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Máster de acupuntura en la Universidad de Barcelona ¡menuda estafa!


La Universidad (pública) de Barcelona, una de las más prestigiosas del país sin embargo parece abonada a la “medicina” chamánica, puesto que oferta entre sus titulaciones un “máster en acupuntura” destinado a aquellos licenciados en Medicina y Cirugía que quieran retrotraerse, no ya a la medicina empírica de hace un par de siglos, sino mucho más atrás cuando la “teoría de los cuatro humores” se encontraba en todo su esplendor en el mundo grecorromano.

El antiguo “saber” de la filosofía china afirma desde hace milenios curar todas y cada una de las enfermedades conocidas con una variada gama de “remedios”, basados todos ellos en la incognoscible por inexistente “energía vital” o Qì. Y según los “expertos” en el tema, si es que puede haber alguien entendido en la nada física más absoluta, una de las maneras de manipular esa enigmática “energía” es mediante la inserción de agujitas en, unos también incognoscibles para la Anatomía, la Fisiología y la medicina moderna, “meridianos” del cuerpo humano que parece ser que es por donde discurre ese indetectable Qì, profundo galimatías que dió lugar a la más que conocida Acupuntura.

Y para que vean el “rigor” de la mencionada “medicina” repasemos el programa del innovador máster en acupuntura de la mencionada universidad pública española.

El curso comienza con la “Teoría del yin-yang”, que para los legos es un concepto del taoísmo popularizado hasta la saciedad por su símbolo mundialmente reconocido: el taijitu.

El yin es el principio femenino, la tierra, la oscuridad, la pasividad y la absorción. El yang es el principio masculino, el cielo, la luz, la actividad y la penetración. Con lo que mal empezamos si los médicos aprenden que todo lo existente en el Universo se tiene que atener a esta absurda dicotomía. Porque ya me contarán ustedes si un neutrón, el electromagnetísmo, un cromosoma y sobre todo un virus o una bacteria son yin o son yang.

A continuación nuestros sanitarios pasarán a estudiar los ya comentados conceptos inexistentes del Qì y los meridianos nunca encontrados por la Física moderna. Luego los expertos profesores explicarán a unos probablemente ya boquiabiertos estudiantes la “Teoría de los cinco movimientos o elementos” que los chinos (de naturaleza ahorradora) aplican no solo a la “medicina” sino también a la música, la estrategia militar, las artes marciales o al Feng Shui. En pocas palabras, esta “teoría” afirma (sin prueba alguna como es habitual en este tipo de “conocimientos”) que existen cinco (y solo cinco) elementos: madera (木, mù), fuego (火, huǒ), tierra (土, tǔ), metal (金, jīn) y agua (水, shǔi) ¡y a tomar vientos el santo patrón de los químicos! que se combinan entre sí en ciclos de generación (生, shēng):  

  • la madera alimenta al fuego,
  • el fuego, con sus cenizas, produce tierra,
  • la tierra alberga los minerales,
  • los minerales alimentan al agua,
  • el agua da vida a la madera.

y de dominación (克, kè):

  • la madera se nutre de la tierra,
  • la tierra retiene el agua,
  • el agua apaga el fuego,
  • el fuego funde el metal,
  • el metal corta la madera.

Y como podrán suponer ya, a estas alturas del máster los médicos deberán empezar a sentirse como ese pequeño saltamontes de la famosa serie de TV cuando su maestro Po le daba la brasa con esas enigmáticas y lapidarias frases que parecían valer para todo, pero que en realidad no aclaraban nada puesto que como el oráculo de Delfos podían ser interpretadas de mil maneras diferentes.

Y después nuestros ojipláticos sanitarios descubrirán “maravillados” que toda la Anatomía que han estudiado en la carrera de Medicina es errónea porque los órganos de cuerpo humano no pertenecen a los conocidos aparato digestivo o reproductor, sistema cardiovascular y similar, sino que bajo la medicina tradicional china (MTC) se agrupan en una entelequia llamada “órganos zàng-fǔ“. Así, el término zàng (脏) se refiere a los órganos que se consideran de naturaleza “yin” (corazón, hígado, bazo, pulmón o riñón), mientras que fǔ (腑) se refiere a los órganos “yang” como intestino delgado, intestino grueso, vesícula biliar, vejiga urinaria, estómago y ¡agárrense! el Sānjiaō, que aunque ninguna radiografía, tomografía computerizada o autopsia del cuerpo humano haya podido detectarlo, los expertos chinos “saben” que es un “órgano” del espacio hueco dentro del tronco de nuestro cuerpo. Porque sepan ustedes que en la MTC, hay cinco órganos sólidos y cada órgano sólido tiene su contraparte en un órgano hueco. Por ejemplo, el corazón se considera un órgano sólido y el intestino delgado su contraparte hueca, u órgano fǔ. Así, el Sānjiaō es una cavidad corporal de algún tipo que tiene la capacidad de influir en otros órganos y en la salud en general, principalmente a través del libre movimiento de Qì, esa desconocida energía fundamental a la que llevan siglos adorando.

El Sānjiaō también es llamado triple quemador o triple energizante porque ¡agárrense que el asunto tiene miga! como podrán comprender en el cuerpo humano existen tres “quemadores”.  El quemador superior se relaciona con los órganos del tórax y la función respiratoria. El quemador medio se relaciona con la parte superior de los órganos del estómago y la función de digestión. Y finalmente, el quemador inferior se relaciona con los órganos de debajo del abdomen y las funciones urogenitales. Si los tres quemadores funcionan bien ¡vamos como en una central térmica!, entonces los órganos están en sinergia. Según la MTC, los tres quemadores son esenciales para transportar líquidos por todo el cuerpo, eliminar la picazón y el calor, tratar las inflamaciones y superar los problemas del resto de los órganos. ¡No me negarán que aquí se les acabará de abrir la mente a nuestros estudiantes de máster a todo un mundo nuevo y echarán dioses por la boca al haber perdido miserablemente su tiempo en aprobar esas Anatomía de segundo y Fisiología de tercero de carrera, asignaturas que a la vista del ancestral “conocimiento” chino han sido incapaces de enseñarles de verdad cómo mantiene la homeostasis el cuerpo humano y entonces, bien pudieran haber aprovechado mejor el tiempo en el bar de la facultad jugando al mús con unas cervezas delante.

Y si a estas alturas ¡de la introducción del máster todavía! los médicos no se han cortado aún las venas se enfrentarán a la “Fisiología xue y jinye”. Para tranquilidad de todos indicaré que en contraste con la mayoría de los “organos” antes mencionados el o la (perdonen pero mi mandarín es un poco limitado) xuě (血, “sangre”) se correlaciona con una forma física real: el líquido rojo que corre por los vasos sanguíneos, aunque sus funciones (como no podía ser de otra manera) son algo diferentes: nutrir todas las partes y tejidos del cuerpo, salvaguardar un grado adecuado de humedad y mantener y calmar tanto la conciencia como el sueño ¡ahí es nada!. Estrechamente relacionados con xuě están los jīnyè (津液, generalmente traducido como “fluidos corporales”), y al igual que xuě, se consideran de naturaleza yin, y se definen principalmente por las funciones de nutrir e hidratar las diferentes estructuras del cuerpo. Sus otras funciones son armonizar el yin y el yang, y ayudar con la secreción de productos de desecho. Los jīnyè se extraen en última instancia de alimentos y bebidas y constituyen la materia prima para la producción de xuě; pero a la inversa, xuě también se puede transformar en jīnyè. Sus manifestaciones palpables son todos los fluidos corporales: lágrimas, esputo, saliva, ácido gástrico, líquido articular, sudor, orina, etc. Llegados a este punto seguramente que los más que sorprendidos estudiantes estarán maravillados al saber que la sangre se puede convertir en lágrimas o saliva y que el ácido gástrico o el sudor pueden a su vez ser convertidos en sangre ¡ahí es nada!.

Luego tras unas densas jornadas en las que nuestros esforzados médicos “aprenderán” donde se encuentran esos 24 meridianos y los cientos de puntos de acupuntura que la atea medicina científica ha sido incapaz de encontrar con todos sus sofisticados aparatitos, el curso pasará a estudiar todos y cada de los “síndromes” que pueden aquejar al ser humano

Y para ver la calidad y el rigor de la información que van a recibir los médicos, y que seguramente les ayudará grandemente a la hora de diagnosticar enfermedades, les informo que si ustedes por ejemplo notan tos con flema clara y fluida, les cuesta respirar tras un esfuerzo, tienen voz débil o sudores espontáneos o temor al viento ¡no me digan que no es genial!, se resfrían fácilmente, o tienen fatiga, cara pálida, lengua pálida con capa suave y blanquecina o pulso vacío y débil no se preocupen porque está más que claro que sufren “Vacio de Qí de pulmón” que sólo puede ser debido a las siete pasiones (ira, alegría, preocupación, tristeza, miedo, shock o reflexión “excesiva”, que ya sabemos todos que eso de pensar mucho solo trae problemas), a una constitución débil, al agotamiento por exceso de trabajo y descanso insuficiente, a enfermedad crónica o ¡y esta para mí es la mejor! a un ataque de energía perversa externa ¡vamos que les han colado un hechizo!. Pero no se preocupen que la solución es sencilla: agujitas en los puntos 13V, 9P, 36E y 7P, aunque si el “Vacio de Qí de pulmón” es debido a ataque de viento, entonces hay que desbloquear la superficie (con agujitas en 16DM, 12V, 4IG y 7V) y la nariz con pinchacitos en 20V, 20VB y 20IG. Y este es sólo uno de los cientos que ejemplos de diagnóstico y tratamiento con el que nuestros estudiantes de máster (licenciados ya en medicina o cirugía, no lo olvidemos) aumentarán su experiencia clínica para poder ofrecer el tratamiento de más alto nivel a los enfermos de cualquier patología tal y como se indica en el programa:

Y lo peor de todo es que los 7 “profesores” de tamaño despropósito anti educativo afirman estar

acreditados por el Colegio Oficial de Médicos de Barcelona

Y ya para terminar finalmente indicar que este completo y tan “útil” máster en chamanismo milenario se puede realizar a partir del próximo mes de septiembre, siempre y cuando se haya abonado previamente por supuesto la bonita cantidad de 5.970 euros. ¡Viva el capitalismo académico! Y si les parece un poco caro sepan ustedes que este precio incluye las tasas administrativas de la Universidad de Barcelona y sobre todo que, tras finalizar de manera aplicada, los alumnos serán considerados maestros Jedi de las agujas.

En resumen, que el Decano de Medicina y el Rector de la Universidad deberían tomar cartas en el asunto y depurar responsabilidades en el caso de que desconozcan estas iniciativas “académicas”. Y si por el contrario están al tanto y permiten esta carísima tomadura de pelo a cualquier deontología profesional y académica, deberían dimitir para dedicarse a la cría del champiñon o similar porque es evidente que no están capacitados para dirigir una institución del prestigio de la Universidad de Barcelona.

Entradas relacionadas:


  1. Raul Manuel
    15 febrero, 2021 a las 0:40

    Dígale a los maestros que menciona mi opinión, expresada en chino/argentino: No me van ni FU ni FA.

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  2. Me
    15 febrero, 2021 a las 1:14

    ¡Mercantilización de la educación! Porque vaya si son lucrativos estos cuentos orientales…

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  3. Ángel Ruiz
    15 febrero, 2021 a las 14:47

    Desde la más absoluta ignorancia referente a los masters, en la documentación de estos cursos, ¿es necesario hacer referencia a los estudios científicos que respaldan la información objeto de los mismos?

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  4. 15 febrero, 2021 a las 18:53

    Entiendo que no, desde el momento que es imposible encontrar ningún tratado de anatomía o fisiologia del pasado o del presente que muestre los supuestos meridianos. Y ya la demostración científica del Qí o de los “órganos zàng-fǔ” menos.

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  5. Debunker
    16 febrero, 2021 a las 9:00

    Es fácil criticar por criticar, o simplemente porque no cuadre tal o cual cosa con lo que pensamos o creemos. Pero en este caso, con una argumentación tan detallada y trabajada y seguro que se puede pormenorizar aún muchísimo mas, solo queda mi felicitación. Y muy a mi pesar, seguro que todavía hay individuos que defienden esas prácticas para ignorantes pero que cuando algo duele en serio van al único lugar donde saben que tienen alguna oportunidad de salvarse, al médico profesional de verdad.

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  6. Alberto
    2 marzo, 2021 a las 21:51

    Debunker, eso es lo que se llama “hacer un Pamiès”. Cuando el curandero Josep Pamiès tuvo un infarto, no se curó con sus plantitas, sino que fue a un hospital de verdad donde le hicieron un cateterismo para extraerle el trombo que obstruía su coronaria. Como el Sr. Trump, que se ha sabido que justo antes de dejar la Casa Blanca se vacunó del covid, pese a ser un reconocido antivacunas. Defienden su negocio, pero como no son tontos ante su propia salud recurren a la única medicina que funciona. https://www.publico.es/internacional/coronavirus-negacionista-trump-vacuno-secreto-dejar-cssa-blanca.html

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