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Si quieres que tu país se desarrolle económicamente, aparta la religión de los asuntos públicos y protege los derechos humanos


Desde hace bastante tiempo se conoce la relación existente entre secularización y riqueza, de tal manera que los países más desarrollados suelen ser naciones seculares, mientras que los países más pobres tienden a ser más religiosos. Sin embargo no está claro si el alejar a la religión de la esfera de lo público promueve la riqueza de una nación, o si por el contrario el desarrollo económico acaba relegando a las creencias al ámbito de lo privado.

Dentro de las ciencias sociales, la causa de esta relación inversa entre la religión y la riqueza ha sido debatida durante décadas. Así por una parte posturas clásicas como la del sociólogo y filósofo francés Emile Durkheim, defienden que la religión se va desvaneciendo a medida que el desarrollo económico va satisfaciendo las necesidades materiales de la población. Por el contrario otros estudiosos argumentan que son los cambios en la propia religión los que impulsan el desarrollo económico. Quizás el ejemplo más paradigmático de esta segunda postura sea el polifacético sociólogo alemán Max Weber, que atribuyó en varios de sus libros a la ética protestante en general y al calvinismo en particular la gestación del espíritu capitalista moderno.

Y sobre este debate, que ha continuado hasta hoy mismo, hay nuevos datos. Una reciente investigación publicada en la revista “Science Advances” ha analizado la relación entre religión y desarrollo económico en un conjunto de 109 países durante todo el siglo XX. Los autores del estudio, científicos de las universidades británica de Bristol y de Tennessee en los EEUU han demostrado que en aproximadamente el 90% de los países estudiados la secularización precede al desarrollo económico y no al revés.

Es más, los resultados del estudio indican que además de una secularización se necesita también respeto y tolerancia por los derechos individuales. Así los países donde se toleran conductas antireligiosas como el aborto, el divorcio y la homosexualidad en un momento determinado tienen mayores posibilidades de alcanzar mayor prosperidad económica en un periodo de tiempo relativamente corto de alrededor de un par de décadas.

En resumen, aunque este estudio no descarta que todo ello sea debido a un tercer factor previo, si los gobiernos en general y los ministros de economía en particular quieren de verdad aumentar la riqueza de su país, quizás deberían hacer menos hincapié en medidas económicas ortodoxas y preocuparse más por la separación entre el estado y la iglesia y proteger con la máxima diligencia los más elementales derechos humanos, sobre todo de los colectivos más discriminados, porque quizás lo demás puede que venga de regalo.

 

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  1. Eduardo Baldu Gil
    18 septiembre, 2018 en 10:47

    En realidad existen tendencias entre los tres elementos que inducen a pensar en la certeza de la afirmación.
    La estructura de la religión es un freno al desarrollo social por cuanto también lo es al desarrollo del conocimiento. El hecho que las religiones se fundamenten en dogmas incuestionables limita de forma absoluta la libertad de pensamiento, y por tanto el avance del conocimiento. Por otra parte la capacidad de creación de riqueza tiene una relación directa con el desarrollo del conocimiento y su aplicación práctica. Hemos podido observar como la capacidad de crear riqueza y la capacidad productiva ha crecido en forma exponencial en los últimos 250 años, con una clara vinculación al desarrollo del conocimiento en todas las materias. Y ese desarrollo del conocimiento ha estado claramente vinculado a la pérdida del poder social de las religiones (El desarrollo científico-tecnológico se ha producido precisamente en los estados en los que la religión ha ido perdiendo más peso en la sociedad).
    Por otra parte, el creciente respeto a los derechos humanos (aunque con avances y retrocesos) es la garantía de la plena participación de todas las personas en la sociedad, y es esa participación lo que permite que aporten todo su potencial. (El factor fundamental que impide tal participación es la pobreza -distribución injusta de la riqueza- aunque pueda venir encubierta por otras características como el racismo).
    No olvidemos que un buen nivel cultural (y especialmente su aplicación práctica) está reñido con la pobreza, y un modelo de vida guiado por la simple supervivencia. El modelo de economía de mercado se asienta sobre dos pilares básicos: la oferta y la demanda. Si nuestra oferta es cada vez más tecnológica, ello implica que quienes constituyen la demanda deben tener, no solo la formación adecuada para tener capacidad de utilización de dicha oferta, sino también los incentivos, los recursos y el tiempo necesario para que esa oferta sea algo deseable y se formalice en la correspondiente demanda. En caso contrario podemos encontrarnos con una crisis de sobreproducción, y algo especialmente temido por los economistas, la recesión, y especialmente la deflación, que nos lleva a un círculo vicioso destructivo.

  2. c
    18 septiembre, 2018 en 11:31

    Todo es tapar su merda acusando a los demas :
    la drcha con lo de que se rompe españa igual y ellos la han roto al saquearla, apoyar el franquismo que alienta la confrontacion entre “dos españas” y han abierto una brecha de riqueza brutal empobreciendo a la mayoria

  3. Alberto Mateo Urdiales
    18 septiembre, 2018 en 11:38

    Que un blog de “ciencia” confunda correlación con causalidad es de tela marinera. Mire, aparte de dejar la religión hay que incentivar el consumo de chocolate para intentar conseguir más premios nobel https://francis.naukas.com/2013/08/27/la-relacion-entre-tomar-chocolate-y-el-numero-de-premios-nobel/

  4. 18 septiembre, 2018 en 12:31

    Alberto

    Yo no he confundido nada. Si hubieras leído atentamente la entrada podrías haber visto que indico

    “Los autores del estudio, científicos de las universidades británica de Bristol y de Tennessee en los EEUU han demostrado que en aproximadamente el 90% de los países estudiados la secularización precede al desarrollo económico y no al revés.”

    Por eso lo importante de este estudio es que refuta la hipótesis de que son los cambios en la propia religión los que impulsan el desarrollo económico, aún cuando también indico en el texto que

    “aunque este estudio no descarta que todo ello sea debido a un tercer factor previo,…”

  5. Rawandi
    18 septiembre, 2018 en 12:51

    El asunto es complicado y paradójico. Calvino, el teólogo fanático que ejecutó a Servet, era tan reaccionario como cualquier papa católico; de hecho, estableció en Ginebra un gobierno teocrático equiparable al gobierno del papa. Sin embargo, a la larga el calvinismo parece haber contribuido notablemente al avance de las libertades: pensemos, por ejemplo, en las revoluciones de Holanda, Inglaterra, Estados Unidos e incluso Francia.

  6. Alberto Mateo Urdiales
    18 septiembre, 2018 en 16:52

    ateo66666

    Decir que la secularización precede al desarrollo económico no quiere decir que la cause. Esto también es de primero de ciencia.
    La instauración de monarquías en los países nórdicos (Dinamarca, Suecia, Noruega…) precedió la creación del estado del bienestar del que ahora disfrutan sus ciudadanos. Sin embargo, afirmar que el hecho de tener un sistema monárquico es causa fundamental de tener una sociedad igualitaria con un estado de bienestar fuerte es una auténtica tontería.
    La relación entre secularización y desarrollo económico es igual.

    De hecho, le propongo hacer el mismo gráfico. Pero coja como ejemplos Arabia Saudí, Kwait, Qatar o UAE. Igual es que la islamización es la que trae desarrollo económico, según su argumentario

  7. 18 septiembre, 2018 en 18:19

    “De hecho, le propongo hacer el mismo gráfico. Pero coja como ejemplos Arabia Saudí, Kwait, Qatar o UAE. Igual es que la islamización es la que trae desarrollo económico, según su argumentario”

    Es que los investigadores (que no es mi argumentario) han cogido los datos de 109 paises: cristianos, islámicos, budistas, etc. y controlando las variables de cada nación han llegado a esa conclusión. Así que quizás antes de dar lecciones sobre “primero de ciencias” bien harías al menos en leer la entrada completa y si tienes dudas puedes ir al artículo original, que ahora con Sci-hub ya no hace falta pagar por descargártelo.

  8. Eduardo Baldu Gil
    18 septiembre, 2018 en 20:09

    Lo que sí es comprobable históricamente es que la religión (especialmente las monoteístas) representa un freno al desarrollo del conocimiento y las libertades individuales. Negarlo es una estupidez. En Europa la religión siempre ha actuado de freno en el progreso de la sociedad, ha perpetuado el modelo del Antiguo Régimen, y solo el ascenso y posterior revolución burguesa iniciaron el declive del Antiguo Régimen y de la religión.
    Las monarquías de los estados nórdicos son tan antiguas como cualquier otra monarquía europea (existente aún o ya desaparecidas), y formaron parte en su momento del Antiguo Régimen. Asimismo la vinculación entre monarquía y religión fue prolongada y notable, aunque en este caso con el protestantismo (fundamentalmente el luteranismo). Como en el resto de Europa, el retroceso del Antiguo Régimen y el avance hacia formas democráticas es consecuencia de la revolución burguesa y de la extensión de las ideas de la revolución francesa. Y será sobre esas bases sobre las que se edificará el estado del bienestar, muy posteriormente, por supuesto. Así que este argumento, escogido como defensa de la inexistencia de injerencia entre religión (y Antiguo Régimen), y la capacidad de desarrollo tanto del conocimiento como de la riqueza, es más bien una tontería.
    La referencia a los países islámicos, no tiene no pies ni cabeza. Es un ejemplo típico de como la religión frena de forma brutal el desarrollo del país. No confundir generar riqueza con vender recursos naturales del país. Son cosas muy distintas (Aunque a algunos les puedan parecer iguales) Arabia Saudita, Kuwait,… no son países que generen riqueza. Se limitan a vender el petróleo que tienen en su subsuelo, pero si mañana se acabaran sus reservas, su economía se desplomaría totalmente. Y tampoco están haciendo nada para disponer de una alternativa viable, y en ello, el omnipresente islam tiene una importante responsabilidad.

  9. Flur Guy (@fluorineDev)
    18 septiembre, 2018 en 23:53

    Los peores genocidios pasaron en los países más seculares y fueron perpetrados por gente anti-religiosa (Pol Pot, Stalin, Mao…)

    Los países que imponen el ateísmo de estado no progresan tanto como los países que son secularistas “naturalmente”, que casualmente son los que más antidepresivos usan. Tal vez usan la riqueza como forma de compensar su neurosis nihilista. No me malinterprete… los religiosos pueden a menudo considerarse enfermos mentales, pero el nihilismo lleva a otro nivel de depresión, suicidio y hasta genocidio.

    Por eso los secularistas terminan suicidándose más en los mejores países del mundo:
    https://www.huffingtonpost.com/entry/atheism-has-a-suicide-problem_us_5a2a902ee4b022ec613b812b

  10. Eduardo Baldu Gil
    19 septiembre, 2018 en 13:52

    La afirmación que los mayores genocidas fueron seculares es falsa (Y no, no pretendo minimizar los actos de Stalin y compañía). La cuestión es que cuando hablamos de actos genocidas perpetrados en nombre de dios (Y tanto me da si este es cristiano o no) resulta muy difícil su cuantificación, por la simple cuestión de la falta de datos contrastados e indiscutibles (Las fuentes, en muchas ocasiones, son dudosas o sospechosas de manipulación, en uno u otro sentido), y dado que el poder, por lo que al cristianismo se refiere, ha ido de la mano con la religión durante estos últimos 2000 años, mucha información al respecto (la que no ha sido destruida) sigue sin ser estudiada en profundidad.

    Pero lo cierto es que, y solo refiriéndonos al cristianismo, la historia de este es la historia de múltiples sectas enfrentadas permanentemente, y luchando por el control de la sociedad. El historiador alemán Karlheinz Deschner lo deja muy claro en su colección de libros “Historia criminal del Cristianismo”, en la que remarca que, pese a la creencia popular que sitúa la principal causa de muerte violenta de los primeros cristianos en las persecuciones de los emperadores paganos, murieron muchísimos más cristianos a manos de otros cristianos en los enfrentamientos entre sectas de la misma religión. De hecho la persecución de cristianos no afines a aquellos que tenían el poder, se prolongaron durante siglos y acabaron desembocando en las guerras de religión entre católicos y protestantes. Aunque no me atrevo a avanzar ninguna cifra (aun cuando hay datos concretos de hechos también concretos -Guerra de los campesinos alemanes, 1524-1525, de 100.000 a 130.000; Guerra de Esmarcalda, 1546-1547, de 98.000 a 113.000; Guerra de los 80 años, 1568-1648, de 600.000 a 700.000; Guerras de religión de Francia, 1568-1598, de 2.000.000 a 3.000.000; Guerra de los treinta años, 1618-1648, de 710.000 a 810.000; Guerra de los tres reinos, 1639-1651, 268.000-, otros muchos acontecimientos tiene unos datos de víctimas más imprecisos), lo cierto es que estamos hablando de muchos millones de víctimas. En especial si tenemos en cuenta que: En estos apuntes no nos hemos referido a la represión efectuada por el cristianismo contra el paganismo, la represión cristiana contra el judaísmo (Antisemitismo, que se inició con el cristianismo y ha pervivido hasta hoy), las represiones del cristianismo contra pueblos fuera de Europa que se inician con la expansión del imperialismo, las represiones ejercidas por otras religiones, desde el Islam al taoísmo, pasando por el hinduismo (todas las religiones tienen su lado oscuro), o a las religiones hoy desaparecidas como la religión maya, y que nos hemos limitado al periodo de los últimos 2000 años. Hay algunos estudios que evalúan las muertes causadas por la religión, en el citado periodo de 2000 años, por encima de los 100 millones de víctimas, y no es en absoluto descabellado.

    Nota: Para aquellos que duden de la rigurosidad y validez de los trabajos del historiador alemán Karlheinz Deschner, decir que la Iglesia Católica procedió judicialmente, en los años 70 del pasado siglo, contra el historiados y su obra. La sentencia fue favorable al mismo pues pudo demostrar que todas sus afirmaciones tenían como base textos religiosos (incluso de “Padres de la Iglesia”), que él no se había inventado nada, ni tergiversado tales textos. Pese a ello fue marginado por los poderes públicos durante muchos años, no reconociéndole el mérito por su ingente obra. En otros países, como España, fue objeto de la “censura privada”.
    Los derechos en castellano de la obra del escritor alemán fueron adquiridos por la editorial Martínez Roca, que no llegó a publicarla entera. Esta editorial fue absorbida por la Planeta que se quedó con los mencionados derechos. Pero el objetivo del propietario y fundador de esta editorial no fue nunca terminar la edición de los tomos faltantes, ni mucho menos reditar la obra. José Manuel Lara, un verdadero meapilas, decidió actuar como censor y conservó tales derechos para evitar su publicación.

  11. 19 septiembre, 2018 en 15:15

    Flur

    Pienso que relacionas muy alegremente “nihilismo”, secularización y suicidio. Por cierto, nihilismo es un término que creo que está en desuso, porque su mayor exponente fue la escuela de pensamiento homónima rusa del ya un poco lejano siglo XIX.

    Pero volviendo al tema de la secularización y el suicidio, habría que analizar en detalle todos los aspectos del asunto, por ejemplo la visión impuesta por la religión de que el suicidio es siempre malo y uno de los mayores pecados posibles. Dejando aparte el interés de todas las deidades conocidas por intentar alargar al máximo posible el cruel sufrimiento que muchos humanos arrastran, pienso que el hecho de que las sociedades más avanzadas QUIZÁS tengan mayores tasas de suicidio que las religiosas

    [Inciso, digo “QUIZÁS” porque comparar países con libertad con otros que carecen de ella a veces puede llevar a grandes errores. Según las estadísticas oficiales, en los países religiosos no hay por ejemplo divorcios ni homosexualidad. Sin embargo ¿eso significa que no hay matrimonios más que rotos o que nadie fornica con los de su mismo sexo? Es evidente que no, pero como el castigo es terrible, esos comportamientos “inmorales” directamente se esconden y como dice el refrán “ojos que no ven…”. Así que con el caso del suicidio puede que esté pasando algo similar y por tanto hay que ser más que cautelosos con las estadísticas.]

    es sólo un síntoma de raciocinio y madurez intelectual. Pienso que la vida humana y su disfrute no son unos bienes sagrados (como les gusta decir a los religiosos) sino que hay que ponderarlos en su justa medida. Así, el que una persona con un cáncer incurable (sin más horizonte que un aumento exponencial de terribles dolores hasta una horrible agonía final) u otro individuo con un Alzheimer galopante, en donde en poco tiempo no conocerá a nadie y no sabrá nada de sí mismo (ni del mundo que le rodea), decidan suicidarse en el momento que ellos elijan (ya que en casi todos los países del mundo la muerte asistida es delito) no puede considerar algo negativo, sino todo lo contrario. Por tanto, más que las crudas estadísticas sobre suicidios, que considero que dicen poco o nada, habría que tener en cuenta el contexto en el que se produce cada una de estas muertes.

  12. 19 septiembre, 2018 en 16:11

    Un pequeño dato sobre suicidios: si atendemos a la tasa de suicidios (https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_por_tasa_de_suicidio) podemos ver la diversidad de creencias existente en los países en los que se dan mayores tasas, los hay de todos los pelajes, cristianos (Lituania, Eslovenia), musulmanes (Kazajistán), creencias particulares (Groenlandia), budistas (Corea del Sur)….. EEUU, país profundamente religioso tiene la misma tasa que Noruega, un país no excesivamente religioso. En resumen, que me parece bastante simplista la relación creencia/tasa de suicidios.

  13. Anónimo
    19 septiembre, 2018 en 17:16

    la religion se mete con la vida privada de las personas

    la Iglesia, por su propia naturaleza, impone y daña. bien , que lo haga, pero solo para aquellos ingenuos que la sigan libremente

    ademas es perfectamente compatible el desarrollo economico en una sociedad secular, separacion efectiva entre Iglesia y Estado

    es justo para todos

  14. Ricardo Pardo
    20 septiembre, 2018 en 4:38

    Están relacionados, pero de manera indirecta…. La ignorancia es lo que promueve la religión no tanto la pobreza, el factor económico no influye, o al menos no directamente en el religioso, a ver si lo puedo poner de manera simple con un ejemplo: Supongamos que un país como México de un día para otro se volviera secular, desaparecen las iglesias y todo lo relacionado con las religiones. Aún así los mexicanos tendrían que levantarse diariamente a luchar para sobrevivir, teniendo que pelear contra la corrupción, crimen organización y un largo etc. Con esos problemas es muy difícil que una persona crezca (intelectual y moralmente hablando) ya no se diga la sociedad, y es precisamente de lo que se alimentan las religiones, miedo e ignorancia… Y con el mismo nivel de ignorancia, cualquier otra tontería ocuparía el lugar dejado por la religión, desviando todos los recursos y creando de nueva cuenta un estancamiento económico… Por otro lado en una nación en la que no tengas que preocuparte por poder llegar vivo a tu casa al final del día, es más fácil tener el tiempo y las ganas para cultivarte, con todos los beneficios que eso conlleva.

  15. Eduardo Baldu Gil
    20 septiembre, 2018 en 10:38

    Ricardo Pardo, la conclusión de la entrada es que, para fomentar el desarrollo de una sociedad, es necesario abandonar la religión y consolidar los derechos humanos. Son dos condiciones, un una sola (Y sin descartar que pueda existir otro factor oculto hoy). En el ejemplo que tu expones, solo valoras la hipotética desaparición de la religión, pero no contemplas la consolidación de los derechos humanos, y estos son totalmente contradictorios con los problemas que apuntas.
    La religión es un factor que directamente apunta a un modelo injusto de la sociedad por sus efectos, por una parte limitadores de la evolución social, científica, y consecuentemente económica. La religión (las religiones) han sido, históricamente, un mecanismo de control de las masas, al servicio de las clases dominantes, y su función principal es mantener a las clases populares aborregadas, acríticas con la realidad, para que sean más fácilmente controlables. Pero ello está reñido con el posible desarrollo intelectual de las personas e implica un modelo social muy limitado en todos los aspectos (Y por tanto limitador). Lo que sí es verdad es que eliminar este obstáculo es necesario, pero no suficiente. Si no se complementa con una clara consolidación de los derechos humanos, solo habremos hecho la mitad del trabajo. Y ello significa no solo la consolidación de las libertades individuales, sino también la tenencia de los recursos para ejercerlas. El enunciado de tales libertades (mediante las leyes que supuestamente las garantizan, por ejemplo) es papel mojado si después no dispongo de los medios para ejercerlas. No confundir las libertades individuales con liberalismo. Las libertades individuales tienen un límite, y este no es otro que las libertades de los demás. Cuando mi libertad conculca la de los demás, impidiendo su ejercicio, el concepto de libertades individuales y derechos humanos, resulta fallido, porque solo se garantiza la libertad para una parte de la sociedad, no para toda.
    El efecto castrador de la religión es observable a lo largo de la historia, así como la connivencia de la religión dominante con el poder. Incluso llegando a casos extremos. En la URSS, tras una primera etapa de persecución, la Iglesia Ortodoxa y la burocracia comunista llegaron a una entente. En Polonia, la relación de acuerdo y tolerancia fue desde el principio. En la Rusia actual, la preminencia política de la Iglesia Ortodoxa es escandalosa. Igual ocurre con la injerencia religiosa en la política norteamericana. En general, raro es el país donde, en mayor o menor grado la religión no meta sus narices en política. Y recordemos que en muchos de los temas en los que quieren tener la voz cantante, son temas de derechos (Divorcio, muerte digna, aborto, derechos de los homosexuales,..), es decir, cuestiones en lo que se hace es legislar y regular el ejercicio del derecho, pero que su ejercicio o no es facultad exclusiva de la persona. Nadie obliga a la persona a ejercer tal derecho, si sus creencias se lo impiden. Por tanto la actitud de las confesiones religiosas no obedece a los planteamientos de sus feligreses, sino al deseo de imponer sus criterios también a quienes no son creyentes. Es uno de los efectos más evidentes del efecto lastrado de la religión en la sociedad.

  16. Alberto
    20 septiembre, 2018 en 16:54

    Hay un complejo conjunto de factores económicos y sociales que han llevado a la secularización y al desarrollo económico y social de Occidente. Da para escribir libros enteros. Habría que empezar estudiando por qué se desarrolló Roma, adquiriendo el pensamiento racional y el Derecho y estructuras políticas de algunas polis griegas, y desarrollando un capitalismo primitivo. Habría que ver cómo influyó en la decadencia de Roma la extensión de la cultura cristiana entre las clases medias, o si fue al revés. Habría que estudiar la recuperación de la cultura grecolatina desde el Renacimiento, poniendo el acento en el hombre y no sólo en Dios, y la regresión de los valores morales medievales que tanto limitaban el desarrollo económico. Luego, con el protestantismo, es fundamental el hecho de que la religión pasa a depender de los príncipes del Sacro Imperio, y no del Papa, que tenía tanto poder como los reyes. La religión bajo el poder civil, y no en igualdad de condiciones (o, como en el mundo musulmán, donde prácticamente sólo hay religión). En siglos más recientes, tras la Revolución francesa, se van desarrollando los valores esenciales de Occidente: capitalismo, democracia liberal, igualdad, solidaridad, justicia igualitaria para todos, respeto a la propiedad privada, desarrollo científico y técnico, laicismo… todos estos factores están íntimamente entrelazados unos con otros. Por ejemplo, no hay un capitalismo floreciente si no se invierte en ciencia y tecnología, y la ciencia es incompatible con la creencia religiosa. El capitalismo tampoco funciona bien sin un sistema legal en el cual todos los ciudadanos son iguales ante la Ley, y esto tampoco es compatible con un sistema donde los religiosos tienen un trato especial, como era en el Antiguo Régimen. En fin, es un tema muy complejo.

  17. Eduardo Baldu Gil
    21 septiembre, 2018 en 10:32

    Alberto, Hay varios errores en tu entrada. Los temas sobre los que afirmas que habría que realizar estudios, en realidad ya se ha estudiado. Por supuesto la historia no es una ciencia, es un conocimiento del que podemos sacar conclusiones, pero no una ciencia, y ello se manifiesta en el hecho que existan distintas corrientes historicistas que no siempre coinciden en la interpretación.
    Pero en lo que si hay uniformidad de criterios es en considerar que el capitalismo primitivo se inicia en los siglos XV y XVI, y en todo caso los primeros indicios de mentalidad capitalista los podemos encontrar en el siglo XIII. Lo de capitalismo primitivo en el Imperio Romano, va a ser que no. El inicio del concepto de capitalismo está vinculado a la aparición de la burguesía, y esta no aparece hasta la baja edad media.
    La descomposición del imperio romano se inicia a partir de la crisis económica del siglo III, en el periodo denominado Antigüedad Tardía, que enlaza con la Alta Edad Media. La causa inicial de la caída del imperio romano es fundamentalmente económica. La imposición del cristianismo como religión oficial y única, es la causa de la descomposición social coincidente en el tiempo, y la imposición de un pensamiento único y limitado.
    La cultura romana es una cultura con una más que notable capacidad técnica, pero muy alejada de la creatividad intelectual helena, así que atribuir “la adquisición del pensamiento racional” a Roma me parece algo exagerado. En cambio la pérdida del conocimiento heredado del mundo helenístico (y otras culturas) atribuible al filtro ideológico del cristianismo está más que probado (Como la destrucción de la biblioteca de Alejandría).
    Aunque el Renacimiento representa una cierta recuperación del saber helenístico, el peso de la Iglesia seguirá siendo decisivo durante los siglos siguientes.
    Afirmas, “Luego, con el protestantismo, es fundamental el hecho de que la religión pasa a depender de los príncipes del Sacro Imperio, y no del Papa”. Bueno eso tampoco es exactamente así. El Sacro Imperio Germánico es un remendó del Imperio Romano de Occidente, en el que el emperador es coronado por el Papa (hasta 1508). El primer emperador fue Oton I, en el 962. La reforma protestante lo que provoca es que, los príncipes que se adhieren a ella, escapan del control de dicho imperio y del Papado. Poco a poco, el Sacro Imperio, perderá poder político y control territorial, especialmente en el periodo de las Guerras de Religión, para finalmente desaparecer en 1804. Pero durante toda su existencia mantendrá la vinculación papal. De ahí su calificativo de “Sacro”
    Tampoco es cierto que la iglesia pase a depender de los príncipes. Las religiones siempre han mantenido una relación de conveniencia con el poder político, y viceversa. El emperador Constantino I, que impulsa el cristianismo como religión del Imperio, no es cristiano sino pagano. De hecho es el pontífice máximo del paganismo romano. Ello no es óbice para que se él quien impulsa el Concilio de Nicea (325), y marca las líneas del mismo. Los obispos aceptan la intromisión del emperador pagano porque a cambio obtendrán cuotas de poder muy importantes.
    Tras el cismo de occidente (reforma protestante), las áreas católicas seguirán dependiendo del papado, y las relaciones con el poder político del área católica mantendrán las mismas características que ya tenían. Los cambios se producen en la zona protestante, pero son los príncipes los que deciden apoyarse en las nuevas interpretaciones religiosas. Hay que tener en cuenta que estas nuevas formas carecen de un poder centralizado (papado o un Patriarca de Constantinopla). La interpretación de las escritura es libre, y por eso aparecen tantas iglesias distintas, incluso enfrentadas entre sí (en la actualidad hay más de 40.000 denominaciones cristianas). Los príncipes se adhieren a la iglesia que tenga más adeptos en su zona, Pues, aunque en los acuerdos que dieron lugar a la pacificación de las guerras de religión se incluye que la población bajo la soberanía de un príncipe tomarán la religión de este, a ninguno de ellos les interesa desafiar a la mayoría, ya que lo único que buscan es escapar al poder del Sacro Imperio. En la medida en que crezca el poder de la burguesía, las religiones protestantes tendrán más poder social y menos control por parte de los príncipes. En realidad, el fanatismo religioso de los protestantes no es menor que el de los católicos, aunque tenga características propias y distintas. Tendremos que esperar al siglo XVII para que aparezcan los primeros indicios de laicismo, por supuesto muy descafeinado y contemporizador. El poder de la religión se católica o protestante sigue siendo avasallador.

  18. Alberto
    22 septiembre, 2018 en 17:59

    Eduardo, como todos vemos aquí eres un gran polemista, y no voy a entrar al trapo de tus correcciones, porque se alargaría hasta el infinito. Simplemente me voy a limitar a exponerte los libros escritos por expertos en el tema de donde he sacado la información que expongo, para que la consultes por tu cuenta.
    Con respecto al Imperio Romano y su capitalismo primitivo, puedes encontrar información en “SPQR” de Mary Beard, el mejor libro escrito sobre Roma en los últimos años. Roma tenía mercados, moneda, préstamos de capitales, comercio libre, propiedad privada, una clase media-alta floreciente equiparable a la posterior burguesía que eran los patricios, legislación compleja que apoyaba la economía… infórmate bien. El capitalismo es mucho más que la burguesía. El capitalismo desaparece tras la caída del Imperio Romano para reaparecer mil años después. En el mismo libro expone cómo Roma era como una esponja capaz de absorber todo lo bueno de los paises que conquistaba, como la cultura helenística… los filósofos estoicos romanos bebieron directamente de los griegos, por ejemplo. El emperador Marco Aurelio, en honor a los griegos, escribió sus famosas “Meditaciones” en griego… El Senado de la República de Roma fue tomado directamente del de la polis de Atenas. Los conocimientos científicos los tomaron de los griegos. De igual manera adoptaron conocimientos matemáticos de los egipcios, mucho más avanzados que los suyos propios. La pérdida de la cultura helenística se produce ya en plena decadencia del Imperio Romano: no es atribuible a Roma, sino a su decadencia y al cristianismo, que no es originario ni esencial de Roma, sino de Israel.
    Con respecto al tema del protestantismo, una de las mejores obras al respecto es “La Edad Moderna”, de Tenenti. En efecto, el emperador del Sacro Imperio tenía que ser nombrado con el visto bueno del Papa de Roma, pero una vez nombrado tenía escaso poder real sobre los príncipes del Sacro Imperio. Según reza “cuius regio, eius religio”, la religión la determina el príncipe para toda la población en su dominio , por lo tanto la religión queda supeditada al poder civil, y esto es la primera vez que sucede en la historia de la humanidad y es un hecho absolutamente trascendental, ya que desde ahí se produce un descenso progresivo del poder de las distintas Iglesias frente al ascenso del poder civil, hasta llegar al momento actual donde en Europa la Iglesia tiene un poder testimonial. No importa si el poder civil se concretaba en el príncipe o en la burguesía, lo importante es que no había una autoridad eclesiástica centralizada como el Papa para los católicos. Sin autoridad propia, comienza la decadencia lenta y progresiva de la religión. No es extraño que los países más laicos en Europa sean aquellos en los que triunfó la reforma, mientras que los que permanecieron fieles al catolicismo son más religiosos en general. Y esto ha influido en su desarrollo económico y social.

  19. Eduardo Baldu Gil
    22 septiembre, 2018 en 23:43

    ¿Mary Beard? No, no conozco la obra de esa historiadora, aunque sí sé que es una historiadora polémica. Que “Roma tenía mercados, moneda, préstamos de capitales, comercio libre, propiedad privada, una clase media-alta floreciente equiparable a la posterior burguesía que eran los patricios, legislación compleja que apoyaba la economía” ya lo sé, por supuesto, pero no es solo eso lo que hace como sistema económico el capitalismo. Si fuera así, podríamos afirmar que el capitalismo primitivo es incluso muy anterior al Imperio Romano.
    Pese a los mercados, la moneda (las primeras monedas, consideradas como tales, son del siglo VII – VI a.C., aunque se han encontrado sellos que pudieran serlo del 2.500 al 1.750 a.C.), los mercados, los préstamos, la propiedad privada, el comercio, la economía del Imperio Romano era, eminentemente, agropecuaria, y su fuerza de trabajo era, fundamentalmente, esclava. El capitalismo funciona en base a la plusvalía generada por uno de los elementos del sistema económico (los trabajadores), plusvalía de la que se apropia quien detenta el capital. Los esclavos no son un elemento del sistema económico, son más bien máquinas (con unos costes de mantenimiento por supuesto), si lo analizamos desde un punto de vista puramente económico. El esclavo es una propiedad del amo, y como tal propiedad no tiene voluntad y por tanto papel activo en el sistema económico.
    Por otra parte, y aparte del modelo económico basado en la esclavitud, es un modelo clientelista, donde un patrono recibe la asistencia y servicio de unos clientes (cuantos más clientes tiene un patrón, más prestigio social) y a cambio el patrón, de forma directa o indirecta mantiene al cliente. Es una relación entre hombres libres, pero no es una relación laboral.
    El origen de la riqueza de los patricios, sin descartar las actividades comerciales de lo más variopintas (Un ejemplo es Craso, prestamista, inversiones inmobiliarias, casas de prostitución…) proviene muy frecuentemente de la actividad militar, los botines de guerra. No olvidemos que el Imperio Romano se asienta en la permanente conquista de territorios.
    Así pues, ¿Capitalismo primitivo en el Imperio Romano? Va a ser que no, Pero ya sabemos que la historia ni es una ciencia y que hay muchas líneas historiográficas, que incluso, a veces, entran en conflicto.
    Tampoco conozco a Tenenti , pero eso no es nada extraño. Historiadores hay muchos , como ¡igualmente ya he dicho líneas historiográficas. Afirmas que “Según reza “cuius regio, eius religio”, la religión la determina el príncipe para toda la población en su dominio, por lo tanto la religión queda supeditada al poder civil, y esto es la primera vez que sucede en la historia de la humanidad”. Lo que en realidad queda bajo el poder civil es la elección de la opción religiosa, no propiamente la religión, que sigue en manos quienes se atribuyen ser representantes de dios en la Tierra. Es un matiz que puede parecer banal, pero que en realidad tiene mucha importancia.
    Dos cuestiones o matizaciones. Primera, nunca he negado (sino todo lo contrario) la relación entre religión y poder político, y este se da tanto en el campo de los protestantes como en el campo de los católicos (si al cristianismo europeo occidental nos estamos refiriendo y limitando. Te recuerdo que el cristianismo ortodoxo tampoco tiene un centro de poder como el católico –pese a la figura del Patriarca de Constantinopla- y que su vinculación con el poder político ha sido más que notable). La diferencia fundamental es que, al liberar la interpretación de la Escrituras, la posibilidad de que tales interpretaciones se multipliquen se hace inevitable. En realidad la dependencia de las distintas iglesias de los “Príncipes”, es más formal que real. Es un acuerdo en que las dos partes salen ganando, y se diferencia muy poco de la forma de colaboración de la iglesia católica con reyes y príncipes del entorno católico. En realidad el único periodo en que el cristianismo es realmente independiente del poder político se corresponde a los primeros siglos (y también sin un sistema ideológico centralizado), antes que Constantino I empiece a utilizar el cristianismo como elemento de unificación del Imperio.
    Cosa distinta es que la multiplicidad de interpretaciones, y el hecho que la clase social que arropa el protestantismo es la burguesía, hace que las interpretaciones de los “textos sagrados” sean más proclives a los intereses burgueses. Así entre los protestantes desaparece el pecado de usura que seguirá existiendo largamente entre los católicos.
    Pero no confundas esto con abandono de la religión. El puritanismo extremo (delirante) de la Inglaterra victoriana –Anglicana- (segunda mitad del siglo XIX) no tiene nada que envidiar al puritanismo católico.

  20. Alberto
    23 septiembre, 2018 en 15:32

    La economía romana, igual que la de los países capitalistas actuales, se caracterizaba por la existencia de ciudades, algunas de gran tamaño como Roma (un millón de habitantes estimados, cifra no superada en Occidente hasta el siglo XIX, por Londres), donde los habitantes no se dedicaban a la agricultura ni ganadería sino a los servicios, comercio, manufacturas, profesiones liberales… A partir de la crisis del siglo III empiezan a perder población las ciudades y aumentar la población en el campo, y tras la desaparición del Imperio de Occidente en el siglo V muchas ciudades se abandonan por completo y muchos ciudadanos libres han de ir al campo a trabajar en régimen de servidumbre, así nace el feudalismo, que ya NO es un sistema capitalista. Lee a Mary Beard, te lo aconsejo.
    La existencia de esclavos no se contrapone a la del sistema capitalista: en plena época capitalista reciente (siglo XIX) las principales potencias capitalistas tenían esclavos (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Holanda…), y la servidumbre, que era parecido a la esclavitud, no se eliminó del todo en Europa hasta mediados del XIX. Asimismo hoy día, en una economía global capitalista, en la práctica existe la esclavitud, ilegal pero existe, y formas de trabajo que en nada se diferencian de la esclavitud antigua en países con economías emergentes de gran crecimiento.
    En las épocas iniciales del Imperio la economía estaba basada en una expansión continua y la incautación de esclavos en las guerras de conquista, pero no olvides que el periodo más floreciente de Roma en todos los aspectos coincide con la “pax romana”, los dos siglos en los que las fronteras se fijan, no se conquistan nuevos territorios, la incautación de esclavos cae dramaticamente por esta razón, disminuye así el número de esclavos ya que muchos eran liberados con el tiempo… Este periodo de paz favorece el crecimiento de la industria, el comercio de larga distancia… el capitalismo, en definitiva, que siempre funciona mejor en épocas de paz.

    Las otras matizaciones acerca del tema de la religión en la Edad Moderna no son más que tus ganas de abundar en la polémica y sacarle punta a todo. No cambian la realidad de que en Occidente siempre ha habido un equilibrio de poder entre Iglesia y Estado, esto es así porque el cristianismo surge en un Estado fuerte, que es Roma. A Dios lo que es de Dios, y al César lo que es del César. En cambio, el Islam surge en el norte de África, ocupado por tribus sin estructura de Estado (ya que esas regiones se romanizaron débilmente y las estructuras políticas no persistieron tras la caída del Imperio), y así toda la estructura política y social dependía de los líderes religiosos musulmanes. En Occidente el equilibrio entre Iglesia y Estado permanece durante toda la Edad Media y con la Reforma empieza a prevalecer el Estado y lo civil sobre la Iglesia, por las razones mencionadas; no sucede esto en los países católicos, al menos no hasta épocas mucho más avanzadas. Por eso los países protestantes son más desarrollados. Puedes matizar todo lo que quieras, pero esto es así.

  21. Alberto
    23 septiembre, 2018 en 17:03

    Justamente por eso hablo de capitalismo PRIMITIVO para diferenciarlo del moderno. Lee a Mary Beard.

  22. Alberto
    23 septiembre, 2018 en 18:02

    Aquí te explica bien cómo el Imperio Romano en su mejor época tenía muchos elementos protocapitalistas, que se perdieron con su caída, para recuperarse muchos siglos después y seguir evolucionando, para el bien de Occidente. https://www.capitalismocrepuscular.com/historia-del-capitalismo/
    De no haber sido por la caída del Imperio y el desplome de este protocapitalistas, y el parón de tantos siglos de feudalismo, en pocos siglos quizá ese capitalismo primitivo se hubiera convertido en el moderno.

  23. Eduardo Baldu Gil
    23 septiembre, 2018 en 18:59

    Con todos mis respetos a tu admirada Mary Beard, te recuerdo que es historiadora, no economista. La economía es también un conocimiento (no una ciencia), y quienes estudian tal conocimiento son los economistas (no los historiadores). Como cualquier otro conocimiento, para comprender los hechos, se estudian las características y se definen pautas, lo que da lugar a definiciones y conceptos. El capitalismo es un concepto definido por los economistas (no por los historiadores). Así, y desde un punto de vista de la Economía, lo que se puede definir como capitalismo primitivo, aparece en la baja edad media.
    Cuando digo que el Imperio Romano es una sociedad eminentemente agropecuaria, lo que estoy diciendo es que la base fundamental de su economía procede del sector primario. No podemos hablar de un sector secundario (industria) o de un sector terciario (servicios), pues aunque existen un cierto grado de fabricación de objetos y un cierto grado de prestación de servicios, desde el punto de vista económico, son de importancia marginal. Y el peso de esa producción económica descansa mayoritariamente sobre los esclavos.
    No das excesiva importancia al hecho de la esclavitud y su función productiva, sin embargo esta constituye un verdadero problema al considerar la evolución del modelo económico hacia el capitalismo. En fechas tan cercanas a nosotros (relativamente) como mediados del siglo XIX, se pone en cuestión las diferencias e incompatibilidades entre el modelo capitalista e industrial y el modelo esclavista y agropecuario, que darán lugar a la guerra civil norteamericana. La sociedad esclavista del Sur, en una total contradicción, necesita de estados industriales y capitalistas para dar salida a su principal producción, el algodón, pero es incapaz de integrarse en ese modelo económico y productivo, porque su fundamento de mano de obra es esclava, y los esclavos no forman parte del circuito económico (no forman parte de la demanda, necesaria para que funcione el sistema). Los trabajadores sí forman parte de ella, lo que no quiere decir que las condiciones de los trabajadores no puedan ser incluso peores que la de los esclavos. Para definir una sociedad como capitalista se requiere que en la misma existan toda una serie de relaciones de producción y consumo, que estas relaciones sean supuestamente libres y permitan cambios en la oferta y la demanda, que no solo fijará el precio de las cosas, sino que actuará como incentivo para generar cambios en dichas oferta y demanda: la mano invisible de Adam Smith que autorregula el libre mercado.
    En cuanto al tema religioso, o no me explico, o no entiendes lo que digo. Nunca he negado la relación estado-Iglesia, y esta relación se ha dado con el cristianismo desde que este se convirtió en la religión oficial con Constantino. Y se da, aunque con mecanismos distintos, tanto en protestantes como en católicos. Lo que hay que tener en cuenta son las condiciones geopolíticas concretas que definirán estas relaciones. Pero ¡Ojo!, eso no significa que el efecto de la religión sobre la sociedad no sea, con matices, el mismo.
    Si la presión sobre la sociedad en el sur de Europa es extrema (catolicismo) no lo es menos en el norte (protestantismo), aunque se exprese de forma distinta. Así si la Inquisición se hizo famosa espacialmente por la persecución de judaizantes (y más tardíamente por perseguir a protestantes), en el norte protestante destaca la persecución de la brujería. Y tampoco debemos olvidar los enfrentamientos entre distintas visiones del protestantismo. Con ello lo que quiero decir es que la visión fanática religiosa la encontramos en ambas partes. Si es cierto que, en algunos aspectos y ya dentro del proceso de revolución burguesa, la suavización del poder religioso avanza más rápido en el área protestante (la existencia de distintas confesiones compartiendo sociedad es un factor que obliga a ello ante la necesidad de la convivencia), pero también podemos encontrar excepciones. La ya mencionada época victoriana, en el seno del anglicanismo y su moral enfermiza, nada tiene que envidiar a las formas más reaccionarias del catolicismo. O podemos examinar hoy la sociedad norteamericana, heredera de un protestantismo variado, pero en muchos aspectos tan reaccionario o más que el catolicismo. Podemos buscar ejemplos de la presión religiosa sobre la sociedad en el mundo protestante, y encontraremos montones de ellos. Por eso, afirmar que el poder civil prevalece sobre el de la iglesia en los estados con mayoría protestante es un error. En ambos casos existe connivencia entre uno y otro, y en ambos casos hubo situaciones de preponderancia del poder civil sobre el religioso. A título de ejemplo, en 1527 las fuerzas de Carlos I (España) saquearon Roma y tomaron prisionero al Papa Clemente VII, pero una “desavenencia” puntual no debe ser tomada como norma (Carlos I, una vez zanjados los problemas, siguió “gozando” del título de rey católico, como el resto de reyes españoles. Aunque al hablar de “reyes católicos” solemos sobrentender que nos referimos a Isabel y Fernando, en realidad el título es heredado por todos los reyes españoles).

  24. 23 septiembre, 2018 en 19:53

    Alberto

    Quizáz un blog con el siguiente encabezado

    “”Porque está por llegar el príncipe de este mundo, y él nada puede hacer contra mí” San Juan 14:30″

    es una buena fuente ni para el tema que nos ocupa ni para ningún otro.

  25. Alberto
    23 septiembre, 2018 en 19:55

    O quizá sí lo sea. No depende tanto del encabezado como del contenido.

  26. Alberto
    23 septiembre, 2018 en 20:07

    Los economistas saben de historia de la economía, igual que los historiadores conocen los distintos elementos de la historia de un lugar y tiempo determinado, incluyendo la economía.
    Describes la economía de los primeros tiempos de Roma, que era muy diferente de la de los siglos de mayor esplendor, en la que crecieron mucho las ciudades y las manufacturas y los esclavos perdieron importancia. Desde luego, esta etapa representa una etapa más avanzada del capitalismo que los primeros tiempos de su resurgir en la baja edad media. Tendríamos que ir quizá al siglo XVIII para ver recuperado el nivel.
    Con respecto a lo otro, cualquier historiador te puede confirmar que la Reforma protestante tuvo un papel tan importante en el desarrollo civil de Occidente como la Revolución francesa. Sin la Reforma, no se hubiera dado todo lo que vino después. Es mucho más que un tema de variaciones formales en la religión, es el inicio del declive de las religiones y todo lo que eso conlleva de desarrollo social y económico.

  27. Eduardo Baldu Gil
    24 septiembre, 2018 en 0:18

    No pareces escuchar (O quizás no te interesa hacerlo). Los economistas saben de historia, especialmente de historia económica. De igual forma los historiadores entienden de economía (unos más y otros menos, en función del área de la historia en que se especialicen). Pero quienes definen los conceptos económicos son los economistas, no los historiadores. ¿Que no estás de acuerdo con las definiciones de los economistas? Bueno, eres muy libre de discrepar en lo que quieras. Hay quienes defienden que la Tierra es plana, o que el Sol es el que da vueltas alrededor de la Tierra, pero tener una opinión al margen de los criterios establecidos no te da autoridad para afirmar que el que tiene razón eres tú.
    He visto el enlace que has incluido. Sinceramente me parece muy básico, muy elemental en su forma de expresar las ideas. Esperaría bastante más de alguien mínimamente experto en el tema. Además la referencia a la democracia me parece muy poco clara, mezclando su aparición y desarrollo en paralelo al sistema capitalista. Aunque los planteamientos democráticos están ligados a la revolución burguesa (y por ende, al capitalismo). Sin embargo el desarrollo del sistema democrático es posterior al desarrollo del capitalismo. Hemos de entender que el modelo “democrático” evoluciona en función de los intereses de la burguesía y las respuestas del socialismo, es decir de quienes se muestran críticos con el modelo de poder desarrollado por la burguesía en el nuevo modelo social. En sus primeras etapas se centra en el llamado socialismo utópico, cuyo primer antecedente (aislado, eso sí) es Tomas Moro y la publicación de su “Utopía” (1516). La diferencia fundamental es la prioridad del modelo: la propiedad para los defensores de la democracia burguesa, la persona para los socialistas utópicos. Por eso en los primeros modelos de “democracia” lo que realmente determina el derecho al voto es la propiedad. Pero estamos hablando del siglo XIX, no de periodos anteriores, en que el concepto de democracia no se planteaba en ninguna forma (la democracia plena es, en la mayoría de países, algo muy reciente. En muchos casos ya dentro del siglo XX). Así pues, la relevancia del contenido de esta Web es más bien pobre.
    Dices “la economía de los primeros tiempos de Roma, que era muy diferente de la de los siglos de mayor esplendor, en la que crecieron mucho las ciudades y las manufacturas y los esclavos perdieron importancia”. Pues va a ser que no. Si bien es cierto que hace algunos años la historiografía dominante defendía una menor importancia de la esclavitud, especialmente en la zona rural, en los siglos IV y V. Eso entraría en contradicción con tu planteamiento, ya que esa reducción sería consecuencia de los efectos de la crisis del siglo III, no consecuencia de un auge económico. Sin embargo los criterios actuales apuntan a una mayor continuidad en la esclavitud, sobre todo en las actividades de la urbe, y en todo caso, la sustitución de parte de la esclavitud rural por personas libres que aceptarían condiciones de servidumbre escasamente diferenciadas de la esclavitud, o al asentamiento de enormes cantidades de prisioneros de guerra bárbaros bajo ciertas condiciones (¿Situaciones de servidumbre precursoras de lo que será el medioevo? Es posible). Así pues, tu afirmación no se sostiene (Moses Finley, Whittaker, MacMullen, Samson son algunos de los autores que aportan visiones, no siempre coincidentes, pero que conforman la visión dominante actualmente).
    Definitivamente, no puede hablarse de un capitalismo primitivo en la antigua Roma, ni desde el punto de vista histórico, ni, sobre todo, desde el punto de vista económico. Que habrá quien defienda esa idea, puede, pero eso no le da categoría de verdad, de la misma forma que quienes defienden las supuestas visitas de extraterrestres, por muy vehementes que sean sus afirmaciones, estas no se convierten en verdad.
    Tu afirmación “cualquier historiador te puede confirmar que la Reforma protestante tuvo un papel tan importante en el desarrollo civil de Occidente como la Revolución francesa” no cuela. Lo que si tiene un peso fundamental en la Revolución Francesa es el periodo conocido como “La Ilustración”, pero la Francia de la revolución es en un 95% católica. Me parece que vas un poco perdido en estos temas.

  28. Luis Sanchez
    25 septiembre, 2018 en 1:45

    Es muy sano discutir de un tema, pero cuando hay un estudio reciente, y parece que bastante amplio, sería mejor centrarse en lo que dice el estudio. Y sería interesante saber qué dicen algunos expertos y los implicados (las religiones).

    El propio estudio ya adelanta que puede que haya otros factores que causen el crecimiento económico y que la secularización responda más rápidamente y sea un efecto y no la causa.

    Me parece lo más adecuado, sobre todo en mi caso porque de historia económica sé muy poco, y aunque me interesa, no es mi prioridad.

    Para mi, el estudio dice algo que me parece que se intuía, pues la religión coarta la libertad de pensamiento y el avance de muchas ramas de la Ciencia. Y por ahora es una referencia válida.

    Salu2

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