Inicio > Actualidad, Astronomía, Ciencia > ¿La Humanidad debe buscar o evitar el contacto con los alienígenas?

¿La Humanidad debe buscar o evitar el contacto con los alienígenas?


En un Universo casi prácticamente infinito la probabilidad de existencia de civilizaciones alienígenas es quizás alta. Y ahí surge la gran pregunta ¿deberíamos pregonar a los cuatro vientos cósmicos nuestra existencia para quizás poder aspirar a entrar en una confederación galáctica al estilo de Star Trek ?

O como comenta en el siguiente video el ya más que famoso y muchas veces polémico físico teórico Michio Kaku ¿no deberíamos intentar pasar desapercibidos? Porque en esta posible relación puede que no tengamos la posición de privilegio que tenemos nosotros con las otras especies de la Tierra, y por el contrario sin embargo quizás fuéramos como las ardillas y los ciervos de esos bosques que estamos esquilmando a marchas forzadas en nuestro ininterrumpido y quizás suicida (a tenor de lo que están pronosticando los científicos de los más diversos campos del conocimiento) expolio de los recursos naturales de este pálido punto azul en el que habitamos y del que no podemos escapar si las cosas se ponen feas.

 

Entradas relacionadas:


  1. Eduardo Baldu Gil
    11 enero, 2019 en 11:17

    Creo que esta es una preocupación marginal, porque, aunque un primer análisis parece indicarnos que existe una gran probabilidad en la existencia de muchas y grandes civilizaciones ahí fuera, si lo hacemos más detalladamente es muy posible que esas sean realmente escasas (puede que menos de una por galaxia) y no necesariamente tan adelantadas como en principio suponemos.
    Por otra parte, esa seguridad que algunos manifiestan en presuponer que los límites impuestos por la teoría de Relatividad serán superados con relativa facilidad, me parece excesivamente optimista. Nada indica que eso sea posible. Incluso las posibles vías que se han estudiado, nos llevan a manejos de energía prohibitivos para una sociedad (incluso muy avanzada) y entornos, en los modelos generados de vehículos, incompatibles con la vida. Esas visiones futuristas tan imaginativas, me recuerdan las previsiones de cómo sería el mundo pasado el año 2000, que se hacía en la década de los 50 (coches voladores, aspiradoras autónomas movidas por energía nuclear,…). Recordar que, desde los años 60-70, la puesta en marcha de la energía de fusión siempre está a 30-50 años de ser una fuente de energía habitual en nuestra sociedad. Pero nunca acaba de llegar (Se supone que algún día si lo hará).
    Así pues, y hasta el momento en que existan pruebas realmente sólidas de la existencia de otras civilizaciones, con tecnología realmente avanzada, seguiré siendo bastante escéptico sobre esta posibilidad.

  2. Alberto
    11 enero, 2019 en 18:04

    Decía Carl Sagan que, aunque el porcentaje de planetas del universo que puedan albergar vida es ínfimo, el número de planetas en el universo es tan grande que la estadística nos dice que lo más probable es que haya muchos planetas en el universo que alberguen vida, incluso vida inteligente. Luego, hay diversas teorías de por qué no han contactado con nosotros hasta ahora: una dice que las civilizaciones cuando se desarrollan mucho se autodestruyen por guerras o presiones sobre el medio ambiente, por lo que quizá no haya civilizaciones mucho más avanzadas en el universo que la nuestra. Otra, que las distancias tan enormes son insalvables para cualquier civilización, por muy desarrollada que sea, puesto que las leyes de la física ahí están.
    Teniendo en cuenta lo anterior, no tiene mucho sentido plantearse si debemos o no contactar con los alienígenas, puesto que simplemente no es posible (si lo fuera, ellos ya lo habrían hecho, para bien o para mal).
    Y en relación al comentario anterior de Eduardo: coches voladores ya existen, lo que pasa es que no se utilizan en la práctica porque sería complicado y peligroso ordenar el tráfico de las ciudades por el aire. Robots aspiradores también existen. Algunas predicciones de hace décadas de cómo sería el mundo de hoy no se han cumplido (como que viviríamos en el espacio o en otros planetas de manera permanente), pero han surgido otros cambios importantes que nadie pudo imaginar hace 50 años, como la internet. Aunque Asimov ya predijo hace 35 años que hoy habría ordenadores de bolsillo que tendrían mucha popularidad, y la importancia que llegaría a tener internet, una vez que ya estaba empezando.

  3. 12 enero, 2019 en 4:03

    Hola:

    Nos estamos delatando, con las transmisiones de radio y televisión. De que nos pueden encontrar con esas ondas, imagino que si.

    Por otro lado, debemos enfocarnos por convertirnos en una civilización espacial, ser capaces de vivir por tiempo prolongado fuera de la Tierra.

    ¿Hay civilizaciones alienígenas afuera?, no lo sé, agnosticismo. Si alguien me asegura que ellos ya están entre nosotros, grises, reptilianos, entre otros, soy escéptico. Un enfoque es especulativo y el otro práctico.

    Saludos.

  4. Far Voyager
    12 enero, 2019 en 12:57

    Me inclino a pensar que aunque la vida sea muy común, incluyendo formas de vida dignas de la buena ciencia ficción, la vida compleja será rara, y los alienígenas cómo tales extremadamente raros, y cuánto más avanzados se les busque más. Hasta el punto de que muy bien podríamos ser la primera civilización de esta galaxia.

    Las distancias interestelares juegan también en contra nuestra, por mucho que quizás haya resquicios esperando que permitieran salvarlas en tiempos mucho más razonables.

    Desde luego NO lo que dicen algunos, que porque la Biblia no lo menciona este sea el único planeta del Universo con vida. Al menos otros están más abiertos a más.

  5. Eduardo Baldu Gil
    12 enero, 2019 en 14:42

    Parece que es necesario aclarar algunos puntos de mi entrada anterior. Ya sé que existen coches voladores, pero como hechos anecdóticos, no como algo habitual. Y también sé que existen robots aspiradores, pero no he vito ninguno movido por energía nuclear, como se llegó a afirmar en aquel tiempo. Y es que las previsiones sobre el futuro, cuanto más a largo plazo, más posibilidades de error.

    Lo que pretendía decir, para los que no lo han captado, es que cuando hablamos de hipotéticas tecnologías que deberán basarse en principios físicos hoy desconocidos, o peor aún, en contradicción con lo que hoy sabemos, y apostar porque tarde o temprano se encontrarán tales soluciones es excesivamente optimista y la probabilidad de que ello suceda es muy baja.

    Veamos un ejemplo: Todo buen aficionado a la ciencia-ficción conoce el motor de curvatura (Star Trek), y como aficionado que es a tal género, el físico Miguel Alcubierre se interesó por la viabilidad de la idea. En contra de lo que en principio se pudiera pensar, el desarrollo de las ecuaciones que plasman tal idea no era inviable, pero tampoco fácil. La conocida como métrica de Alcubierre permite un teórico motor de curvatura, pero con condiciones muy, muy difíciles de cumplir. En primer lugar debemos confirmar la existencia de materia exótica (no prohibida por las leyes de la física, pero nunca encontrada), después deberemos ser capaces de manipular tal materia, y los requisitos energéticos son enormes. Aunque estudios posteriores realizados por otros físicos han reducido las exigencias iniciales, siguen siendo enormes: el equivalente a la masa de un turismo. Si comparamos con la bomba de Nagasaki (la que más eficiencia demostró de las dos), solo transformó en energía un 20% del plutonio que contenía (6,2 Kg.). Eso puede dar una idea de la energía necesaria. Además, los cálculos realizados no son portadores de buenos augurios para los tripulantes de tal nave, ya que la cantidad de radiación ionizante de alta energía a la que estarían sometidos no es compatible con la vida.

    ¿Es posible que exista alguna alternativa viable? Sí, es posible, pero de momento, pintan bastos.

    Lo que apuntaba Alberto es cierto. Es posible que cuando una civilización tecnológica llegue a un cierto nivel, sea propensa a la autodestrucción. Aún y así, si fueran abundantes tales civilizaciones, sería de esperar que, en el tiempo entre que se alcanzan los conocimientos sobre el uso de la electrónica y la destrucción de la civilización, se produjeran un grado más o menos notable de emisiones detectables. Dado que nuestra observación implica no solo recolección de datos en la distancia, sino también en el tiempo, sería de esperar la captación de algunas de esas emisiones (aunque la civilización que las emitió ya haya desaparecido). Por ello pienso que espacies desarrolladas con civilizaciones tecnológicas hay pocas, muy pocas.

  6. Far Voyqger
    13 enero, 2019 en 23:11

    Un poco de tonterías procedentes de creacionistas evangélicos en la radio para entretenerse. Vamos a evitar dar nombres, sólo decir cortesía de un pastor que solamente al final reconoce no tener formación alguna en ciencia, y dejarlo en bruto para que los lectores se diviertan:

    ¿Quién nos creó, Dios o el azar?. Los científicos ingleses quieren prohibir la enseñanza del creacionismo aunque Hawking/Dawkins (no entendido bien al oír mal por un catarro) fuera uno que reconoce el creacionismo y si se descarta la moralidad se descarta la creencia en un Dios personal primero y luego uno creador en favor de “billones de casualidades”, y dando cómo pruebas de ello que Pasteur ya descartara la generación espontánea al nunca haberse visto y cada vez más científicos apoyando el diseño inteligente en vez del evolucionismo, con otro ejemplo siendo la estructura del ojo humano. El pastor mezcla fraudes en el estudio de la evolución humana cómo el hombre de Piltdown y el caos según él en la secuencia fósil producto del diluvio, reconociendo de paso la historicidad del Génesis.

    Los científicos tampoco se ponen de acuerdo en las velocidades de rotación y traslación de la Tierra, y como argumento estrella los problemas con la simetría de los aminoácidos seguido de lo extremadamente improbable que es según ellos que por azar surja una molécula compleja, por no hablar de la vida. La consciencia tampoco puede según él ser explicada originándose de la química.

    El resto es que muchos científicos han descartado la evolución considerándola pseudociencia, que la Ciencia debe su existencia al Cristianismo -en Oriente sin él no hubo ciencia-, y por supuesto, hablando de un “gen de Dios” mezclando el NOM con 1984 y el Apocalipsis para lo de solamente Jesús dando la vida eterna, el amor de Dios, etc.

    Ese tipo, por cierto, es el mismo que comenté semanas atrás que hablaba de un “portal a un Universo oscuro” cortesía del “heavy quark”. No encontrarán muchos lugares tan llenos de maldad, perdón estupidez, y vileza, eh, ignorancia.

  7. Eduardo Baldu Gil
    14 enero, 2019 en 11:26

    Far Voyqger, tu relato me ha recordado el habitual argumento de los creacionistas, aquel del hangar donde reunimos montones de piezas y surge el Boeing 747, pero esta vez en versión inversa: El predicador junta algunos datos inconexos, imaginación, fantasías, bastantes tonterías, las combina, las retuerce, y como el mago, saca a dios de la chistera. Es lo que tiene el falso valor que da la ignorancia, nos da la capacidad de decir las más grandes estupideces sin sentir la más mínima vergüenza.

  8. 14 enero, 2019 en 13:44

    Esto confirma una vez más que la religión es quizás uno de los más potentes desinhibidores de la ignorancia que existen. Porque ningún iletrado en su sano juicio pregona a los cuatro vientos que miles y miles de científicos de los últimos dos siglos (algunos de ellos incluidos entre las mentes más brillantes que ha dado nunca la humanidad) son inútiles cuando no mentirosos y se queda tan feliz. Y encima estos pobres iluminados (que probablemente deberían estar bajo tratamiento psiquiátrico) tienen miles (cuando no millones) de adeptos y por supuesto que cuentan con el respeto de la sociedad en general y de los poderes públicos en particular. ¡Esto sí que es un auténtico milagro!

  9. 14 enero, 2019 en 13:46

    Siguiendo con este último hilo: Einstein y Newton estaban equivocados y la mitología hindú explica mejor la vida que la Teoría de la Evolución ¡ahí es nada! https://diario-de-un-ateo.blogspot.com/2019/01/einstein-y-newton-estaban-equivocados-y.html

  10. Renzo
    14 enero, 2019 en 15:56

    Hola Eduardo, creo recordar que el argumento del Boeing 747 es cosa de Fred Hoyle para refutar la abiogénesis, aunque luego los creacionistas lo hayan hecho suyo.
    Un saludo.

  11. 14 enero, 2019 en 17:52

    Eso del 747 es una falacia, algo complejo no surge “de inmediato” es matemáticamente imposible.

    Pero si se va paso a paso, cada eslabón de la cadena tiene cierta improbabilidad, pero no es tan alta, de esa forma, mutaciones aleatorias y selección natural surge algo complejo.

  12. Eduardo Baldu Gil
    14 enero, 2019 en 21:04

    No estoy defendiendo el argumento del ya famoso Boeing. Ya sé que es una falacia creacionista. Lo que digo es que planteada al revés (Es decir, aplicada a los argumentos del pastor pretendiendo demostrar la existencia de dios) sí resulta cierta: ¿Qué hace el susodicho pastor? Manipula datos, los retuerce para que encajen según sus creencias, da por buenas falsedades, y al final obtiene la conclusión que busca, “dios existe y la ciencia es falsa”. Pues todas esas afirmaciones que hace son las piezas del Boing (dios) que nos presenta, un avión que no funciona, porque las piezas las ha tenido que encajar a martillazos. A eso era a lo que me refería cuando decía que su perorata me recordaba el falaz argumento. No se si me he explicado muy bien. Pero si no, olvidadlo.

  13. Far Voyager
    15 enero, 2019 en 0:00

    Como veo que otros ya han dicho bastante, voy a añadir que tambien menciono que uno de los mejores biologos españoles -no recuerdo el nombre, me parece que era un “honoris causa” en biologia- tambien habia expresado dudas similares… hasta que dijo que era un “hermano”, mostrando por donde van los tiros. Que eso sea en teoria para consumo de ellos, de gente que sigue pensando que viven en un mundo del estilo de los cristianos del siglo I (lo que dice la Biblia al menos), siendo minoria frente a una mayoria pagana -en el sentido mas amplio- que ardera en el Infierno para siempre mientras ellos se van a pasar toda la eternidad con Jesus no ayuda mucho.

    Por otro lado la analogia del 747 falla porque asume que todas las piezas, algunas muy complicadas de fabricar (avionica, motores, etc), estan ya listas y solo hay que montarlas. En la abiogenesis, que no es lo mismo que la evolucion igual que el Big Bang solo dice que paso tras el instante inicial y no lo que sucedio en este, se empieza con moleculas sencillas y se va subiendo.

  14. Paprivi
    15 enero, 2019 en 2:04

    Me parece difícil creer que seres que son capaces de sobrevivir en el espacio interestelar por largos periodos de tiempo, teniendo en cuenta que el espacio es un medio hostil y que la relatividad y las distancias van a seguir estando ahí por muy avanzadas que estas civilizaciones estén, tengan algún tipo de interés en colonizarnos de alguna manera. Seguramente se encontrarán más cómodos en el medio de transporte que ellos hallan construido para realizar tales viajes que en nuestro planeta al que no tendrán ningún tipo de adaptación. Y en caso de necesitar algún tipo de materia prima sería más fácil de obtener de cuerpos más pequeños que de nuestra Tierra con su mayor gravedad.

  15. Luis Sanchez
    15 enero, 2019 en 18:45

    Ciñéndome al vídeo del señor Kaku (en muchos otros está mejor, aunque parece que últimamente le gusta mucho hacer vídeos, aunque no sean buenos), con el que no estoy en nada de acuerdo, y repitiendo lo anterior dicho, con lo que estoy totalmente de acuerdo, no parece nada lógico que nos podamos esconder de una civilización extraterrestre mucho más avanzada que nosotros. Algo parecido a que las ardillas sean capaces de evitar que conozcamos sus existencia.

    Por otro lado no parece razonable que una civilización extraterrestre altamente especializada se dedique a ir matando a otras especies inteligentes, como si de una novela de opera-space se tratara, la cultura avanza con la tecnología. Incluso es más que probable que no coman animales muertos, igual que nosotros también dejaremos de hacerlo.

    Como me parece haber dicho en otra entrada, tiene más lógica pensar que mientras no logremos sobrepasar la velocidad de la luz en la comunicación (y posteriormente en la traslación) no tenemos nada que hacer. Sería mucha casualidad que tuviésemos una civilización a “tiro de piedra”, lo razonable es que estemos a miles de millones de años luz de distancia de otra civilización como la nuestra o mucho más avanzada (lo más normal dada la edad del universo y su expansión incesante).

    Yo estoy casi seguro (ni siquiera sabemos si la materia y energía oscura existen) de que habrá alguna manera de comunicarse a mucha más velocidad que la luz, pero mientras no averigüemos cómo hacerlo, estaremos aislados. Algo parecido a que una tribu de Australia se quiera comunicar con otra que está en Canadá, pero con “tamtam” o con hogueras; un poco difícil.

    El emparejamiento cuántico puede que sea el camino a seguir, pero mientras tendremos que ir a velocidad sub-luz sin un buen motor de curvatura al que recurrir. Pienso que la ciencia nos proporcionará grandes sorpresas, aunque soñar es gratis, lo sé.

    Salu2,

  16. 16 enero, 2019 en 14:11

    Hola Luis:

    Debes referirte al entrelazamiento cuántico, de ser así, por la naturaleza de esa escala, la información se transmitiría…. en forma aleatoria. No tendría sentido, como una carta estropeada por la humedad y el sol.

    Pero los científicos son ingeniosos, tengo fe que darán con la solución, no lo veo inalcanzable.

    Es una forma de teletransportación, sólo que en lugar de masa, lo que viaja es la información. Aunque solucionen ello… yo no la usaría.

  17. Far Voyager
    16 enero, 2019 en 14:23

    Si puedo añadir a lo de arriba algo más, comentar que eso es esperable con gente cuya formación en ciencia es prácticamente nula y que no se molestan en indagar más antes de abrir la boca. A veces escucho esas emisoras -parece que no hay ninguna más liberal y todas son más o menos fundamentalistas- para rabiar un poco y ver hasta dónde llegan en eso, y fanatismos y creacionismo aparte, las perlas incluyen mezclar los primeros versos de Juan con los agujeros negros, decir que “el espacio se expande más rápido que la luz” (solamente hasta donde yo sé pasó eso durante la época inflacionaria, inflación eterna aparte), y afirmar que Jesús es quién une todo, galaxias incluidas (¿qué es entonces la energía oscura?) las cuales se postrarán ante este cuando vuelva.

    Por supuesto se quedan sólo con lo que les interesa de ciencia.

  18. Eduardo Baldu Gil
    16 enero, 2019 en 19:43

    No tengo la más mínima duda que los avances en física nos dejaran con la boca abierta. De lo que no estoy tan seguro es que permitan dejar obsoleta a la Teoría de relatividad y sus límites de velocidad.

    El entrelazamiento cuántico nos permite (ya, hoy) la teletransportación de partículas. Lo que no nos permite es fijar todos los parámetros de la partícula teletransportada. Si fuera así, se podría transmitir información a mayor velocidad que la luz, entrando entonces en conflicto con la Relatividad. Así pues los límites establecidos por la física no parece que vayan a caer.

    En cuanto a civilizaciones mucho más avanzadas que la nuestra, puede que hayamos pecado de optimistas. En los sistemas planetarios existe la zona llamada “Ricitos de oro”, que es aquella en la que los planetas que orbitan la correspondiente estrella se hallan a la distancia adecuada para mantener un temperatura que permita el agua en estado líquido. Esta distancia, por supuesto, varía en función de la las características de la estrella.

    Pero también se ha llegado a la conclusión que las galaxias también tienen una zona “ricitos de oro”. Demasiado cercano el centro y la aglomeración de estrellas, la existencia del agujero negro central, las interacciones gravitatorias, el exceso de radiación, y en general las condiciones que en esa zona de la galaxia existen, hacen improbable la supervivencia de la vida (Al menos de las formas desarrolladas de la vida). Por otra parte, las zonas más exteriores de la misma expondrían a peligros similares derivados de las galaxias satélites que suelen rodear a la principal
    Existe además otra condición detectada. Se ha observado que existe una relación inversa entre la metalicidad de las galaxias (mayor menor existencia de otros elementos, además de hidrógeno y helio, en las mismas) y la detección de GRB (Estallidos de rayos gamma). A mayor metalicidad, menos GRBs y viceversa. La metalicidad aumenta con el tiempo, ya que depende de los procesos de las novas y supernovas.

    Un exceso de GRBs (propio de las galaxias más jóvenes) puede “esterilizar” las galaxias, haciendo improbable (incluso imposible) la vida desarrollada. Por tanto es muy posible que la vida tal desarrollada (y consecuentemente capaz de generar civilizaciones tecnológicas) no pueda haber aparecido más que en galaxias ya maduras (Y que no hayan sufrido fusión con otras ya que ello reactiva hasta cierto punto los procesos de fuertes emisiones de radiación, especialmente de los agujeros negros centrales – Cuasares-).

    Así pues, entra dentro de lo posible que seamos una de las primeras civilizaciones avanzadas.

  19. Luis Sanchez
    17 enero, 2019 en 1:33

    Kamu Syldeck, efectivamente, era un gazapo, quería decir el entrelazamiento cuántico, y añado que en 2018 ya se ha logrado experimentarse a nivel macroscópico (Nature “Stabilized entanglement of massive mechanical oscillators”), eso me dice que estamos empezando. Es esperanzador y además no deja de ser curioso el fenómeno porque nuestros conocimientos actuales de física no logran profundizar en explicar cómo sucede. Pero ahí está.

    Por otro lado, Eduardo, es tal la cantidad de planetas, estrellas y galaxias, que simplemente por probabilidades es muy plausible la existencia de un buen número de civilizaciones. Y en 13 700 millones de años, con multitud de ciclos estelares que nos han ido proveyendo de todos los elementos químicos de la tabla periódica, no debería ser rara la vida por todo el Universo; y aunque estoy de acuerdo en que la fórmula de Drake es un poco exagerada ya que no tiene en cuenta la “rareza” de la Tierra principalmente, no me parece nada descabellado pensar que no somos de los primeros.

    Salu2,

  20. Eduardo Baldu Gil
    17 enero, 2019 en 13:29

    Lo expuesto en mi anterior entrada es una línea de pensamiento que va cogiendo fuerza entre astrónomas y cosmólogos. Aunque las formas de vida simple parecen muy probables, El cúmulo de coincidencias para el desarrollo de formas de vida avanzadas, y que de ellas surja una capaz de desarrollar una civilización tecnológica, parecen cada vez más improbables.

    Las galaxias activas son lugares poco favorables a la vida, y cuanto más retrocedemos en el tiempo, más abundantes son estas. Especialmente eso se da en las parte centrales de las galaxias. Por el contrario les parte más externas tiene poca densidad de estrellas y poca metalicidad. En consecuencia hay menos recursos para la construcción de sistemas planetarios.
    Los cálculos indican que la zona de habitabilidad de una galaxia como la Vía Lactes está situada entre los 23.000 años luz y los 30.000 años luz, medidos desde el centro de la misma, es decir, una zona que representa tan solo el 7% del radio de la galaxia y que contiene menos del 5% de las estrellas de la misma.

    Pero no es solo eso. Por ejemplo, el hecho de contar con una luna de masa adecuada hace que la Tierra tenga estabilidad en la inclinación del eje de rotación, que no tendría en caso contrario, lo que provocaría cambios climáticos extremos que habrían condicionado altamente el desarrollo de la vida.

    El proceso de aumento de metalicidad de las galaxias viene dado por la sucesiva muerte de generaciones de estrellas. La metalicidad tiene dos efectos importantes para la vida: 1.- generar materiales suficientes para la constitución de planetas rocosos. 2.- Cuanta más alta es la metalicidad, más “tranquila” es la galaxia (Menos estallidos de alta energía se producen. No olvidemos que un estallido de esos, situado a 8.000 o 10.000 podría acabar con la vida en la Tierra).

    Por otra parte las zonas centrales de las galaxias son densas en estrellas, por lo que las interacciones gravitatorias son frecuentes. Se calcula que hay más planetas huérfanos (sin estrella a la que orbitar) que planetas en sistemas estelares. Incluso son frecuentes las estrellas hiperveloces (que abandonan la galaxia a consecuencia de una interacción gravitatoria). Y todo suma para considerar los centros galácticos poco propensos a la vida.

    En el número monográfico de noviembre del año pasado de Investigación y Ciencia (Humanos) hay un artículo final que trata esta idea.

  21. Luis Sanchez
    17 enero, 2019 en 19:50

    Sí, lo he leído. Y lo que dice Gribbin es muy interesante y me ratificó en lo exagerado de la fórmula de Drake (a quien ni nombra, supongo que para no tener que decir lo desproporcionado de sus cálculos).

    De todas maneras aunque estemos solos en nuestra Galaxia, hay más de 2 billones (un 2 seguido de 12 ceros, por si nos lee alguien educado en USA) para probar suerte.

    Solo quería dejar constancia de que con un número tan alto de Galaxias es bastante probable que las condiciones tan extraordinarias que tenemos (“rareza” ponía en mi post anterior) en la Tierra, se hayan repetido. Seguramente no es más que un deseo, que me deja soñar en un futuro extraordinario, pero sí, puede que solo sea un sueño. Del que no quiero despertar.

    Salu2,

  22. Far Voyager
    18 enero, 2019 en 0:51

    Al igual que con esos estudios que se basan en la vida en este planeta o en nuestro sistema solar para especular como serian las condiciones en esos planetas, y que ignoran que incluso dentro de “la vida como la conocemos” habria hueco para que algo vivo se adaptara a vivir en ellos, me parece que pensar en una “zona habitable galactica” es exagerado, y que si bien hay lugares como el corazon mismo de una galaxia muy poco recomendables quizas esa zona habitable sea mucho mayor. Por no hablar de estudios que muestran que en galaxias elipticas abundarian los planetas como el nuestro (http://iopscience.iop.org/article/10.1088/2041-8205/810/1/L2;jsessionid=36447A2E34EF6C0735CD58B8D5482357.ip-10-40-1-105).

    Asimismo quizas tuvieramos las señales de inteligencia extraterrestre delante (ondas de radio), pero las tomaramos por el equivalente de ruido. O simplemente usen sistemas de comunicacion mucho mas eficientes -con el paso de TV analogica a digital la cantidad de ondas de radio emitidas al espacio ha bajado bastante- y dificiles de detectar; las posibilidades de no haber encontrado nada son muchas.

    Eso dicho, es muy probable que no nos encontraremos alli fuera (si algun dia llega) ni a los Kzinti, Decepticons, Klingons, etc. ni a su equivalente mas benigno, al menos no en mucho tiempo.

  23. Eduardo Baldu Gil
    18 enero, 2019 en 17:41

    Nuevamente quiero hacer una aclaración. No estoy diciendo que seamos la única civilización tecnológica del universo, ni mucho menos. Me parece evidente que, con un cálculo de, al menos, dos billones (billones europeos) de galaxias en el universo, y con un número de estrellas que se sitúa en un rango de 100.000 a 300.000 trillones de estrellas, es bastante probable que la repetición de condiciones propias de nuestro sistema estelar se de en un cierto grado.
    Lo que estaba diciendo es que en “nuestra galaxia” es posible que seamos la primera civilización tecnológica, incluso la única. Si la media fuera de una civilización tecnológica por galaxia, aún y así estaríamos hablando de 2.000.000.000.000 de civilizaciones en el Universo, que ya son civilizaciones. Otra cosa sería que pudiéramos tener conocimiento de su existencia, y mucho menos contactar (Es difícil hacerse una idea de las dimensiones del universo conocido). Y eso también explicaría la paradoja de Fermi.
    Los estudios realizados sobre un posible motor de curvatura dan como velocidad máxima alcanzable 1032 veces la velocidad de la luz, pero es un límite teórico y carente de posibles efectos prácticos, ya que la energía requerida para alcanzar tal límite equivale a toda la energía del universo. Una cifra más “razonable” es de 113,5 veces la velocidad de la luz, que es el parámetro utilizado en varias hipótesis de un motor de curvatura supuestamente posible.
    Pero si utilizamos tal parámetro para nuestras elucubraciones, aún se nos queda pequeño. A tal velocidad Próxima Centauri requeriría un viaje de 2 semanas, lo que estaría muy bien. Pero atravesar nuestra galaxia ya requiere casi 20 años. Y si queremos llegar a la Nube de Magallanes (La galaxia más próxima a la nuestra ), el viaje duraría 2.000.000 de años, lo que pone fuera de alcance cualquier objetivo más allá de la propia galaxia. De ahí mi escepticismo.
    En cuanto a si es o no exagerado lo reducido de la zona de habitabilidad de la galaxia, decir que es la consecuencia de nuestro creciente conocimiento de la realidad del Universo. Hace no demasiados años imperaba un planteamiento más optimista, pero es que en pocos años nuestro conocimiento del entorno real en el seno de las galaxias se ha incrementado notablemente. ¡Ojo! No estoy diciendo que no pueda encontrarse vida fuera de las zonas de habitabilidad. La vida parece ser capaz de adaptarse a situaciones muy extremas, pero nos estamos refiriendo a formas básicas de vida. Cosa muy diferente es lo relativo a formas de vida avanzadas, desarrolladas, y capaces de dar lugar a civilizaciones tecnológicas.

  24. Far Voyager
    19 enero, 2019 en 0:18

    ¿1032 o 10³² (1 seguido de 32 ceros si no se ve la notacion exponencial) veces la velocidad de la luz como velocidad maxima del impulsor de curvatura?. Poder ir solo a aproximadamente Warp 4 sabe a poco sabiendo el tamaño de la galaxia -hay una errata, a menos que se hayan calculado los tiempos de viaje de modo distinto ya que a Andromeda se llegaria en alrededor de 25000 años, a la Gran Nube de Magallanes en aproximadamente 150 años y a esa velocidad se requeriria cosa de un siglo para atravesar la Via Lactea de punta a punta-, pero para expandirse por la galaxia colonizando un sistema estelar, lanzando desde alli naves a objetivos propicios, y asi estaria bastante bien.

    En cuanto a la zona de habitabilidad galactica he visto dibujos de ella que la muestran como un anillo que deja libres la zona de la barra y el bulbo galactico y la region mas exterior del disco. En el primer caso salvo el centro mismo con su agujero negro supermasivo, su elevadisima densidad estelar, y esa gran cantidad de estrellas de muy alta masa y luminosidad con todo lo que eso conlleva (supernovas, etc) lo que abundan son las estrellas viejas y de poca masa ricas en metales. que podrian tener alguna sorpresa. La densidad de estrellas ademas de acuardo que sera mayor que en nuestra zona de la Via Lactea, pero dudo que fuera tanta como para desestabilizar sistemas planetarios. Es a eso a lo que me refiero cuando me parece una idea algo exagerada, que incluso vida mas compleja que el equivalente de microorganismos -incluida tal y como la conocemos- podria aparecer en entornos distintos a esos tal y como los conocemos.

  25. 19 enero, 2019 en 18:17

    Todas las hipotesis de contacto extraterrestre parecen pensar que ellos tienen que venir expresamente y directamente de su mundo al nuestro, y no tiene porqué ser así. Lo más lógico sería pensar un modelo como el norteamericano, donde los europeos fundaban unas bases y luego se expandían a partir de ellas. Así, la expansión de una civilización extraterrestre tendría forma de esfera.
    Y tampoco tienen por qué hacerlo personalmente. Hasta ahora nosotros mismos en el espacio sólo hemos ido personalmente donde sabiamos lo que nos íbamos a encontrar. A todo lo demás primero mandamos sondas. Encima de ser más sensato, es más barato. ¿Entonces por qué pensamos que los extraterrestres han de hacer distinto? Podriamos tener sus pequeñas sondas encima en este mismo momento y seguirnos preguntando por qué “estamos solos”.

    Desde esta perspectiva es inútil y hasta inconsciente querer permanecer escondidos. Si hay alguien ahí, en cuanto su esfera llegue a nuestra altura, nos tocará la china, queramos o no. Del “¿Hay alguien ahí?” pasaremos al “¡Están por todas partes”! en un instante cósmico. Y hablando de China quizá sea buen ejemplo de lo que nos puede pasar. A mediados del siglo XV sus barcos eran enormes y artillados. a cuyo lado nuestras caravelas eran como cascarones de nuez que podían hundir por el simple procedimiento de pasar al lado. En aquel momento podían habernos dominado con relativa facilidad. Pero decidieron encerrarse en sí mismos. Así, cuando nuestra burbuja expansiva los alcanzó, nuestros barcos y ejércitos, bien acostumbrados a pelear, eran una maquinaria a la que no podían hacer frente.

    Otra cuestión importante es que es poco probable que fuera a ser el primer choque entre civilizaciones, en cuyo caso ya debería haber un “protocolo” o al menos unas normas de actuación. Puede haber una ONU galáctica que reglamente lo que se puede o no hacer con las nuevas civilizaciones descubiertas. Y aunque no sea así, es poco probable que nos exterminen sin más, igual que nosotros cuando llegamos a un territorio tomamos lo que queremos y estudiamos a la fauna, en cuanto esta quede “domesticada” y dejen de querer morderles, nos estudiarán en nuestro hábitat como nosotros hacemos con los monos.

  26. Far Voyager
    20 enero, 2019 en 2:20

    Hay un problema con el ejemplo, y es que la diferencia tecnologica entre nosotros y una civilizacion capaz de viajes interestelares seria infinitamente mayor que la existente entre Europa y China. Quizas, digamos, no hubieran desarrollado algun vehiculo o tecnologia militar que nosotros empleamos pero dominar el espacio a diferencia de lo que pasa con nosotros les daria una ventaja enorme, mayor que su equivalente aereo aqui abajo. Podrian hacernos casi lo que quisieran desde LEO o mas arriba sin que nosotros pudieramos responder, al menos hasta que bajaran (guerra de guerrillas con lo que quedara, etc).

    Eso dicho, la idea de sondas vigilandonos es una que veo muy pausible. Un automata Von Neumann en la forma de una sonda capaz de autorreplicarse con los sistemas miniaturizados de tal modo que para nosotros seria basura espacial o alguna roca espacial insignificate, y que usaria una serie de reles intermedios en asteroides, lunas, etc. para enviar lo que transmitiera a una nave nodriza -tampoco tripulada, que habria sido la que hubiera lanzado dichas sondas autorreplicantes- situada en las regiones exteriores del Sistema Solar, y que enviaria lo que le transmiten a sus dueños. El problema es como conseguir que la idea pudiera funcionar para exploraciones in-situ, no desde el espacio, sin que los sujetos de estudio descubrieran las sondas -lo que pasaria tarde o temprano-, aunque se limitaran a buscar en Internet lo que desean.

  27. Eduardo Baldu Gil
    20 enero, 2019 en 11:31

    Para mí el problema sigue siendo el mismo. La deformación del espacio-tiempo (suponiendo que sea factible) requiere mucha energía. La necesaria para alcanzar ciertas velocidades requeriría toda la energía que constituye el universo. Por tanto la utilización de un supuesto motor de curvatura de muy alta potencia debería tener efectos visibles en el universo (cuanta más potencia utilice, mayores deberían ser esos efectos). Después de todo, toda la energía/materia fue creada en el Big Bang. En caso contrario, deberíamos cuestionar la primera ley de termodinámica.
    Sigo pensando que si la aparición de civilizaciones técnicas fuera alta (Y no se autodestruyen al llegar a un nivel semejante al nuestro), debería existir una amplia variedad de situaciones de evolución, con civilizaciones apenas en sus inicios preindustriales y otras muy avanzadas. Por tanto el universo debería estar lleno de señales reconocibles procedentes de esas civilizaciones situadas en nuestro estadio actual (No necesariamente ahora. De las civilizaciones situadas a una cierta distancia, nos llegarían las emisiones correspondientes al momento correspondiente a al periodo histórico equivalente al nuestro actual. Recordemos que los datos que hoy recolectamos también son una visión del pasado). Así pues, aunque hoy esas civilizaciones estén, supuestamente, mucho más avanzadas (O hayan desaparecido), podríamos estar captando sus emisiones correspondientes a periodos históricos muy anteriores.
    Y sin embargo no hemos captado nada.
    Por otra parte, para cualquier civilización, no puede ser fácil expandirse por el universo. Nuestro propio ejemplo lo pone en evidencia. El número total de personas que han subido al espacio es poco más de 500, y después de ir a la Luna, no hemos vuelto, pese a que han pasado 46 años.
    Aunque se habla mucho de una misión tripulada a Marte, lo cierto que aún está por ver cuando iremos. Y no es fácil. Garantizar la supervivencia de la tripulación durante el viaje y la estancia en el planeta rojo no es tarea fácil, y eso que está, como quien dice, a la vuelta de la esquina.
    Cuando nos planteemos seriamente “colonizar” el sistema solar, en el mejor de los casos implicará que una pequeña, muy pequeña parte de la humanidad se instalará en otros cuerpos del sistema solar. Pero el volumen de personas que se ubicarán fuera de la Tierra será escaso.
    Incluso suponiendo que encontremos la forma de desplazarnos a las estrellas, desplazar personas es costoso, altamente costoso, por lo que es de suponer que se guíen por los mismos principios otras civilizaciones. Así pues el proceso de “expansión” cabe esperar que sea extremadamente lento y afectando a muy poca gente. Que después, y en la medida que encontremos lugares adecuados para asentarse, esas colonias crezcan, es otra historia, pero no deberíamos esperar las enormes migraciones que supusieron el desarrollo de los nuevos territorios y estados de América. El espacio es un medio hostil, muy hostil, sin punto de comparación con los océanos terrestres, y seguimos sin saber si las barreras que nos impone la física para las grandes distancias tiene algún resquicio, o es una batalla perdida de antemano. Hoy por hoy, los avances en nuestros conocimientos parecen avalar esta última opción.
    No deberíamos confundir ser con desear. Y eso no significa que no estemos abiertos a nuevas sorpresas. Personalmente, me emociono cada vez que aparece alguna noticia que pudiera ser indicativo de confirmación de la existencia de otras civilizaciones, pero eso no significa que no siga teniendo los pies en el suelo.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: