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Estafadores ofendidos

26 septiembre, 2016

estafaEn este mundo actual se da una más que curiosa paradoja, esos vendedores de bálsamos curalotodo, esos feriantes de carromato de las más diversas pseudomedicinas y tratamientos “alternativos”, esos individuos o empresas que estafan sin pudor, vergüenza ni ética ningunas a esa legión de pobres individuos ignorantes y desesperados por mejorar sus vidas o encontrar un remedio a sus dolencias, sin embargo por el contrario se ofenden rápidamente cuando se muestran sus chanchullos y apelan a un supuesto “derecho al honor de marca” para coartar la libertad de expresión y de denuncia.

Hace unos meses escribí una entrada en la que se denunciaba la más que estafadora venta de esos suplementos de colágeno que a precio del mejor solomillo ibérico empaquetan lo que únicamente son despojos de carnicerías o pollerías, esas partes de los animales de granja que prácticamente sin valor comercial alguno nadie quiere adquirir, pero que sin embargo son publicitados como el nuevo rejuvenecedor del siglo XXI.

Pues bien, hace unos días se recibió el siguiente mensaje en la dirección de E-mail de CyD de una de estas avispadas empresas

Señores,

En nombre de la empresa elaboradora de los productos COLNATUR, les enviamos este aviso para pedirles que retiren de inmediato de la publicación “https://lacienciaysusdemonios.com/2016/06/28/la-absurda-mezcla-entre-ignorancia-y-estafa-de-los-suplementos-de-colageno/” la imagen del producto de esta marca, así como cualquier alusión directa o indirecta a la misma, ya que no disponen de autorización para usarla.

Del mismo modo, le pedimos que en el futuro se abstengan de utilizar otras imágenes propiedad de COLNATUR, así como de mencionar la marca en sus publicaciones.

Esperamos confirmación por su parte.

en lo que sólo se puede calificar como de una muestra de la mayor desfachatez.  Una empresa que vende

materias primas naturales (tejido óseo y articular de porcino)

es decir, como he comentado anteriormente los despojos del cerdo que nadie quiere, al módico precio de 36 euros el kilo en la presentación más barata, que sin embargo se dispara a unos más que respetables 131 euros el kilo cuando se adquiere la versión” COLNATUR Fisio” en su crema de 60ml y que con la mayor caradura (cuando no irresponsable publicidad engañosa y hasta peligrosa) indica que sus productos están especialmente indicados para

personas que van a someterse, o se han sometido recientemente, a trasplantes, tratamientos oncológicos, quirúrgicos o estéticos.

(inciso las negritas son de la propia empresa) enfermos especialmente vulnerables no sólo física sino psicológicamente y que muchas veces presentan un grave riesgo tanto de morbilidad como de mortalidad, esa misma empresa se siente ofendida por nuestra denuncia y nos pide que no se mencione su marca en “cualquier alusión directa o indirecta”.

Ahora ya solo falta que cualquier día de estos recibamos una denuncia de esta tan “honrada” empresa por vulnerar su imagen comercial y acabemos en los juzgados. Les seguiremos informando.

P.D.

Por cierto, tras el estudio de la bibliografía sobre el posible efecto del colágeno hidrolizado sobre las articulaciones la Agencia Europea de Sanidad Alimentaria concluyó taxativamente hace unos años que

no se ha establecido una relación de causa y efecto entre el consumo de colágeno hidrolizado y el mantenimiento de las articulaciones.

Es decir que la empresa COLNATUR (como el resto de las del sector) está utilizando publicidad engañosa hacia los consumidores en general y lo que es peor hacia personas especialmente vulnerables como son los pacientes operados, trasplantados y oncológicos. Y mientras tanto las autoridades sanitarias haciendo patente dejación de sus funciones.

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  1. Odiseo
    26 septiembre, 2016 en 9:11

    ¿Y qué vais a hacer al respecto? Recordad el caso de JJ Benítez contra Luis Alfonso Gámez: las denuncias de fraude del segundo contra el primero eran justas, pero el primero denunció al segundo ante los tribunales y acabó ganando el juicio (lo que demuestra que el sistema de justicia que tenemos está muy acorde con nuestro sistema político). Aunque tengáis razón (y sinceramente creo que la tenéis), si Colnatur os denuncia y vais a los tribunales, muy probablemente acabará ganando el juicio y un juez os obligue a quitar esa imagen y a pagar una sustanciosa multa por responsabilidad civil.

  2. Rata de Cloaca
    26 septiembre, 2016 en 9:30

    Echo de menos algo como: «…de lo contrario emprenderemos las acciones legales que estimemos oportunas. Sin otro particular, reciban un afectuoso saludo».

    Amenazar si, pero con una sonrisa.

    Lo que siempre me llama la atención es que podían explicar por que su producto es maravilloso. Podían rebatir la anterior entrada con datos en la mano. Podían escribir aquí dándonos a la concurrencia argumentos que sostengan semejante cúmulo de portentos.Como no deben tenerlos (y no me sorprende) se dedican a este tipo de cosas: asustar, amenazar con los tribunales.

  3. 26 septiembre, 2016 en 10:05

    Odiseo, puede que tengas razón. Y es que el mundo jurídico es diferente al que se plantea en este blog. Si tú llamas a alguien estafador y éste te demanda tienes que demostrar que existe una estafa. Sin embargo si dices que la terapia X no cura y te demandan , es quien vende la terapia quien ha de demostrar que cura. Por ello siempre (salvo casos flagrantes, en los que la justicia ya ha intervenido) intento redactar hablando de la terapia en sí misma, obviando a los fabricantes, y que cada uno saque las conclusiones que estime oportunas. Pero cada administrador sigue su propia línea editorial y se responsabiliza de sus acciones, y Ateo supongo que tendrá motivos para seguir la suya.

  4. 26 septiembre, 2016 en 10:26

    Sacado de la Wikipedia:

    “El núcleo del tipo penal de estafa consiste en el engaño. El sujeto activo del delito se hace entregar un bien patrimonial, por medio del engaño; es decir, haciendo creer la existencia de algo que en realidad no existe. Por ejemplo: se solicita la entrega de un anticipo de 500 euros como entrada para la adquisición de una vivienda en un conjunto residencial, inmueble que no existe.”
    https://es.wikipedia.org/wiki/Estafa#Tipo_penal_de_la_estafa

    Por tanto, cuando una empresa indica que sus productos

    “está especialmente indicada para aquellos grupos que necesitan cuidar sus articulaciones, huesos, músculos, encías, dientes o piel:
    • Personas a partir de los 40 años, en especial mujeres y mayores.
    • Deportistas y quienes practican deporte o ejercicio físico o acarrean pesos regularmente.
    • Las que van a someterse, o se han sometido recientemente, a intervenciones quirúrgicas, estéticas o a implantes.
    • Las que deseen mantener la flexibilidad de sus articulaciones, el bienestar de sus huesos y músculos, así como dientes sanos y una piel tersa.”

    y las autoridades europeas han indicado que no ha demostrado su supuesta eficacia, la inevitable conclusión es que esta empresa está estafando miles de euros (o cientos de miles o millones, dependiendo de su facturación) al por mayor a todos esos pobres incautos que se creen su promesa de bienestar sobre articulaciones, huesos, músculos, dientes y piel.

  5. 26 septiembre, 2016 en 10:55

    Si Ateo, eso no te lo voy a discutir, tienes razón. Pero en el ámbito de la justicia la cosa puede no ser tan directa como lo planteas. Pienso que no es lo mismo, desde el punto de vista procesal, afirmar que: “el colágeno no sirve para nada y las empresas que venden esos productos podrían estar estafando a sus clientes” que decir “la empresa X estafa a sus clientes al venderles colágeno para tratar XXX”. En derecho procesal debe haber perjudicados que sostengan la segunda premisa, si conoces alguno correcto, te servirá de testimonio, si no es así la cosa se complica, porque la empresa X se siente atacada sin pruebas procesales, sólo una causa abstracta. Y los jueces van a lo concreto.

  6. 26 septiembre, 2016 en 10:57

    Reblogueó esto en crist49il.

  7. Renzo
    26 septiembre, 2016 en 11:29

    Recordad el refrán: “Pleitos tengas y los ganes”

    Por otra parte, a mi me queda claro que hay una empresa que vende humo a precio de oro, jugando con la buena fe y la salud de los consumidores, que está molesta por haber quedado en evidencia y decide ir contra el mensajero en lugar de reconocer que su negocio es una estafa y dejar de engañar al personal.

    Nada nuevo bajo el Sol.

  8. 26 septiembre, 2016 en 12:42

    Manuel

    Seguro que tienes razón en cuanto a los detalles judiciales. El problema es que en este tipo de estafas las autoridades sanitarias deberían actual de oficio y no lo hacen.

  9. Abraham
    26 septiembre, 2016 en 13:26

    Y porque de lo que se quejan es de que estás utilizando su imagen, es decir, que estás infringiendo los derechos de copyright, ya que en tu blog, supuestamente, obtienes beneficios por las visitas de los lectores, y publicar la imagen de la marca sin su consentimiento y obtener beneficios por ello es lo que está penado.
    A este paso, lo siguiente será que se quejen de lucro menguante, que digan que por culpa de tu publicacion no han conseguido vender todo lo que pensaban que iban a vender y te quieran hacer pagar la diferencia.

    En los casos claros de estafa se debería hacer una excepción (lo mismo que se hacen excepciones a los derechos de privacidad cuando se trata de personajes públicos), que igual depende de la simpatía del juez de turno.

  10. juansgaviota
    26 septiembre, 2016 en 14:09

    Un detalle semántico que salva a muchas empresas: “Está especialmente indicado para:” no significa que sirva para algo, sino que el cliente objetivo de dicho producto (“target”) es el que se indica.

    Es decir que no es que vaya a curar a nadie, sino que lo que quieren es que lo compre la gente que está incluída en esa descripción.

    Luego está la segunda derivada: la empresa que vende productos que “activan la producción de colágeno natural”… pero esa ya es otra historia

  11. yo mismo
    26 septiembre, 2016 en 14:22

    Si acusas a alguien de estafa tienes que ser tú el que aporte pruebas.
    Y cuidado que ese producto no es una estafa. Si lo fuera no podrían venderse.

    Muchos productos de herbolario traen escrito “complemento almenticio” y/o “este producto no debe ser sustituto de una dieta equilibrada” y/o “este producto no debe sustituir a tratamientos expedidos por especialistas”.

    Ignoro si este producto concretamente trae esas inscripciones pero por lo que has escrito en ninguna parte dice que cure el cancer sino que está indicado para el cáncer. Tambien están indicados para el cáncer respirar aire puro o no tomar ciertos tipos de carne como recientemente ha dicho la OMS.

    Con estas advertencias estos productos ya no son estafa. Igual que no es estafa vender tabaco y eso que en la cajetilla dice claramente FUMAR MATA.

    Con respecto a que las autoridades deberían intervenir, supongo que no lo hacen por respetar la libertad de cada uno. Si el objetivo fuera proteger al consumidor deberían prohibir lad bebidas alcoholicas, fumar o comer ciertas cosas. Pero no lo hacen: el que condume esas cosas sabe a lo que se expone y es su responsabilidad.

  12. Sergio
    26 septiembre, 2016 en 16:57

    El producto es una estafa en el momento que no hace lo que dice que puede hacer. Y pueden venderse impunemente porque la administración no persigue estas estafas, no hay un proceso que verifique que los productos cumplen lo que dicen antes de ponerse a la venta. Lo único que persiguen, como mucho, es que no sea un veneno. Las advertencias que se incluyen en las cajetillas de tabaco son un ejemplo de que la administración puede tirarse décadas cobrando impuestos e incluso fomentando el uso de productos incluso nocivos para la salud, hasta que los ciudadanos se organizan y acaban exigiendo que, al menos, se haga un aviso claro del peligro que suponen.
    Por eso alabo la valentía de este blog: Que no tiene miedo a poner etiquetas ni nombres comerciales. Es la única manera de pararlos, hay que hacerles frente públicamente. Y si hay denuncia, perfecto, porque se le podrá dar más publicidad al engaño. Y si falta dinero para abogados, haremos un crowfunding para pagarlos, porque somos muchos los que estamos indignados con que nos estafen cada día, en cada etiqueta, en cada producto que consumimos. La defensa del honor y el buen nombre precisa de un requisito previo: ser honrado y tener honor.

    Efecto Barbara Streisand gestándose… Ánimo, sin miedo, seguid así!!

  13. 26 septiembre, 2016 en 17:08

    Sí son estafa, y queda claro por todos los comentarios anteriores (salvo el insólito de ‘yo mismo’), además del propio post al que se refiere la advertencia de los estafadores

  14. congreve
    26 septiembre, 2016 en 19:15

    Ateo, pienso que tienen razón yo mismo y juangaviota. De mis éspocas de estudiante universitario (estudios no concluidos) recuerdo a un buen profesor de derecho penal haciendo hincapié en que no debe confundirse la estafa con la mera mentira comercial. Si me comprás el producto X porque te aseguro que es excelente pese a ser una porquería, no estás siendo estafado: sos una persona adulta y no deberías dejarte engañar tan fácil . La estafa requiere de una acción complementaria a la mentira, una “puesta en escena” que pueda llevar al engaño incluso a las personas más despiertas, como sería por ejemplo, montar una falsa página web a nombre de pestigiosas instituciones o personas entendidas en la materia que elogien el producto, o exhibir falsos certificados de calidad de organismos oficiales. Por cierto que estoy hablando de doctrina argentina, qué sabré yo de la española, pero no estaría de más que te asesores.

  15. José Manuel
    26 septiembre, 2016 en 22:08

    Ánimo que somos muchos más de lo que parece los que no nos dejamos estafar por trileros como estos. Este blog es muy valiente y me encanta leerlo ¡adelante!

  16. la Casa Inclinada
    26 septiembre, 2016 en 23:34

    Aunque obviamente e una estafa, lo único que están pidiendo es que quite la imagen del tarro con su marca. Puedes poner otra imagen y san se acabó. jejeje

  17. kevincarte
    27 septiembre, 2016 en 2:01

    Ay, ateo… Expliqué el tema en su vertiente jurídica muchas veces, en este mismo blog, en relación al tarot y a las pulseritas mágicas (el cómo se había resuelto en España y cómo en EEUU). En España la publicidad engañosa es un concepto fallido porque los economistas y juristas de tu país (España) son poco más que gilipollas (sí, sé que suena mal, pero yo provengo de ese mundo y sé lo que digo…).

    Ten en cuenta que estamos hablando de un país en el que un expresidente de un equipo o de fútbol pagó más de 100.000 euros para un «amarre de amor» y en el que el engaño, como ya expliqué miles de veces en este blog —y algunos que creen provenir de una ideología sobre la que ni siquiera tienen la mejor idea, me dijeron de todo— ha sido y seguirá siendo pieza fundamental de la economía española en muy distintas vertientes.

    Claro que no debería ser posible que una empresa que nombra enfermedades graves para publicitar un producto sobre el que no hay prueba de eficacia pudiera existir, pero es que en los España, Italia, Portugal o Grecia no tienen ni la menor puta idea de lo que significa lógica o esencia jurídica. Es decir, te puedo asegurar que un jurista de estos países es incapaz de comprender el porqué de tu artículo. Y muy posiblemente lu importe un pimiento… Imagínate un lego.

    Lo que me parece increible es que todavía no tengáis claro qué es el derecho español y por qué los delitos económicos son «poco importantes» en la legislación general…

    Y desde luego, si estáis esperando que la administración de un país gobernado por la derecha actúe en estos temas, sois muy inocentes…

    Yo emigré precisamente por este tema de poder comparar entre sistemas jurídicos. Hay un universo de distancia y algunos aún no lo han comprendido…

    Hasta que los molinos no se derrumben por su propio mal diseño, no se entenderá. Y ojo, que este tema concreto eje del artículo es «anecdótico»… Lo gordo está en otros sectores.

    Leed algunos artículos de blogs jurídicos «importantes» españoles y entenderéis lo que os digo..

    Saludos.

  18. kevincarte
    27 septiembre, 2016 en 2:21

    El comentario de «yo mismo» es justo a lo que me refiero. Estos «libertarios» justifican cualquier tipo de acción empresarial en base a que «la libertad» es lo primero, que es algo con lo que les encanta llenarse la boca, pero no comprenden que cuando la esencia comercial adquiere un recorrido como el aquí comentado no se puede tomar como «libertad». Y es que parece que estos idiotas creen que la libertad es omnipotente y que justifica todos los supuestos. Y ese es, precisamente, el gran error del «liberal» español, el cual, generalmente, no tiene ni pura idea de filosofía jurídica. Estos son los mismos del «bueno, es que usted firmó vender a sus hijos porque no leyó las cláusulas… Ahhh, se siente!», los mismos del «el Estado y la Ley no pueden hacerse cargo de que a uno le engañen porque ya somos mayores de edad» (que hay parte de razón, pero hasta cierto límite, que es lo que no comprende el cateto español (profesionales juristas incluidos). Porque ante esto, Ateo, lo primero que hay que entender es que un privatista del Derecho no va a pensar jamás igual que por ejemplo un juez. Los dos sin juristas, pero pertenecen a mundos totalmente distintos. Y España (y similares) tiene un problema grande y es que sus privatistas no entienden por qué debe haber unos límites en las acciones comerciales, porque ellos viven de eso.

    Los países sajones entienden mucho mejor la insostebibilidad que propugna el imbécil español, y eso que son más liberales que nadie. En España no hay liberales, hay «liberales». Y una sarta de gilipollas que caerá por su propio peso.

    El problema no es un «medicamento», es el no comprender de qué va ese medicamento y cuál es su único objetivo.

    Saludos.

  19. 27 septiembre, 2016 en 12:37

    Si hasta ese periódico que hace propaganda de la pseudociencia les dedicó un artículo:

    http://www.lavanguardia.com/salud/reumatologia/20101025/54353509902/salud-medicina-reumatologia.html

    y atención a como se salvan el culo con la frase final que ya comentaba alguno…

    “La información proporcionada ha sido planteada para apoyar, no reemplazar, la relación directa que existe los pacientes/visitantes de este sitio web y su médico. Si tiene problemas de salud, consulte a su médico”

  20. 27 septiembre, 2016 en 13:41

    javier

    No es sólo propaganda, es publicidad directa sin tapujos de la marca que no quiere ser nombrada.

  21. JP
    27 septiembre, 2016 en 16:40

    En el mundo del derecho hay que tener cuidado. Los abogados saben sacar petróleo de donde no hay. mi hermana que es abogada experta en demandar a las aseguradoras que se niegan a pagar a sus asegurados, me cuenta cosas que harían vomitar a una bestia. Por eso hay que elegir bien el comentario o la estrategia a la hora de criticar las pseudociencias. A mí me gustó mucho lo que hizo Mauricio José Schwarz en un bar de Gijón. Se puso hasta el culo se Sedatif (uno de los productos estrella de Boiron) y esperó los efectos. No obstante tienes mi humilde apoyo sin reparos: COLNATUR TIMADORES, COLACELL DE MUNDO NATURAL TAMBIÉN, BOIRON DEBERÍAIS IR PRESOS ¡¡YO SOY ESPARTACO!! si me queréis denunciar a mí también, el/los dueño/s del post deben de tener mi e-mail para poder publicar mi comentario. Através de ahí me podéis buscar, o rastrear mi ip, no uso TOR.

  22. O juan de terzas
    27 septiembre, 2016 en 17:17

    Bueno: La carta/amenaza del la empresa colnatura sencillamente es papel mojado.
    No se puede considerar “uso no autorizado de una marca” el hecho de dar unanoticia sobre esa marca.
    Lo que sería un delito sería dar información falsa sobre esa o cualquier otra marca. Pero NO es el caso: de hecho todo lo que habeis publicado lo habeis constrastado y desde vuestra profesionalidad hablais de hechos que os parecen rigurosamente ciertos (y yo creo que son rigurosamente ciertos)
    La única denuncia que podrían hacer esos estafadores de colnatura sería que “CyD informa con falsedad, calumnia, etc sobre los productos y la marca colnartura” PERO entonces tendrían que demostrar ellos que lo que afirman en sus etiquetas y en su publicidad es cierto. A algo así, por supuesto, no van a exponerse…

    Me explica una muy buena abogada que este tipo de empresas solo tienen la posibilidad de amenazar y amenazar porque saben que jamas podrían ganar un juicio.

  23. Miguel
    28 septiembre, 2016 en 12:43

    Lo que yo leo es: “la empresa elaboradora de los productos COLNATUR … ” pide que ” … retiren de inmediato de la publicación … la imagen del producto de esta marca, así como cualquier alusión directa o indirecta a la misma … “. Derechos de imagen y nombre comercial. No mencionan lo de estafa, publicidad engañosa, precios desorbitados, etc (¿será que lo admiten?) ni piden que te retractes del contenido del artículo. Con retirar la imagen y el nombre comercial todo solucionado. Una nota del tipo “COLNATUR me pide amablemente que retire de mi artículo … toda imagen y referencia a su nombre comercial, lo que hago también amablemente en pro de la concordia y paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad” y solucionado.
    Suscribo lo del efecto efecto Streisand y lo del crowdfunding si fuera necesario. Ánimo.

  24. María de la Evidencia
    28 septiembre, 2016 en 12:57

    En Meneame estamos dispuestos a colaborar provocando el llamado efecto Streisand

  25. 28 septiembre, 2016 en 17:59

    Gracias a todos por vuestro apoyo y espero que esto no pase a más, pero yo al menos seguiré denunciando toda esta pseudomedicina orientada a esquilmar el bolsillo de los menos críticos.

  26. 1 octubre, 2016 en 16:01

    @Ateo, como ya han comentado otros, hay bastante diferencia entre tener razón a nivel de sentido común y tener razón legalmente. Por ejemplo, la imagen de un producto de Colnatur que ilustra el artículo, a menos que puedas demostrar que es de uso público, es una violación del copyright. Como mínimo, yo quitaría la imagen.

  27. Anónimo
    2 octubre, 2016 en 0:03

    Javi

    Artículo 32. Citas y reseñas e ilustración con fines educativos o de investigación científica.

    1. Es lícita la inclusión en una obra propia de fragmentos de otras ajenas de naturaleza escrita, sonora o audiovisual, así como la de obras aisladas de carácter plástico o fotográfico figurativo, siempre que se trate de obras ya divulgadas y su inclusión se realice a título de cita o para su análisis, comentario o juicio crítico. Tal utilización sólo podrá realizarse con fines docentes o de investigación, en la medida justificada por el fin de esa incorporación e indicando la fuente y el nombre del autor de la obra utilizada.
    https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1996-8930

  28. Joselito
    2 octubre, 2016 en 8:30

    Hola Ateo, lo primero mencionar que soy un asiduo lector de este foro aunque participo poco comentando en él. Tus artículos son incendiarios e incisivos, lo cual hace bastante falta en esta sociedad acrítica. Respecto a la petición que te realiza esta empresa, creo que sí sería conveniente que retiraras la foto del producto, salvo que se pueda demostrar que es una imagen pública sin derechos de autor. Lo podría sustituir con un enlace a su web, por ejemplo.

    No obstante, no veo inconveniente alguno en que hagas las citas del producto incluyendo su nombre o marca comercial y hagas los comentarios que creas oportunos sobre los beneficios o no del producto, o si el precio del mismo es exageradamente elevado para la materia que emplea, si los pretendidos beneficios están avalados o no por la ciencia, etc.

    Respecto a la cuestión de tus alusiones a la palabra “estafa”, las diferencias en su tipificación en el código penal y lo que entendemos por estafa en el ámbito de dominio público, sería equivalente a lo que muchas veces se trata de diferenciar en este foro entre en la palabra “teoría” en el ámbito científico y en el ámbito del dominio público, cuestión que no viene a cuento ahora detallar. De todos modos tú no estás demandando a esta empresa por estafa, solamente estarías haciendo una catalogación moral de lo que para ti ofrece esta empresa.

    De todas maneras si esta empresa deseara demandarte por difamación, lucro cesante, derecho al honor, daños y perjuicios, etc., entiendo que lo hubiera advertido expresamente en ese correo electrónico y además seguramente hubieras recibido un Burofax con acuse de recibo y certificación de contenido y no un correo electrónico. También te digo que para el cálculo del lucro cesante y los daños y perjuicios tendría que haber una relación directa y demostrada entre el efecto de tu artículo y las ventas de esta empresa, demostración que tendría que ser irrefutable y que entiendo costaría mucho de demostrar, siempre y cuando esta empresa primero constatara que tu artículo fuera falso y que además hubo mala fe por tu parte para perjudicar los intereses de esta empresa.

    Por tanto, veo poco probable que esta empresa quiera realmente demandarte por cuestión del contenido de tu artículo.

    En todo caso, consultar un abogado nunca estaría de más.

    Saludos.

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