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El fracaso del sistema educativo


Algo falla estrepitosamente en el sistema educativo cuando, después de cerca de 20 años de recibir enseñanzas desde primaria hasta la finalización de una carrera, un alumno más que brillante es incapaz de diferenciar realidad de superstición. Y el caso más palpable acaba de conocerse en Lugo.

El sistema educativo occidental poco o menos ha cambiado desde esa escolástica medieval que posteriormente dio lugar a las primeras universidades, centros en los cuales para nada (ni desde su ya lejana fundación hasta la actualidad) se fomenta la reflexión y el espíritu crítico, ya que la práctica docente sigue anclada en las clases magistrales, la recogida de apuntes (ahora por medios electrónicos), la memorización y la repetición en exámenes, cuales papagayos (bien de forma oral o escrita), de un temario constituido básicamente por datos, fechas y enunciados la mayoría de las veces inconexos.

Y la prueba más palpable de este tremendo error heredado durante siglos es el reciente caso de la ya tristemente famosa jueza de Lugo, una persona capaz de haber aprobado todas las asignaturas de la carrera de Derecho con matrícula de honor, pero que sin embargo es aficionada en su tiempo libre al tarot, una superchería inventada en la Edad Media y que el clérigo suizo Antoine Court de Gébelin desarrolló como método de adivinación a finales del siglo XVIII, en los mismos años en los que Sir William Herschel descubre el planeta Urano, se funda la “Royal Society of Edinburg” que es la academia nacional escocesa de Ciencias y Letras, el geólogo y químico húngaro Franz-Joseph Müller von Reichenstein descubre el elemento químico telurio, el ingeniero escocés James Watt inventa el mecanismo de movimiento paralelo, Antoine de Lavoisier redescubre la Ley de la Conservación de la Materia ya que casi medio siglo antes el también polifacético científico ruso Mijaíl Lomonósov la había expresado correctamente en una carta dirigida al matemático Leonard Euler (por lo que en la actualidad se denomina Ley de Lomonósov-Lavoisier), el físico francés Charles-Augustin de Coulomb enuncia su famosa ley sobre fuerzas eléctricas o el más que brillante Laplace inventa la transformada que lleva su nombre.

Pero hete aquí que más de 200 años después de todo ese despertar científico, el sistema educativo español permite que una supersticiosa más que irracional decida sobre los destinos de ciudadanos encarcelados, mientras “asesora” con sus cartas mágicas sobre asuntos judiciales a pobres ignorantes que, aunque tienen menos matrículas de honor que nuestra protagonista, en la práctica son igualmente iletrados que ella.

P.D.

La cosa va de mal en peor, según se puede leer en los comentarios de más abajo hay una licenciada en Psicología que es además “tarotista profesional, astróloga, bruja y acupuntora”.

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  1. 4 junio, 2018 en 10:06

    El error es creer que la jueza en cuestión se cree la tontá esta del tarot. La verdad, no creo que ni el 0,05% (EAMSC) de los tarotistas-futurólogos-astrólogos-videntes-etc crean nada de lo que dicen a sus tim… clientes. Simplemente, es un modo de vivir con poco trabajo.

    Lo que alucino es que alguien con el cargo de jueza se pringue en algo así. O está mucho mejor pagado de lo que creemos (y el salario de los jueces es más mierder aun de lo que imaginamos) o no me lo explico. Para eso mejor dedicarse a vender droga en la puerta de los colegios, es más honrado…

  2. ovetus
    4 junio, 2018 en 10:22

    Hola,

    ¡Quien me iba a decir que los mismos problemas que tuve en el bachillerato los iba a seguir sufriendo mi hijo 36 años después!
    Había que salir todos los días a dar la lección de historia o lengua si importar si sabías de qué hablabas. Menos mal que había asignaturas como física, biología y matemáticas. La química también me tocó en plan memorizar y recitar por eso la sigo odiando con todas mis fuerzas. ¡Lo mal que lo pasé! Yo, que tengo memoria de pez y que si no entiendo algo no soy capaz de retenerlo. Siempre ha sido un problema personal que no me ha impedido ser ingeniero y trabajar como tal en una multinacional a pesar de que me cuesta mas que a los demás quedarme con datos a corto plazo sin sentarme y reflexionar sobre ellos, es un defecto genético, estoy seguro.
    Seguimos teniendo que comprar los libros ce texto a precio de sangre de unicornio y los temarios son esencialmente los mismos…

    En fin…

  3. Eduardo Baldu Gil
    4 junio, 2018 en 12:43

    Cada vez con más frecuencia se leen comentarios en distintos foros especialmente críticos con el sistema de enseñanza. Hace pocos días yo mismo, en Facebook aprovechaba un vídeo de Youtube sobre el tema para exponer una crítica al mismo, recordando como, por ejemplo, durante un tiempo la trigonometría fue para mí un gran escollo. No la entendía, no veía ni la motivación ni la utilidad. La única salida viable para hacer frente al curso era recurrir a la memorización de las operaciones sin entender por qué se hacían. Afortunadamente coincidió en un periodo en el que leía mucho a Julio Verne, y cayó en mis manos el libro “Aventuras de tres rusos y tres ingleses”, en el que los protagonistas se embarcaban en la aventura de medir el arco meridiano en África. El autor consiguió hacerme comprender lo que el profesor no había conseguido. Desde entonces nunca más tuve problemas con la trigonometría. Tanto las formas como el fondo y los objetivos de la formación deberían cambiar. Mientras la formación se limite a ser un apaño para que podamos ser consumidores y productores de productos, seguirá siendo un simple barniz poco útil. Es preciso que el cambio haga de la formación una herramienta de análisis, reflexión y lógica sobre una base crítica. Solo así su funcionalidad será completa.

  4. Pepe
    4 junio, 2018 en 15:51

    Está fatal que una jueza crea estas cosas.
    ¡Pero es peor aún que licenciados/graduados de Ciencias se las crean! Y son un montón. Y muchos dando clase en institutos. Que se creen el rollo de la homeopatía, la acupuntura y demás.

    Hace poco impartieron un máster sobre acupuntura en la Complutense para… ¡médicos! Les cobraron un ojo de la cara y al salir defendían la acupuntura a capa y espada. Y así podríamos seguir con un montón de ejemplos.

    El problema no son los jueces. Son los profesores de instituto, especialmente los de ciencias. Así que tenemos un problema muy serio en las universidades en la formación de graduados y en los másters para futuros profesores. Ahí está el problema.

  5. JoseFe
    4 junio, 2018 en 16:19

    si los adivinos adivinaran,.. SI FUERA VERDAD, entonces no se ganaria la vida asi, a ver, que numeros saldra en la primitiva esta noche, y ya esta, vivirtian de la loteria,.. el caso es que son adivinos relativos, llega la persona y le dice, a ver a ver, veo que en tu vida hay una mujer,.. y en que chico no hay en su vida una mujer, puede ser esa chica que le gusta, puede ser su madre, puede ser su novia, incluso la chica de sus sueños, que espera encontrar ,, asi el adivino va interrogando al sujeto, el sujeto sin darse cuenta afirma con la cabeza, de diez cosas que le dice, como no va haber alguna que no sea cierta, asi que asiente con la cabeza, asi el adivino interroga al sujeto con sus preguntas, y enseguida SE LO ADIVINA TODO…. asi es las artes adivinatorias, SOLO ES PURA PSICOLOGIA, SE INTERROGA A LA PERSONA, EL ADIVINO TIENE INSTUICION, SE FIJA EN LAS REACIONES DE LA PERSONA, Y CLARO ADIVINA, y sino se acerca-.. el caso que la persona sale de alli, HO ME HA DICHO QUE EN ALGUN MOMENTO ME ENCONTRARE CON LA MUJER DE MI SUEÑOS… me ha dicho que voy a prosperar en todos mis negocios, en todo lo que emprenda.. HOMBRE es que si dice, tio no te vas a comer una rosca, te vas a quedar soltero, vas a ser un fracaso en los negocios.. PUES ES QUE NI LE PAGAS AL ADIVINO.. pero lo peor, lo peor, es el adivino que cree que ADIVINA DE VERDAD SIENDO EL EL PRIMER ENGAÑADO..este es el caso, que alguien con las cartas decida el destino de otras personas, YA ESO ES GRAVE..

  6. 4 junio, 2018 en 17:11

    Un más que impactante video sobre lo poco que adivinan los adivinos: https://diario-de-un-ateo.blogspot.com/2014/08/desenmascarando-un-adivino.html

  7. Anónimo
    5 junio, 2018 en 4:18

    Es un placer y una obligacion dar mi opinion ante este articulo de este cientifiquillo que escribe que se hace llamar ateo 666 y por su puesto todos los cientifiquillos y cientifiquillas que la siguen
    Yo me llamo marisa cerro ,y soy tarotista profesional , astrologa , bruja psicologa y acupuntora
    Y observo que antes eran los clerigos pero ahora los cientificos y cientificas tan racionales los que son herederos de la que era llamada la santa inquisicion
    Estos torquemadas del 2018 se meten y se cachondean de unos saberes tan profundos y hermosos como son las cartas del tarot , astrologia y mas y al no entenderlo ., es mas ante su acojonamiento y pavor de un saber que va mas alla de la razon
    La pisotean
    Esta santa inquisicion que es la comunidad cientifica , miedosa a vislumbrar otra verdad mas alla de la tocable y visible y que con su poco espiritu y miedoso espiritu en su metodo disecciona y separa para conocer , desintegra al ser humano mas que unirlo

    Habla del placebo y aboga por la indistria farmaceutica que es un negocio enorme vendiendo medicina cientifica que mas que curar te da unos efectos secundarios horrible
    Las brujas echamos las cartas y ssbemos de naturaleza hiervas curativas y vida
    No como estos mantas y acojonados cirntificos que en males del alma como es la ansiedad imnsonio depresion con su ciencia se limitan a dar farmacos que duermen y atontan al enfermo y asesinan su alma

    La conocida escritora mary shalley con franskestein ya hablaba de esta caterba de cientificos y cientificas con su racionalidad , con su pisoteo del tarot astrologia , con su santa inquisicion y su miedo a el pensamiento intuitivo que es mucho mas savio y preciso que sus metodos repetitivos
    Gente miedosa que pisotea a otros saveres , y que en este siglo estan endiosados y hay que aguantarles en todos los sitios
    Andaaaa inquisidores
    En cuanto al sistema educativo no hay mas que ver como estamos en la era de trum y los chicos van con rifle al colegio y este presidente dice que el profesor se arme
    Por favor que disparate de persona y de sistema educativo
    España como es una borrega no hace mas que hablar de este americano psicopata que es trump y parece que esta ola va a llegar aqui por la mala leche de los niños de ahora y la mala leche de sus padres donde el sufridor es el profesor que ahora es apaleado sin piedad
    Pero en fin esta sociedad española y su educacion tan racional o eso dice , tan cientifica y tan violenta , tan de la era de trump

    Tan cientifica y psicopata y violenta

    El sueño de la razon crea monstruos , monstruos cientificos y racionales , sin alma .sin magia sin belleza , sin fantasia , sin ensueño e inquisidores

    Viva el tarot , viva las brujas , viva la magia , viva el amor , viva los akelarres

    Y

  8. 5 junio, 2018 en 8:06

    marisa cerro

    Dentro del sinsentido completo de tus comentarios sólo voy a contestarte a algunas de las más disparatadas afirmaciones que has hecho.

    “soy tarotista profesional , astrologa , bruja psicologa y acupuntora”

    Y yo campeón mundial de Quidditch ¿y qué? porque exceptuando lo de psicóloga decir que eres bruja o acupuntora es similar a cuando mi sobrino de 5 años salta de alegría porque con su espada láser ha conseguido salvar al Universo del poder maligno del Imperio Galáctico. Madura, porque seguro que hace décadas que deberías haber dejado las fantasías infantiles.

    Lo de la Psicología son ya palabras mayores. Si de verdad eres licenciada en esa materia, muy desgraciadamente eres un caso mucho peor que el de la tristemente famosa jueza tarotista, porque tú condensas casi media docena de las mayores estupideces inventadas por la siempre más que disparatada locura humana. Y por tanto eres la prueba viviente de que el actual sistema educativo sólo sirve para “formar” papagayos sin ningún tipo de criterio ni de racionalidad. Tus pobres profesores y el claustro en conjunto de la Facultad de Psicología donde asististe durante años sin, parece ser, entender nada deberían hacer un profundo examen de conciencia para ver que ha podido ocurrir para aprobar asignatura tras asignatura y curso tras curso a una (si de verdad te crees todas esas patrañas medievales) persona que roza la más profunda deficiencia mental y que confunde la gimnasia con la magnesia de forma tan increíblemente irracional.

    Sólo espero que nunca trates a ningún paciente, ya que es más que evidente que quien debiera estar en ese lado (y quizás con el apoyo de la psiquiatría) eres tú.

  9. 5 junio, 2018 en 8:21

    Sobre la “santa inquisición” que se “cachondea” de “saberes tan profundos” como los que practicas te informo que no es para nada “miedosa” de “vislumbrar” ninguna “verdad”, ya que aunque tú no lo puedas entender en tu más que limitado raciocinio, todo lo que defiendes es el resultado de malfuncionamiento de tu cerebro, que parece ser incapaz de distinguir casualidad de causalidad y realidad de alucinación.

    Por cierto, como parece que vives en el Medievo te informo que en el siglo XXI lo que tú haces, si cobras dinero a pobres ignorantes, se llama simplemente estafa y puede estar perseguido por la ley.

    Finalmente, para no alargar en demasía esta contestación, porque como reza el sabio proverbio ruso
    http://diario-de-un-ateo.blogspot.com/2018/02/nunca-trates-de-ensenar-un-cerdo-cantar.html

    te informo que esa ciencia que parece ser que tanto desprecias te permite difundir tus estupideces por el ciberespacio. Un simple ejemplo que coloca cada uno en su lugar: mientras gracias a la Ciencia podemos viajar de una punta a otra del globo en avión, todavía estoy esperando que una bruja como tú se dé un paseo con su escoba voladora por el centro de Madrid o de Montevideo para así demostrar de una vez por todas el poder de esos ”saberes tan profundos y hermosos” que excepto cuatro incautos nadie ha podido disfrutar en toda la Historia de la Humanidad.

  10. Eduardo Baldu Gil
    5 junio, 2018 en 11:14

    Marisa Cerro (¿Es tu nombre real? Lo digo por lo apropiado, me vienen a la mente “irse por los cerros de Úbeda”, “cerril”, “estar como un cencerro”. Lo siento no me he podido resistir al chiste fácil). Lo primero, felicitarte. Me he reído mucho con esa sarta de tonterías. Vamos, me imagino que no vas en serio, porque entonces sí que estarías como un cencerro.
    Una cosa, veo que no hay coma entre las palabras “bruja” y “psicóloga”. Me asalta una duda, ¿Es que te has saltado la coma (Veo que tienes tendencia a confundir la “b” con la “v” –“caterba”, “savio”, “saveres”-, odias los acentos, y pones los nombres propios en minúscula. Por eso, no sé si es un error o un acto intencionado. Por cierto es Shelley, no Shalley), o por el contrario defines una especialización en la brujería: la “bruja psicóloga”?
    En cuanto al resto del contenido, son tantas las tonterías que acumulas, que, sinceramente, no sé por dónde empezar. Fundamentalmente, te dedicas a hacer afirmaciones, sin pruebas ni argumentos. En realidad, todas esas fantasías que defiendes con uñas y dientes, carecen de la más mínima prueba que las convierta en realidad. La ciencia funciona de forma muy distinta. Requiere que las afirmaciones que se hacen sean falsables. Consecuencia de la ciencia es la tecnología, y como bien dice Ateo, es esa ciencia/tecnología la que permite que dispongas de un ordenador o similar, puedas conectarte a la Red, y verter todas estas estupideces, despotricando de la ciencia que te permite hacerlo.

  11. Alfonso
    5 junio, 2018 en 11:38

    Conozco a algunos colegas médicos que practican la homeopatía o acupuntura: algunos de ellos saben perfectamente que es un camelo, simplemente saben que hay un lucrativo nicho de mercado porque los seguros médicos no cubren las pseudoterapias alternativas en general, y así puedes cobrar a 80 euros la visita, mientras que un seguro médico te da unos 10 euros por visita. Pero me preocupan más otros que, habiéndose sacado con esfuerzo el grado de Medicina e incluso una especialidad MIR, creen en la viabilidad de la homeopatía o acupuntura, lo cual demuestra que no han aprovechado ni entendido nada de su prolongada y dura formación, o que lo han olvidado todo.

  12. Odiseo
    5 junio, 2018 en 11:56

    Joder cómo está el patio con esa tal marisa cerro. Y eso que me he enterado de sus dislates a través de Internet, porque ella sin duda los ha escrito con un smartphone (producto del avance científico contra el que tanto despotrica), en vez de mandarlos via online de forma remota utilizando el tarot…

  13. Renzo
    5 junio, 2018 en 12:35

    Alguien se ha dejado abierta la puerta y se nos ha colado una troll, Marisa Cencerro.

  14. 5 junio, 2018 en 13:31

    Hola marisa:

    “Habla del placebo y aboga por la indistria farmaceutica que es un negocio enorme vendiendo medicina cientifica…”

    ¿Y la pseudomedicina?.

    Sólo puede ser un negocio enorme, porque no funciona.

    Boiron con la homeopatía tiene grandes ganancias.

    Si el grueso de la gente tuviera conocimientos básicos de química, productos como el Oscillococcinum no tendrían oportunidad.

    Además la homeopatía no ha conseguido superar el doble ciego.

    Saludos.

  15. 5 junio, 2018 en 20:15

    Marisa dices ser:”tarotista profesional , astrologa , bruja psicologa y acupuntora”. Si alguien dijera “soy neurocirujano, astronauta, traductor de lenguas muertas e ingeniero nuclear” se le consideraría una eminencia. ¿Crees que es muy inquisidor catalogar a ese alguien de eminencia y a lo tuyo vivir del cuento? Pues yo no. No solamente no lo pienso, sino que tu definición de inquisidor es infantil e inmadura. Es una defición del tipo: “si criticas lo que hago es que eres un inquisidor”. La crítica fundamentada es la base del pensamiento humano, y quien no esté dispuesto a aceptarlo es porque renuncia una parte de su cerebro.

  16. Far Voyager
    5 junio, 2018 en 21:17

    Tengo -en formato digital- bastantes cartas y barajas del Tarot. Muchas son obras de arte agradables de ver a la vista, algunas como la Estrella más que agradables por cómo aparece.

    De ahí a pensar que el futuro se puede predecir o modificar echando las cartas hay un abismo. Si fuera así, cómo los astrólogos, cabe preguntarse porque no los tarotistas no están podridos de dinero sabiendo como invertir en Bolsa.

    De la jueza, sabiendo que lo que hace en un funcionario público es ilegal, me callo. Y a la tarotista de arriba, el complejo de persecución no podía faltar. ¿Puede explicarme porqué no usa sus conocimientos para hacer el bien, no ganar solamente dinero con sus cartas?. Será psicóloga pero escribe fatal y le recuerdo que invocar a los Arcanos sólo funciona en los videojuegos, no en el mundo real -y viendo lo que ha dejado arriba dudo que haya conseguido ir más allá de la Suma Sacerdotisa-.

    Le recuerdo que, cómo pasa con los religiosos que tanto critica, ustedes no han conseguido hacer que vivamos mucho más y mejor que en el Medievo. Solamente por empezar con algo. Deje de quejarse de los científicos, que no queman a gente en la hoguera a diferencia de los que dicen servir a un Dios que es “todo amor”, hasta que uno se lee el libraco.

  17. darsveider
    5 junio, 2018 en 23:08

    Ni siquiera hace falta invertir nada. Solo con demostrar a James Randi que sus poderes son reales se lleva un millón de leuros por la cara.
    Creo que Luis Alfonso Gámez también tiene un reto parecido aquí en Españistán.

  18. 6 junio, 2018 en 14:03

    Y si hay tarotistas que con sus “servicios” más les interesa ayudar a sus clientes que ganar pasta igual pueden aceptar el reto. ¡Pueden donar el dinero del premio a los que más lo necesiten!.

    No hay razón para negarse. Excepto que tales dones esotéricos no existan.

  19. Santi
    6 junio, 2018 en 15:36

    En cuanto a la educación científica y racional, España perdió una excelente oportunidad de asimilarla debido al franquísmo, que elimino los conceptos de enseñanza propuestos y ensayados por instituciones como la ILE, JAE o la Escuela Moderna de Francisco Ferrer i Guardia. Lastima.

  20. 6 junio, 2018 en 15:42

    Un par de buenas noticias sobre política científica en España. Primera, es que se vuelve a tener un ministerio específico de Ciencia y no como hasta ahora que la investigación dependía directamente del Ministerio de Economía, con el desastre por todos conocido. Y segunda, el nuevo ministro es el ingeniero y astronauta pedro Duque, una persona que lleva años divulgando lo importante que es la educación científica en la escuela, lo vital que es la investigación para el desarrollo de un país y que además es muy combativo frente a las pseudociencias y las pseudomedicinas. Esperemos que pueda desarrollar sus ideas.

  21. 6 junio, 2018 en 15:58

    En estos temas esotéricos hay dos tipos de personas: las engañadas y las que engañan.

    Los clientes son los primeros, los que ofrecen los servicios son usualmente los segundos.

    James Randi la mayoría de las veces evaluaba a los pocos que hacían el “servicio” y se lo creían. Los que engañan no se van a arriesgar.

  22. 6 junio, 2018 en 20:27
  23. 7 junio, 2018 en 6:31

    Sí, la verdad que en este nuevo gobierno se han incluído a varias personas con criterio científico. ¡Hasta hay una ministra que entiende el problema del cambio climático!

  24. PapaHipócrates
    7 junio, 2018 en 9:31

    “Madre-Padre Ciencia” se encuentra actualmente en su febril y desbocada adolescencia, dando un saludable y deseable estirón hacia su madurez. Ha tenido una infancia tan dura… Tantos juicios injustos a su desarrollo, tantos ataques por parte de sus mayores… ¡Menos mal que ahora por fin se siente fuerte y cuenta con innumerables amigos que lo apoyan!
    Como corresponde a su estadio actual, son frecuentes las muestras de valentía y bravura, genialidad, cierta arrogancia y algo de atolondramiento. Nada nuevo bajo el sol.

    La “Abuela Pseudociencia” contempla con cariño y compasión no correspondidos las groserías y agresiones de su nieto, que necesita autoafirmar su identidad y estar por encima de todo y de todos. Lo comprende. También comprende que, antaño, algunas de sus viejas y carcas compañías, trataron mal al pobre chaval, creando en él un enojo que sólo sirvió para acrecentar su oposición más cerril a las tradiciones ancestrales. Y lo mismo sigue sucediendo ahora, -constata la pobre abuela-, que contempla atónita cómo su casa se llena más y más cada día de gentes que no toleran la altanería de su nieto y acuden a ella en busca de verdades, porque están realmente desorientados y ya no saben ni qué creer. Muchas de estas personas le hacen recordar tiempos pasados oscuros y funestos…

    Y cómo hacerles entender que no se trata de separar nada, ni de “buenos y malos”, ni de verdades o mentiras absolutas… Ella sólo desearía poder estar en paz con su nieto para aprender uno de otro desde el respeto; comprender que no siempre las buenas intenciones bastan, que es necesario ser coherentes y honestos; seguir siendo humanos y no sólo máquinas pensantes, que llevamos un alma con nosotros y negarla a estas alturas no está dando buenos resultados… Como ciertas malas compañías de su nieto, chulitos y embaucadores que lo engañan para lucrarse, vendiéndole remedios que enferman y matan a la gente. ¡Ella desea tanto que acabe de madurar para discernir lo que de verdad ayuda de lo que sólo es negocio!
    Pero contempla triste que, algunas de esas sanguijuelas humanas, también se unen a ella de manera melindrosa para lo mismo, para engrosar egos y carteras.

    Algún día, ambas sabidurías se unirán y dejarán de hacer tonterías. Espero.

    Fdo. Médico anónimo harto de tanto disparate en un sistema sanitario inhumano, nocivo y pesetero, que contempla cómo, por ello, las personas recurren a otras medicinas (muchas tan válidas como la oficial, que aún no somos Dios) pero ejercidas por personas sin conocimientos, sin prudencia, sin escrúpulos.

  25. Rata de Cloaca
    7 junio, 2018 en 10:55

    “…vivan las brujas, viva la magia…” Que vivan, pero donde tienen que hacerlo, en los relatos, en la literatura. Para que te hagas una idea te doy el título de uno de mis libros favoritos, leído y releído desde mi infancia: “Enciclopedia de las cosas que NUNCA existieron.”

  26. 7 junio, 2018 en 12:37

    PapaHipócrates

    Me ha sorprendido mucho tu ecuanimidad entre padre-madre y abuela, sobre todo si eres médico tal y como afirmas. Porque eso de que

    “Algún día, ambas sabidurías se unirán y dejarán de hacer tonterías.”

    de verdad que no lo entiendo. Y mucho menos tu frase final de que

    “…otras medicinas (muchas tan válidas como la oficial, que aún no somos Dios)…”

    ¿Podrías indicar en base a qué criterio afirmas que esas “medicinas” son “válidas” y porqué es necesario aunarlas con la ciencia?

  27. 7 junio, 2018 en 15:27

    PapaHipócrates:

    La genealogía no va así, para empezar, pseudociencia nunca fue parte de la familia.

    La abuela “intuición” se unió al abuelo “sentido común” y tuvieron una hija, a la que llamaron “experiencia personal”.

    La hija se unió al “conocimiento”, el que la influenció a leer buenos libros, tuvieron dos hijas, la mayor es la “razón” y la menor es la “ciencia”. Esta última promete, es la prodigio de la familia.

  28. 7 junio, 2018 en 16:16

    PapaHipócrates, hoy el Hipócrates del que tomas tu alias se sentiría maravillado al ver como la ciencia ha salvado a una mujer con tumores primarios y metastáticos. El método para conseguirlo es difícil, largo y complicado de reproducir a gran escala, se ha logrado siguiendo un mecanismo racional y repetitivo que funcionará, no por milagro, sino por protocolo experimental reproducible. Para ello no ha habido que recurrir a la una abuela pseudociencia, más bien se ha tenido que huir de ella.

  29. PapaHipócrates
    7 junio, 2018 en 20:17

    Amigos, no caigan en el mismo error que le atribuyen al “lado oscuro”. Como ya saben, los excesos a veces nos llevan al lugar del que huímos.
    Precisamente, si de algo debería presumir la Ciencia, es de ser de mirada abierta, valiente y tolerante (lo cual, obviamente no implica invitar a la ignorancia o a la insensatez). De otro modo no habríamos tenido Galileos o Da Vincis y aún estaríamos defendiendo la tierra plana y quemando brujas.

    Elejí, con todo respeto, el término “pseudociencia” para englobar todo aquello que está todavía fuera del amoroso y protector ámbito de la Madre Ciencia. Que cada cual entienda lo que desee entender (“milagros”, terapias varias, cantar el miserere o lo que ustedes gusten).
    Pero me gustaría recordarles algo importante: la ausencia de evidencia no implica evidencia de la ausencia. Piensen en, por ejemplo, la psiquiatría o la psicología. No hace tanto de cuanto se consideraba casi “pseudociencia” a profesiones que actualmente son respetadas y respaldadas, no neguemos las cosas porque sí, por favor. No seamos adolescentes enrabietados.

    Precisamente por mi humilde experiencia (33 años ejerciendo una humilde profesión de estar al servicio de la salud de las personas y no de grandes corporaciones públicas o privadas, cuando me lo permiten, que es lo que defendía Papá Hipócrates, al que invito a leer en profundidad para saber qué es la Medicina realmente), es por lo que les insto a no esperar a que las investigaciones demuestren lo que es evidente. Ello sólo crea más separación de lo que jamás debió ser separado (sí, la razón, el sentido común, el conocimiento, la intuición y todos los dones que la naturaleza nos otorgó y no aprovechamos debidamente), y miren si pueden, cuántos intereses generados hay detrás de un sinnúmero de dolencias que el sistema sanitario parece preferir cronificar y no curar, o al menos a uno ya se lo parece, por tanta sinrazón vivida día a día.

    ¿Cáncer? Sí, la ciencia avanzó mucho… y ahí se quedó, abusando de métodos que hace muchas décadas que no han sido actualizados, pero que dan mucho dinero a unos pocos. ¿En serio creen que cada vez la ciencia salva a más personas de cáncer gracias a sus supuestos adelantos? No. Por favor, miren ustedes mismos las estadísticas, si tienen estómago para ello.
    Si incluso ya empiezan a llegar al gran público ciertas inquietudes abiertamente manifestadas por profesionales valientes, ¿qué más creen que habrá detrás? (muchos advirtiendo del abuso de una quimioterapia casi paleolítica y que jamás puede garantizar curación alguna, sólo confiar en la fortaleza intrínseca del paciente). Ya lo dijo el maestro Goya: “El sueño de la razón produce monstruos” y no siempre nos gusta verlos.

    No, repito que no somos Dios y que todo aquello que aporte bienestar y Salud a las personas, siempre y cuando no sean más disparates (los hay en ambos “bandos” y no sabría decirles en cuál de ellos más), bienvenido sea. Y me da igual si es hacer yoga o punto de cruz si eso beneficia a la persona, por mucho que no existan estudios serios que demuestren nada al respecto. Por supuesto, el discernimiento es imprescindible, siempre y en cualquier caso. Tanto si uno se apunta a meditación zen como si debe elegir tratamiento para una osteoporosis. Arrimarse al cálido amparo de la Ciencia siempre es una buena manera, por supuesto. Pero no deberían cerrar los ojos a otras posibilidades, o estarán emulando a aquellos que a punto estuvieron de quemar a Galileo.
    Ya saben, “eppur si muove”

  30. Eduardo Baldu Gil
    7 junio, 2018 en 23:27

    Todo un ejercicio de maquillaje. Es una caja, bellamente envuelta, que no contiene nada. Eso de hablar y hablar (O escribir, si es el caso) para no decir nada, es bastante habitual entre los defensores de la pseudociencia. Toda una bella metáfora para no aportar nada serio.
    Pero la realidad, la verdad no se mide por lo bellas que sean las frases. En resumen, todo ese parloteo de PapaHipócrates es pura filfa vacía de contenido. Todas esas mal llamadas medicinas alternativas (Mal llamadas porque ni son medicinas, no son alternativas) no son más que puras estafas, y quien las defiende es estafador o cómplice de estafa.

  31. Luis Sanchez
    8 junio, 2018 en 1:15

    Vaya, cuanto jaleo.
    Yo que estoy muy contento porque hay Bus Ateo de nuevo en Madrid (circula me parece por la línea 3) por fin tenemos un Presidente de Gobierno (y resto de ministras-os) que no jura con la Biblia presente sino que promete con la Constitución y que se declara ateo en un programa de televisión (con Chester o algo así); y me encuentro a la bruja psicóloga (con título en la Uni. Juan Carlos I, a tenor de la cantidad de faltas de ortografía que comete) y un médico anónimo que pretende aunar la Ciencia con la pseudociencia, como meta de esta sociedad (y espero que la afirmación de que “aún no somos Dios”, sea un chascarrillo y no un sometimiento al designio divino).
    En fin, vamos progresando, pero lentamente.

  32. 8 junio, 2018 en 6:27

    PapaHipócrates

    Sigues sin responder a mi pregunta, que criterios usas para definir como válida a esas “medicinas”. Es una pregunta sencilla, así que por favor no escribas largas parrafadas para evadir la cuestión.

  33. 8 junio, 2018 en 6:29

    “¿Cáncer? Sí, la ciencia avanzó mucho… y ahí se quedó, abusando de métodos que hace muchas décadas que no han sido actualizados, pero que dan mucho dinero a unos pocos. ¿En serio creen que cada vez la ciencia salva a más personas de cáncer gracias a sus supuestos adelantos? No. Por favor, miren ustedes mismos las estadísticas, si tienen estómago para ello.”

    Pues casualmente hace algún tiempo escribí una entrada en CyD sobre esas estadísticas:
    https://lacienciaysusdemonios.com/2018/01/16/la-victoria-sobre-el-cancer/
    quizás quieras comentarlas.

  34. 8 junio, 2018 en 8:17

    “La ausencia de evidencia no implica evidencia de la ausencia”: esta frase, que es correcta en su planteamiento lógico, lleva a la prostitución del conocimiento por aquellos que no buscan evidencias sino que se amparan en su falta para pontificar sin base alguna. Me recuerda a esa frase tan manida en boca de los corruptos: “se me acusan de muchas cosas pero soy inocente hasta que se demuestre lo contrario”. Los corruptos y los seguidores de la pseudociencia precisamente lo que hacen es poner palos en la ruedas para evitar que haya pruebas, y cuando las hay, para desacreditarlas. La ciencia busca pruebas (es una palabra que traduce mejor el término “evidence” anglosajón), y somete a escrutinio esas pruebas ante las comunidad científica. El resto se asume como área de desconocimiento que no debe servir de coartada de nada. Las lagunas de conocimiento son invadidas por pseudocientíficos y religiosos que se defienden en retirada ante el trabajo de miles de científicos.

  35. 8 junio, 2018 en 9:53

    Repasando el comentario de PapaHipócrates he visto esta frase que me ha sorprendido poderosamente y ha hecho saltar todas las alarmas:

    “Y me da igual si es hacer yoga o punto de cruz si eso beneficia a la persona, por mucho que no existan estudios serios que demuestren nada al respecto.”

    Porque parece que si es médico de verdad, no está al tanto de los estudios sobre Neurociencia y Psicología, no ya de los últimos años sino de los de hace varias décadas. Estas disciplinas han analizado en profundidad como funciona nuestro cerebro y han mostrado como pensamos, extraemos correlaciones y conclusiones y tomamos decisiones. Y los resultados son curiosos, pero muy relevantes en el tema que nos ocupa: los tratamientos médicos.

    Nuestro cerebro funciona muy bien tomando decisiones rápidas frente a situaciones cotidianas, esas que cada vez se dan menos en las sociedades hipertecnológicas: respuesta frente a un peligro inminente, necesidad de huida, etc. porque aquí la criba de la selección natural ha sido evidente durante cientos de miles de años. Un error, se extinguen tus genes y un “inadaptado” evolutivo menos.

    Sin embargo, los humanos somos bastante malos a la hora de analizar patrones complejos a largo plazo en donde influyen muchas variables, cosa nada extraña porque aquí por el contrario la selección natural puede influir poco o nada a la hora de fijar comportamientos adaptativos. Y la Medicina entra de lleno en este segundo campo.

    Un paciente llega a la consulta, el médico le diagnostica y ¿qué tratamiento debe recetarle? ¿El compuesto A, el B, el Z, hacer yoga o punto de cruz o la maravillosa infusión de hierbas medicinales y extracto de cuerno de rinoceronte con las que los chinos llevan “curando” cuatro milenios aparte de aumentar la potencia sexual del paciente? Porque para todos los “tratamientos” puede haber “evidencias” de que uno o varios pacientes con esa dolencia se han curado, según el testimonio de personas más, menos o incluso nada expertas en medicina.

    PapaHipócrates parece tenerlo muy claro y por sus comentarios sugiere que él sabe, sin necesidad de “estudios serios” cual tratamiento es mejor, aunque a pesar de mi insistencia ese “método” parece ser secreto.

    Pero teniendo en cuenta lo comentado anteriormente sobre cómo funciona nuestro cerebro, la actual medicina científica ha desarrollado los ensayos clínicos de doble y triple ciego para discriminar entre tratamientos más o menos efectivos de los que son simples anécdotas derivados de la siempre presente casualidad. Y en la actualidad un médico responsable sólo puede administrar el mejor tratamiento científicamente comprobado, porque lo demás sería además de una negligencia quizás hasta objeto de mala praxis con sus correspondientes consecuencias profesionales y hasta penales.

    Porque lo que parece olvidar PapaHipócrates es que por cada médico que a lo largo de la historia ha “intuido” un tratamiento que luego se reveló (mediante los correspondientes ensayos clínicos) efectivo, otra infinidad de ellos se equivocaron con “remedios” que en el mejor de los casos no sirvieron para nada o que incluso fueron contraproducentes y hasta dañinos para los pacientes, porque los médicos de manera individual puede equivocarse (como todo el mundo) con facilidad a la hora de distinguir entre casualidad y causalidad.

  36. 8 junio, 2018 en 10:09

    Un caso más que llamativo de lo malos que somos los humanos en Epidemiología es la intoxicación por plomo asociada al consumo de vino en recipientes de ese metal, desde el ya lejano Imperio Romano hasta casos tan “recientes” como el de Beethoven, sin que parece ser nadie estableciera la relación.

  37. Eduardo Baldu Gil
    8 junio, 2018 en 12:11

    Estoy cansado, harto de oír la misma perogrullada: El rollo de las farmacéuticas, la supuesta cronificación de las enfermedades. Desde siempre conozco el dicho “no mezclar la gimnasia con la magnesia”, algo que debería ser evidente para evitar conclusiones sesgadas y erróneas, aunque quizás quienes así lo hacen, esperen generar las suficientes dudas para conseguir cierta credibilidad. Que las farmacéuticas son un negocio, no lo niega nadie con dos dedos de frente, pero también lo son quienes, desde grandes industrias o pequeños gabinetes individuales, se dedican a comercializar esos mal llamados remedios alternativos (Y ¡Ojo!, que dar tales remedios a cambio de la “voluntad” es una forma de comercializar y obtener beneficio).
    Por eso siempre he mantenido que el sector farmacéutico no debería estar en manos privadas. De esa forma los costes de la atención sanitaria serían menores y la orientación de la investigación y la producción estaría dirigida a las necesidades reales de la sociedad, y no condicionada por la obtención de beneficios (Ejemplos: la investigación sobre antibióticos no se habría dejado de manos, la investigación de remedios para enfermedades raras no estaría condicionada por la poca rentabilidad, el acceso a medicación para el tercer mundo sería más fácil).
    Pero afirmar, como algunos afirman, que los medicamentos comercializados están diseñados para cronificar las enfermedades, o más aún, para generar dolencias, es una barbaridad y una estupidez. En el caso del cáncer, el que parece no haber mirado las estadísticas es el autodenominado PapaHipócrates (Y por cierto, cualquier médico normalillo de los muchos que podemos encontrar, sabe hoy muchísimo más que Hipócrates, así que, por favor, dejemos de glorificar personajes históricos como medio de justificación de posturas actuales), que precisamente lo que demuestran es la mejora e n los resultados esperados del tratamiento (Me parece hipócrita por parte de alguien que asegura ser médico, no saber o no querer reconocer que a cada año que pasa aparecen nuevos tratamientos –cada vez más efectivos- contra esa enfermedad, a la vez que nuestros conocimientos sobre ella aumentas. De hecho referirse al cáncer como una única enfermedad –proceso único, mismas causas, idéntico desarrollo- es una simplificación muy burda. En realidad deberíamos hablar de conjunto de enfermedades englobadas bajo la etiqueta de cáncer).
    Que un enfermo utilice cualquier medio para mejorar su calidad de vida y su respuesta sicológica a la enfermedad (Desde el yoga hasta ver Sálvame, pasando por escuchar música, pasear o cualquier otra cosa que se le pueda ocurrir) me parece muy bien, pero estamos hablando de distracciones que pueden hacer la vida más fácil, NUNCA, NUNCA de medios de curación, porque tales cosas ni curan, ni han curado, ni curarán, y afirmarlo es mentir.
    Es una falacia escudarse en el desconocimiento. Afirmar que, si carecemos de prueba alguna de los posibles efectos de una sustancia o procedimiento, no podemos afirmar que es ineficaz. En base a tal falacia, puedo afirmar que martillearme el dedo pulgar de la mano izquierda cada día, cura el cáncer. Nadie ha demostrado que no sea cierto, así que nadie puede negarlo. Sin embargo, muy gilipollas sería quien con tan adverso diagnóstico decidiera seguir tal “tratamiento” ¿O alguien, incluyendo a “PapaHipócrates” tiene alguna duda al respecto?
    Es más, de supuestos tratamientos, como la homeopatía o el MMS, si tenemos la evidencia que no sirven para nada (en el caso del MMS puede causar daños severos, incluso matar), pese a las pláticas de sus defensores. De hecho, de la mayoría de los supuestos tratamientos, la simple lógica nos habla de la futilidad de los mismos, cuando no de sus peligros.
    Otra de las trampas habituales es el “compruébalo por ti mismo”. Es una trampa sibilina. Si tienes la suerte de ser uno de los pocos afortunados que obtenga un beneficio gracias el efecto placebo o a la simple mejora espontanea (No olvidemos que el propio cuerpo dispone de mecanismos regeneradores para hacer frente a las dolencias), es fácil atribuir los méritos al supuesto remedio. Y si no, tu caso quedará enterrado entre los cientos, miles de fracasos que nunca se harán públicos. Incluso cuando tales falsos tratamientos tienen como resultado el fallecimiento del paciente, es frecuente que no sean noticia, y si lo son, unas pocas líneas entre cientos de otras noticias, son suficientes. El resultado es que la excepción se refuerza como norma, transformando la mentira en verdad.
    “PapaHipócrates” dice de sí mismo que es médico. Puede que sea cierto, o que no. Ya se sabe, Internet nos cubre con una capa de invisibilidad que nos permite ser quien queramos ser (Médico, abogado, matemático, filósofo,…). Pero suponiendo que sea cierto, no querría caer en sus manos. Un médico que cree en las bondades de las falsa” medicina alternativa”, que cree que las farmacéuticas producen medicamentos no que cumplen su función, sino que enferman y matan, un médico que no confía en la propia medicina, no es de fiar. El tratamiento que te prescriba puede acabar con tu vida. Podrías darnos tu nombre verdadero, y así evitamos el peligro de ser tus pacientes.

  38. Alfonso
    8 junio, 2018 en 12:28

    En mi comentario anterior mencionaba la existencia de licenciados en Medicina, incluso especialistas, que realmente creen en la eficacia de las pseudoterapias. Aquí vemos un ejemplo: Papá Hipócrates, se puede ver en su perorata una gran confusión mental, una ausencia total de pensamiento lógico y racional. Es muy grave que un médico tenga ese caos mental. Es triste que alguna gente salga de las facultades de Medicina sin haber comprendido nada de nada, aunque el problema viene de más lejos, ya que en las etapas educativas anteriores debería haber aprendido a pensar correctamente, con lógica, a saber lo que es el método científico, a utilizar la razón correctamente… Para gente como Papá Hipócrates todo eso son asignaturas pendientes, y la consecuencia es que le da lo mismo utilizar terapias que hayan demostrado su eficacia y seguridad en ensayos clínicos, que cualquier pseudoterapia que no sea más que un placebo. Esto, en manos de un médico que frecuentemente se enfrenta a pacientes graves, pone a muchas vidas humanas en serio peligro.

  39. 8 junio, 2018 en 14:02

    PapaHipócrates:

    “Ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia”

    No siempre.

    Si yo afirmara que en mi dormitorio vive un conejo desde hace tiempo, alguien puede ir a ver si es cierto, no encontrarlo, (puede estar en mi jardín) y examinar minuciosamente esa habitación.

    Si no encuentra restos de comida que consumen los conejos, ni de desechos, ni siquiera olor o pelos de conejo en lo absoluto puede esa persona llegar confiadamente a la conclusión de que no hay un conejo que viva en mi dormitorio.

    Cuando la evidencia DEBIERA EXISTIR, ausencia de evidencia es evidencia de ausencia.

    Un saludo.

  40. Far Voyager
    8 junio, 2018 en 14:17

    Queria, por cierto, preguntar a los habituales de aqui si se sienten ofendidos/enfadados cuando ciertos personajillos dicen que “es mas creible que Jesus naciera de una virgen -mala traduccion ademas ya que debia ser “doncella”- que creer (enfasis en eso) en la teoria de la evolucion”, o que “es mucho mas creible que el Sol se apagara durante ocho segundos -solo se dice en uno de los cuatro que eso paso y desde luego no el tiempo- que la teoria del Big Bang” para luego aprovecharse de la ciencia diciendo que “Judas tenia en sus genes (la Biblia habla de genes segun este) disposicion para el mal como lo tenemos todos para el pecado”.

  41. Far Voyager
    8 junio, 2018 en 14:26

    Por cierto, comentar sobre el tarot y lo que se menciona arriba que hasta donde yo tengo entendido fue en el siglo XVIII cuando gente como Gebelin o Eliphas Levi decidieron que se podia utilizar para adivinacion justificandolo con pseudohistoria y magufadas. Hasta entonces era solo un juego de cartas (“tarocchi”) mas del estilo de las barajas española o francesa (poquer), solo que con palos extra -los que ahora son los arcanos mayores-. Aun se sigue jugando por lo que tengo entendido en Italia y Centroeuropa.

  42. 8 junio, 2018 en 14:54

    Far Voyager

    Como indico en el texto de la entrada la paternidad del uso de las cartas del tarot para la adivinación se le adscribe al clérigo suizo Antoine Court de Gébelin.

  43. Far Voyager
    8 junio, 2018 en 15:15

    Lo he visto, lo comento porque “superchería inventada en la Edad Media” me daba a entender que siempre fue eso y no un simple juego de cartas.

    Eso dicho, lo de “sacarse la carrera con matrículas de honor” para luego ser tarotista… sin comentarios.

  44. 8 junio, 2018 en 17:48

    Bueno, a riesgo de exponerme ante abogados y estudiantes de derecho. Esta carrera tiene un componente muy importante en torno a la memoria. Tanto como pensar en forma razonable, no.

    Por lo menos he visto como algo normal que los abogados usen las leyes en beneficio de sus clientes, sin moral involucrada, aprovechan los huecos legales y así.

    Así que matriculas de honor, sin importar cuantas sean, no tiene algo que ver ni con la integridad intelectual ni mucho menos con la integridad moral.

    Aquí no aplica ciertamente el “No hagas a otros lo que no te gustaría que te hicieran a ti”.

    Esta gente, engaña usualmente, pero no quieren que otros lo hagan con ellas.

  45. Abraham
    11 junio, 2018 en 10:44

    La “tarotista” más honesta que he visto, confesaba que ella no adivina nada, que sólo ayudaba a sus clientes a tomar las decisiones que querían tomar. Las cartas es sólo la excusa. Si la tarotista tiene buena empatía y es buena psicóloga, de las que se quedan con la personalidad de alguien oyéndole hablar tres veces, detecta los problemas de personalidad que hacen que el cliente no termine de echar para adelante, y les da confianza. Y el ‘adorno’ es necesario porque muchas personas no hacen caso de los buenos consejos, pero se creen a pies juntillas las cosas místicas.

    No deja de ser una estafa con interés pecunario, puesto que se engaña al cliente, aunque sea para su beneficio. Aunque claro, también anda por ahí quien se cree sus propias patrañas.

    En cuanto a la educación crítica en las escuelas, cada vez estoy más convencido de que no va a llegar nunca. Una ciudadanía crítica es difícil de engañar y el político convencional vive del engaño (también de saber negociar, pero para poder prosperar en política es necesario saber engañar).

  46. 11 junio, 2018 en 16:57

    A l@s tarotistas les digo: dejad de engañar. ¿Queréis magia? Aprended física cuántica, y alucinaréis, y, al menos, hablaréis de algo que puede que al final devenga cierto.

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