “triunfo” en definitiva, prácticamente equivale al fracaso de la inteligencia humana y sus posibilidades de planificar y organizar escenarios complejos.

    Usted dice que la fijación de precios acarrea el desplome de la producción. Lo que desconoce es que el socialismo no implica esa fijación de precios, como ya le he dicho esto es más propio del autoritarismo, que quiere y cree que todo puede controlarse. Pero lo que también desconocerá es que esa fijación de precios también se da en regímenes tan poco socialistas como pueda ser la misma U.E.
    Pues sí. Yo me crié en el campo, y en productos como el tabaco, girasoles, etc, el precio al que se vendían venía fijado de antemano incluso antes de sembrarlos. Y no se desplomó la producción en tanto ese precio fue el adecuado. Por tanto no es un problema de fijación de precios, sino de la correcta valoración y utilización de los mismos.

    Tambien quiero decirle que en la balanza “éxito”, “fracaso” de los distintos modelos económicos, está muy manipulada. Cuando pensamos en modelos capitalistas, casi siempre se ponen como ejemplos grandes potencias occidentales. Pues no. Capitalistas son también la mayoría de los paises africanos, de sudamerica y del sudeste asiático. Si queremos valorar las “bondades” de este sistema, tendremos que tener en cuenta a todos los que lo adoptan, no sólo a los que nos interesan.
    Aquí ya el “éxito” de capitalismo como que se diluye un poquillo, ¿verdad? Pero es que hay más; el modelo comunista, que practicamente sólo se ha aplicado dentro o mediante el autoritarismo, su efectividad no debería compararse con el capitalismo en sí, sino con sus homólogos, los regímenes autoritarios capitalistas. Y como todas las dictaduras suelen ser un desastre y usted mismo reconoce que los regímenes socialistas tratan mejor a los más desfavorecidos, está clarísimo que ahí no hay color. Por tanto le pido que reconsidere eso de los éxitos y los fracasos.

  73. 6 mayo, 2016 en 17:25

    Me parece bien, de hecho a lo que me refiero particularmente como fracaso es a los controles de precios con mano de hierro, no del socialismo en su totalidad. Pero parece ser un problema de base, por que la teoría de Marx considera al valor como una percepción objetiva, y eso lleva a establecer los precios rígidamente en base al trabajo requerido de cada producto para que no haya abusos con los precios y salarios. Lo cual es muy noble y yo mismo he abogado por un sistema así toda mi vida, pero parece que eso se termina convirtiendo en una tarea de organización central titánica para el estado que no cuenta con la suficiente información para manejar los precios y salarios correctamente, entre otras cosas… Resultado: Inflación y desabastecimiento, una y otra vez. Otras formas de controles de precios parecen ser más efectivas, aunque tengo que profundizar en el tema para ver bien cuáles. Igual creo que si no fuera por Marx el mundo estaría peor, pero su triunfo fue como activista defensor de derechos, no como economista aparentemente. Lo admiro por sus aportes humanitarios, aunque sus ideas a veces llevan a ciertos radicalismos.

    Y me parece correcta la lectura, que siempre he compartido, que el capitalismo debe ser juzgado también por sus fracasos que están bastante a la vista (aunque algunos nos van a decir que sí o sí es culpa del estado, siempre). Y principalmente, contrario a lo que dice la propaganda, que las dictaduras no son cosa exclusiva de la izquierda sino de muchos espectros políticos. En Argentina tuvimos una dictadura de derecha que perseguía secuestraba torturaba y hacía desaparecer a las personas de izquierda, y aunque no hubiera lastimado una mosca hizo los peores desastres económicos. Y ni hablar de Chile. Milton Friedman, que tanto decía abogar por la libertad del individuo para perseguir su felicidad, fue bastante cómplice de la dictadura chilena. Que encima la escuela de Chicago quiso vender como una muestra de las maravillas del neoliberalismo y no fue para nada así. Muchas veces se agarran del crecimiento del PBI para decir que un país es el paraíso en la tierra, pero me cago si nosotros también hace 100 años éramos la potencia económica, el granero del planeta al que se le moría la gente de hambre adentro de sus propias fronteras en el mundo del Laissez Faire:
    http://edant.clarin.com/suplementos/zona/2002/11/24/z-00215.htm

    “Argentina hasta 1930 gozaba de las mieles del capitalismo puro” me dijo un Austríaco una vez. Si eso son mieles yo prefiero la sarna.

    Igual mucho se le echa la culpa de la falla del comunismo al sabotaje intencional, que lo hubo, si hasta al Chile de Allende antes de Pinochet le hicieron de todo para que se hunda. Pero Allende cometió errores brutales también, al imprimir billetes a lo tonto a ver si activaba la cosa por ejemplo (la emisión monetaria al parecer genera algo de empleo al aumentar la demanda y genera algo de inflación, pero es un truco limitado del que no se puede abusar). Hay que ser muy crítico con estas cosas, no se pueden dejar pasar.

    También han habido otros intentos de sistemas alternativos al capitalismo leí por ahí. Charles Fourier como socialista utópico había ideado las falanges, comunas autosuficientes súper equitativas y libres de ataduras. Estas se llevaron a la práctica, y también muchas otras veces en los siglos XIX y XX hubo personas inteligentes que se organizaron para vivir en sociedades sin dinero. Según tengo entendido todas empezaron bien pero fueron enfrentando cada vez más problemáticas hasta que terminaron fracasando estrepitosamente, excepto una, que también falló pero logró mantenerse creo que por 50 años y tuvo un éxito relativo muy alentador. Lo voy a buscar a ver si lo puedo compartir.

    Por eso creo que podemos aprender mucho de estos ejemplos, no sólo por lo que haya salido mal sino por los pequeños éxitos relativos. Pero para seguir experimentando tenemos que aprender de los errores, por que estamos experimentando con humanos y hay consecuencias a largo plazo difíciles de determinar. En definitiva nos estamos enfrentando al principio mismo de entropía, me parece. Pareciera que el capitalismo a pesar de ser altamente inestable e inequitarivo se las arregla para seguir andando aunque sea a una pata, mientras que hasta ahora todos los intentos de salir del capitalismo llevan por inercia a volver al capitalismo, como un efecto resorte. Para mí eso es un trago amargo difícil de digerir, que el capitalismo sea nuestro estado natural. Pero aún sea así no hay excusas para darle rienda suelta, si somos capitalistas por naturaleza tenemos que encontrar la forma de adiestrar nuestro lado salvaje lo mejor posible para que este no nos termine llevando al colapso, ni terminemos creando una miseria innecesaria. Por eso las ideologías en el mundo de la ciencia no tienen nada que hacer.

    Y bueno, eso es todo o termino escribiendo un libro que no va a leer nadie jaja. Algo más a detallar, así como hay quienes rechazaban la evolución por que destruye la idea arrogante de que los humanos somos especiales, creo que quienes niegan la validez de la ciencia y los modelos matemáticos para entender las sociedades humanas también parecen tener una motivación similar. Considerando las matemáticas necesarias para la física y la ingeniería que nos llevó a descubrir partículas subatómicas, ondas gravitacionales y la curvatura del espacio y tiempo mismos, no veo por qué esas herramientas no nos pueden ayudar a entendernos mejor a nosotros, simples humanos. Será un paso a la vez, pero será.

  74. 9 mayo, 2016 en 16:47

    Por más que algún listillo me tache, como ha ocurrido, de decir obviedades, a veces conviene recordar lo obvio para no dejarse embaucar por trileros.

    La economía es un sistema complejo con un numero de variables difícil de identificar y más difícil de gestionar. La ciencia aún no tiene herramientas para hacer teorías y predicciones, lo que ha llevado a que haya sido tomada al asalto por las ideologías políticas (habiendo pasta de por medio, es lógico que los poderosos identifiquen política y economía) pero si rascamos un poco, todas las escuelas se basan en “opiniones” y dogmas (provenientes, generalmente, de lo que digan la sardina y su ascua).

    Coincido con Ivan… en que algún día tendremos las herramientas para hacer simulaciones (con la misma facilidad que ahora se simulan sistemas mecánicos, termodinámicos, caóticos…)
    Posiblemente pasarán años o siglos antes de tener modelos fiables (igual que cuesta hoy por hoy tener modelos meteorológicos fiables más allá de una decena de días), pero se está trabajando en ello. Pensemos en lo que han tardado algunas teorías físicas en ser comprobadas empíricamente. Lamentablemente no estamos ni en la fase de la alquimia, donde un pobre hombre bienintencionado pretendía conseguir resultados dando palos de ciego y sin método. Aún estamos en plena edad media donde se aceptan sin rechistas las ocurrencias del Aristoteles de turno y se manda a la hoguera (mediatica y académica) a quien se salga del canon (dependiendo el canon del partido político en el que milites).

    El problema es que mientras tanto, nuestros políticos (y sus marionetas a sueldo, los economistas ¿o es al revés?) se mueven entre la peligrosa soberbia comunista de creer que con el conocimiento actual se pueden conocer y controlar todas las variables (y tunearlas hacia los resultados óptimos) y la malintencionada y falsa ingenuidad neoliberal de creer que dejando a su aire a un sistema de estas características para que alcance su punto de equilibrio natural, esto va a beneficiar a un porcentaje razonable de la población sin dejar en la estacada al resto.

    Y he dicho “creer” en ambas ocasiones de forma intencionada, ya que hoy por hoy, la economía no es más que un conjunto de creencias que en ocasiones se parecen demasiado a una religión.

    Si me preguntan “¿es la economia una ciencia?”. Hoy por hoy, diría que no, pero no hay nada que indique que no pudiera serlo en cuanto construyamos las herramientas necesarias y dejemos los dogmas a un lado.

  75. luciano
    10 mayo, 2016 en 10:55

    Señor Ivan: ¿Se imagina que la medicina, la ingeniería, o cualquier otra parte de la ciencia humana se guiaran actualmente por directrices de mediados del siglo XIX? Por ello creo que asimismo los postulados de Marx deben como poco actualizarse, porque aunque fueran acertados, lo serían para su tiempo, y distintas realidades requieren distintas soluciones.

    Si bien yo coincido con Marx en eso del valor objetivo, no es el único aspecto que cuenta. El precio es un excelente equiparador y optimizador entre la oferta y la demanda. Pongamos que producir limones y naranjas cuesta lo mismo, producimos lo mismo, valen lo mismo y consumimos lo mismo. Si algún año, por cualquier razón, la cosecha de uno de ellos, pongamos el limón, se reduce a la mitad, según ese principio marxista, deberían seguir valiendo lo mismo o parecido. Pero en ese caso las ventas seguirían siendo las mismas o parecidas, y como el producto es la mitad, para mitad de año se habría acabado por completo las existencias.
    Ello podría provocar pequeños desastres, imagine que usted fabrica galletitas sabor limón y a mitad de año no tiene materia prima. Aquí mi ejemplo se revela como poco adecuado porque piense ahora alguna industria que dependa de las galletitas de limón para seguir funcionando…
    Pero el mecanismo yo creo que queda claro, la fijación de precios puede provocar ineficiencias y estas pueden provocar reacciones en cadena muy perniciosas.

    Yo pienso que el comunismo ha fracasado más politica que económicamente, y le explico: para empezar el autoritarismo es extremadamente ineficiente. Y en el socialismo más, porque es más inestable, apenas tiene mecanismos de autocontrol, debe ser manejado con más delicadeza. Además, consume muchos recursos en el militarismo y el control político. Sólo con esa ingente cantidad de fuerza dedicada a la producción otra cosa sería.
    Otro cosa en la que falla también es política. Dado que no hay clases, y todos somos iguales, todos debemos cobrar lo mismo. Error. No todos producimos lo mismo, no todos merecemos la misma recompensa, pero es que además, la gran fuerza del capitalismo es la de sus incentivos. El hombre no es una máquina ni puede ser tratado como tal. El comunismo trabaja con cuerpos, los aprovecha mucho mejor, todo sea dicho, pero desperdicia por completo el alma, las aspiraciones y la ambición de la gente, y eso es un cataclismo. Pero viene dado por directrices políticas, no económicas, ni es incompatible con un modelo socialista.

    Además, todos los modelos deber reactualizarse y reconsiderarse cada cierto tiempo. Ahora mismo, el tradicional gran lastre del modelo comunista, la paupérrima productividad, en un mundo tan mecanizado, pierde cada vez más importancia. Asimismo antes, el capitalismo no tenía topes, el crecimiento no encontraba barreras. Ahora sí las tiene, la capacidad productiva y la creciente escasez de recursos es tal, que si se desarrolla plenamente, éstos experimentarían una subida de precios espectacular, condicionando y poniendo en peligro todo el sistema.
    Pero si no se crece en la medida que lo hace la productividad, dará en las llagas del sistema, la desigualdad, el paro, la reducción de la zona de confort para alimentar las calderas.

    Ya lo estamos viviendo, es como en la película “Los hermanos Marx en el oeste” donde van en un tren donde están desguazando los vagones donde viaja la gente para alimentar la caldera y que el tren siga en marcha. Yo creo que es el momento de buscar alternativas. Y pienso que la mejor es un socialismo inteligente, que no repita los errores del pasado. Y hará falta paciencia, porque será tristemente necesaria una fase de ensayo y error. Pero los errores no serán tan letales como en el pasado, y a fin de cuentas así funciona la ciencia. Es necesario deshacerse de los dogmas y fanatismos, y llevar la inteligencia a la politica.

  76. 10 mayo, 2016 en 13:08

    Es que la definición de Economía se supone que es la administración eficiente de recursos que se suponen escasos (mínimamente equitativa, claro) y ya fijar artificialmente los precios va a traer problemas con esa administración. Ademas se sabe que eso lleva a que se formen mercados negros, como nos pasó con el cepo al dólar en Argentina, que estaba a menos de $10 el oficial pero la única forma de conseguirlo para el ciudadano común era en cuevas ilegales a $15 (y muchos lo hacían). Pero también es una tarea de organización gigante para un ente regulador como el estado, que no solo tiene que tener en cuenta mucha información de la que quizás no dispone sino que lo tiene que hacer rápido. Paradojicamente parece que el mercado distribuye esa administración entre familias y empresas y lo hace algo más “comunal” y eficiente (claro que ya sabemos que dejarlo al azar es cuanto menos irresponsable).

    Ahora creo que Marx no propuso que ganen todos lo mismo. Sí lo propuso un Neo-Marxista con la “Rosa de Peters”, pero el tipo era un magufo de proporciones épicas que no sabía ni lo que hacía (Era cartógrafo aficionado, y en el mundo de la cartografía lo odian). Creo que eso llevaría a un capitalismo salvaje en el mercado laboral de hecho, por que quién carajo va a querer picar metales pesados en una mina por el mismo sueldo que un portero de edificio.

    También creo que es un mito que se cae a pedazos que la búsqueda de beneficio económico es la fórmula perfecta para el desarrollo tecnológico (Los experimentos de Faraday con el electromagnetismo habrán sido vistos como un desperdicio de capital en su momento). Pero sí es cierto que la estatización de todos los productos de consumo estanca completamente el desarrollo, es necesario un poco de competencia entre marcas para que se saquen algún as de la manga y ofrezcan productos mejores y novedosos (aunque la competencia con China nos trajo electrodomésticos descartables, justamente es una fórmula que puede fallar).

    Disiento de que la Economía este dando bastonazos de ciego. Sí veo que las predicciones aún son totalmente obsoletas, por ejemplo uno de los pocos economistas que predijo la crisis fue Paul Krugman, pero sus detractores ideológicos lo defenestran por que erro varias otras cosas. Es una materia muy cargada de sensibilidades políticas, y en la práctica muy retorcida por los intereses de unos pocos. Mas que compararla con la alquimia, la compararía con la medicina de hace unos siglos, cuando algo se sabía pero no se tenía ni puta idea de cómo curar muchas enfermedades. Ahora pasa lo mismo, hay cosas básicas que se saben pero nadie encontró todavía la vacuna para la pobreza. Y no me sorprendería si descubro que en esas épocas de incertidumbre hubiera habido “médicos” que decían que el cuerpo se cura solito y tiende al balance, y que cualquier intento de intromisión solo es pretensión de conocimiento que va a ser perjudicial. Más o menos como ahora.

  77. 10 mayo, 2016 en 13:33

    Quizás en Economía la respuesta más racional en la actualidad sería la misma que daba MULTIVAC en el genial cuento de Asimov “La última pregunta”:

    «DATOS INSUFICIENTES PARA UNA RESPUESTA ESCLARECEDORA.»

    http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2014/12/un-cuento-de-navidad-la-ultima-pregunta_25.html

  78. Bergoloco I
    2 junio, 2016 en 22:55

    Por cierto…“El que los distintos fósiles permanezcan reconocibles y sin cambios en el historial del registro fósil es algo que los paleontólogos han sabido desde épocas anteriores a la publicación del ‘Origen’ de Darwin. Darwin mismo predijo que las generaciones futuras de paleontólogos llenarían tales brechas por medio de su búsqueda diligente. Han pasado ciento veinte años de investigación paleontológica y ha quedado bastante claro que el registro fósil no confirmará esta parte de las predicciones de Darwin, y el problema tampoco es ya una escasez en el registro fósil. El registro fósil simplemente muestra que su predicción era errónea. La observación de que las especies sorprendentemente se comportan como entidades conservativas y estáticas a través de los diferentes periodos de tiempo, tiene toda la semejanza con ‘la ropa nueva de un emperador’: todo mundo sabe de éstas, pero prefiere ignorarlas. Los paleontólogos se han enfrentado a un obstinado registro fósil que se niega a rendirse ante el patrón propuesto por Darwin y tan sólo se dirige hacia el otro extremo” (N. Eldredge, and I. Tattersall, The Myths of Human Evolution, Columbia University Press, 1982, pp. 45-46).

  79. 2 junio, 2016 en 23:25

    Un ejemplo de lo “estático” que es el registro fósil.

     

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  80. 3 junio, 2016 en 8:15

    Por cierto en el esquema de mi anterior comentario faltan los denisovanos y una cuarta especie de Homo de la que actualmente tenemos solo datos genómicos pero no fósiles.

    https://lacienciaysusdemonios.com/2016/02/18/el-senor-de-los-anillos-de-la-antropologia-humana/

    En resumen Bergoloco I quizás deberías ponerte al día con los últimos avances del campo.

  81. el_green
    5 junio, 2016 en 12:35

    A mi humilde entender en economía lo único tangible y contrastable es la contabilidad, lo demás me parece brujería, querer adaptar las matemáticas a la conveniencia de un modelo u otro, palos de ciego. En el campo económico todas las crisis y cambios trascendentales anteriores de la humanidad siempre van de la mano de la avaricia, codicia y/o cuotas de poder, variables humanas impredecibles de per se.
    Y he aquí que llegó internet para trastocarlo todo; todos opinamos, millones de factores tienen voz y dentro de poco voto, hasta los más catetos y absurdos aunque también los mas sensatos y razonables, más transparencia por así decirlo. Si alguien piensa que la red se puede restringir pues que espere un poco y verá hasta donde llegará el control, siempre habrá quien quiera traspasar la línea impuesta por los censores.
    Si añadimos el resurgimiento de las empresas colaborativas (todos ganamos) la realidad de que son las PYMES(trabajo para mí o mi entorno local) las que realmente sostienen la economía de cualquier país o región, los bancos del tiempo y la conectividad constante y cada vez más amplia, dejamos a Marx y Engels en pañales. Al socialismo/comunismo/materialismo dialéctico le faltó incluir en sus proposiciones la parte “oscura” (comportamiento irracional de cara al conjunto)de todo ser humano, hoy por hoy se ven sus consecuencias.
    Por todo esto que observo me asaltan muchas dudas: ¿La economía está creando al ser social o el ser social puede crear (forzar) una determinada economía? ¿Está cambiando de manos y redistribuyéndose el poder?¿Las grandes empresas seguirán su involución hacia el monopolio/ oligopolio o las detendrán la fuerza del boicot de muchos consumidores juntos? ¿Sería un buen comienzo dar valores a los bienes en tiempo y no en dinero?

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