Inicio > Actualidad, Ciencia, Medicina > La gran mayoría de los nuevos medicamentos no tienen ventaja terapéutica reseñable

La gran mayoría de los nuevos medicamentos no tienen ventaja terapéutica reseñable


Investigadores del “Instituto para la Calidad y la Eficiencia en el Cuidado de la Salud” alemán acaban de publicar un artículo en la prestigiosa revista médica BMJ cuyos resultados ponen en tela de juicio el actual sistema de aprobación y evaluación de los medicamentos.

El “Instituto para la Calidad y la Eficiencia en el Cuidado de la Salud” (IQWiG, por sus siglas en alemán) es la agencia alemana responsable de evaluar la calidad y la eficiencia de todos los tratamientos médicos, incluidos los medicamentos. Esta organización es independiente de la industria farmacéutica y está vinculada por un contrato únicamente al Ministerio Federal de Salud alemán. Y un par de sus investigadores acaban de publicar un más que demoledor artículo en la prestigiosa revista médica BMJ.

Los autores resumen el trabajo de la agencia durante el periodo 2011-2017, en donde la IQWiG evaluó algo más de 200 nuevos medicamentos que fueron puestos a la venta en el mercado farmacéutico alemán tras la preceptiva aprobación previa por parte de las autoridades sanitarias competentes. Como casi todos estos medicamentos habían pasado ya el filtro de la Agencia Europea de Medicamentos para su uso en toda Europa, este estudio es una muestra más que representativa de la calidad de los nuevos medicamentos puestos a disposición de los ciudadanos del viejo continente.

Y las conclusiones no pueden ser más demoledoras, ya que para más de la mitad de estos nuevos medicamentos (exactamente el 58%) la evidencia disponible no demostró un beneficio adicional sobre los medicamentos previamente aprobados. Para el 16% de estos nuevos fármacos el beneficio sobre los puestos a la venta anteriormente fue escaso o no se pudo cuantificar. Y finalmente sólo el 25% de estos nuevos medicamentos se consideraron que tenían un beneficio sobre los anteriores considerable o importante.

Los autores indican que esta falta de calidad terapéutica es particularmente impactante en algunas especialidades como la psiquiatría /neurología y con los fármacos contra la diabetes, en donde tan sólo el 6% y el 17% de los nuevos fármacos, respectivamente formaban parte del grupo de medicamentos con un beneficio claro.

Estos resultados están en consonancia con datos previos sobre evaluación de antitumorales, en donde se demostró que la mayoría de estos fármacos habían sido aprobados sin evidencia de beneficio clínicamente significativo relevantes para el paciente, ya que ni mejoraban la supervivencia ni la calidad de vida de los enfermos.

Los autores también indican en el artículo que todos estos datos van en contra de la cada vez mayor tendencia de aprobar nuevos medicamentos con ensayos clínicos limitados, cuando no deficientes, en lugar de realizar otros más completos con mayor número de pacientes (pero que se demoran años) para que así los pacientes puedan tener acceso temprano a medicamentos innovadores, que es el argumento de las multinacionales farmacéuticas para sacar pronto a la venta sus productos con pocos controles. Además, los autores indican que las farmacéuticas aparcan los estudios posteriores a la comercialización y que a nivel mundial, los reguladores hacen poco para sancionar a las empresas que no demuestran de manera sólida las propiedades de sus productos.

Finalmente, los autores indican que las agencias reguladoras deberían ser mucho menos tolerantes con los programas de desarrollo de fármacos acortados, y que deberían exigir pruebas sólidas de ensayos clínicos aleatorizados a largo plazo y lo suficientemente grandes para demostrar inequívocamente la eficacia y la seguridad de los medicamentos, aún cuando ello demorara la comercialización de los productos, para así poner en el mercado únicamente verdaderos medicamentos seguros y eficaces. Pero claro, eso sería poner el cascabel al gato y acabar con el cada vez mayor trasiego de políticos y expertos públicos hacia los consejos de administración empresariales, algo para nada exclusivo del sistema sanitario sino totalmente connatural al actual sistema económico neoliberal.

Entradas relacionadas:


  1. Eduardo Baldu Gil
    19 julio, 2019 de 12:43

    Y es que dejar en manos de empresas privadas, cuyo principal objetivo es obtener el mayor beneficio posible, actividades básicas relacionadas con las necesidades de la gente, es simplemente absurdo. La industria farmacéutica debería ser pública.

  2. Luis Sanchez
    21 julio, 2019 de 23:49

    Explosiva entrada!

    Eduardo, totalmente de acuerdo, pero lo de “absurdo” es demasiado suave. Es un NEGOCIO donde se juega con la salud de las personas, ni más ni menos, pero por inacción, así no hay delito (como ocurre con el Cambio Climático, hay una inacción “criminal”). Y si se deja en manos de compañía privadas, es adrede, a sabiendas pero sabiendo que hay un gran rendimiento económico, que seguro las farmacéuticas saben valorar de “sus” políticos.

    Me alegro que se esté poniendo en la mira, por parte de organismos cualificados y con renombre, el negocio farmacéutico. Pero, de paso, me da la impresión que quieren darle un tortazo al “amigo” americano, que ya es menos amigo.

    Veremos si la UE sigue por el camino de investigar, patentar y realizar los fármacos ella misma. Me extrañaría mucho.

    Salu2

  3. Eduardo Baldu Gil
    22 julio, 2019 de 11:08

    En mi opinión, el problema de Europa es múltiple, y parte del hecho de haber comenzado su unificación sobre bases erróneas. Nunca ha sido el objetivo de la unificación europea la consecución de un estado que garantizara los derechos de la ciudadanía, sino los intereses del empresariado (al ciudadano que le den por saco). Y eso ha llevado a conflicto tras conflicto. Por un lado la prevalencia en la economía actual de las multinacionales (muchas de ellas norteamericanas, o con intereses en ese estado), ha hecho que los líderes políticos se inclinaran ante sus exigencias, incluso en detrimento de sus propias burguesías, lo que ha hecho aflorar claras contradicciones. Por otro, los intereses de las burguesías propias de cada estado han fomentado decisiones y actuaciones claramente contradictorias y desintegradoras. Las exigencias de los estados fundacionales con respecto a países como Grecia venían condicionadas por las exigencias de sus bancas, que tenían en riesgo sus activos por la situación del mencionado país, pero la propia Merkel tuvo un trato totalmente distinto para su propia banca (especialmente cajas de ahorros) que era un evidente agravio comparativo.
    El espacio europeo está lleno de contradicciones e intereses enfrentados de difícil compaginación. Mientras la base de la unión sean los intereses económicos de las clases dominantes, será problemática, sino imposible. Solo sería viable si se refundara bajo nuevos criterios basados en los intereses de los ciudadanos.

  4. Alberto
    22 julio, 2019 de 18:14

    Si la industria farmacéutica fuera pública, nos habríamos quedado en la aspirina y poco más. Hay quienes, por ideología, defienden que todo lo publíco necesariamente ha de ser mejor que lo privado, cuando no tiene por qué ser así, ni tampoco lo contrario. Depende de la regulación y los incentivos que se apliquen en cada caso. Por ejemplo, la banca pública (cajas de ahorros) en España fue un absoluto desastre al servicio de los políticos corruptos, mientras que la banca privada ha hecho prácticas bastante mejores que las cajas de ahorros, que tuvieron que ser rescatadas con montones de dinero público. Tampoco tendría mucho sentido que los supermercados fueran estatales, puesto que hacen bien su función. La industria farmacéutica tiene ciertas disfuncionalidades, fruto de un sistema de incentivos y una regulación viciadas. Con otro sistema de incentivos y otra regulación, la industria farmacéutica cumpliría mucho mejor su importante papel, y no creo que estatalizarla lo fuera a mejorar, es una medida muy drástica y antes que eso se pueden hacer muchas otras cosas.
    También hay que tener cuidado con ciertas tendencias de la izquierda de ir contra las grandes empresas. Si vamos contra la gran empresa europea, nos encontraremos que esas empresas no son sustituidas por pequeñas empresas más respetuosas con los intereses del ciudadano, sino por empresas chinas mucho más grandes y mucho menos respetuosas con los intereses del ciudadano europeo; porque vivimos en una economía globalizada, nos guste o no, y la alternativa a la globalización que hace, por ejemplo, el señor Trump, mediante el proteccionismo, sólo puede llevar a una recesión global, como siempre ha sido en el pasado, si no a una guerra mundial.

  5. Far Voyager
    22 julio, 2019 de 19:21

    @Eduardo Baidu Gil: totalmente de acuerdo. La UE es una buena idea. Su ejecución, no en absoluto.

  6. Eduardo Baldu Gil
    23 julio, 2019 de 10:53

    La falacia que este es el mejor modelo posible, la hemos oído (la oímos) de forma habitual. Ya se sabe, una mentira repetida infinidad de veces, acaba pareciendo verdad. Pero eso no evita que economistas como Vicenç Navarro o Juan Torres (entre otros muchos) manifiesten sus discrepancias. Pero no solo es cuestión de opiniones, el paulatino aumento de poder de las multinacionales hace que el propio concepto de democracia esté en franco peligro. ¿Ejemplos? La reforma de nuestra propia Constitución, casi de tapadillo y sin referéndum, para adaptarla a las exigencias de las grandes empresas es una evidencia, o la negociación de los últimos acuerdos comerciales (TTIP, CETA), negociados en secreto y al margen de la opinión pública (Recordemos que en un sistema verdaderamente democrático, los políticos son meros gestores de los intereses públicos y que el poder debe residir en el pueblo) con total oscurantismo, y en el que se introduce una figura nueva que desvirtúa el estado de derecho al inhabilitar las estructuras judiciales de los estados europeos, los arbitrajes Investment Court System (un sistema privado de administración de justicia entre inversores y estados al margen de los sistemas de justicia existentes).
    Lo cierto es que avanzamos a pasos agigantados hacia una plutocracia, así que, si esta es la mejor alternativa posible, podemos despedirnos del concepto de democracia, y con el tiempo de los derechos individuales, que previsiblemente estarán sometidos a los intereses de las grandes corporaciones.
    La frase “Si la industria farmacéutica fuera pública, nos habríamos quedado en la aspirina y poco más” es (siento ser tan brusco, pero es inevitable) una gilipollez. Buena parte de la investigación exitosa en nuevos productos o tratamientos, se inician en el sector público, para después ser cedidos al privado (que prefiere investigar sobre seguro y arriesgarse poco –después de todo son sus dineros-. Quizás eso explique lo que destapa la investigación, que buena parte de los nuevos productos no aportan nada).
    Lo de las mejores prácticas de la banca privada, mejor no menearlo. Las multas millonarias impuestas al Banco de Santander, los repetidos escándalos en los que ha estado implicada la familia Botín y una justicia (la española) cuya corrupción hace juego con la de los políticos y que les ha salvado el culo en repetidas ocasiones, no son precisamente un ejemplo de “buen hacer”.
    La globalización es una gran idea implantada sobre bases llenas de podredumbre y corrupción, que al final solo está al servicio de los intereses de quienes detentan el poder económico. Por eso sus efectos sobre el conjunto de la sociedad siempre serán perniciosos.
    Lo dicho si esta es la mejor opción posible, estamos arreglados.

  7. Alberto
    23 julio, 2019 de 17:26

    Que sí Eduardo que sí, pero al final usted nunca ofrece ninguna alternativa viable. Los que en el último siglo se han opuesto al malvado capitalismo ya sabemos quiénes son y cómo han acabado: la URSS y países satélites, Cuba, Corea del Norte, y el último Venezuela. Han querido acabar con el capitalismo y lo único que han conseguido es conseguir que el capital huya de esos países. Si queremos convertir España o Europa en un paraíso socialdemócrata, se acentuará la tendencia a que el capital huya a Asia, y en Europa quede el desempleo, la inestabilidad, la deuda pública, una economía que apenas crece… Si la economía no crece, no hay dinero para financiar políticas sociales. Si asfixias a las empresas con impuestos, la rentabilidad empresarial baja tanto que hay quiebras, despidos, o simplemente no reinvierten el dinero sobrante de los beneficios para crecer y crear empleo y poder competir con las empresas chinas y americanas. Hay que buscar un equilibrio, la Unión Europea ya es con mucho la región del mundo que más gasta en política social, y ese gasto no para de aumentar año tras año debido al envejecimiento de la población (sanidad, pensiones…). La economía en la Unión Europea apenas crece, mucho menos que en Estados Unidos o China. ¿Por cuánto tiempo será eso sostenible? Hay inquietud entre los líderes europeos porque grandes empresas chinas se están haciendo con sectores esenciales de la economía europea, ante la incapacidad de nuestras empresas para competir. Cuando no seamos más que una colonia china, ¿nos dejarán mantener algo de nuestro estado del bienestar? ¿Debemos hacer como el señor Trump, vetar a las empresas chinas, o incluso ya es tarde para eso? Preguntas para las que usted no tiene respuestas.

  8. Alberto
    23 julio, 2019 de 17:30

    Acerca de los bancos: ¿por qué el Santander tiene una política muy diferente en el Reino Unido respecto a en España? Porque el Reino Unido, por cierto paradigma del liberalismo, tiene una legislación muy estricta respecto a la regulación bancaria y defensa del consumidor, y al Santander no le pasa ni una. Y no por eso piensa en expropiarlo. Se trata de regular, caballero, no de expropiar. Del escándalo de las cajas de ahorro, públicas, gestionadas por políticos y rescatadas con 60.000 millones, nada dice. De la tremenda ineficiencia y corrupción de los antiguos monopolios estatales de las comunicaciones y energía, tampoco dice nada.

  9. Alberto
    23 julio, 2019 de 17:34

    “La globalización es una gran idea implantada sobre bases llenas de podredumbre y corrupción, que al final solo está al servicio de los intereses de quienes detentan el poder económico. Por eso sus efectos sobre el conjunto de la sociedad siempre serán perniciosos”. Plas plas… aplausos. Una frase rimbombante, pero que en realidad no quiere decir nada.
    También podríamos decir:
    “El comunismo es una gran idea implantada sobre bases llenas de podredumbre y corrupción, que al final solo está al servicio de los intereses de quienes detentan el poder económico. Por eso sus efectos sobre el conjunto de la sociedad siempre serán perniciosos”.
    O lo mismo sobre la democracia, la socialdemocracia… lo que quiera. Criticar es muy fácil, buscar alternativas viables no tanto. La cultura de la queja frente a la búsqueda de soluciones.

  10. Eduardo Baldu Gil
    24 julio, 2019 de 0:03

    ¿Alternativas no viables? ¡¡Porque Vd. lo diga!!
    Los defensores a ultranza del sistema siempre alegan que cualquier otra alternativa no es viable, pero lo único que hacen es negar cualquier otra alternativa, aunque muchísimos economistas (no exclusivamente marxistas) son fuertemente críticos y presentan alternativas más que coherentes, que pasan frecuentemente por claras limitaciones a las grandes empresas y la constitución de una robusta empresa pública (incluso que ciertos sectores fundamentales para la sociedad sean exclusivamente públicos). Pero los “iluminados” defensores del sistema simplemente se limitan a negar la viabilidad de tales alternativas, y a considerar que lo único que podemos hacer es aceptar las consecuencias que tendrá este modelo, es decir bajarnos los pantalones y dejar que nos den. Puestas así las cosas, sería más honesto, por su parte, reconocer que pasan del sistema democrático y de los derechos sociales y aceptar que están de acuerdo con el establecimiento de una plutocracia.
    Algo común a todos los defensores del sistema es su afán manipulador y las simplificaciones falaces, especialmente cuando hacen referencia a las experiencias de intentos de sistemas alternativos. Porque en ningún momento se valora la inferencia externa que ha provocado la degradación del modelo. Pongamos por caso el de Venezuela (y ¡Ojo! que nunca he sido “fan” ni de Chávez ni de Maduro, muy al contrario. El problema es que silos comparo con las alternativas, pese a no gustarme, ganan de goleada). El caso de Venezuela tiene extremadas semblanzas con la historia del Chile de Allende y Pinochet, y de cómo el capital, en defensa de sus intereses, manipula y maniobra para llevar a una situación límite al país hasta forzar una salida de su conveniencia. Es la misma práctica que a mucha menor escala se utiliza para justificar la privatización de empresas y servicios públicos: dejar que se degrade para que su mal funcionamiento sirva de excusa para su privatización.
    Así pues, al margen de los errores evidentes que pueden ser criticados (Y lo son) en el desarrollo de tales modelos, solo podríamos rechazarlos total y plenamente, si hubieran tenido la oportunidad de desarrollarse sin injerencias interesadas externas. Las motivaciones son evidentes: cualquier modelo que funcionara, incluso parcialmente, representaba un peligro para el modelo capitalista.
    En cuanto a la globalización, solo puede funcionar correctamente si las condiciones económicas entre las distintas comunidades son homogéneas. En caso contrario, como es la realidad, es terreno abonado para ahondar las condiciones adecuadas para la sobreexplotación y las prácticas empresariales abusivas, con lo que las condiciones sociales solo pueden empeorar. Un ejemplo es el permanente mensaje que nos dice que debemos aceptar condiciones laborales cada vez peores para que seamos “competitivos” frente a los países con mano de obra semiesclava. Se consigue de esa forma un doble objetivo conseguir una explotación extrema en países en los que los derechos de los trabajadores brillan por su ausencia, y consiguen, paulatinamente, reducir las condiciones laborales de los países en principio más avanzados. Basta ver como las condiciones laborales en Europa se degradan progresivamente.
    Todo lo expuesto es plenamente constatable, pero tampoco me extrañaría una postura de simple negación, algo bastante habitual entre quienes defienden a capa y espada el modelo imperante. ¿Por qué dejar que la realidad nos estropee una bonita historia?

  11. Alberto
    24 julio, 2019 de 12:44

    Eduardo, eso ya ha sido respondido, pero no escuchas nunca. Un modelo con fuertes limitaciones a las grandes empresas nos han llevado en Europa a tener empresas débiles que no pueden competir con las de Estados Unidos o China, que nos colonizan y nos acabarán imponiendo su modelo, bastante más duro que el nuestro. Un modelo basado en la empresa pública ya se ha probado sobradamente en décadas pasadas y ha mostrado una ineficiencia grave, se han generado monopolios que perjudican gravemente a los consumidores, y se ha fomentado mucho la corrupción política.
    ¡Por supuesto que hay inferencias externas que provocan el fracaso de los modelos alternativos! Porque cuando la clase empresarial de un país ve que se va a poner en marcha un modelo que perjudica gravemente sus intereses, es muy libre de desmantelar sus empresas y llevárselas a otro país. Igual que si pretendemos solucionar el problema del alquiler poniendo un tope a los precios de los alquileres, los arrendadores son muy dueños de no volver a arrendar sus pisos hasta que cambie la ley. No es que los empresarios o los arrendadores quieran hacer fracasar el sistema alternativo, lo que quieren es buscar su beneficio privado, como hacemos todos, y saben que en el sistema alternativo poco beneficio van a obtener. Si queremos prescindir de los empresarios, pues entonces tenemos que poner en marcha un sistema comunista puro y duro que ya hemos visto que no funciona (el famoso “exprópiese” de Nicolás Maduro que ha llevado a Venezuela al caos y la miseria).
    “En cuanto a la globalización, solo puede funcionar correctamente si las condiciones económicas entre las distintas comunidades son homogéneas”. Claro, pero esto NUNCA se va a dar, ni siquiera dentro de un mismo Estado las distintas regiones tienen iguales condiciones económicas. ¿Prescindimos, también, de los Estados como base de la economía, ya que se conforman de regiones muy diversas en su nivel de riqueza? Y, sin embargo, el principal beneficiado de la globalización han sido los países emergentes, que han visto emerger una clase media numerosa que no para de mejorar sus condiciones de vida y de trabajo, al igual que sucedió en Europa en el pasado. El perjudicado ha sido un subsector de la clase media de los países desarrollados, el de los trabajadores no cualificados, ya que tienen que competir con los trabajadores no cualificados inmigranes por unos empleos cada vez más escasos. Y esto se hubiera podido evitar con una mejor selección de la inmigración, permitiendo sólo la entrada de inmigrantes cualificados; y con un refuerzo de la educación para evitar que haya tantos trabajadores no cualificados para tan pocos trabajos no cualificados. Claro que hay soluciones, pero no pasan por volver a un sistema fracasado de monopolios públicos y proteccionismo. Ese sistema tuvo su momento, funcionó bien durante algunas décadas pero luego dejó de funcionar y por eso se dejó de practicar: no tendría ningún sentido volver a insistir en lo que ha demostrado que no funciona.

  12. Luis Sanchez
    24 julio, 2019 de 13:59

    Vaya marcha! con la economía.

    Alberto, por puntualizar, las Cajas de Ahorro no eran públicas, no tenían accionistas, sus dueños eran los impositores, ahora sí son privadas, se las han robado a los clientes que eran los “dueños” y nadie ha dicho ni mu.
    Los políticos se aprovechaban, pero no entraban en el negocio bancario, fue el crecimiento desmedido con la construcción, la avaricia del crecimiento lo que las debilitó mucho, ayudadas por algunos políticos que las usaron para sus negocios, en eso llevas razón, ejemplos hay. Pero estaban en el punto de mira porque eran más del 50% del negocio bancario en España, y nacieron con vocación de ayudar a los necesitados, evitando la usura y ayudando a su Monte de Piedad (casa de empeños), por lo que los bancos las querían para sí, y la UE. Ya las tienen.

    Para temas de economía, con respuestas, te recomiendo esta dirección que espero pueda salir, de Vicenç Navarro (Attac), que no es que sea bueno, es lo siguiente “http://www.vnavarro.org/”.
    Por favor lee los innumerables libros, artículos, y reflexiones que tiene en su web, y verás que sí hay respuestas desde la izquierda y sin ser esclavos del capital. Otra cosa es que los trabajadores votemos juntos… la derecha ha hecho muy bien su trabajo, por desgracia para la inmensa mayoría de personas, sobre todo las más pobres.

    Salu2

  13. Eduardo Baldu Gil
    24 julio, 2019 de 23:38

    Alberto, solo puedo calificarle de negacionista al pretender negar todo aquello que es más que evidente. He de decir que no me extraña, he conocido a mucha gente como Vd. (desgraciadamente) en mis 65 años. Y lo único que hacen es defender a capa y espada un modelo que solo genera desigualdades y corrupción (Además de la destrucción de nuestro entorno. Los dos “modelos” que Vd. exalta, Estados Unidos y China, son dos de los ejemplos más claros de destrucción del entorno gracias a la permisividad delante de las empresas, y con grandes desigualdades sociales ¿Ese es el futuro que quiere para Europa, para el mundo?)
    La afirmación de que la empresa pública ya ha demostrado su ineficiencia es una pura falsedad. Lo que sí se ha demostrado es que, cuando se pretende privatizar, cualquier acto de puro sabotaje es válido para justificar tal privatización, porque la moral del capitalismo es la moral de los salteadores de caminos. Y la corrupción existe en el entorno de la empresa privada, y mucha.
    En cuanto a su frase “Porque cuando la clase empresarial de un país ve que se va a poner en marcha un modelo que perjudica gravemente sus intereses, es muy libre de desmantelar sus empresas y llevárselas a otro país”, la respuesta es muy simple, porque las necesidades de la sociedad están (o deberían estar) por encima de las “libertades” empresariales, y esta es muy libre de sancionar a quien antepone sus intereses a los del conjunto de la sociedad, Pero no es eso a lo que me refería, sino, por ejemplo, a la congelación de activos en el extranjero a que ha sido sometida Venezuela por parte de Estados Unidos, que se han otorgado el derecho de intervenir en terceros países como quieran (Los nuevos emperadores), financiar movimientos golpistas y actividades claramente ilegales con tal de conseguir sus objetivos. Esas son prácticas habituales de quienes se consideran los dueños del mundo, la historia de los últimos más de cien años está llena de ejemplos, aunque supongo que Vd. no se cree ninguno de ellos.
    Su “análisis”(?) sobe la globalización no se aguanta ni con pinzas: Las grandes empresas se han encontrado con un “bufet libre” con la globalización, y nadie les ha puesto la más mínima traba para que hicieran lo que quisieran, todo en nombre de la “sacrosanta libertad de mercado”. 12 millones de menores de 14 años trabajando en las fábricas, salarios de miseria que semanalmente no sobrepasan el 0,4% del valor de venta al público de lo producido, jornadas de 60, 70, 80 horas semanales, condiciones en los centros de trabajo denigrantes.
    Y esos explotadores tienen nombre: Adidas, Nike, Levi’s, Chicco, Samsung , Siemens, Nestle, Inditex, el Corte Ingles, Cortefiel entre otras muchas.
    Y sí, se ha reducido la pobreza extrema, pero no es extraño. Si definimos (como lo hace el Banco Mundial) la pobreza extrema como sobrevivir (que no vivir) con ingresos no superiores a 1,90 dólares al día (57 dólares al mes), no es necesario hacer mucho para que “abandonen “ la pobreza extrema para pasar a ser simplemente pobres (Aunque las cifras de 2017 indican que esta vuelve a aumentar en Latinoamérica y el África subsahariana)
    No me queda nada claro lo que Vd. define como clase media en los países emergentes, teniendo en cuenta las condiciones de los “afortunados” que allí tienen trabajo.
    Lógicamente el desplazamiento de las unidades productivas a los países emergentes viene a generar falta de empleo en los países industrializados occidentales, con lo que en realidad lo único que estamos provocando con la globalización es “mover” la pobreza de un lado a otro. La supuesta solución de mejorar la cualificación de los trabajadores es un camelo: 1- No solo se trasladan a los países emergente empleos no cualificados, sino también empleos cualificados. 2- La oferta de empleos cualificados es menor que la de no cualificados y en ningún caso suficientes para cubrir la demanda de empleo. 3- La progresiva mecanización/robotización/informatización de los procesos productivos reduce cada vez más la necesidad de mano de obra de cualquier especialización.
    Así que la única solución para recuperar puestos de trabajo, dentro de la lógica capitalista, es igualarnos en condiciones de sobre explotación, es decir, aceptar una vida miserable.
    En cuanto a la inmigración, esta es consecuencia de dos causas fundamentales la miseria y la violencia, ambas provocadas por la avaricia de occidente, y por algo muy simple: y es que la gente tiene un defecto, un vicio fundamental, desea sobrevivir (¡Qué simple y tranquilo sería si simplemente se dejaran morir sin incordiar, ¿Verdad?!)
    Mientras se den las presentes circunstancias, hay tres opciones: 1- Cambiar el modelo económico y social para garantizar que cualquier ciudadano del mundo, viva donde viva, tenga garantizadas sus necesidades básicas. 2- Permitir que vengan y se incorporen a nuestra sociedad. 3- Hacer lo posible para que todos (O al menos la mayoría ) mueran en el Mediterráneo. Esta última opción es un poco macabra, pero ningún sacrificio es demasiado para garantizar el sacrosanto libre mercado.

  14. Luis Sanchez
    25 julio, 2019 de 10:06

    Alberto no te sientas atacado, entiendo lo que dices pero me parece que son cosas, como te dice Eduardo, que no son así, o no al 100%. Te sigo recomendando que leas a Vicenç Navarro y luego podemos comentarlo.

    Las cosas ni son tan fáciles ni tan difíciles, llevamos muchos años de mentiras y verdades a medias. Sobre todo en economía. El Neoliberalismo (el Capitalismo de hace 60 años) ha bebido de las fuentes de la cultura y de la psicología (marketing) y vende muy bien las ilusiones que a los que están en el poder les interesa. Y lo hace a largo plazo. La globalización que nos vendían como algo maravilloso, ya enseña la garra debajo de la piel de cordero. Como nos temíamos, en lugar de elevar el nivel de los de abajo, están bajando el de los de arriba, perdón de la mayoría que está en medio (los trabajadores-comerciantes-pequeños empresarios no precarios todavía), los de arriba todavía suben muuucho más.

    La “robotización” se está ralentizando porque todavía es mucho más barato producir con sueldos de miseria que robotizar. Los salarios más altos ya se están eliminando con automatizaciones (los de la banca, sobre todo, tras las sufridas por las operadoras de telefonía e Internet) y la gente ya se empieza a quejar del mal servicio. Les va a dar igual, la banca quiere echar de su banco a todo aquel que no le haga ganar dinero (ya no hay Cajas de Ahorros para asumir ese papel) y de hecho ya hay problemas en los pueblos porque no hay ni bancos ni cajeros automáticos. No son rentables.

    Hay quien dice que si no les ponemos las cosas fáciles a las empresas, estas se irán a otro sitio. Pero se olvida del Estado, del Regulador (la UE o quien quieras poner) que te puede decir:

    si te vas tus productos van a tener unos aranceles del 200%, porque están producidos con salarios de hambre, y cuando no vendas nada puede que el espacio que tenías en el país ya esté ocupado por otra empresa, que en lugar de ganar 100 se conforma con 50, y tú ya estás fuera.

    ¿Esto es posible? claro que lo es, solo necesitamos políticos que lo lleven adelante, como que aprueben que toda empresa multinacional que opere con empresas exteriores, pagarán impuestos aquí, sin tener en cuenta los movimientos comerciales externos (les facturan con precios elevados desde el exterior con lo que no tienen casi beneficios y no pagan casi impuestos, pero la empresa que les factura, de su grupo y con sede en un paraíso fiscal, tiene unos beneficios desorbitados).

    Se prohíben los Paraísos Fiscales. El que tenga tratos a la cárcel, además de pagar y a esos países ni agua. Verás lo que aguanta Suiza, Luxemburgo, Bahamas, Liechtenstein, incluso Holanda.

    La verdadera política social de una nación o de una Unión, es su LEY FISCAL, lo demás son tonterías que nos han enseñado para distraer. Si tu recaudas el triple de dinero verás como puedes hacer políticas de vivienda pública, educación de calidad, sanidad de la buena, investigación a todos los niveles, subsidios para vivir sin angustia, y ayuda a países pobres a que monten su propia infraestructura económica y la gente no quiera emigrar (y que nos costaría menos que blindarnos y tener barcos por todos lados). Incluso la RBU (Renta Básica Universal) se podría financiar con muy poco dinero, porque las empresas automatizadas podrían pagar muchos impuestos y ganar dinero suficiente, aunque insuficiente para hacerse multimillonario en una generación, como ahora.

    La sociedad con una RBU suficiente (no la de hambre que quiere imponer la derecha para tenerte “congelado” socialmente hasta que te suicides o te sumerjas en el lumpenproletariado y votes a la derecha extrema, en tu desesperación) podría generar un cambio social muy importante, y a mejor claro. Donde la gente trabaje en lo que más le guste, independientemente del salario o rendimiento económico. Incluso trabajar gratis para ayudar a colectivos. Naturalmente habría un porcentaje de personas que no trabajarían y estarían todo el día sin hacer nada, pero eso es una minoría, la mayoría de la gente quiere hacer algo en su vida y los trabajos serían un complemento a tu RBU que te permitiría ciertos extras. Todo esto que te digo no es producto de mis meditaciones, está acreditado por muchos estudios, que tú mismo podrás encontrar fácilmente.

    En fin, un mundo mejor se puede hacer, pero está claro que la derecha (perdón voy a cambiar y llamarles por su nombre: los de “arriba”, ya que nosotros somos los de “abajo” para que no haya interpretaciones políticas y sea más fácil interpretarlo) ha decidido esperar a que la mitad de la población se muera de hambre con el cambio climático, y mientras, los que sí tenemos para comer, que no nos atrevamos ni a levantar la mano para preguntar, y mucho menos el puño.

    Salu2

  15. Abraham
    21 agosto, 2019 de 14:04

    Yo lo flipo. Ahora resulta que tener una empresa pública más, que compita con otras empresas privadas, nos va a convertir en una dictadura comunista.
    Supongo que el hecho de que la educación sea gratuita está provocando que el gobierno envíe a miles de personas a los gulag, y es sólo que se lo callan en las noticias para que no nos enervemos.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: