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Acupuntura: tanto pinchacito al final no es nada bueno


Uno de los principales argumentos de los defensores de las mal llamadas “medicinas” alternativas es que su aplicación no suele conllevar ningún tipo de riesgo. Verdad de Perogrullo cuando está más que estudiado que estos “tratamientos” suelen ser simples teatralizaciones (más o menos elaboradas), que sólo sirven para poner en funcionamiento el más que conocido efecto placebo. Sin embargo, a veces el chamán de turno se toma demasiado en serio sus “poderes” y acaba provocando una tragedia, tal y como acaba de ocurrir en China.

El “saber” milenario de la cultura china afirma curar todas y cada una de las enfermedades conocidas con toda una variada gama de remedios chamánicos, basados todos ellos en la más que inexistente “energía vital” o Qì, concepto inventado por filósofos chinos más o menos por la misma época que sus equivalentes occidentales acuñaban la idea de los famosos cuatro humores. Y según los “expertos”, una de las maneras de manipular esa enigmática energía es mediante la inserción de agujitas en unos también incognoscibles para la Ciencia “meridianos” que parece ser que es por donde discurre el indetectable Qì, dando lugar a la más que conocida Acupuntura.

Jing-Luo

Pues bien, normalmente el que un “experto” (así entrecomillado, puesto que hay que ser muy entendido en la materia para acertar al pinchar sobre unas localizaciones que no existen, sobre las que ni siquiera se ponen de acuerdo las distintas escuelas ancestrales y que “sirven” para transportar una energía que tampoco es real) acupunturista acabe asaeteando el cuerpo de un crédulo casi como si fuera uno de esos viejos mártires del santoral católico

no deja de ser más que una muestra evidente de esa mezcla de sugestión y engaño al que tan aficionado parece ser el cerebro de algunos individuos pertenecientes a esa muchas veces mal apellidada especie sapiens.

Sin embargo otras veces, parafraseando ese viejo dicho castellano: “tanto va el acupunturista a la fuente, que se acaba matando al paciente” tal y como ha ocurrido en recientemente en China. Allí, un individuo de 52 años entra por urgencias aquejado de jadeos severos y disnea, paciente que repentinamente queda inconsciente, pierde su frecuencia cardíaca y la presión arterial y acaba muriendo incluso tras varios intentos de reanimación cardiopulmonar. La posterior autopsia confirma el colapso de ambos pulmones apuntado por los síntomas iniciales, observable por el color rojo en la tomografía computarizada realizada post mortem que se presenta a continuación.

La causa de ese letal colapso pulmonar fue evidente para los médicos, ya que el paciente presentaba varias docenas de pequeñas incisiones en pecho y espalda.

Ello junto con un enrojecimiento casi general de esas mismas zonas era debido a que el día anterior el sujeto había acudido a una clínica de medicina tradicional, de esas que tanto abundan en tierras orientales y cada vez más por el Occidente “civilizado”, para recibir un tratamiento completo de Acupuntura y Ventosaterapia para combatir unas molestias en la espalda. Se ve que el mago de turno introdujo bastantes de esas agujas tan profundamente que habían llegado a perforar los pulmones, produciéndose el trágico desenlace.

Los autores del estudio mencionan que aunque el neumotórax es la más frecuente, no es de ninguna manera la única complicación seria que puede producir la acupuntura. Otros eventos adversos descritos en la literatura científica son: lesiones en el sistema nervioso central, hematomas epidurales, hemorragias subaracnoideas, taponamientos cardíacos, perforaciones de la vesícula biliar o hepatitis y otras infecciones varias. Y todo ello por practicar un remedio que no se diferencia en realidad en nada en cuanto a efectividad de ese tan socorrido “sana, sana, culito de rana” con el que tranquilizamos a los niños pequeños cuando sufren algún pequeño percance.

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  1. 18 diciembre, 2018 en 6:12

    Entonces, ¿no funciona? y ¿son los los pacientes que se autocuran?
    De lo que estoy casi seguro, es que la estupidez no la cura. Háztela mirar.

  2. Alberto
    18 diciembre, 2018 en 7:37

    La acupuntura produce un cierto efecto analgésico, dado que los pinchazos estimulan el sistema nociceptivo y al final acaban produciendo una modulación del mismo con aumento del umbral, lo que puede ser de utilidad en procesos dolorosos crónicos que por motivos médicos no toleran los analgésicos convencionales, o como complemento a los mismos. Podría decirse, por tanto, que la acupuntura es un placebo especialmente potente. https://www.smu.org.uy/publicaciones/rmu/2005v4/art4.pdf
    https://www.monografias.com/trabajos14/anest-acupuntura/anest-acupuntura.shtml
    Por supuesto, todo esto nada tiene que ver con la supuesta energía QI, sino con el sistema nervioso periférico encargado de transmitir los impulsos dolorosos. Ni altera el curso de ninguna enfermedad, es sólo un tratamiento sintomático para el dolor. Hay que tener cuidado con utilizarla en un paciente cuyo trastorno tiene curación, por ejemplo con un paciente de cáncer le podremos moderar el dolor pero el cáncer seguirá su curso, obviamente. Esto es especialmente peligroso.
    Con respecto a tu acertado comentario “no deja de ser más que una muestra evidente de esa mezcla de sugestión y engaño al que tan aficionado parece ser el cerebro de algunos individuos pertenecientes a esa muchas veces mal apellidada especie sapiens.”, en efecto el homo sapiens, salvo la rara excepción de los científicos que son una exigua minoría de la humanidad, no está interesado en la búsqueda de la verdad, sino en el autoengaño, el homo sapiens es el gran creador de ficciones.

  3. Anónimo
    18 diciembre, 2018 en 8:39

    La acupuntura no cura nada; solo sirve para aliviar algunos dolores y soltar contracturas, porque al pinchar con agujas los músculos se segregan endorfinas. En esto se basa la técnica de la punción seca, que es parecida a la acupuntura, pero sin las tonterías supersticiosas de “meridianos”, “chi”, y demás patrañas.

  4. Balzak
    18 diciembre, 2018 en 8:56

    La acupuntura se viene practicando en China desde hace miles de años por millones de personas…. Y en el caso de China, esto se lleva a un nivel superior. Creo que es,como poco, aventurado, menospreciar un tipo de terapia por una casuística mínima. Si aplicaremos el mismo rasero con los mismos porcentajes tendríamos que descartar desde la aspirina a las aceitunas, porque sus huesos también han matado a gente y no por eso denominamos su consumo. También hay mucha gente que muere por quimioterapias intentando luchar contra el cáncer y nadie con un mínimo de entendimiento rechaza esos tratamientos pese a que no tienen un 100% de éxito o funcionan mínimamente para todos los tipos de cáncer……… Ma coherencia y menos vehemencia.

  5. JOSE A. RUIZ
    18 diciembre, 2018 en 9:41

    La industria farmacéutica y sus lacayos.
    Se os ve el plumero.

  6. Filosofo domingero
    18 diciembre, 2018 en 11:01

    Hola, soy un mero comentario. =)
    Comprendo tu postura respecto a la medicina oriental y los remedios alternativos que no se rigen por un metodo cientifico avalado por la comunidad, pero quiero mencionar que el ser humano, desde el momento en el que se levantó como homo sapiens y comenzó su “desventura” por el mundo, a buscado la verdad por los caminos que le eran accesibles en su epoca.
    Las conclusiones a las que llegaron los…. voy a denominarlos “sanadores” orientales siguieron un desarrollo diferente al de la medicina occidental y por lo tanto, al método científico que emplearon.

    Lo que quiero plasmar, es que por no comprender la metodología que se emplea en estas prácticas, las razones, las partes que componen el tratamiento o la existencia del qui, no quiere decir automaticamente que sean “falacias, timos o engañabobos” aunque una “gran mayoria” , la cual no niego que sea grande, es inmensa sí, pero muy desestructurada; por poner un ejemplo; si la salvación del mundo dependiese de que diez cientificos se pusiesen de acuerdo en un metodo para salvarlo, este sería destruido por que cinco defenderían una forma, y los otros cinco la otra… La razón y la lógica necesitan de la creatividad y una mente abierta a todas las variables y posibilidades para poder hacer descubrimientos; la inventiva siempre a ido de la mano de los que se han arriesgado a llevar la voz perdedora hasta el ultimo instante, el cual considero el mayor valor que puede ostentar un “hombre de ciencia”. (aunque las ideas opuestas a la tuya, incluso de base, te ayudan a ver lo que le falta o lo que esta mal a tu propia idea, nunca se sabe de donde puede salir la inspiracion jajaja)

    El efecto placebo esta aceptado en la comunidad cientifica y se entiende como la capacidad de nuestro cerebro de “engañarnos” cuando se nos convence de que al tomarnos la “Pastilla Azul despertaremos en la Realidad” (entiendase la cita). Por la lectura y el estudio que he hecho de las medicinas orientales y alternativas (soy enfermero, lo hice por curiosidad) he empezado a comprender que para que sean realmente efectivas y reales, es imprescindible que, voluntariamente, abras la mente a su efectividad, ya que negándolo lo unico que creo que haces, es decirle a tu cuerpo que no aproveche los estimulos que recive.

    Un ultimo inciso: Qui/ ki/ chi, muchas maneras de denominarlo, pero a mi manera de ver, no es otra cosa que la energía que contiene de manera natural nuesto cuerpo; ya que nadie me puede negar, hombres de ciencia, que el latido del corazón se transmite por impulsos electricos, las ordenes que transmite el cerebro para decirle a tus caderas y piernas que avancen y hacia donde, o simplemente las sinapsis cerebrales; impulsos masivos de electricidad en la masa blanca y gris de nuestro cerebro que componen el constructo de nuestro ser. Por que no comprendas la definición de una cosa, no quiere decir que no se pueda expresar en terminos que puedas comprender, solo que tu no puedes hacerlo, o bien por que te falta información, o por que la información de la que dispones esta sesgada por tu vision unificadora del mundo (jejeje perdón, esto es un poco borde =P, pero es la mejor manera de expresar la idea que se me ocurre)

    Soy enfermero, soy crítico de mis propias ideas y de las de los demás, pero siempre le daré una oportunidad a aquello que se presente de forma libre y sin restricciones para aquellos que quieran estudiarlo o se informen por curiosidad….. y seamos sinceros, si alguien pretende unificar las opiniones, ideales y “razones” bajo un único Metodo, solo puedo nominarlo como el mayor dictador que la tierra conocera jamás.
    Somos bellos por que “somos” y pensamos diferente.

  7. Filosofo domingero
    18 diciembre, 2018 en 11:03

    ignorad las faltas de ortografía porfavor, las siembro como semillas de cesped jajajaja

  8. 18 diciembre, 2018 en 11:27

    Hola Balzak:

    Existe una significativa diferencia: ni las aspirinas, aceitunas o la quimioterapia entregan beneficios por efecto placebo.

    No importa que tan antigua sea una práctica, ni cuantas personas adhieran a ella, eso no hace que la explicación del Qi y los meridianos sean reales. Ni que todo lo bueno que se diga de la acupuntura sea cierto.

    Saludos.

  9. Carlos Escaleno
    18 diciembre, 2018 en 11:35

    una lesion de manguito rotador, meses de kinesiologia tradicional y me lo arreglo un chino con acupuntura en media hora. al salir de esa sesion y hasta hoy -han pasado cerca de 10 años- no he tenido ni la mas minima molestia. esa es mi experiencia – ahhh , hace 20 años tuve la suerte de ir a china por turismo, un medico tradicional me diagnostico escuchandome el pulso -el Qi- , sin yo decir una palabra. 100% de eficacia. no me preguntes como, yo tambien quede asombrado.

  10. miedomiedito
    18 diciembre, 2018 en 11:39

    A mí me sorprende que 3/5 comentarios sean a favor incondicional de la acupuntura y otras técnicas de fantasía de cuentos de hadas.
    Éso si que da miedo.

  11. 18 diciembre, 2018 en 14:01

    Balzak

    “La acupuntura se viene practicando en China desde hace miles de años por millones de personas….”

    Desde hace miles de años las más diversas enfermedades se “trataban” con sanguijuelas, con mercurio o con caca de vaca, una terapia esta última que por cierto todavía utilizan en la también “Medicina” Tradicional India. En medicina en general, lo milenario es sinónimo de superstición y muchas veces de intoxicación o daño grave.

    Sobre la casuística te informo que tienes un problema con la estadística. Por ejemplo, aspirina millones de casos curados y quizás algún efecto secundario mientras que con la acupuntura cero casos curados (hasta que alguien demuestre científicamente su validez) y un muerto. No hay color.

    Y lo mismo con la quimioterapia, de media la gente que nousa la quimio muere mucho antes que los que la utilizan, bastantes de estos últimos llegan a ver curado su cáncer. Pero eso sí a nadie se le obliga a medicarse.

  12. 18 diciembre, 2018 en 14:03

    Jose A. Ruiz

    “La industria farmacéutica y sus lacayos.”

    Entonces ¿tú no tomarás ningún medicamento? aunque el médico te diga que tienes una infección y que necesitas antibióticos’ porque entonces a ti sí que se te verá el plumero.

  13. Filosofo domingero
    18 diciembre, 2018 en 16:33

    Un apunte para todos chicos, con vuestros comentarios no estais yendo a ninguna parte, basicamente os estais tirando heces como monos en el zoo jijijijiji.
    En la medicina tradicional de cada región se transmitia de manera oral y en algunos casos de forma escrita, por lo que con el paso de esos “miles de años”, es razonable pensar que, o bien las bases del principio se hayan distorsionado o bien sean casos de, como habeis insististido tanto, de meras supersticiones y cuentos de la abuela.
    ¿Podríais decirme la causa por la que ninguno trata de refutarme?, es aburrido si no pensais algo coherente con lo que contravenirme…. asi podemos aprender unos de otros =).
    Por cierto, como enfermero me siento en la responsabilidad de comentarte, ateo666… que por desgracia sí, la industria de los farmacos es una macroindustria centrada hoy en dia en hacer creer a la gente que si no toma el mejor medicamento (el suyo vamos, sea cual sea la empresa) y con ello han logrado que el ser humano haya generado una resistencia natural a muchos antibioticos debido a su uso innecesario, pautado por medicos y por gente que cree que se esta tratando correctamente. Y como prueba de mis palabras solo puedo colocar sobre la mesa mi experiencia con decenas (y bastante cansinos) de promotores farmaceuticos, centrados a fuego en que el medicamento que me estaban enseñando daba mil vueltas al de la competencia y que “seria una idea inteligente que lo recomendase a mis pacientes”
    Y por cierto, mi apoyo no es incondicional, solo hay que apoyar aquello que hayas procesado por eso que llamamos cerebro, contrastado no solo con datos, sino junto con experiencias personales; practico yoga, técnicas de relajacion, he estudiado acupultura y tecnicas de masajismo, fisioterapia y quiropraxia, he probado dichas técnicas conmigo mismo y con gente cercana y he visto…. ciertos resultados, no es una cura absoluta, solo…. ayuda.

    Lo que es sano para el cerebro es cierto grado de escepticismo mezclado con una voluntad abierta a aprender, no una negativa rotunda desde una posición de comodidad; uno de los mayores terrores de la ciencia, és la presunción absoluta de que la verdad propia es la única verdad valida, puesto que oscurece la verdad cuando esta trata de mostrarsele a uno….
    No digo que lo que yo sea “la verdad”, solo que no se puede rechazar de base…. tambien he de comentar que la homeopatía por el momento no me tiene ni pies ni cabeza y que si quereis saber lo que es la paz, practicad una postura de yoga que os vaya bien en serio y fumaos un porro mientras os relajais, dejad la mente en blanco y controlad la respiración, una experiencia para recomendar, eso si, con un estado de buen humor y paciencia como base traen calma y una mejoría del estado mental, aunque tarda un poco en llegar, todo lo bueno cuesta esfuerzo jejeje)

  14. 18 diciembre, 2018 en 17:54

    miedomiedito:

    Será porque la acupuntura superó a la homeopatía como la más popular de la “medicina no alopática” en España.

  15. Abraham
    19 diciembre, 2018 en 10:38

    Filósofo dominguero, nadie se ha tomado la molestia de rebatirte porque este argumento es muy viejo y se repite con frecuencia en el blog. Acordemos que la teoría por la que “funcionan” los remedios milenarios es, en el mejor de los casos, fantasiosa, y que pueda haber alguna otra causa que los haga funcionar. Pues bien, primero hay que probar que funcionan, por encima del factor placebo. Eso se hace normalmente con estudios de doble ciego, y comparando con el tratamiento ortodoxo, así se puede afirmar sin dudas si el tratamiento milenario funciona mejor que el placebo y si funciona mejor que la medicina actual. Perdona que no te enlace los estudios, ateo666 seguro que los tiene más a mano.
    ¿Y qué arrojan los estudios? Pues que la inmensa mayoría de las medicinas tradicionales no funcionan mejor que un placebo, o sea, que no cura ni mejora nada, tan sólo hace sentirse mejor a los pacientes porque estos se quieren sentir mejor después de haber pagado por el tratamiento. La única excepción y cogida con pinzas (pun intended), es lo de la punción seca, que es una técnica usada en fisioterapia para aliviar el agarrotamiento muscular, que igual alguien al que le practiquen acupuntura se pueda haber beneficiado.

    Otra cosa que es beneficiosa es la capacidad de relajarse, combatir el estrés que pueda complicar el funcionamiento del cuerpo. Si el yoga o la meditación (o rezar el rosario) te sirven para relajarte, pues igual te ayuda, pero para relajarse existen varias técnicas que no necesitan meter misticismo de por medio. A mí una que me sirve es saber si tengo para llegar a fin de mes. Como curiosidad, un amigo mío del instituto intentó hacer yoga y lo tuvo que dejar porque se relajaba demasiado, esfínteres incluídos, o al menos eso decía.

  16. Alberto
    19 diciembre, 2018 en 13:31

    No me extraña nada que haya profesionales de la salud como Filósofo Dominguero, que no parezcan entender la diferencia entre la medicina basada en el método científico, y las pseudoterapias basadas en teorías no científicas, y por qué los resultados de la medicina científica han sido, en unas cuantas décadas, infinitamente superiores a los de las prácticas no científicas durante miles de años. Es normal que la gente que no tiene cultura científica no entienda la diferencia entre una y otra cosa, pero tampoco es muy de extrañar que algunos que han estudiado grados de ciencias de la salud como enfermería, farmacia o medicina tampoco lo entiendan, es seguro que lo han estudiado en varias asignaturas, han estudiado lo que es el método científico aplicado a las ciencias de la salud, han estudiado bioestadística, epidemiología, lo que es un ensayo clínico, farmacología… el problema es que no lo han interiorizado, aprobaron el examen en su día y después lo olvidaron todo, y no lo han incorporado a su práctica clínica diaria, y por eso ahora no son capaces de entender por qué los fármacos o la cirugía funcionan y la acupuntura o la homeopatía no.
    Esto es enormemente peligroso, porque lleva a profesionales con una gran responsabilidad como son los médicos, farmacéuticos y enfermeros a recomendar a sus pacientes tratamientos inefectivos, y está demostrado que esto acaba favoreciendo de manera indirecta que se abandonen los efectivos, con resultado de muerte en muchos casos.
    Se debería de hacer una evaluación continua de estos profesionales de la salud en la cual se demuestre que no han olvidado lo que aprendieron en la universidad, y si lo han olvidado, no se les debería dejar ejercer hasta que recuperen esos conocimientos y los sepan aplicar en la práctica clínica habitual, puesto que la salud de la población está en riesgo en otro caso.

  17. Alberto
    19 diciembre, 2018 en 14:37

    E incluso no sólo estos profesionales de la salud han olvidado la bioestadística, la farmacología, la epidemiología, o la metodología científica aplicada a las ciencias de la salud. En el grado de medicina, el que mejor conozco porque lo he cursado, durante los tres primeros años adquieres conocimientos biológicos, biofísicos y bioquímicos generales, en base a eso aprendes cómo es y cómo funciona el cuerpo humano sano y los procesos generales del enfermar, y de la terapia farmacológica, y en base a eso en los tres años siguientes estudias cada enfermedad y su diagnóstico y tratamiento médico y quirúrgico. Todo es un proceso escalonado en el cual unos conocimientos se basan en los anteriores. Si no aceptas los principios generales de la biología del siglo XXI, no puedes entender los tratamientos de la medicina científica.
    Por eso, si un graduado en medicina sostiene que la energía qi existe y su manipulación mediante agujitas cambia el curso de todas las enfermedades; o que la memoria del agua es un principio científico tan sólido como la ósmosis y que las ultradiluciones basadas en dicho principio sirven para curar todo tipo de enfermedades, entiendo que esos graduados no han entendido nada de nada de las asignaturas del primer ciclo que he mencionado antes, y por lo tanto tampoco han entendido nada de las asignaturas del segundo ciclo. Es decir, su práctica es totalmente ajena a la ciencia biológica moderna y todo el saber médico que se sustenta en ella, y en realidad parecen haber olvidado todo lo que aprendieron en la universidad, pues en realidad se basan en principios de hace cientos o miles de años, no en la ciencia moderna. Realmente, esa gente se podría haber ahorrado los duros estudios de medicina, pues de nada le han servido, y además, tampoco son necesarios para ser homeópata o acupuntor.

  18. Eduardo Baldu Gil
    20 diciembre, 2018 en 12:12

    Principios básicos de la creencia más frecuentes:

    Hace cientos de años que se practica y eso representa una acumulación de conocimiento que no puede ser descartado. Por la misma razón evitar pasar por debajo de una escalera, tener terror a que un gato negro se nos cruce, tocar madera para tener suerte o cagarse de miedo si se nos rompe un espejo, son situaciones que deberíamos valorar como ciertas porque también son extremadamente antiguas, ¿O no? Sin embargo todos somos conscientes (o casi todos) que estamos ante simples supersticiones absurdas. La antigüedad de una idea no la convierte en cierta.

    El “a mí me funciona” es otra de las falacias habituales. Muchas dolencias pueden fluctuar en intensidad, e incluso desaparecer, a lo largo del tiempo. Se nos olvida con demasiada frecuencia que nuestro cuerpo cuenta con un sistema de defensa ante enfermedades y dolencias, y que es muy eficaz (si no, no estaríamos aquí). Así que, para determinar si un remedio es o no eficaz, es necesario un estudio clínico detallado y controlado que nos permita descartar otros factores y determinar si realmente tiene efectos beneficiosos. Además el “a mí me funciona” tiene importantes sesgos que desvirtúan la afirmación. Normalmente es la frase preferida de quienes creen haber obtenido un beneficio del remedio, pero no vemos habitualmente el “a mí no me funciona”, pese a que sabemos que también existe. Para que tuviera un mínimo de credibilidad, deberíamos poder contabilizar todos (a favor y en contra) y determinar la proporción de cada uno de ellos.

    Calificar de defensores de las farmacéuticas a quienes somos críticos con las mal llamadas medicinas alternativas. No estar de acuerdo con el modelo de producción de los medicamentos no significa no reconocer su eficacia, son dos cuestiones totalmente diferentes, y cuando alguien recurre a tal falacia, lo que está demostrando es carecer de pruebas para defender los remedios alternativos. Por otra parte los defectos e injusticias que se producen en la medicina alopática, no se diferencian en absoluto de la alternativa ¿O acaso los precios de muchos de tales “medicamentos” no son exagerados? Y en cuanto a tal acusación en sí, a quienes participantes de este foro, recordar que la entrada anterior a esta, era especialmente crítica con la industria farmacéutica. ¿Cómo se come esto? ¿Por una parte somos críticos, y por otra, lacayos? ¿No se da cuenta, quien eso escribe, de lo absurda y ridícula que es su afirmación?

    Lo cierto es que la aplicación del método científico nos permite diferenciar el grano de la paja. Por otra parte, cada vez es más presente la tendencia a determinar el mecanismo por el cual es efectivo un medicamento concreto (En función de los avances en nuestro conocimiento de cómo funciona nuestro cuerpo), lo que proporciona una mayor eficacia a los productos farmacéuticos. Por el contrario, los remedios “milenarios” se basan en modelos totalmente obsoletos y falsos, por lo que la posibilidad de un error fatal, aumenta, porque los supuestos principios sobre los que se basan son falsos. Y no, no es válido afirmar que hay muy pocos casos documentados (como el que ha dado pie a esta entrada), porque de la misma forma que no es posible contabilizar los “a mí no me funciona”, tampoco tenemos una estadística fiable de los casos en que esos tratamientos han provocado reacciones negativas.

    Lo realmente preocupante es la aceptación de tales prácticas en nuestra sociedad, que dice muy poco de nuestra coherencia y capacidad de razonamiento, condiciones que son extensibles a cualquier otro ámbito.

  19. 21 diciembre, 2018 en 3:26

    Que un remedio es eficaz o no, se hace una adecuada planificación y se hace un control placebo, es decir, si puede distinguirse de éste último por ser efectivo o es equivalente.

    Medicina alopática no, es medicina, avalada por la evidencia empírica, o sea, funciona. Lo “alternativo” es pseudomedicina.

  20. Abraham
    21 diciembre, 2018 en 10:25

    Vas a tener razón, Kamu. De la wiki: “La medicina alopática, medicina alópata o alopatía es la expresión mayoritariamente usada por los homeópatas y los defensores de otras formas de medicina integrativa para referirse al uso médico de ingredientes activos o intervenciones físicas para tratar o suprimir los síntomas o los procesos fisiopatológicos de las enfermedades.”

    Igual hacen refencia a ese nombre para insinuar que hay muchos medicamentos en la farmacia que en realidad tampoco curan. Lo cual es un poco trampa, porque a veces para sobrevivir a una enfermedad necesitas aliviar los síntomas durante el tiempo que dure el proceso. Con esa definición, la única medicina no alopática que se me ocurre son los antibióticos, que directamente acaban con la enfermedad. Pero vamos, que un fármaco que alivia los síntomas y te permite sobrevivir a una enfermedad, es medicina.

  21. 21 diciembre, 2018 en 13:31

    Igual las vacunas, por ejemplo, son parte de la medicina, porque funcionan en general, cumplen el propósito para el que han sido creadas.

    Son preventivas, en determinados casos, si de todas formas te da la enfermedad, reduce los efectos negativos de la misma.

  22. Alberto
    21 diciembre, 2018 en 14:16

    Abraham, cierto es que en la mayor parte de los casos la medicina no cura, pero alivia los síntoma s o bien normaliza los procesos fisiopatógicos con notable éxito, de manera que el paciente vive con una enfermedad crónica pero sin ningún o con pocos síntomas y con una elevada esperanza de vida. O bien la enfermedad tiene una remisión espontánea y gracias a los fármacos el paciente no ha muerto antes, como bien dices, o se ha ahorrado un sufrimiento importante.
    Las causas de la mayor parte de las enfermedades son multifactoriales, suelen ser una variada combinación de factores ambientales de todo tipo y genéticos, por lo que es muy difícil eliminar las causas de la enfermedad, que sería la verdadera cura, pero casi siempre se puede actuar sobre un factor fisiopatológico.
    Otros tratamientos curativos, aparte de antibióticos, antivíricos y antiparasitarios, que se me ocurren son sobre todo la cirugía. Los cirujanos siempre nos echan en cara al resto de médicos que ellos curan mientras que nosotros, con los fármacos, sólo aliviamos a los pacientes y los mantenemos crónicos. Un tratamiento fibrinolítico para un infarto de miocardio o cerebral también puede considerarse curativo. Hay muchos tratamientos microinvasivos que realizan los radiólogos que son curativos de enfermedades muy diversas, así como una endoscopia que te extirpe un pólipo precanceroso. Los distintos tratamientos para el cáncer son, muchas veces, curativos, aparte de la cirugía ya mencionada, la quimioterapia, la radioterapia, los modernos tratamientos biológicos que actúan sobre el sistema inmunitario…

  23. Eduardo Baldu Gil
    21 diciembre, 2018 en 15:32

    Cuando hablo de “medicina alopática” es una forma de hablar, para que quede claro que excluyo las mal llamadas “medicinas alternativas”. En realidad solo hay una medicina real, la que cura o mejora la calidad de vida del enfermo. Y por supuesto, esta solo puede ser distinguida mediante los procesos controlados que permiten determinar su grado de eficacia, siempre por encima del efecto placebo.
    La medicina no tiene por qué ser necesariamente curativa (directamente). Como ya he comentado, el cuerpo dispone de su propio sistema de defensa ante enfermedades y dolencias. En muchos casos, las medicinas palían síntomas (tratamiento sintomático), sin que realmente tengan un efecto directo sobre la enfermedad, pero ayudan al cuerpo a defenderse por sí mismo. En otros pueden ser meramente paliativos (en casos de cáncer en estadios avanzados), que, aunque no curan, mejoran la calidad de vida del enfermo y/o evitan el dolor.
    Pero en todo caso, tales medicamentos, para recibir la consideración de tal concepto, deben haber superado las pruebas que determinan su eficacia.

  24. 21 diciembre, 2018 en 16:18

    Mi malentendido se debió a que medicina alopática fue escrita sin comillas.

    Igual, me parece que es mejor escribirla entre comillas o decir: mal llamada medicina alopática, porque en caso contrario, puede dar la impresión desde la vereda irracional que se está legitimando el pseudoconcepto.

  25. Abraham
    24 diciembre, 2018 en 10:46

    Gracias, Alberto. Es verdad, aunque no hagan falta medicinas para curarse o seguir vivo, lo de ahorrarse sufrimiento lo firmo desde ya. La cirugía no la consideraba porque, aunque sea medicina, no es un medicamento, pero no había pensado en los antivíricos y los antiparásitos/fungicidas. 🙂

  26. Luis Sanchez
    29 diciembre, 2018 en 21:12

    Aseguraría haber escrito un post, pero se habrá perdido por los vericuetos de la fibra.

    Para resumir, y responder a tantos que han dicho algo al respecto defendiendo las bondades de la acupuntura y otras formas de curar milenarias y de hace poco también, al parecer no hace falta hablar tanto sobre el tema, es sumamente sencillo: o curan o no curan, y si curan se tiene que poder demostrar.

    Básicamente hay 2 maneras de demostrar si algo cura realmente, bien averiguando el mecanismo que produce dicha curación, y que debe ser reproducible o bien, si es algo tan desconocido para nuestra tecnología y saber, estadísticamente. Pero si no sabemos porqué cura, y además estadísticamente (una estadística comprobable y homologada) se acerca a un 13% que me parece es el producido por el efecto placebo (sí verificado científicamente) en personas adultas, pues tampoco sirve. No cura.

    ¿A que es fácil? todos los rollos esotéricos y de culturas milenarias, en las que no sabían como funcionaba el cuerpo humano ni las células ni los patógenos, pero sabían cosas que ahora nos son totalmente desconocidas huelen a rollo para seguir defendiendo lo indefendible. Chorradas en lenguaje llano.

    Ya sabéis cómo se demuestra, ahora os toca hablar o callar a todos los que tanto defendéis dichos métodos.

    Salu2

  27. Txema M.
    16 enero, 2019 en 2:39

    No habría pensado nunca que la acupuntura puede producir unos efectos tan graves como los relatados en el artículo. No la conozco, pero creía que consistía en introducir unas cuantas agujas finas bajo la piel sin profundizar más y mucho menos traspasando los tejidos. Pensaba que los peores efectos posibles eran las infecciones.

    Otra cosa, relacionada con los pinchazos ¿Alguien sabe decirme a qué se deben los pinchazos reflejos que se manifiestan en otras zonas distintas y alejadas de la piel afectada cuando te pinchas, te quitan una espinilla o sufres un estímulo parecido? Por lo visto tengo la sensibilidad a estos reflejos bastante alta, pues no todo el mundo conoce la experiencia. Me ocurre desde niño, antes muchísimo, ahora, con la edad, muchas menos veces.

    Me han parecido muy interesantes los comentarios de Alberto sobre la falta de asimilación del método y el pensamiento científico aplicados a las ciencias de la salud en algunos profesionales. Supongo que, por desgracia, esto no sólo le ocurre a quienes caen en la superstición y la anticiencia, sino también a algunos profesionales que actúan como es de esperar en cualquier ambulatorio u hospital público, aplicando las terapias validadas por la ciencia y la experiencia, cumpliendo con los protocolos adecuados, pero sin plantearse preguntas, sin querer saber más, sin pensar qué puede hacerse para mejorar, convirtiendo al final los tratamientos en actos ritualizados. Si no se diera esta actitud de no cuestionarse las cosas, seguramente los “alternativos” encontrarían un rechazo mucho mayor entre sus compañeros, pero no es eso lo que ocurre; basta con ver cuántas farmacias venden productos homeopáticos y hasta te los recomiendan. A mí me pasó hace nada y tuve que decirle que rechazo la homeopatía. Me miró raro.

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