Inicio > Actualidad, Ciencias Sociales > La peligrosa pseudociencia de la memoria

La peligrosa pseudociencia de la memoria

23 mayo, 2016

regresion amenabarLos espectaculares avances adquiridos en las últimas décadas acerca de cómo funciona el complejo proceso de la memoria humana no sólo no han calado en las ideas que la población en general tiene acerca de sus propios recuerdos, sino que lo que es infinitamente mucho peor, tampoco en muchos profesionales de la salud mental: psicólogos, psiquiatras, clínicos, etc., de tal manera que a día de hoy en muchos países se siguen dando por válidos un conjunto de conceptos pseudocientíficos que, no sólo son erróneos, sino además potencialmente peligrosos para los pacientes. Ello además trasciende el propio ámbito clínico y penetra en áreas de la sociedad tan sensibles como la justicia, en donde la correcta aplicación de la ley por parte de jurados y jueces puede en muchos casos estar viciada por esta pseudociencia del recuerdo.

Varios expertos publicaron hace algunos meses un artículo de revisión que bajo el sugerente título de “¿Qué es lo que la gente cree saber sobre la memoria? Implicaciones sobre Ciencia y Pseudociencia en la práctica clínica” mostraba la pervivencia de falsos conceptos pseudocientíficos acerca de los recuerdos tanto en población general como en los profesionales del campo. Los autores indicaban que

A pesar de lo que muchos creen, la memoria no es un repositorio de experiencias pasadas sino un mecanismo dinámico que asegura la estabilidad y la coherencia de las situaciones vividas. En las últimas décadas, los investigadores han documentado las sorprendentes limitaciones y la plasticidad de los recuerdos. Hoy en día, los expertos reconocen que los recuerdos son reconstructivos en lugar de reproductivos. Rara vez, o nunca, las memorias son exactas réplicas del pasado. En su lugar, los recuerdos son frecuentemente cosidos unos junto a otros en plausibles, pero no necesariamente exactos, relatos basados en creencias, sentimientos, intuiciones, conjeturas y fragmentos de memoria.

Por tanto, dar a la memoria ese papel central y casi icónico que en la actualidad sigue manteniendo (como si de una cámara de video infalsificable se tratara), además de erróneo puede llevar a decisiones de consecuencias muchas veces trágicas.

Los autores indican que independientemente de la importancia o del impacto de las vivencias, todos los recuerdos cambian a lo largo del tiempo ya que

Incluso en casos de fuerte implicación emocional esos recuerdos, marcados por una apariencia de calidad fotográfica, a menudo cambian considerablemente con el tiempo, tal como se ha documentado en los estudios sobre el accidente del transbordador espacial Challenger, el veredicto de la estrella del fútbol [americano] O J Simpson, la muerte de la princesa Diana y los atentados del 11 de septiembre de 2011. Así evaluaciones de memoria llevadas a cabo en supervivientes que habían presenciado directamente los ataques del 11S mostraron una variación considerable cuando se comparaban los recuerdos de las mismas personas a 7 y 18 meses.

Esta modificación de los recuerdos puede ser hacia componer un relato más benigno o por el contrario fabricar recuerdos más traumáticos de lo que en realidad fueron los hechos. Como indican los autores del estudio

El hallazgo de que la memoria es reconstructiva tiene importantes implicaciones para la terapia, así como la creencia contraria de que los recuerdos se conservan en forma prístina en el inconsciente y son accesibles a través de técnicas de recuperación de la memoria. Las creencias de los terapeutas y los pacientes en relación con la memoria y la centralidad de recuperación de la memoria para el proceso de la terapia puede dirigir las decisiones relativas a la elección de las técnicas terapéuticas. Las creencias y las expectativas incluso pueden influir en la exposición del paciente. Sagan observó que el material clínico que emerge en la psicoterapia después de usar técnicas de recuperación de memoria a menudo conlleva sorprendentes paralelismos con las expectativas el médico, como ocurre en casos de supuesto abuso sexual infantil, abuso en rituales satánicos y abducciones extraterrestres.

Y por supuesto ello puede tener importantes consecuencias, muchas veces negativas no sólo para el propio paciente sino también para otras personas de su entorno, pudiendo llegar incluso a afectar a la propia comunidad. Un ejemplo de lo peligroso que puede llegar a ser esta influencia pseudocientífica (muchas veces inconsciente) ha sido magistralmente narrado por el cineasta Alejandro Amenábar en su reciente película “Regresión”.

Y como indican los autores, este problema viene ya de lejos puesto que

La creencia de que los recuerdos se encuentran ocultos o latentes en el inconsciente tiene sus orígenes en gran parte en Freud y su conceptualización de la represión […] La presunción de que la recuperación de los recuerdos traumáticos reprimidos o disociados es esencial para la curación mental se convirtió en un principio fundamental del psicoanálisis y sigue siendo fundamental para las terapias de recuperación de la memoria contemporáneas.

Y desgraciadamente a día de hoy la idea de la permanencia de la memoria y la necesidad de recuperar recuerdos reprimidos para poder recuperarse del trauma se sigue utilizando en muchos manuales para los afectados de abusos sexuales ya que

El 36% de los psicoterapeutas de EE.UU. interpretan dolores en el cuerpo o síntomas físicos como indicativos de abuso sexual en la infancia. Legault y Laurence han encontrado que el 71% de los trabajadores sociales de Canadá y el 61% de los psicólogos con licencia están de acuerdo en que “las impresiones sensoriales de etapas tempranos en la vida (memorias pre-verbales) pueden formar la base para memorias fiables que se pueden recuperar más adelante.” Esta creencia se refleja en la población general. Freedman y Laurence indicaron que el 38,1% de los estudiantes de psicología informaron que “A veces, me siento como si mi cuerpo recordara cosas que conscientemente olvidado.”. Golding et al. informaron que el 89% de los estudiantes de psicología había oído hablar de una circunstancia en la que alguien se recuperó un recuerdo reprimido. No sorprendentemente, el 75% de ellos tuvo conocimiento de esta circunstancia a través de la televisión. Por otra parte, la cantidad de exposición a los medios estaba relacionada con la credibilidad de los recuerdos reprimidos.

Y todo ello se convierte en un claro ejemplo de círculo vicioso: las personas en general y los terapeutas en particular tienen una visión freudiana de la memoria, así que cuando un estudiante ingresa en la facultad esa creencia se reafirma (a veces a través de las clases y a veces por las propias vivencias), por lo que al final acabará obteniendo un diploma una persona que cree en la pseudociencia de Freud, profesional que condicionará posteriormente a sus pacientes (aunque sea de manera inconsciente) para que sus síntomas encajen dentro del marco conceptual de que los recuerdos de la infancia son determinantes para el resto de la vida. Y esto es así porque muchas personas piensan erróneamente que

La memoria humana funciona como una cámara de vídeo, capaz de registrar con precisión los acontecimientos que vemos y oímos de manera que podemos revisarlos e inspeccionarlos más adelante.

Pero no son sólo público en general o estudiantes de psicología, sino que según diversos estudios

En Canadá el 84% de los trabajadores sociales, el 71% de psicólogos y 51% de los médicos piensan que la memoria es permanente. También alrededor de dos tercios de los oficiales encargados de hacer cumplir la ley de EE.UU. estaba de acuerdo con que la memoria funciona como una videocámara. En una encuesta de 103 psicólogos en Sudáfrica el 31% de ellos indicaron que la memoria funciona como una cámara de vídeo o una grabadora de cinta, capaz de reproducir con exactitud todo lo que hemos experimentado.

Y la creencia en los recuerdos reprimidos también está muy extendida. Así

El 19,4% de las los investigadores de psicología clínica de universidades de Estados Unidos, el 60,3% del aquellos que tienen el certificado de practicantes de psicología clínica y el 83,9% de los adultos de la población general estuvo de acuerdo, al menos en cierta medida, que “Los recuerdos traumáticos a menudo son reprimidos. Estas estadísticas complementan las de encuestas anteriores de profesionales (el 71% de doctores en psicología clínica y el 58% de doctores en psicología no clínica; 64% de psicólogos noruegos con licencia y el 96% en los psicoterapeutas holandeses) que mostraron altos niveles de creencia en la recuperación de recuerdos reprimidos, en comparación con tan sólo el 34% de psicólogos experimentales. También el 71% de los psicólogos clínicos y de asesoramiento decían haber encontrado al menos un caso de  memoria recuperada.

Y con todo este panorama los autores concluyen que

Lamentablemente, en la educación y la formación de profesionales de la salud mental rara vez se hace hincapié en la ciencia básica de la memoria humana y la cognición. Por lo tanto, recomendamos fuertemente que la exposición sistemática de la naturaleza de la memoria humana, especialmente su falibilidad, se convierta no ya en un mero componente deseado sino en un requisito necesario en la formación de psicólogos, psiquiatras, enfermeras psiquiátricas, trabajadores sociales y otros profesionales mentales. Para su práctica científica, los terapeutas deben tener la certeza de hacer uso de la mejor evidencia científica disponible sobre la naturaleza de la memoria. Al hacerlo, pueden evitar inadvertidamente implantar falsos recuerdos, y de este modo garantizar que no están dañando a las mismas personas que les han sido confiadas para su ayuda.

P.D.

Y quizás el mejor ejemplo de la pervivencia de este tipo de psiquiatría decimonónica es el Dr. John Mack, todo un profesor de la prestigiosa Universidad de Harvard que durante años fue capaz de cometer el error de no comprender los mecanismos básicos de la fisiología del cerebro, de tal manera que se convirtió en el más firme defensor de la existencia de la abducciones extraterrestres, con el consiguiente revuelo dentro de la comunidad científica.

john mack passport to cosmos

Entradas relacionadas:


  1. 23 mayo, 2016 en 7:56

    Muy buen post. Al leerlo me he acordado de aquel holandés al que condenaron por violación incluso cuando una prueba de ADN se oponía a dicho veredicto, pero que se vió socavada por los “recuerdos” de las víctimas [link al El País eliminado por los ya famosos derechos de autor].
    También me pregunto cuántos de los psicólogos, estudiantes, funcionarios, etc…., que imaginan la memoria como una cámara fotográfica estarán dispuestos a reconocer su error, y cuántos harán todo lo contrario y seguirán defendiendo su visión contra viento y marea a pesar de la evidencia.

  2. 23 mayo, 2016 en 8:44

    El problema es que todos tendemos a dar más credibilidad a un testigo que a una prueba forense. Y es por ello que la formación de los abogados y jueces debería hacer hincapié en estos estudios que se comentan en la entrada.

  3. Anónimo
    23 mayo, 2016 en 9:56
  4. Abraham
    23 mayo, 2016 en 10:28

    ¿Seguro que condenaron al holandés? Mira que tu testimonio se basa en un recuerdo…

  5. 23 mayo, 2016 en 12:00

    anonimo

    Mira el título de la noticia:

    “Neuroscientists retrieve missing memories in mice with early Alzheimer’s symptoms.”

    Aquí estamos hablando de recuerdos ocultos en personas sanas, que casualmente salen a la luz cuando el individio pasa sesiones y sesiones de psicoanálisis.

  6. 23 mayo, 2016 en 15:52

    Reblogueó esto en Matad al mensajero.

  7. Jorge Paredes
    23 mayo, 2016 en 21:55

    Muy interesante lo de la memoria humana. En mi humilde opinión, este post refleja la gran ignorancia de las ciencias llamadas “objetivas”, y de los psicólogos mismos, puesto que hay que decirlo de una vez, no son psicoanalistas. Esto no los hace menos ni más, ni los obliga a leer en profundidad a Freud, pero justamente este malentendido en la comunidad de clínicos se debe a esto último: no lo han leido en abundancia. La teoría del trauma fue abandonada por Freud ya hace mucho. Basta recordar su concepción de la fantasía para desmentir la información de este escrito. Yo creo que las neurociencias más allá de desmentir el Psicoanálisis lo explica y complementa, y con estos últimos descubrimientos avanza la comunidad científica en general. Recordemos que la neuropsicología y el neuropsicoanálisis son puentes entre disciplinas. Pienso que, al reverso de lo que plantea este valioso material, la opinión de antaño de que las disciplinas que estudian la subjetividad no tienen cabida en las “ciencias” contemporáneas es justamente la arcaica e incipiente idea que hay que eliminar de las nuevas generaciones. Una opinión muy personal, por supuesto.

  8. Zoopenco
    24 mayo, 2016 en 14:47

    Interesantísimo. La memoria nos traiciona y construye historias sin que haya un reponsable claro -porque los psicólogos tampoco querían acusar a nadie, al menos conscientemente-. Sabía lo de las falsas acusaciones de abusos infantiles, y del caso del padre que aceptó la culpa, pero no sabía que Amenabar había hecho una peli sobre eso. Las personas que trabajamos con historias y con seres humanos sabemos lo fácilmente influenciables que somos para contar las cosas de una manera u otra. He visto historias mínimas crecer y hacerse grandes, las he visto abandonar toda objetividad y he visto las sonrisas irónicas de algunos “fomentadores” de que creciesen (sacerdotes en el caso de un supuesto milagro, activistas políticos en otro caso). Es nuestra naturaleza. Y, sobre todo, es la naturaleza de las entidades que hay detrás de que eso pase, de que existan “recuerdos” de cierto tipo porque encaja mejor con sus esquemas mentales. Para un comunista todo se resuelve aplicando el axioma de la lucha de clases; para un neurobiólogo todo se reduce al sistema nervioso; para un etólogo todo se reduce a la manera de comportarnos… Quizá no seamos ninguno tan diferentes de los forofos futboleros que ven falta o no falta dependiendo de si es a favor o en contra. ¿Cómo conjugar la verdad con nuestra subjetividad perceptiva?

  9. 24 mayo, 2016 en 15:49

    La semana pasada leí una nota sobre el caso de un hombre que sufrió daño cerebral a raíz de un procedimiento quirúrgico y comenzó a generar recuerdos extremadamente vívidos sobre situaciones que jamás habían sucedido. La nota refería, por ejemplo, que al reintegrarse al trabajo su jefe le había ofrecido todo su apoyo para que pudiera retomar gradualmente sus tareas, pero al día siguiente lo que recordaba el pobre hombre es que su jefe le había comunicado sin más que estaba despedido. Realmente todo lo que somos radica en esa masa que portamos dentro del cráneo y en los procesos neuroquímicos que determinan nuestra percepción de la realidad.

  10. 24 mayo, 2016 en 16:55

    En una encuesta que comprendía 183 casos de represión de recuerdos de abusos sufridos en la infancia, un equipo financiado por el estado de Washington seleccionó al azar 30 de ellos para su estudio. Se extrajo la siguiente información:

    El 100% de los pacientes informó de torturas o mutilaciones, aunque ninguna pudo ser corroborada.
    El 97% recuperó recuerdos de abusos en rituales satánicos.
    El 76% recordó actos de canibalismo con bebés.
    El 69% recordaba haber sido torturado con arañas.
    El 100% seguía bajo terapia 3 años después.
    El 10% manifestó haber tenido pensamientos suicidas antes de la terapia; el porcentaje se elevó al 67% al seguir la terapia.
    La hospitalización aumentó del 7 al 37% consecutivo a la terapia.
    Las automutilaciones aumentaron desde el 3 al 27%.
    El 87% de los pacientes tenía un empleo antes de la terapia; al cabo de tres años de terapia sólo lo tenía un 10%

  11. 24 mayo, 2016 en 18:23

    F. Joya

    La verdad es que el estudio que comentas es espeluznante ¿podrían indicar algun link para echarle un vistazo?

  12. 24 mayo, 2016 en 20:24

    Pues estos datos aparecen en la revista Mente y Cerebro nº 34, traducida del alemán, y distribuida en España por la distribuidora de la revista Investigación y Ciencia. En esta entrada de mi blog aparecen otros datos relevantes
    https://moralydeseo.com/2015/09/01/manchas-del-psicoanalisis/

  13. 26 mayo, 2016 en 0:48

    No tiene nada que ver con el tema tratado. ¿Tienen algún articulo que trate sobre el especismo o las diferencias animales y humanos?

  14. melvin
    2 agosto, 2016 en 4:47

    La psicóloga Elizabeth Loftus se ha dedicado a investigar no sólo que los recuerdos son reconstrucciones , sino también lo influenciable que es la memoria tanto al contexto como a la variación semántica en la comunicación.
    Qué el psicoanálisis siga enseñándose en facultades públicas se acerca al surrealismo.

  1. No trackbacks yet.
Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: