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La más que eficiente (por ahora) sanidad española


Aunque el pensamiento único neoliberal lleva décadas intentando convencer a la ciudadanía de lo contrario, resulta que España goza de uno de las mejores, y también más baratos, sistemas sanitarios del mundo. Aunque con los brutales recortes llevados a cabo durante la última década, esta privilegiada situación está cada vez más en entredicho.

Desde la más que tristemente famosa “revolución” neoliberal de Reagan y Tatcher se ha instaurado en la sociedad casi como un dogma de fe, que lo público es siempre sinónimo de ineficiencia, cuando no de despilfarro y que la iniciativa privada basada en la obtención casi exponencial de beneficios empresariales es la única forma racional de gestionar cualquier faceta de la economía y por extensión de la sociedad. Y sin embargo, año tras año y estudio tras estudio, los datos objetivos muestran de la manera más evidente que dejar los servicios estratégicos en manos de las corporaciones no sólo no es una buena idea, sino la forma más rápida de dilapidar el dinero público. Y la sanidad es quizás el ejemplo más paradigmático.

Hace un par de meses se publicó en la prestigiosa revista “The Lancet” un monumental estudio que analizaba el estado de la atención sanitaria de 195 países mediante la comparación de diferentes indicadores que determinan las 32 causas de fallecimiento más habituales en el mundo. El estudio, firmado por una larguísima lista de expertos de medio mundo, establecía un ranking de los sistemas sanitarios de prácticamente todo el orbe tal y como se muestra en el siguiente gráfico

en el que se observa que, como no podía ser de otra manera, el llamado mundo occidental posee los mejores sistemas sanitarios tal y como muestra la profusión de color azul oscuro en Canadá, casi toda Europa Occidental, Japón, Australia y Nueva Zelanda. Las excepciones serían primeramente Portugal y Grecia, dos de las naciones occidentales más “atrasadas” y diana de la grave crisis económica y los brutales recortes llevados a cabo en los últimos años por la ortodoxia neoliberal. Y más llamativo aún serían los casos de los todopoderosos EEUU y su fiel escudero a este lado del Atlántico, el Reino Unido que tal y como se muestra en el siguiente diagrama se encontrarían en los puestos 29 y 23 respectivamente del ranking mundial.

Cuando se compara la eficiencia de los diferentes sistemas sanitarios (medido como índice HAQ en el eje Y) con el gasto sanitario per cápita de cada país (eje X) se observa que en líneas generales los mejores resultados correlacionan con mayor inversión en sanidad tal y como muestra la siguiente gráfica.

Sin embargo, cuando se analiza en detalle al grupo de naciones con mejores resultados se pueden observar algunas llamativas diferencias sobre la correlación antes mencionada. Así tal y como se muestra en el siguiente gráfico

el país con mayor gasto sanitario per cápita del mundo, los EEUU obtiene los mismos discretos resultados de eficiencia sanitaria que la República Checa, aún cuando los más de 10.000 dólares anuales que se gastan sus ciudadanos son más de tres veces mayores que los que dedican a su salud los habitantes de la pequeña república centroeuropea. De manera similar, la empobrecida sanidad griega es igualmente eficiente que la británica, aún cuando el gasto heleno es un 83% inferior al de los hijos de la Gran Bretaña.  Y estos casos, lejos de ser una mera casualidad, son la muestra más evidente de que dejar totalmente en manos de la iniciativa privada (como es el caso estadounidense) o el de privatizar de manera más o menos encubierta un sistema sanitario que hace medio siglo era la envidia de medio mundo (como es el caso británico) sólo lleva a aumentar la cuenta de resultados de las empresas a costa de los bolsillos y, tal y como indicaba en entradas previas  [12  y 3], de la salud de los ciudadanos.

Finalmente, si nos centramos en el caso español, sus 92 puntos del índice HAQ ubican a la sanidad española entre los puestos 16 al 19 de la lista junto con Nueva Zelanda, Francia, Dinamarca y Alemania, naciones todas ellas que dedican mayores recursos a su inversión sanitaria: Francia un 45% más y Alemania un 69% superior al gasto hispano, indicando el grado de excelencia de un sistema que es el más barato de su entorno. Las malas noticias son, que después de los brutales recortes llevados a cabo en la última década y las privatizaciones más o menos encubiertas en nombre de los mercados, España ha descendido casi diez posiciones en el ranking desde la última comparativa [4 y 5]. Señal de que de continuar con la ortodoxia economicista más pronto que tarde solo podremos aspirar a una sanidad con tales carencias que se ponga el riesgo la salud y la vida de esa gran mayoría de ciudadanos que no podemos sufragar los prohibitivos tratamientos de la medicina privada.

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  1. Alfonso
    16 agosto, 2018 en 6:21

    En realidad, la eficiencia de la sanidad española está basada, no como debería en una atención primaria de calidad que prevalezca frente a la especializada, y una medicina preventiva eficaz, sino en los bajos salarios de los profesionales y la sobrecarga de trabajo asistencial.

  2. Eduardo Baldu Gil
    16 agosto, 2018 en 10:28

    La afirmación neoliberal que la empresa pública es más eficiente es una falacia como una catedral. La primera cuestión a tener en cuenta es que los conceptos de “empresa pública” y “empresa privada” son contrapuestos y se miden por criterios distintos. La pública, por el hecho de serlo tiene sus cuentas y gestión más a la vista, pues debe poder ser examinada (No todo lo que debería, eso también). La privada esconde la mierda debajo de la alfombra (Por eso se dan quiebras sorprendentes de empresas que parecían ser extremadamente poderosas y que en realidad estaban hechas una mierda)
    Para una empresa privada lo más importante es la imagen. Si esta es buena, no tendrá problemas en obtener financiación (todos quieren invertir en ella), y podrá poner precios altos a sus servicios (incluso abusivos) porque la gente aceptará como válido que tales precios se corresponden a la calidad de tales servicios. Lo que no quiere decir que la fama que tenga se corresponda realmente con la realidad (De ahí que sea habitual que escondan la mierda debajo de la alfombra)
    Se de lo que hablo porque me he pasado casi cuarenta años trabajando en una multinacional del sector asegurador, y como sindicalista he conocido muchas cuestiones internas de diversas empresas del sector financiero. Pero también, por mi trabajo, he tenido ocasión de conocer cuestiones que afectan al funcionamiento de la medicina, especialmente la privada. Durante muchos años estuve en el departamento de siniestros de autos, lo que me dio ocasión de ver verdaderas guarradas en el funcionamiento de la atención privada (Un pequeño ejemplo de funcionamiento privado: la estancia en la clínica no dependía tanto de la gravedad del paciente como de lo llena que estuviera la clínica. Si había muchas habitaciones libres, la estancia se alargaba, y lo contrario. Si había vacantes, era más rentable mantener la habitación ocupada, aunque solo se facturara lo básico de la atención. Si estaba muy llena, era mejor despacharlos cuanto antes, ya que los nuevos ingresos, además de la atención básica, implicaban muchos otros actos médicos). Como mejor gestión va a ser que no, como más rentable para los propietarios de la clínica, sin duda.
    Pero si un mantra se repite muchas veces, la gente acaba por creérselo, aunque la realidad lo desmienta.

  3. c
    16 agosto, 2018 en 11:56

    Los seguros son un timo, Todo son excusas y cartas en la manga a la hora de necesidad y solicitar las cláusulas y dinero.
    Y aún después de años y años pagando, te dejan muchisisímas veces en la estacada . Tal vez si insistes y le ries las gracias a quien te lo hizo para que interceda, después de años y años pagando, te paguen una min parte.
    No conviene tener mas allá de lo estipulado por ley que sea obligado :
    . En los de la casa,
    te dicen que “por si acaso” hacer, pero luego p-ej, si tiene mas de 10 años el electrodoméstico , nada ,
    cuando es lo que dura algo nuevo por si solo mas allá de la garantía, lo saben y saben que no les vas a llamar
    en esos 10 años, luego ya nada…
    . En los del coche-moto,
    el extra solo te cubren lo que es culpa tuya, salvo robo, lunas y ¿ neumáticos ?…Mejor tener cuidado etc
    . En los de salud,
    no te hacen las cosas mal, pero tampoco bien, para que vuelvas, ya que TU enfermedad es SU negocio.
    En USA una escayola son + de 300$ y conozco caso de un vecino, funcionarios de grado medio ( con mucho dinero ),
    que se han gasado todo lo ahorrado y ademas la palmaron por la enfermedad que les trataron.

    Por supuesto todo esto no te lo dicen antes de firmar…

    Si se les llama y tienen que consultarlo y al final no está incluido, ni se molestan en dar la cara.

    Cuando ven que ya son pensionistas, por su cuenta modifican la póliza y luego le sueltan lo de ” te he mejorado la póliza”, pero idem de lo de toda la vida aunque pagando mas : los casos que cuento son con la poliza “mejorada”…. –

    PPrivatizar emPPeora el servicio, lo encarece, y PPrecariza el empleo = mas Ppeligrosidad para el obrero,

    https://www.eldiario.es/madrid/Dinero-hospitales-privatizados-contrato-concesionarias_0_803170124.html

  4. Eduardo Baldu Gil
    17 agosto, 2018 en 22:43

    C, Aunque hay cuestiones que ciertamente son como reflejas en tus dos entradas, he de decirte que demuestras tener un toque de lo que yo llamo conspiranoia.
    No, no te creas las fantasías de enfermedades provocadas, medicamentos diseñados para prolongar las enfermedades, ni teorías parecidas. Entre otras cosas porque, aunque lo que manda en las empresas, cualquier tipo de empresas y por supuesto en las vinculadas con la sanidad (atención directa o indirecta), es el resultado económico que debe presentar beneficios, cuanto más altos mejor, eso no significa que sean genios del mal diseñando procedimientos altamente sofisticados, entre otras cosas porque tampoco son tan inteligentes para hacerlo, son simples personas egoístas y avariciosas.
    Del mundo del seguro puedo hablarte con conocimiento de causa (Casi cuarenta años de experiencia), y he visto la transición desde el modelo de dirección “paternalista” (clasista sin lugar a dudas, aferrado a las viejas costumbres de la clase alta omnipotente y que espera la pleitesía de los subordinados, pero que a la vez quiere busca el reconocimiento de su buen hacer, aunque la propia mentalidad clasista le impida utilizar correctamente los recursos de que dispone), a la visión de empresa multinacional, con directivos a los que preocupa la visión a corto plazo (En media, la permanencia de un alto directivo en una gran empresa (especialmente en multinacionales) suele ser de una pocos años. Por tanto solo están preocupados por los objetivos a corto plazo. Las consecuencias negativas que a medio/largo plazo puedan ocasionar sus estrategias, no les preocupan ni poco ni mucho. El que les sustituya, ya se encargará de solucionar el “marrón”). Este entorno hace que, en muchas ocasiones, la gestión de las empresas sea más bien anárquica y contradictoria. Por supuesto eso no se traslada a la opinión pública, y la gente no se entera, a no ser que se produzca una gran fallida y todo salte por los aires.
    El concepto del seguro es válido y útil. En realidad es la base, por ejemplo, de la Seguridad Social, o las organizaciones de socorro mutuo que se organizaron en el entorno obrero. Tres elementos constituyen el peso muerto del seguro actual: Que sean empresas privadas, que su objetivo fundamental no es su actividad propia sino la consecución de beneficios para los accionistas, y que su dirección, como empresa privada, está en manos de avariciosos tecnócratas con salarios millonarios. El primer punto es doble: al ser empresas privadas, y por tanto de libre competencia, se malgastan enormes recursos en esa competencia y sus objetivos no son prioritariamente los servicios que deben prestar. Además esa diversidad de empresas que compiten por el mercado, “aportan” una gran cantidad de parásitos directivos (de altas retribuciones). En mi experiencia en el sector, y habiendo de vivir varias fusiones, siempre he tenido en cuenta que “indios” (trabajadores de a pie) podemos sobrar en las fusiones, pero lo que si la menor duda sobran son directivos. Es decir, una gran empresa pública, además de otros ahorros, tiene uno muy importante: el montón de directivos que se ahorra (todos ellos de muy altas retribuciones) por innecesarios.
    Otro problema clave de los seguros, al ser empresas privadas es que la mejor forma de limitar los costes es excluir aquellos casos en que estos se pueden disparar. Por eso algunas coberturas están claramente limitadas, bien por concepto, bien por edad del asegurado. El problema de fondo es que esta actividad, por otra parte claramente útil a la sociedad, no puede cumplir su total utilidad por ser empresa privada. La solución es evidente: nacionalización y conversión en pública. Pero este no es el único sector donde tal solución es la ideal. Y si no se quiere una empresa exclusivamente pública, la opción es una mixta con mayoría pública (Y cuando hablo de empresas públicas, lo hago con todas las consecuencias: cualquier ciudadano o colectivo de ellos, debería tener el derecho a revisar la gestión de forma íntegra y exigir las correspondientes responsabilidades en su caso).
    Lógicamente todo lo anterior es igualmente aplicable al sector sanitario o al sector farmacéutico (entre otros).

  5. nestor
    19 agosto, 2018 en 15:14

    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=245413

    Aunque no es el tema, ateo666666, que os parece este artículo?

  6. Eduardo Baldu Gil
    19 agosto, 2018 en 16:59

    Asombrado, totalmente asombrado, he quedado al comprobar que una Web como “Rebelión” dé cabida a semejante artículo. En mi opinión, su autor es un claro ejemplo de total confusión mental en lo que ha ciencia se refiere. Su cita del “demonio de Maxwell” es propia de una persona que ha leído sobre el tema, sin que haya entendido nada.
    Para empezar, el llamado “Demonio de Maxwell” (o Paradoja de Maxwell) es un experimento mental en el que se pone en cuestión el segundo principio de termodinámica. Con un “demonio de maxwell” en funcionamiento sería posible violar el segundo principio de termodinámica.
    Recordemos que tal principio es aplicable a sistemas aislados, en los que su aplicación nos afirma que la entropía nunca decrece. Sin embargo el experimento mental ya fue resuelto: El demonio (mecanismo que provoca la disminución de la entropía en el sistema) tiene su propia e independiente fuente de energía, y es esa energía la que permite la reducción de la entropía des sistema objeto del experimento mental.
    Los seres vivos serían un ejemplo de sistemas que reducen la entropía, a costa de la energía obtenida de los alimentos. Pero visto globalmente (seres vivos más todo el entorno que les permite la vida), la entropía crece. Así la vida en la Tierra (efecto de reducción de entropía) es posible por la fuente de energía del Sol, cuya entropía crece hasta el punto de compensar con creces la reducción de la entropía generada por la vida.
    El artículo en sí demuestra unas carencias enormes en conocimientos científicos y una clara cercanía a los modelos propios de los creacionistas (De los que, al menos aparentemente, quiere mantenerse separado, sin conseguirlo desde mi punto de vista).
    Dada la temática y posicionamiento político, en general, de esta Web, no entiendo que se le dé cancha al autor, cuyos planteamientos son más propios de una Web integrista religiosa.

  7. 19 agosto, 2018 en 21:08

    Dentro del torrente de manifiesta ignorancia de ese tal Rodolfo Bueno, que como indica Eduardo parece casi un creacionista estadounidense yo me quedo con su párrafo final,

    “Ahora bien, ¿dónde queda la teoría del Big Bang, por la cual las galaxias se separan con velocidades crecientes, lo que conlleva a que algún día nuestro sistema planetario solar termine flotando solitario en un espacio completamente vacío? La respuesta es simple: así miente la gente docta. Esta peregrina idea es parte de la estupidez humana, alguien la formuló y los demás la repiten sin pensar, por absurda que sea. Si se preguntan si ¿no es acaso eso lo que nos muestran las observaciones? se responde que lo observado no debe tener una sola explicación. Si mañana se alinearan todos los planetas, ¿qué se observaría posteriormente? Que se alejarían mutuamente. O sea que las galaxias se alejan sólo en apariencia, pero en realidad giran alrededor del centro del universo con diferentes velocidades tangenciales. Como se ve, hay otras explicaciones para un mismo fenómeno.”

    donde mezcla una “cosmología de altura” cuando define como “parte de la estupidez humana” los datos sobre el Big Bang junto con la siempre consabida apelación a la conspiración científica con eso de que “miente la gente docta”. En resumen, otro pobre iluminado que probablemente sin recordar ni las matemáticas del bachillerato se permite pontificar sobre cosmología.

  8. Alfonso
    20 agosto, 2018 en 5:48

    Estos que hablan de que la fe y la ciencia son ambas necesarias, que se complementan, me recuerdo a esos otros no menos peligrosos que dicen que la medicina científica y las pseudomedicinas alternativas son ambas necesarias y se complementan, que hay espacio para ambas y que ambas consiguen mejorar la salud de las personas.

  9. 20 agosto, 2018 en 12:43

    Y lo más llamativo del caso de los que defienden que “No existe contradicción entre ciencia y fe ni tampoco un conflicto antagónico entre ambas ideas” como es el iluminado del artículo de Rebelión no llevan esta más que ignorantemente estúpida igualdad a otros campos de la irracionalidad tal y como irónicamente describí hace tiempo en CyD:

    https://lacienciaysusdemonios.com/2018/03/02/comision-interdisciplinar-de-astronomos-y-astrologos-para-abordar-el-futuro-del-universo/

  10. Far Voyager
    20 agosto, 2018 en 21:54

    El economista J. R. Rallo, tanto o más liberal que los Ferengi de “Star Trek”, tiene algunas perlas cómo la de dejar que las Universidades fijen sus programas y luego que (la utopía d) el libre mercado arregle las cosas, lo mismo para la educación en general, invitando a especular en la bolsa griega años atrás cuando Syriza ganó las elecciones, o romper Madrid para que sus barrios compitan entre sí, el clásico “dejar que cada uno fije con su jefe las condiciones que quiere”, y otras que gracias a los dioses no recuerdo ahora. Al final, defender un sistema de sanidad privado con seguros y caridad para los pobres (curioso que nunca piensen en los problemas de ese sistema y más en un país cómo éste) es de lo más suave que le recuerdo.

  11. Eduardo Baldu Gil
    21 agosto, 2018 en 10:34

    Ateo, incluyo un enlace de Twitter, aunque no tiene que ver con el tema (O sí, puesto que el modelo sanitario debería tener algo que decir al respecto)

  12. 21 agosto, 2018 en 11:11

    Eduardo la verdad es que este blog (que ya conocía) es muy bueno. Ojala todos los médicos fueran tan racionalistas y responsables como esta pediatra. Seguro que entonces no tendríamos los problemas que tenemos con las pseudomedicinas.

  13. Far Voyager
    21 agosto, 2018 en 13:21

    He oído hablar de antivacunas, pero pensaba que estaban muy poco extendidos por aquí, siempre y cuando ellos fueran los culpables de lo de arriba.

  14. Far Voyager
    21 agosto, 2018 en 13:30

    Perdón por volver a comentar, pero lo de “el Sistema Solar acabando en un espacio vacío por la expansión del Universo” demuestra no tener ni idea. Eso solamente podría pasar en la teoría del Big Rip y en variantes de esta donde la energía oscura no llega a desgarrar el Universo, según lo que hoy se sabe no parece que vaya a pasar.

    Sabiendo el tipo de página que es rebelion.org no parece un creacionista.

  15. Eduardo Baldu Gil
    22 agosto, 2018 en 19:29

    Nestor, Ateo, os cuento.
    A raíz de la referencia del artículo publicado en Rebelión.org, decidí escribir a la redacción en relación al contenido de dicho artículo.
    Parece que a veces resaltar lo infumable de algunos textos, funciona. Copio el contenido de su respuesta: “Tras un debate interno entre los y las componentes de rebelion.org, hemos concluído que publicar un artículo así se ha tratado de un error de bulto en una página web como la nuestra.
    Como el artículo se publicó hace ya una semana también entendemos que la solución no está en eliminarlo y sí en publicar su carta como Cartas a rebelión, siempre con su consentimiento y a no ser que quiera hacerlo con un artículo más elaborado.
    Le traslado también el agradecimiento de todos los editores y editoras de rebelion.org por su aportación al debate y a la corrección de este tipo de artículos que muchas veces, mas de las deseadas, se nos cuelan de colaboradores habituales en los que, en otras cuestiones, tenemos plena confianza.
    Un saludo.
    Miguel Arróniz”
    Creo que lo importante no es tanto la reacción ante este artículo como el hecho que sirva de toque de atención en un futuro.

  16. Anónimo
    25 agosto, 2018 en 2:29

    Los países con mejores indicadores de salud tienen sistema sanitarios públicos. Eso es más que evidente.

  17. Far Voyager
    26 agosto, 2018 en 13:15

    Publicos como el NHS britanico o la nuestra o -por lo que tengo entendido en algunos paises- sistemas donde hay seguros privados, pero hay reglas y control estatal para que no puedan dejar en la estacada a nadie, incluido a gente sin recursos, aunque pueda haber copagos.

    Nada que ver tampoco con el sueño de algunos de quien quiera sanidad que se la pague, que ya el libre mercado se encargara de todo.

  18. Luis Sanchez
    26 agosto, 2018 en 19:19

    Muy buena la entrada.
    Es evidente que el dinero que gasta USA de más, alguien se lo lleva, teniendo en cuenta la cantidad de población que hay con una sanidad tercemundista: las aseguradoras médicas, ¡naturalmente! como bien podría ampliarnos Eduardo (por cierto en tu entrada afirmas, -por error está claro- que los neoliberales afirman que la empresa pública es más eficiente…).

    Un seguro bien hecho (“C”), ajustado a la realidad, no es un timo, es muy importante y nos libra de grandes problemas en caso de siniestro. Imagina que tienes un accidente y tienes que compensar con varios millones de € a los accidentados, o que se te incendia la casa…
    Aunque los Actuarios de Seguros son uno de los grupos profesionales mejor pagados, hacen cálculos muy exactos usando las matemáticas para establecer el importe de la prima con un pequeño margen para la Aseguradora. Por ahora la competencia entre las mismas funciona para que a alguna no se le ocurra empezar a cobrar mucho más que el resto. Aunque yo no pondría la mano en el fuego por ninguna, claro.

    La verborrea pseudocientífica-religiosa del tal Rodolfo, insoportable. Gracias Eduardo por escribir a Rebelión, es importante que haya sitios de referencia con cierto nivel a la hora de comunicar.

    Respecto a los antivacunas, ojo, he leído un artículo bastante bien documentado sobre el gran incremento en la UE de los casos de sarampión y parece que tiene que ver mucho más con grupos de población marginada que no se vacunan ni tiene seguimiento por parte de las autoridades sanitarias, que con las doctrinas antivacunas; a los que tengo especial animadversión porque en su mayoría son gente con estudios, y por desgracia los que pagan el pato son sus hijos, y sobre todo los hijos de los demás (el grupo que se vacuna pero no logra inmunizarse).
    Ministras de Sanidad, como Grillo en Italia, con su tibieza sanitaria está consiguiendo que Italia se convierta en un país tercermundista en inmunización de la población.

    Lo que ha ocurrido en Valencia con la privatización de hospitales, deja ya claro que la Sanidad en manos privadas es un mero negocio, y que no gestionan mejor, simplemente recortan prestaciones y se las quedan, perdón quiero decir que aumentan sus beneficios.

    Salud2

  19. Eduardo Baldu Gil
    27 agosto, 2018 en 17:31

    Efectivamente es un “gazapo”. Donde dice pública debe decir privada. Un defensor del liberalismo, antes se corta la lengua que reconocer las virtudes de la empresa pública.
    Y sí, el seguro es un mecanismo muy eficaz para salvar las situaciones de pérdidas y daños imprevistos. El problema es que la función social del seguro se pervierte por la lógica capitalista.

  20. Alfonso
    28 agosto, 2018 en 16:51

    Insisto, aunque a nadie parezca importarle: la eficiencia del sistema sanitario público español se basa en las pésimas condiciones de trabajo y bajos salarios, mucho peores que las de países de nuestro entorno, sólo son peores en Europa del Este. La primaria se basa en una sobremasificación, no es raro ver consultas de 100 pacientes al día, en Reino Unido no verás más de 100 a la semana. La asistencia hospitalaria se basa en el trabajo de los MIR que es pura esclavitud, con guardias de 24 horas seguidas de una jornada normal sin descanso, lo que es ilegal pero se hace igualmente, semanas de más de 100 horas de trabajo a lo que hay que añadir cursos, estudio, preparación de sesiones… Una vez hecha la especialidad las condiciones mejoran pero distan mucho de las europeas. Como resultado, cada vez son más los médicos que terminan la especialidad y directamente se van a Europa, a cobrar el doble y trabajar menos y en mejores condiciones. Un tercio de las plazas MIR son actualmente ocupadas por sudamericanos, casi ninguno de ellos se queda luego a trabajar aquí: se vuelven a su país con un prestigioso título europeo, o se van a Europa. Los salarios son de media la mitad que en otros países europeos, cuando el nivel de vida no es de la mitad. Estas condiciones de trabajo acaban afectando a la salud del personal sanitario, se habla de tasas de depresión del 30-40 % entre los residentes y en general muy superiores a las de la población general, en el conjunto de población sanitaria. A medida que la población médica envejece, esto no se va a poder sostener por más tiempo. Y el próximo problema que vamos a tener va a ser la falta de especialistas, puesto que se van a jubilar la mitad de ellos en 15 años y no hay plazas MIR suficientes, además de lo ya mencionado que muchos al terminar el MIR se van y cada vez menos gente quiere venir de fuera a cubrir puestos en esas condiciones.

  21. Eduardo Baldu Gil
    28 agosto, 2018 en 19:13

    Alfonso, las condiciones laborales de la sanidad española son las propias del entorno. ¿Acaso crees que las de la sanidad privada son mejores? ¿O que el resto de los sectores tienen condiciones laborales magníficas? Porque si lo crees, estás muy, muy equivocado. Salarios de mierda, falta total de respeto a las normas legales, lo que se conoce, eufemísticamente, como “prolongación de jornada” (por la que no se cobre ni un céntimo). Solo falta que el empleador reclame el derecho de pernada a las empleadas. ¡Ay, no, que eso ya pasa con las temporeras agrarias en Andalucía!
    Lo de hacer más horas que un reloj, viene siendo habitual en muchas empresas españolas desde hace muchos años. Y ahora, con los mini contratos (por horas), se ha convertido en habitual que hagas la jornada completa con un contrato de una pocas horas a la semana (por supuesto, lo que cobras es lo que dice el contrato, no el trabajo que haces). Un consuelo, en la toda poderosa Alemania, pasa lo mismo. Son las maravillas del liberalismo.
    Hace unos cuantos años, a mi hijo le salió un contrato laboral, un trabajo que consistía en llevar o traer coches de alquiler al aeropuerto (Desde la ciudad al aeropuerto o viceversa). Horario de disponibilidad, desde las seis de la mañana a las doce de la noche, los siete días de la semana. Los costes del desplazamiento (ciudad – aeropuerto, si iba a buscar el coche a este último, o viceversa si lo llevaba allí) corrían de su cuenta, y todo con un salario de 600 euros. Al final los envió a tomar por saco.
    Y ojo con el trabajo en casa. Si ese que se nos presenta como la última maravilla, que te permite conciliar con la vida familiar, porque, supuestamente lo haces cuando quieres. De esos he visto directamente como te dan por saco día sí y día también. Te montan la oficina en tu casa (equipo informático completo) solo que al hacer cuentas resulta que tu acabas pagando buena parte de los consumos de electricidad (para el equipo, la luz, calefacción o refrigeración), y acabas trabajando todo el día (conciliación familiar a toar por saco). Ya no tienes un horario de trabajo, tienes una asignación de funciones a realizar a un plazo concreto, y es tu problema terminar a tiempo.
    Sí, el mundo laboral y sus condiciones son una enorme mierda. ¿Por qué tendríamos que pensar que algún sector se va a salvar?

  22. Eduardo Baldu Gil
    29 agosto, 2018 en 10:08

    Abundando en el tema, te puedo decir que las condiciones en la privada son todavía peores (Estoy hablando de Baleares, donde conozco gente en una y en otra. Como la sanidad está transferida a las Comunidades Autónomas, no puedo garantizar que sea igual en todas partes). Por supuesto, si eres médico y accionista de la clínica privada en la que trabajas, las cosas son diferentes. Y también es verdad que tus condiciones laborales (especialmente en el tema retributivo) puede haber diferencia entre quienes tienen una antigüedad alta y quiénes no. Esto último es culpa de los propios trabajadores (en muchos casos). Yo mismo me he visto involucrado en estas situaciones. Cuando se planteaba una reducción de condiciones, ante la posibilidad de aplicar tal reducción solo a las nuevas contrataciones, la mayoría daba por buena la solución que representaba la finalización del conflicto y conservar las condiciones que se tenían. Quienes nos oponíamos a ello, que dábamos en minoría, ante la posibilidad que, para mantener una igualdad de trato, se tuviera que recurrir a actos de presión (concentraciones, huelgas). A la larga eso significa el desmoronamiento de las condiciones existentes.
    Con la crisis consiguiente y las presiones para aplicar las “soluciones liberales” la descomposición tanto de las condiciones laborales como de la propia legislación que debe proteger a los trabajadores ha sido un hecho incuestionable. Si a ello sumamos unos políticos sumisos a los intereses de especuladores y explotadores, el caos está servido. Un ejemplo: El PP, en Castilla-La Mancha, ha denunciado la situación caótica de la atención médica de la Seguridad Social. Y es cierto que tal ocurre, lo que no dicen es que es consecuencia de las medidas adoptadas por ellos mismos, cuando despidieron a 2800 miembros de la misma en aras de sus “recortes”. Con unos políticos tan falsarios, tan impresentables, que acatan sumisamente las imposiciones liberales de una Unión Europea más pendiente de mantener los privilegios de las clases dominantes que del bien estar de sus ciudadanos, ¿Qué otra cosa podemos esperar que la degradación de las condiciones sociales?

  23. Eduardo Baldu Gil
    29 agosto, 2018 en 10:58

    Aunque sea pecar de reiterativo, un ejemplo que estamos ante una cuestión general:
    http://kaosenlared.net/precariedad-extrema-las-horas-extras-no-abonadas-ya-superan-a-las-cobradas-en-sectores-como-la-hosteleria/

  24. Alfonso
    29 agosto, 2018 en 15:41

    Si bien es cierto que el mundo laboral se ha deteriorado a consecuencia de la crisis y la globalización, y esto afecta a todo tipo de trabajos, en el caso del sector sanitario es mucho peor aún, al menos dentro del sector de titulados universitarios (no se puede comparar con el sector de los temporeros extranjeros, como es lógico). Compara a los médicos y enfermeros con los ingenieros y arquitectos, por ejemplo, y verás cómo el mundo sanitario se ha degradado muchísimo más que el de ingenieros y arquitectos, o el de cualquier otro licenciado universitario. Los ÚNICOS trabajadores de España que hacen a día de hoy jornadas de 36 horas seguidas sin descanso, y además con un trabajo que conlleva grave riesgo para la salud de los usuarios en caso de error por agotamiento, son los médicos. Cualquier otro trabajador nocturno o a turnos trabaja 8 o como mucho 12 horas seguidas, nunca más. Compara esto con las condiciones de trabajo de los controladores aéreos, que descansan cada poco… No creo que ningún trabajador español se vea obligado a trabajar 100 horas semanales en total, salvo los médicos. Cuando trabajaba haciendo guardias en centros rurales, estábamos 24 horas seguidas, en las cuales atendíamos, sin medios apenas, infartos, accidentes de tráfico, todo lo imaginable, noches, fines de semana… la señora de la limpieza que nos limpiaba el centro ganaba más, por hora, que los médicos, que además teníamos contratos de días. Recuerda: cifras de depresión entre médicos residentes de hasta el 40 %: esto si pasara en cualquier empresa privada la Inspección del Trabajo actuaría de oficio y pondría una sanción multimillonaria. Pero como es la propia administración la que incumple la ley, no pasa nada.
    Viéndolo en su contexto histórico: hasta los años 80 la sanidad española era mala y no cubría a toda la población, sólo a los trabajadores y sus familias. Con la Ley General de Sanidad de 1986. el gobierno socialista quiso poner una sanidad de calidad aceptable para toda la población, pero con un coste muy bajo, y eso pasaba por deteriorar notablemente las condiciones de trabajo de los sanitarios (aquella famosa frase de Alfonso Guerra, “no pararé hasta ver a todos los médicos en zapatillas”). Así es como hemos conseguido tener uno de los sistemas sanitarios más eficientes del mundo. Es tan eficiente que no sólo da, gastando menos que ningún país del entorno, una atención de calidad razonable a toda la población española, sino a todos los familiares de los inmigrantes legales e ilegales que no viven en nuestro país. Vienen por temporadas a tratarse y operarse y se vuelven a sus países. Pero claro, todo esto se acaba volviendo contra los pacientes, que tienen que ser tratados por médicos y enfermeros deprimidos, quemados, irritables, enfermos, ansiosos, lo que lógicamente repercute en la calidad asistencial. Un dato: se estima que la mayor parte de los casos graves de mala praxis se dan en médicos que salen de guardia, sin haber dormido nada o casi nada, y continúan con la siguiente jornada laboral.

  25. Alfonso
    30 agosto, 2018 en 8:11

    Por parte de la gente de izquierda hay una doble moral con respecto al tema del deterioro de las condiciones laborales y salarios. Están en contra de ello, pero saben que el principal beneficiado de ellos son los consumidores y usuarios, y en el caso de los servicios públicos, el contribuyente. O sea, todos, porque gracias a salarios bajos y malas condiciones de trabajo, tenemos bienes y servicios a bajo coste y pagamos pocos impuestos. El empresario se beneficia mucho menos ya que la mayor parte de los sectores son competitivos y el margen de beneficio es estrecho. En el caso de la sanidad pública, a todo el mundo se gusta tener una sanidad pública universal y eficiente, pero poca gente estaría dispuesta a pagar más impuestos por tener a sus sanitarios en condiciones de trabajo dignas. Doble moral.

  26. Eduardo Baldu Gil
    30 agosto, 2018 en 13:02

    Repito que desconozco la situación en otros lugares, por lo que las únicas referencias que puedo plantear son las de mi comunidad. Algunas de las condiciones serán comunes y otras particulares de cada comunidad. En especial el cumplimiento de la legislación, sobre todo en materia de horarios (Yo trabajaba en una multinacional, y puedo asegurarte que el cumplimiento de la normativa y del propio convenio de empresa, variaba mucho de un centro a otro -dentro del estado español- dependiendo de variados factores -como la presencia o no de representación sindical, e incluso del carácter de esta-)
    Puedo decirte que la retribución media está centro de los parámetros esperables en esta país: el salario más bajo, como era de esperar corresponde a l servicio de limpieza, y ronda los casi 19.000 euro brutos anuales. Enfermería estaría en media, sobre los 27.000, y los médicos sobre los 44.000. En cuanto a las guardias, están previstas hasta un máximo de 24 horas seguidas (Y no he podido confirmar que tal norma se incumpla, y mucho menos que no medie descanso tras una guardia). Dado que su retribución va al margen de los conceptos salariales integrantes de la nómina básica, no es raro que pueda haber personal interesado en acumularlas (Lo cual no debería ser permitido por cuestiones de salud de los propios empleados). Tengamos en cuenta que la retribución de las mismas (Aquí) es de 23,60 euros la hora (si la presencia física es inferior a 24 horas) o 25,97 euros (si llega a las 24 horas). Ello representa que por un día de guardia de 24, se obtienen 623.28 euros, lo que puede resultar atractivo para más de uno.
    Por otra parte, hay un baremo de cómputo anual de jornada que implica una reducción de la misma por noche trabajada, que llega a un máximo de 177,5 horas sobre un total de 1657,5 horas totales, realizando un total de 148 noches (máximo posible). Conozco personas que se apuntan a realizar noches para así acumular días libres.
    Ciertamente, la plantilla de la sanidad pública ha perdido poder adquisitivo, en el mismo grado que el resto de los empleados públicos, gracias a los recortes aplicados. Pero no están ni mucho menos, por debajo de las condiciones imperantes hoy en el mundo laboral que padecemos. Cosa muy distinta es que las condiciones legales existentes no se cumplan en algunas comunidades, y que ello repercuta en las condiciones reales de los trabajadores de tales comunidades.
    Que sean atendidos los inmigrantes (al margen de su legalidad/ilegalidad) me parece correcto. Después de todo, son seres humanos. Lo de venir para tratamientos y volverse a su país, como que es muy rocambolesco y cogido por los pelos. No tengo ninguna constancia de tales situaciones, y a la boca se le hace decir lo que uno quiere. De lo que sí tengo constancia es de la dejadez de la administración en reclamar los costes sanitarios de turistas que son atendidos aquí, y de estos sí que te puedo asegurar que generan un enorme gasto.
    No recuerdo la frase de Alfonso Guerra, lo que si se es que, afortunadamente, los médicos actuales de la sanidad pública no son los que eran en aquel tiempo. Como siempre, hablando en general, que en aquel momento también había gente maja en la sanidad pública. Pero lo habitual era que los médicos de la Seguridad Social, también trabajaran en clínicas privadas o en sus consultorios, e incluso desviaran casos (especialmente accidentes de tráfico) a lo privado, como le ocurrió a un compañero mío (Durante su estancia en la pública el médico ni se presentó a verle. Al pasar a la privada –por indicación del facultativo- las visitas no fallaron ni un solo día, y era el mismo médico). Y en cuanto a exceso de trabajo, era habitual ver al médico que venía a cobrar honorarios (por atención a accidentes de circulación) como se quedaba dormido en la silla, totalmente agotado por jornadas de quirófano inacabables (normalmente eran traumatólogos). Fama de peseteros sí que tenían.
    He de decir que tus primeros párrafos suenan muy clasistas. Para mí un trabajador es un trabajador, lleve bata blanca o un pañuelo en la cabeza para protegerse del sol. No estoy diciendo que no deban ser reconocidos los méritos de quienes se han esforzado en la consecución de una carrera, pero entre eso y tener una actitud despectiva a quienes efectúan trabajos considerados menores, va un mundo. Después de todo, solo una estructura social en la que existe una división del trabajo, permite dedicar recursos y el tiempo de personas a realizar actividades de más alto nivel. Si cada uno de nosotros tuviera que cubrir sus necesidades básicas directamente, nuestra sociedad no habría pasado las estructuras del paleolítico. Y si me apuras, que a las trabajadoras del campo andaluz (por muy temporeras y extranjeras que sean) se las fuerce a tener relaciones sexuales, me parece mucho más grave que las condiciones en la sanidad pública (Que en realidad no es distinta de la del resto de trabajadores. Nuevamente aparece la vena clasista cuando se valora peor el caso de los médicos que el de otros colectivos). Si comparamos sectores, todos tienen mucho que reclamar. O mucho me equivoco, o creo que Ateo puede hablarnos de las condiciones desastrosas en las que tienen que desenvolverse los investigadores. Por lo poco que he leído sobre el tema, muchos de ellos se darían con un canto en los dientes por tener unas retribuciones, no ya como los médicos, sino simplemente como las enfermeras. Y si hemos de reconocer méritos , creo que son los que más credenciales pueden ofrecer.
    Y si lo que pasa, como creo entender, es que, en la zona de la que hablas, la administración ignora la ley y las normas, la respuesta está en organizarse, denunciar y reclamar. No, no es fácil, ya lo sé. Pero fijaros en sectores como los repartidores, más difícil imposible. No tienen contrato laboral (en el mejor de los casos, contrato mercantil), un sector de difícil coordinación, y son fácilmente sustituibles. Pero al llegar las cosas a un extremo inaceptable, han plantado cara, y ganado batallas.

  27. Eduardo Baldu Gil
    30 agosto, 2018 en 13:37

    Tu última intervención es, cuando menos, manipuladora. La primera cuestión es que las condiciones laborales actuales, de hoy, en todos sus aspectos, son el resultado de la aplicación de los recortes económicos, promovidos y aplicados, fundamentalmente por la derecha.
    La segunda cuestión es ¿A qué llamas izquierda? ¿A Alfonso Guerra? Si es así, vamos a tener difícil entendernos. Para mí, ese personaje (y la inmensa mayoría de dirigentes del PSOE) podrían militar perfectamente en el PP (O en Ciudadanos, puestos al caso). De izquierda solo tienen la pegatina que se ponen sobre su traje de marca en los actos del partido.
    Yo quiero, para todos los trabajadores, las mismas garantías y derechos, y desde luego no me parece correcto sacrificar a unos para beneficiar a otros. Pero tampoco acepto situaciones de privilegio para algunos por considerarlos por encima de los demás. En mi opinión, y en lo que a la retribución se refiere, debería existir una retribución mínima (retribución, sea cual sea el concepto, incluidas las rentas de capital) y una máxima, que debería ser un múltiplo de la primera. Podemos discutir cual debe ser este múltiplo, y posiblemente tendremos nuestras diferencias. A mí me parece que entre 8 y 10, como coeficiente, da margen sobrado para premiar el esfuerzo y la responsabilidad personal. Todo lo que exceda de ese límite, a un fondo para gastos sociales (en su más amplio sentido).
    ¿Los impuestos? A mí no me molestan los impuestos. Lo que sí me molesta de ellos son dos cosas. La primera que la mayor carga impositiva va a parar a las espaldas de los trabajadores, mientras que las clases adineradas sufren una presión fiscal menor, tanto de fiscalidad directa (Las leyes favorecen el escaqueo de quien tiene dinero. Si eres rico, tienes mil fórmulas para evitar los impuestos), como la indirecta (por cualquier objeto comprado, rico y pobre paga el mismo impuesto, aunque los recursos disponibles para ello -de uno y otro- no sean los mismos, y como las clases menos adineradas representan mayor población, son las que al final cargan con los impuestos)
    La otra cosa que me molesta es la dedicación de los mismos. Me molesta que con los impuestos se dediquen a comprar armamento que no necesitamos para nada, me molesta que se mantenga a la iglesia católica, me molesta que se mantengan unos cuerpos de seguridad del estado (más bien cuerpos represivos) que día sí, día también demuestran ser uno de los bastiones del fascismo, me molesta que se mantengan los salarios de expresidentes, que no son más que un paso muerto, y no sigo porque la lista se haría muy larga.
    ¡Ah! Lo del margen de beneficio estrecho de los empresarios, se nota que no has trabajado en grandes empresas (y en algunas no tan grandes que también hacen su agosto).

  28. Alfonso
    31 agosto, 2018 en 12:14

    Con respecto a las condiciones de los sanitarios, me hablas únicamente de salarios y jornadas, pero no de las condiciones en las que se realiza el trabajo en el día a día: número de pacientes vistos, tiempo por consulta… que distan mucho de las de países de nuestro entorno. También, esos salarios y esas jornadas, son para los que tienen contrato indefinido a jornada completa, que son menos de la mitad de los contratados en la sanidad pública. Las empresas públicas son siempre las que más abusan de la temporalidad y de los contratos irregulares, muchos de mis antiguos compañeros de la universidad (en los años 90) a día de hoy siguen renovando contratos temporales, durante 20 años, aunque a partir del 3º hay que ofrecer el indefinido. Mientras que yo desde que mandé a tomar por saco a la sanidad pública, siempre he tenido contrato indefinido en la privada desde el primer día. Por no hablar de los contratos de lunes a viernes para no pagar el fin de semana, de la mucha gente que trabaja días sueltos para cubrir huecos, de los que sólo hacen guardias y sólo cotizan por los días de guardia… de los médicos residentes, un porcentaje importante de todos los médicos, y los que hacen la mayor parte del trabajo en el hospital y casi todo en las guardias, que aunque es ilegal no suelen librar tras la guardia porque si lo hicieran casi nunca estarían en su servicio y no aprenderían nada, y además de la jornada completa más 1 o 2 guardias a la semana, han de estudiar, hacer cursos, preparar sesiones, dar clases a los universitarios… Por todo eso es más que evidente que las condiciones de los sanitarios están muy por debajo de las del conjunto de los trabajadores en España, al menos para un grado equivalente formativo.
    Si hubieras trabajado como yo en la sanidad pública, en barrios con abundancia de inmigrantes, habrías comprobado como la sanidad española actualmente está atendiendo a toda la población residente en España y a muchos miles de familiares de inmigrantes que nunca han residido en España. Es tan sencillo como empadronarse en la vivienda de un familiar o amigo que sí resida en España, lo que sólo requiere una declaración de este familiar, para tener pleno acceso a la sanidad pública. Entonces, vienen por temporadas a esas viviendas de familiares y amigos, y se operan o tratan de complejas patologías, y de vuelta a su país. La sanidad pública española es la gran ONG mundial. Hay ayuntamientos que ante este abuso han limitado el número de personas empadronadas en una misma vivienda, porque se daban casos de más de 30 en un pequeño piso.
    No hay ningún clasismo en mis comentarios: simplemente quiero comparar el trabajo de los sanitarios dentro del grupo de los licenciados, no porque crea que los trabajos no cualificados no sean dignos de respeto ni merezcan buenas condiciones de trabajo, sino porque en general suele ser así.
    Por cierto que yo siempre he estado sindicado y luchando por mis derechos laborales.
    Entiendo que tú consideras izquierda a lo que hay en Venezuela, país que se ha convertido en el paraíso del obrero, tanto que han tenido que cerrar las fronteras ante la avalancha de trabajadores de países vecinos que quieren disfrutar del nuevo ejemplo del socialismo real del siglo XXI, cuya política económica ha sido diseñada por las brillantes mentes de Podemos. En ese caso no, no ha habido gobiernos de izquierda en España en las últimas décadas, afortunadamente, gracias a eso somos un país rico.
    De todas formas nos salimos del tema. Yo sólo quería reflexionar sobre la causa básica de la gran eficiencia del sistema público de salud español, que es las malas condiciones de trabajo del personal.

  29. Eduardo Baldu Gil
    1 septiembre, 2018 en 0:58

    En resumen, la sanidad pública es una mierda, la privada es maravillosa, y todo lo privado es la ostia. La culpa de todo la tiene la izquierda (aunque no haya gobernado) y todos los que somos críticos con el sistema, somos empedernidos seguidores de Chávez y Maduro (aunque nunca les hayamos ni nombrado). Sabes, es el mismo mensaje habitual de los políticos del PP o de Ciudadanos, lo que me hace pensar que tus posiciones políticas no estarán muy lejos de los mentados partidos (a no ser que estés más a la derecha aún). Al parecer, vivimos en países distintos, puesto que tus experiencias no se parecen en nada a las mías (de hecho algunas de tus afirmaciones me resultan contradictorias con lo que yo conozco vía compañeros de sindicato o amigos que trabajan en el sector, o cuando menos muy exageras).
    Que estés sindicado, no me dice nada. He conocido sindicalistas claramente de derechas, incluso de extrema derecha (Y algunos militando en alguno de los grandes sindicatos históricos). Así que el hecho de estar sindicado no condiciona la posición política.
    Tu discurso tiene mucho de corporativismo y, repito, de clasista. Es evidente que va a ser muy difícil acercar posturas.

  30. 1 septiembre, 2018 en 11:53

    Sin entrar en demasiadas polémicas me ha sorprendido mucho esta afirmación

    “Las empresas públicas son siempre las que más abusan de la temporalidad y de los contratos irregulares, muchos de mis antiguos compañeros de la universidad (en los años 90) a día de hoy siguen renovando contratos temporales, durante 20 años, aunque a partir del 3º hay que ofrecer el indefinido.”

    en la que se generaliza desde un caso en particular. Ya que hablas sobre universidades, yo te voy a contar otro caso también sobre una universidad privada con la que me relacioné. Hace ya bastantes años, una de ellas nos ofreció a un grupo de doctores prometedores que no habíamos encontrado todavía nuestro nicho investigador la posibilidad ¡inmediata! de incorporación. Incautos acudimos esperanzados a una reunión con el gestor de dicha universidad. Las condiciones consistían en un contrato no de doctor, sino de mucha menor categoría y salario, algo habitual de todas formas en cualquier empresa privada de este país a pesar de tu experiencia laboral. Pero la verdadera sorpresa vino a continuación. Como esa “prestigiosa” universidad privada no reunía ni de lejos los mínimos requisitos de profesionalidad entre su profesorado, específicamente no había prácticamente ningún doctor entre la plantilla de todos y cada uno de sus departamentos de “ciencias” y si el Ministerio de Educación les hacía una inspección les podría cerrar el chiringuito, pues al rector y a sus directivos se les había ocurrido la brillante idea de que nosotros, además de nuestra labor docente allí planificaríamos y dirigiríamos las respectivas tesis doctorales de sus profesores licenciados para poder cubrir en el más breve lapso de tiempo el porcentaje mínimo de doctores que dictaba la ley. Como uno se puede imaginar, quedamos anonadados. Con las mejores maneras le explicamos al gestor que una tesis en ciencias lleva años de esfuerzos, y unas condiciones logísticas que su institución, que únicamente poseía algunos laboratorios de prácticas para estudiantes, sólo podía tener después de una más que generosa inversión durante varios años. El problema se agravaba porque se suponía que cada uno de los “elegidos” ibamos a tutelar a media docena de profesores doctorandos, muchas veces más mayores que nosotros y sin experiencia previa ninguna en el laboratorio, pero eso sí, que por su antigüedad cobrarían mayor salario que nosotros, que seríamos en la práctica sus jefes y mentores en una de las facetas más difíciles de la carrera investigadora. En resumen, quizás el caso más superlativo de explotación laboral que yo he conocido, ya que sólo le faltó añadir al gestor que además deberíamos limpiar y desinfectar los baños de la universidad para que nuestra productividad fuera completa en esa maravillosa institución privada. Huelga decir cuál fue la respuesta unánime ante tamaño despropósito.

  31. Alfonso
    1 septiembre, 2018 en 15:02

    Eduardo, tus conclusiones son precipitadas. La sanidad pública española no está mal, ofrece unos servicios amplios con calidad razonable a toda la población española y parte del extranjero a un coste bajo. De hecho yo no tengo seguro privado, voy siempre a la pública. El problema es que todo esto se hace a costa de machacar a los profesionales sanitarios, y no quiero sufrir más eso como profesional. Ganaría más trabajando en la pública, pero puedo hacer un trabajo de más calidad en la privada, viendo menos pacientes y dedicando más tiempo a cada paciente.
    Es curiosa tu manera de pensar: la mera sospecha de ser de centro o de derechas, o de izquierda moderada, o sea no ser de la izquierda “verdadera” que según tú nunca ha gobernado en España, descalifica por completo todo el argumentario de tu oponente, su moralidad, su experiencia laboral… Los de la verdadera izquierda pensáis que todos los demás son inmorales, malos, corruptos, totalitarios, culpables de todos los males del mundo, cuyas ideas económicas no aportan más que miseria al mundo… Claro, esta manera de pensar sólo genera intolerancia y así es muy difícil entenderse.
    En cambio, yo pienso que tanto las ideas liberales como socialdemócratas (algunas provenientes del marxismo) han aportado, ambas, mucho al desarrollo de Occidente y no hay por qué renunciar a nada de lo que han aportado. Pero también creo que son ideas del siglo XIX, que han tenido su desarrollo en el XX pero ya poco más pueden dar de sí, que se necesitan nuevas ideas para un mundo globalizado con problemas nuevos, para los que estas ideas no pueden dar solución, porque en el siglo XIX no existían esos problemas. Igual que la Biblia no puede dar solución a ningún problema moderno. Y no me considero ni de izquierdas ni de derechas, soy de ese grupo cada vez mayor de ciudadanos de clase media, mediana edad, alto nivel educativo, urbano, que está hasta el gorro de las izquierdas y las derechas, de los rojos y los azules, de los duelos a garrotazos, del cainismo tan español, de la lucha de clases, de que no se olvide la guerra civil y el franquismo; que quiere gobiernos que básicamente sean buenos gestores de lo público, honrados, y que sepan favorecer el crecimiento económico que nos beneficie a todos, y que sean capaz de aportar ideas nuevas para los problemas del presente y del futuro.

  32. Antonio Martinez Murillo
    1 septiembre, 2018 en 17:12

    El problema de muchas empresas públicas (los casos que conozco de cerca) y el abuso de la temporaridad es que por culpa del pacto de estabilidad presupuestaria no se pueden hacer contratos indedinidos más allá de la tasa de reposición por jubilaciones o despidos. Claro que a los gerentes les gustaría poder hacer indefinidos a trabajadores de confianza y cumplidores, pero tienen las manos atadas.

  33. Eduardo Baldu Gil
    1 septiembre, 2018 en 22:05

    Primero, mis conclusiones se derivan de tus palabras, y son consecuentes con las mismas.
    Segundo, no es necesario estar integrado en ningún partido para tener planteamientos políticos. Yo mismo, no pertenezco a ningún partido, y en mis influencias pesan bastante (aunque no únicos) los planteamientos anarquistas, por un lado, y el trotskismo por otro, pero no me caso con nadie y critico lo que considero criticable.
    Tercero, no creo en líderes. En realidad, los líderes siempre defraudan, porque son humanos y por tanto comenten errores y tienen debilidades. Eso no quiere decir que no pueda valorar positivamente las aportaciones positivas que puedan hacer.
    Cuarto, tus últimas definiciones se corresponden con el posicionamiento de los mal llamados apolíticos. Y eso es así porque el concepto de política suele ser muy mal interpretado. Y eso es así porque la política es la interrelación humana mediante la cual se organiza la sociedad, se reparten las cargas que su mantenimiento y desarrollo conlleva, se establecen los derechos (Los derechos no existen per se, los define la propia sociedad) y se distribuye la riqueza generada. Así que política la hacemos todos, incluso cuando en teoría no la haces (dejar que la hagan otros por ti), porque esta es un opción con sus consecuencias (todas las opciones tienen sus consecuencias)
    Quinto, desconocer o ignorar la historia también tiene consecuencias, y no solo en el caso español. La guerra de los Balcanes fue la consecuencia de una solución chapucera a los problemas existentes de esta zona, heredados desde finales del siglo XIX y principios del XX, tras la primera y segunda guerras mundiales. En nuestro caso el deterioro progresivo de esta seudodemocrácia es el resultado de la reforma chapucera en la que no solo los partidos de derecha tienen responsabilidades, sino también el PSOE y el PC. Hasta que no se restaure la justicia, la pervivencia de los efectos derivados de la rebelión militar que dio lugar a la guerra civil, permanecerán enquistados y tendrán efectos desastrosos.
    Sexto, los modelos socialista (dando a la palabra su más amplio significado) y liberal surgen de la revolución burguesa de finales del siglo XVIII, que enlaza el cambio político, sustituyendo al Antiguo Régimen, con la revolución industrial en lo económico. Cada una de las dos tendencias se subdividirá, con el tiempo, en variadas líneas políticas que harán más hincapié en unos aspectos o en otros, pero las diferencias fundamentales se fundamentan en el hecho de si damos más peso a la persona (socialismo) o a la propiedad (liberalismo). De hecho las primeras formas de democracia política liberal solo otorgaban derecho a voto a los hombres que tuvieran propiedades (Las mujeres mantenían su “condición” de inferioridad que les fue impuesta a lo largo de siglos, y además no tenían derecho a propiedad plena, ya que requerían la “tutela” de un varón –marido, padre, hermano,..)
    Séptimo, la propiedad es entendida también como garantía de independencia personal. Quien no la tiene, se entiende sometido (dentro del modelo burgués) a quienes si disfrutan de tal propiedad. Por tal motivo, en el modelo liberal se considera que los trabajadores debes estar sometidos a las necesidades del capital. De ahí la permanente lucha (con avances y retrocesos) en los derechos de los trabajadores. Y no solo los derechos de los trabajadores están sometidos a la prioridad de la propiedad, sino, en realidad, todos los derechos. De ahí que la consecución de derechos que actualmente tenemos, sean la consecuencia de una lucha de más de 200 años.
    Octavo, existe otro elemento que se entremezcla y condiciona, la dicotomía individualismo y colectivismo. El ser humano es, por naturaleza, bastante individualista, pero por necesidad debe ser colectivista. Nuestra estructura social, básica para nuestra supervivencia y desarrollo, requiere de un componente colectivista muy desarrollado. Sin él, no habría sido posible la división del trabajo y el desarrollo tecnológico y cultural, en una palabra, nuestra sociedad actual no existiría. En épocas pretéritas, las clases dirigentes optaron por el servilismo, e incluso la esclavitud, para conseguir los efectos propios del colectivismo sin perder el control social, político y económico. Pero todo modelo tiene unos límites, y llegado un punto, el colectivismo como tal empezó a expandirse. Una sociedad moderna debe buscar un punto de equilibrio entre el individualismo y el colectivismo, protegiendo los derechos individuales por un lado, pero limitándolos ante las necesidades colectivas (que a su vez, en muchos casos, son suma de necesidades individuales afrontables solo de forma colectiva). Lo difícil, lo complicado, es encontrar el punto de equilibrio.
    Ignorar todo lo anterior es no entender los fundamentos básicos que configuran nuestra sociedad. Más allá de los bonitos discursos, está la realidad que determina los condicionantes de nuestro modelo social.
    Por supuesto hay otros elementos nuevos a añadir, que cuando se desarrollaron las bases del modelo social dominante, carecían de peso específico: Los graves problemas de la contaminación, la cada vez más grave escasez de recursos, el creciente exceso de población. En pleno siglo XIX (incluso en la primera mitad del XX) estos condicionantes ni se consideraban. Parecía que nuestro entorno podía facilitar, de forma infinita, todo cuanto necesitáramos, y que nuestra actividad en ningún momento tendría efecto alguno sobre el mismo. Hoy tenemos plena constancia que eso no es así, y estos factores deben ser tenidos en cuenta en las necesidades de modificar nuestro modelo social. Pero tales modificaciones, tanto en la consecución de un modelo social más justo, como en la necesidad de hacer frente a los problemas que cada día nos acucian más, requiere un entendimiento de la realidad política y una participación en ella de todos.
    Es por todo ello que la opción “apolítica”, con una clara falta de comprensión de cuál es la realidad, y un análisis más bien superficial de esa realidad, no es una opción aceptable.

  34. Alfonso
    2 septiembre, 2018 en 11:47

    No me considero apolítico, este bien o mal llamado. Me interesa mucho la política, precisamente por eso pienso que la política no puede seguir estando basada en ideas del siglo XIX, igual que la educación tampoco puede estarlo, que uno de los mayores problemas de la política actual es la falta de nuevas ideas. Porque el mundo ha cambiado mucho desde el siglo XIX y los problemas son otros. Otro problema es la manera de ejercerla: un gobierno de un país como España tiene un margen muy pequeño de actuación, ya que los principales problemas que nos afectan son globales (los derivados de la globalización, el cambio climático, las migraciones, el terrorismo yihadista) y deberían ser afrontados de manera global. Por eso, los Estados-nación deben ser superados, aunque existan durante algún tiempo más cada vez tendrán menos poder y el futuro está en las organizaciones supranacionales.
    También te digo que me interesa mucho la Historia, he leído mucho de historia del mundo occidental desde la antiguedad hasta el siglo XX. Y está bien tener en cuenta lo que ha aportado a la contemporaneidad las teorías políticas y económicas del siglo XIX y su aplicación, pero tiene un valor relativo hoy día. Igual que el cristianismo ha aportado mucho al mundo occidental, pero su tiempo se pasó hace siglos y ya no puede aportar nada más, lo mismo pasa con esas ideas. Hay que tenerlas en cuenta, pero se necesita algo nuevo.
    Con respecto al caso español: el tema de la “memoria histórica” está claro que nada tiene que ver con la historia, sino con la política, con una política basada en el revanchismo, no en la reconciliación, y que sólo quiere reavivar viejos odios que deberían estar ya superados y olvidados. Lee un artículo de hoy de El País donde diversos historiadores nada sospechosos de ser de derechas (incluido Paul Preston) hablan de la inconveniencia de ese proceso de reparación que quiere abrir el gobierno: por demasiado tardío, por demasiado complejo, por querer imponer una versión oficial de la historia del siglo XX en España, sesgada desde el punto de vista de uno de los dos bandos, por la dificultad en la práctica de hacer justicia de hechos que sucedieron hace 80 a 40 años, cuando los que los cometieron están casi todos muertos, por pretender obviar todo el proceso de investigación historiográfica de uno de los periodos más complejos y difíciles de entender de nuestra historia… Todo esto no solucionará nada, sólo servirá para aumentar el odio y la crispación de la sociedad actual, que no es precisamente lo que necesitamos. Es normal que gente de avanzada edad que haya vivido eso tenga problemas para olvidar, pero se empieza a ver gente muy joven que asume ese discurso guerracivilista como si lo hubiera vivido personalmente, cuando hace años no pasaba esto. Se resucitan los conflictos de la España de los años 30, que tiene poco que ver con la de hoy día. Mientras tanto, no se habla de los problemas reales de los ciudadanos de hoy día. Es difícil ir hacia delante cuando se mira hacia atrás todo el tiempo.
    Por lo demás que dices estoy de acuerdo, son cosas bastante obvias.

  35. Eduardo Baldu Gil
    2 septiembre, 2018 en 19:05

    Al margen de lo ya dicho, no puede haber reconciliación sobre la base de una equivalencia entre partes porque esta no existe. El franquismo es la herencia del Antiguo Régimen (El modelo político anterior a la revolución burguesa). Durante los pocos años de vida de la II República se realizaron importantes avances en la dirección correcta de un estado moderno, que se frustraron con el golpe militar y la subsiguiente dictadura. Los planteamientos de franquistas y antifranquistas son incongruentes entre sí. La reconciliación, entendida como una superación de la dicotomía existente, solo puede darse sobre la base de reconocer la inviabilidad del modelo franquista y sus responsabilidades. Si eso no se da, estaremos como estamos, con dos planteamientos de modelo de sociedad contradictorios, imposibles de encajar. En ese caso, la supuesta reconciliación se convierte en una esquizofrenia.
    En cuanto a la necesidad de una nueva política, es la falsa imagen derivado de un análisis superficial y pobre. Por supuesto hay nuevos problemas que antes no existían y que por supuesto no merecieron la atención ni de John Locke, ni de Adam Smith, ni de Jhon Stuart Mill, ni de Carlos Marx o Friedrich Engels. Pero la existencia de nuevos condicionantes y problemas no debe cegarnos a la realidad. El problema principal sigue sin resolverse, y este no es otro que el reparto de la riqueza (agravado, eso sí, por los nuevos condicionantes y problemas, que exigen soluciones más complejas). Y las soluciones propuestas sigue dependiendo de los mismos parámetros ¿Qué anteponemos, las personas o la propiedad (capital)? No hay más cera que la que arde, y esta es la cera que tenemos, nos guste o no.
    Hace unos cuantos años, un compañero muy versado en Marx, me enseñó un texto del mismo con un análisis de la crisis de 1848. Si al texto se le cambiaban los nombres de países, los nombres propios y las fechas por los correspondientes al entorno de la crisis de 2008, cualquiera que lo hubiera leído habría pensado que efectivamente estaba ante un análisis actual. Pese a los 160 años transcurridos, no había perdido ni un ápice de vigencia. Eso nos dice que los problemas relativos al reparto de la riqueza siguen siendo los mismos. Además, los fundamentos teóricos de la tan nombrada “globalización” son exactamente los mismos del liberalismo clásico.

  36. nestor
    3 septiembre, 2018 en 17:06

    No se si agrega mucho al debate, pero tiene cierto peso para el futuro: Finlandia suprimió la educación privada y con ello disminuyó las desigualdades”..Creo que lo que ha hecho Finlandia, es que desde el comienzo de la educación,se debe partir de igualdades, de lo contrario en todas las esferas se multiplicará la desigualdad y mas ahora que estamos entrando en la cuarta revolución tecnológica.Adiós a lo privado en cuanto educación, chim-pum, fuera.

  37. 3 septiembre, 2018 en 19:41

    Sobre el modelo de Finlandia escribí hace tiempo en CyD. El fragmento del documental de Michael Moore en el que le pregunta a la ministra de Educación sobre cuál es la mejor escuela de Finlandia y cómo eligen los padres la escuela es antológico: es fácil, la que esté más próxima a su casa puesto que allí se intenta que todas las escuelas tengan la misma calidad viene a decir la política. https://lacienciaysusdemonios.com/2016/05/31/consiguiendo-la-excelencia-educativa/

  38. nestor
    3 septiembre, 2018 en 22:30

    Ateo, agradecido,no conocía ese artículo: consiguiendo la excelencia educativa.

  39. Alfonso
    4 septiembre, 2018 en 17:16

    En realidad, España venía saliendo del Antiguo Régimen desde el siglo XIX, entrando, al igual que el resto de países europeos, en la modernidad. Especialmente en las primeras décadas del siglo XX, antes de la II República, hubo importantes avances en la modernización del país y en las condiciones de la clase obrera: en 1919 se estableció la jornada de 8 horas, ese mismo año el seguro del retiro obrero, el subsidio de maternidad en 1923, en 1900 el seguro de accidentes de trabajo…
    El problema de la II República es que quiso acelerar al extremo el ritmo de las reformas, de una manera que no podía ser asumida por la mitad de la población española, que seguía siendo católica y conservadora. La II República cometió el gran error de ignorar a esta mitad de la población, todo en un ambiente de creciente radicalismo, violencia en las calles, golpismo, no sólo en España sino en toda Europa. Era bastante esperable que volviera a haber un golpe de Estado que recibiera los apoyos de las potencias totalitarias europeas. Si en la II República los gobiernos de izquierdas hubieran continuado en la línea de reformas moderadas progresivas, asumibles por toda la población fruto de una negociación, hubieran conseguido llegar mucho más lejos: al actuar de manera tan torpe lo único que consiguieron fue un atraso de dos décadas.
    Dicho esto, el franquismo, que fue la consecuencia de ese querer ir demasiado deprisa, fue superado tras la transición, y no tiene el menor sentido plantearse ahora estos temas, más que para el estudio histórico. La transición no fue perfecta, pero fue lo mejor que se pudo hacer para las circunstancias, ahora vivimos en una democracia perfectamente homologable a las de nuestro entorno y hay que mirar hacia adelante.
    El reparto de la riqueza sigue siendo un problema (siempre lo ha sido), pero las soluciones a la desigualdad no pueden ser las mismas que en siglo XIX. En esa época toda la industria estaba localizada en unos pocos países, las industrias dependían de la mano de obra local y no tenían mucha posibilidad de movilidad: por eso los obreros, organizados en sindicatos, poco a poco mediante la huelga iban mejorando sus condiciones de trabajo, y los empresarios tenían que ceder, porque no tenían otros trabajadores. Hoy día, una industria u oficina puede trasladarse a la otra punta del mundo, si las condiciones que los trabajadores piden no le satisfacen. Asimismo, si un país se plantea, de manera aislada, como está haciendo nuestro gobierno actual, subir los impuestos a las grandes empresas, sólo consigue provocar una fuga masiva de empresas que produce paro, recesión y menores ingresos finales.
    Con respecto a la globalización, los únicos que se oponen hoy día a ella son los de extrema izquierda y la extrema derecha. Tienes al Sr. Trump que es posible que acabe provocando una recesión a nivel mundial por el paso atrás en la globalización que pretende dar: y hasta el momento no se ha visto que haya servido más que para salvar unos pocos puestos de trabajo en su país, a riesgo de perder muchos más. Las políticas de empobrecer al vecino nunca han dado buenos resultados, siempre han llevado a la crisis y la guerra. No olvides la frase de que cuando las mercancías no atraviesan las fronteras, lo hacen los ejércitos.

  40. 4 septiembre, 2018 en 19:18

    “Si en la II República los gobiernos de izquierdas hubieran continuado en la línea de reformas moderadas progresivas, asumibles por toda la población fruto de una negociación, hubieran conseguido llegar mucho más lejos: al actuar de manera tan torpe lo único que consiguieron fue un atraso de dos décadas.
    Dicho esto, el franquismo, que fue la consecuencia de ese querer ir demasiado deprisa, fue superado tras la transición, y no tiene el menor sentido plantearse ahora estos temas, más que para el estudio histórico.”

    ¡Toma ya ejercicio de “neutralidad” histórica! La culpa de un golpe de estado, la subsecuente guerra civil con cientos de miles de muertos y la terrible dictadura de 4 décadas con sus millones de exiliados, represaliados y los asesinatos y torturas hasta el último día de la dictadura y más allá (porque en la famosa y “ejemplar” transición española hubo más de 700 muertos a manos de fascistas, entre otros los abogados laboralistas de Atocha: https://www.lasexta.com/noticias/nacional/redes-responden-pablo-casado-afirmar-que-transicion-hubo-ocultacion-sometimiento-miedo-hubo-714-victimas_201809045b8e97f20cf2b00c91fc274d.html) es TODO culpa de esa malvada II República ¡Ole, ole y ole!

    “La transición no fue perfecta, pero fue lo mejor que se pudo hacer para las circunstancias, ahora vivimos en una democracia perfectamente homologable a las de nuestro entorno y hay que mirar hacia adelante.”

    Te recuerdo que en democracias perfectamente homologables como la alemana A DÍA DE HOY está perseguido por la ley hacer cualquier tipo de apología del fascismo, y mucho menos desde el gobierno del turno. Y eso que ellos terminaron con el nazismo en 1945 y no supuestamente en 1975. Asi que parece que los alemanes no siguen tu sabio consejo de “mirar para adelante”, pero claro ¿qué sabrán ellos de democracia?

  41. Eduardo Baldu Gil
    5 septiembre, 2018 en 16:11

    Alfonso, no sé en qué país vives, pero no debe ser en el que yo vivo. “España venía saliendo del Antiguo Régimen desde el siglo XIX”. Ni en sueños. La ruptura que representó la revolución burguesa (Especialmente la francesa. En Inglaterra, la ejecución de Carlos I a mediados del siglo XVII, dejo una monarquía, tras la recuperación de la misma, muy abierta a los procesos constitucionalistas, con lo que la adaptación a los modelos burgueses nunca fue un problema), a España no llego ni la sombra de la misma. Sobre 1820 y tras la caída de Napoleón, el Antiguo Régimen había regresado a varios países europeos (entre ellos Francia), aunque su permanencia en el tiempo, en la mayoría de los casos, estaba condenada al fracaso. Al regreso de Fernando VII, este jura la constitución de Cádiz para poco tiempo después pasársela por el forro. Ante el levantamiento de Riego, las monarquías europeas acuden en su ayuda para reinstaurar la monarquía absoluta. Conseguido el objetivo, la reacción de Fernando VII es brutal, hasta el punto que las propias monarquías que le habían ayudado, le requieren para que sea más tolerante y llegue a acuerdos con los liberales. Si tenemos en cuenta que Fernando VII era el hermano “progresista” (En relación a su hermano Carlos) ya nos podemos hacer una idea de cómo era la familia real desde un punto de vista político.
    Uno de los factores más negativos que ha sufrido este país ha sido el poder de la Iglesia Católica en el seno de la sociedad española. La asociación de la monarquía española y la Iglesia Católica ha sido una realidad desde hace siglos, lo que permitió, por ejemplo, que una institución como la Inquisición tuviera una doble función: represión por motivos religiosos y también por motivos políticos, y que estuviera en funcionamiento hasta el primer tercio del siglo XIX. La presencia condicionante (social y políticamente) de la Iglesia Católica fue permanente hasta la instauración de la República, para volver a caer en sus garras con el nacional-catolicismo.
    La corrupción que hemos visto en estos últimos años, fue moneda de cambio habitual durante el siglo XIX, y el reinado de Alfonso XIII también se lució en este aspecto. Es la herencia de la mentalidad del Antiguo Régimen, que considera que los derechos derivados del nacimiento (monarquía, nobleza) están por encima de la ley y son incuestionables. Tras la guerra civil, Franco y sus secuaces hicieron una reinterpretación de tal derecho y decidieron que como ganadores de la guerra, España era suya. De ahí el saqueo que siguió.
    Tu interpretación seudo histórica es digna de Pablo Casado o de Albert Rivera (que en la concentración en la que agredieron al periodista de Telemadrid, hicieron uso y abuso de simbología nazi). Ahora resulta que es la Republica la responsable del golpe militar del treinta y seis. Pues va a ser que no, los únicos responsables fueron los militares que se alzaron en rebelión, que violaron el juramento que habían hecho de fidelidad a la Republica (Tuvieron la posibilidad de pasar a la reserva con el grado inmediatamente superior, si no querían realizar el juramento), los grandes financieros y terratenientes (como Juan March, también conocido como “el último pirata del Mediterráneo”), y los obispos, arzobispos y cardenales de la Iglesia Católica (Como Isidro Goma). Ellos son los responsables absolutos del golpe militar, de la guerra civil, de los asesinatos, de las violaciones, y de todos los actos delictivos subsiguientes.
    Tu planteamiento es el propio de los negacionistas, como los negacionistas nazis que niegan el holocausto. Pero la realidad es tozuda y está ahí. Muchas de las afirmaciones utilizadas para justificar ese negacionismo son totalmente falsas, como se refleja en este artículo https://www.publico.es/politica/diez-falsos-mitos-del-franquismo.html
    Y las semejanzas con el régimen nazi se extienden también a la utilización tanto de presos como de ingresados en campos de concentración dependientes de ejército, en condiciones deplorables. Sobre estos últimos podemos ver la tesis doctoral de Juan Carlos García Funes (Que ha sido calificada como “cum laude”), cuyas conclusiones indican que tales trabajos forzados se prolongaron hasta 1945. El propio autor reconoce que la información recogida aún no es completa, ya que muchos fondos documentales siguen cerrados por la ley de secretos oficiales (Algo realmente absurdo. En mi opinión no deberían existir ese tipo de leyes que lo único que hacen es proteger a sinvergüenzas. Si alguien comete actos reprobables, que se atenga a las consecuencias. Que cada palo aguante su vela) https://academica-e.unavarra.es/bitstream/handle/2454/26560/Tesis_GarciaFunes.pdf?sequence=1&isAllowed=y
    Y no, el franquismo no fue la consecuencia de ese querer ir demasiado deprisa, ni mucho menos. Eso es como decir que si me asaltan en la calle de noche, la culpa es mía por pasearme a esas horas. Curiosamente, una forma de pensar bastante común en el caso de las violaciones, y por parte de gente “bien pensante”, esa misma gente que apoya y justifica el franquismo.
    La transición no es que tuviera algunos defectos, es que fue directamente una mierda. Y desde luego no acabó con el franquismo que permaneció (y permanece) enquistado en las estructuras del estado. Los ejemplos son más que claros: Los gestos de alabanza, justificación o reivindicación en el seno del ejército, policía, guardia civil, los posicionamientos y sentencias de una parte importante de la judicatura, incluso en el seno de la administración civil, o el comportamiento y expresión de infinidad de políticos del PP, Cs, Vox, o la existencia de asociaciones que se dedican a reivindicar y cantar alabanzas a los protagonistas de la rebelión y la dictadura, asociaciones que en otros países, con un pasado similar, serían impensables.
    Tenemos el más que dudoso honor de ser el segundo país (tras Camboya) con más fosas comunes, y la ONU, nos ha apercibido varias veces sobre este tema y el franquismo, urgiendo a una revisión y solución de los mismos. Pero para los negacionistas, los culpables son la República y quienes exigen justicia. ¡Manda huevos!

  42. Eduardo Baldu Gil
    6 septiembre, 2018 en 10:05

    Sobre condiciones laborales actuales, y sus efectos en la distribución de la riqueza, pérdida de puestos de trabajo y minoración de ingresos a la Seguridad Social.

  43. Eduardo Baldu Gil
    6 septiembre, 2018 en 10:10

    Una demostración de porqué este sistema es una mierda. La crisis no lo es para todo el mundo.

  44. Alfonso
    8 septiembre, 2018 en 5:53

    Vaya vaya, señor ateo… parece que en tu admirada Suecia los socialdemócratas van a sacar menos votos que la extrema derecha… por algo será…

  45. 8 septiembre, 2018 en 10:05

    Alfonso

    Como siempre, otro comentario tuyo que únicamente evidencia que no entiendes nada y que como muchos (desgraciadamente) difundes por el ciberespacio lo primero que te viene a la cabeza sin que venga a cuento o no.

    Así que ¡otra vez! como el pobre Sísifo (y más que seguramente con el mismo inútil resultado) voy a intentar introducirte en el mundo del razonamiento y explicarte ese último ” por algo será…” tuyo.

    La cuestión fundamental es que hay que diferenciar los hechos (es decir la realidad) de la propaganda o engaño. Todos los estudios realizados en los más diversos campos muestran que el cerebro humano suele tomar las decisiones de manera rápida e instintiva, bajo la influencia de los sentimientos en lo que el premio Nobel Daniel Kahneman definió como sistema 1. Este sistema está preparado para buscar correlaciones simples, no dudar, no acepta la incertidumbre y el azar y tiene la ventaja de consumir pocos recursos del cerebro. Por tanto está siempre activo. Después el cerebro humano tiene otros sistema, el 2 que es el pensamiento reflexivo pero que como necesita más tiempo y es más costoso tanto en atención, concentración y gasto de energía solo “se enciende” en determinadas circunstancias.

    Es evidente que si tenemos que decidir entre comer carne o pescado del menú de la cafetería usemos el sistema 1, porque no hay que complicarse la vida. En cambio si vamos a tomar una decisión importante como comprarse una casa (que nos va a hipotecar durante décadas) o como es en el caso que nos ocupa elegir a los gobernantes que nos van a facilitar o hablando en plata “joder la vida” durante 4 años y muchas veces más, aunque pierdan las elecciones las políticas desastrosas de un corto periodo de tiempo pueden hundir un país durante décadas es más evidente que el sistema 2 debería trabajar a todo gas.

    Sin embargo como el sistema 2 es costoso intelectualmente parece que la gran mayoría de los humanos lo tienen en la práctica enmohecido y deciden los asuntos más vitales con el sistema 1, y ahí es donde se explica tu ” por algo será…”, porque los suecos también pueden caer en la trampa.

    Y es más, esa forma de elegir por la apariencia del candidato, un par de frases ingeniosas en facebook y la apelación a los sentimientos (religiosos, tribales, etc.) es por lo que la gran mayoría de las personas suelen votar a candidatos que son totalmente contrarios a sus intereses. Sólo así se puede entender que por ejemplo en EEUU, millones y millones de trabajadores o jubilados con pocos recursos voten elección tras elección a favor de candidatos republicanos ultraliberales que mantienen un sistema de sanidad privada que les cuesta un ojo de la cara y que en cuanto enferman de manera grave les lleva a la ruina:
    https://diario-de-un-ateo.blogspot.com/2012/06/el-maravilloso-sistema-sanitario.html

  46. 8 septiembre, 2018 en 13:12

    Alfonso

    Comentas que te censuro comentarios. Es cierto, porque en este blog no queremos comentarios sexistas, racistas, etc. Ya que no se pueden tolerar “argumentos” como los de tu último comentario que acabas de enviar en los que acusas a los inmigrantes musulmanes de ser los culpables de la delincuencia en Suecia. Por eso no te los publico. Sin embargo tienes miles y miles de webs (y casi todos los periódicos españoles por cierto) en donde seguro que tu xenofobia es bienvenida y más que aplaudida.

    Es más, estás repitiendo las “acusaciones” de Trump de hace un año sobre el tema, cuando el propio gobierno sueco presentó los datos de que

    “En términos generales, la violencia ha disminuido en Suecia en los últimos 20 años”

    salvo repuntes puntuales en algunos delitos y años, datos estos últimos que había que analizar con cuidado porque no parecen una tendencia aunque la extrema derecha los estaba sacando de contexto para, con la siempre inestimable ayuda del presidente norteamericano, intoxicar a la opinión pública sueca y parece ser que a ti también.

    Y para terminar, fíjate que yo soy un ateo convencido y más que combativo contra las religiones en general y la musulmana en particular por su mayor peligrosidad actual, pero culpabilizar (sin pruebas por cierto) a millones de personas significa pasarse por alto la más mínima decencia intelectual y moral.

  47. Eduardo Baldu Gil
    9 septiembre, 2018 en 11:33

    Como dice Ateo, entender tema complejos requiere esfuerzo. Pero en una sociedad cada vez más acostumbrada a las frases cortas (tipo eslogan), a la imagen, que pretende ser un resumen de una idea, y a la que provoca una terrible pereza el hecho de leer (y más aún, esforzarse en entender), prefiere optar por la indolencia, y que le den la información ya procesada, simplificada y reducida.
    Lógicamente, además de todo lo que se pierde en el proceso (puede que en realidad lo que llegue al final de la información inicial carezca de la más mínima semblanza), se presta mucho, mucho, a la manipulación (como suele ser habitual)
    El crecimiento de la extrema derecha en toda Europa (no solo en Suecia) es la consecuencia de un proceso histórico complejo, pero no por complejo imposible de entender. Muy al contrario. Si uno dedica el suficiente tiempo a ello, resulta evidente el motivo de tal crecimiento, y en ello mucho tiene que ver, precisamente, la vaguería intelectual del personal.
    En primer lugar está el triunfo de las tesis económicas más decimonónicas. Sí, las tesis liberales más radicales (En realidad en el concepto de neoliberalismo, de neo más bien poco). Como era de esperar eso ha provocado (y provoca) la concentración de la riqueza en unas pocas manos y un empobrecimiento generalizado y cada vez más extremo. Ante esa situación, que socialmente puede convertirse en explosiva, el recurso político habitual es recurrir a las tesis de extrema derecha, que buscan un supuesto culpable (evidentemente, nunca el culpable real), y en este caso todos los números los tienen los inmigrantes, a los que se les acusa de todo lo malo que pueda pasar en la sociedad. Si la gente pensara, razonara y buscara la verdad, esto no funcionaría, pero como la pereza intelectual gana mayoritariamente, nos venden ruedas de molino y nos las tragamos enteritas.
    La inmigración actual es el resultado de la labor de años y años de nuestros gobiernos y de las grandes empresas que hay tras ellos. Expoliación sistemática de recursos en el continente africano, y en general en la órbita de los países que conforman el llamado tercer mundo, la explotación de la mano de obra en condiciones de semiesclavitud, injerencia política en todos esos países encaminada a desorganizar cualquier intento de poner fin a esa situación de injusticia, recurriendo a la violencia de forma sistemática, son los factores que han ocasionado la situación actual.
    Ahora muchos se quejan de la mencionada situación, culpabilizando injustamente a los inmigrantes (Que simplemente huyen de la violencia y buscan sobrevivir. En el caso español, no solo hay pereza intelectual, sino también escasa memoria. Argentina, Venezuela, México, Francia, Argel, Alemania entre otros países fueron el destino de muchos españoles que huían del hambre. Rara será la persona que no tenga entre sus familiares o amigos alguien que tuvo que buscarse las habichuelas lejos de su casa. Pero hoy nadie se acuerda de ello). Es el objetivo más fácil, mucho más fácil que reconocer las deficiencias del sistema y la responsabilidad que recae sobre nosotros por haber permitido, con nuestros votos, unas políticas criminales. Ya sucedió, en su día con los judíos europeos.
    En el fondo, todo es un problema de reparto de riqueza, y parece mentira que la gente no se dé cuenta que cuando, gracias a esa tan enfatizada globalización, las empresas se deslocalizan están cimentando la destrucción de nuestra sociedad. Si las empresas desaparecen de los países industrializados para beneficiarse del uso de mano de obra esclava, inevitablemente esos países se derrumbarán económicamente (sostenedores del sistema por ser los de alto consumo), pero no podrán ser sustituidos por los llamados países emergentes porque la base del funcionamiento del modelo es mantener sus clases trabajadoras en la miseria. Si se mantienen las prácticas de arrasar con las materias primas de terceros países sin compensación y sin crecimiento económico local, a esa gente no le queda otra que jugarse la vida para escapar de la pobreza y emigrar. Es el sistema económico que está podrido, pero este no cambiará si la gente no lo derriba, y cuanto más terrible sea la situación, más peso tendrá la extrema derecha y sus enemigos imaginarios para contentar los enfados de una gente indolente y perezosa intelectualmente.
    Esto es un pequeño resumen de cómo hemos llegado a esto. Podría detallarse y extenderse mucho más, pero creo que, para muchas cabezas, ya incuso sobra. Y es que cuando la cabeza no da para más, por mucho que te esfuerces, vas a perder el tiempo.

  48. Abraham
    10 septiembre, 2018 en 13:04

    Por norma general, lo que se paga entre todos sale mucho más barato. Por ejemplo, la piscina de mi comunidad, como somos muchos vecinos, nos cuesta 5 euros al mes durante el verano. Algunos lo pagan y no van nunca a la piscina. Otros lo pagamos y vamos poco. Y otros se pasan el verano casi sin salir del agua. A veces hay problemas de overbooking, pero por norma general es posible encontrar un rato en el que bajar a la piscina con los niños.

    Ahora, alguno se puede quejar de que está pagando por un servicio que no utiliza, pero lo veo ridículo. Si tienes que pagar por entrar a alguna piscina pública, ya te ha salido rentable, e incluso cuando no lo utilizas nunca, es un elemento que mejora la calidad de vida de tus vecinos, esos mismos que con el dinero que se van a ahorrar en piscinas van a contribuir a que el sitio donde vives esté más limpio y sea más seguro. Y así con todo.

    Con mis impuestos se subvenciona el transporte público municipal, que yo, por mi lugar de trabajo, nunca utilizo. Pero gracias a que funciona el transporte público, no todos mis vecinos necesitan un coche, por lo que aparcar en el barrio todavía no es una misión imposible.

    En algunas cosas sí es necesario poner un contador individualizado para evitar que la gente derroche, como con el agua de la calefacción. Pero, salvo que el edificio esté medio desocupado, sale más rentable una calefacción centralizada con contadores individuales que tener calefacciones individuales por cada vivienda.

    Pues con la sanidad, lo mismo. Además, como se suele decir, es más barato prevenir que curar.

  49. 13 septiembre, 2018 en 10:36

    “parece que en tu admirada Suecia los socialdemócratas van a sacar menos votos que la extrema derecha… por algo será”

    La realidad es terca, las predicciones son humo: “El Partido Socialdemócrata del primer ministro, Stefan Löfven, ha sido el más votado con el 28,2 %, seguido por el Partido Moderado, con el 19,6 %, y suben los ultraderechistas (17,7 %)”.

  50. 20 septiembre, 2018 en 22:40

    El vergonzoso despilfarro de la sanidad privatizada en Madrid. Hasta 6 veces de sobrecoste en los tratamientos médicos en los hospitales concertados respecto a los públicos: http://diario-de-un-ateo.blogspot.com/2018/09/el-vergonzoso-despilfarro-de-la-sanidad.html

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