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El mundo musulmán tiene que cambiar de héroes


Cerca de 2.000 millones de personas siguen ancladas en un mundo medieval que glorifica un pasado violento y represor, mientras viven de espaldas (y muchas veces hasta fanáticamente enfrentados) a la Ciencia moderna que, como inevitablemente ocurre siempre, cuestiona y destruye esos mitos inventados por profetas iletrados del más supersticioso pasado. Pero esto es algo que no nos podemos permitir en un planeta enfrentado a grandes desafíos, que nos pueden llevar incluso a la extinción, y que necesita de todos los cerebros pensantes de la Humanidad.

Hace algunas semanas el presentador de televisión egipcio Ibrahim Eissa de la cadena “Al-Kahera Wal-Nas” definió brillantemente en un par de minutos el grave problema al que se enfrenta el mundo musulmán.

¡Ojalá sirva para remover conciencias por aquellos lugares! y sobre todo que este audaz y certero pensador pueda seguir siendo un faro de luz dentro del oscuro y tenebroso mundo islámico.

P.D:

Y de regalo los comentarios de un profesor de filosofía de la Universidad de Túnez que denuncia que esos mismos fanáticos que lapidarían sin piedad a Darwin no tienen problema alguno en utilizar el conjunto de conocimientos médicos derivados de esa Biomedicina atea a la que tanto desprecian.

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  1. Javier
    22 febrero, 2021 a las 22:04
  2. Paco
    23 febrero, 2021 a las 11:54

    La verdad es que me gustaría ver completa la entrevista traducida al médico.

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  3. Alfonso
    23 febrero, 2021 a las 11:57

    El equivalente a la,añoranza por el pasado e “idolatría ” por los héroes islamicos del pasado(guerreros a caballo comisaria en mano) en occidente se asocia con la ultraderecha ,el fascismo …y la locura.En el mundo musulmán es la norma. Incluso en Barcelona han abierto un oratorio/mezquita con el nombre del caudillo que lideró las tropas que entraron en la península tariq bin ziyad.Y ese orqtorio no es una cosa pequeña ,para nada, acude mucha gente .Para ellos es algo normal, son sus héroes.
    Decir que la conquista de América se hizo con la espada en una mano y la espada en la otra es lo normal y lo razonable…admitir las cosas y denuncsrlas.En el mundo musulmán la autocritica no existe ni se la espera. Solo hay que hablar un poco con ellos y te sueltan que la inquisición mató a tropecientos mil musulmanes aunque no sepan ni cuando se fundo la inquisición ( en mala hora).Todo es victimismo y a la vez orgullo de un pasado del que se creen propietarios por profesar la misma fe aunque no sean autóctonos. Les meten en la cabeza semejante mierda supremacista y victimista a la vez que son una bomba de relojería.

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  4. Rawandi
    23 febrero, 2021 a las 16:43

    Lo curioso es que el victimismo islámico recibe apoyo de numerosos occidentales que se consideran a sí mismos progresistas aunque en realidad son enemigos de la libertad: son la izquierda reaccionaria. Por ejemplo, si el presentador egipcio o el filósofo tunecino quisieran dar una conferencia en cualquier universidad estadounidense, lo más probable es que fueran tachados de “islamófobos” y se les impidiera hablar.

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  5. Alberto
    24 febrero, 2021 a las 19:29

    Rawandi, es que esa izquierda radical se caracteriza por un desprecio por todo lo occidental, que para ellos es la fuente de todo mal: el capitalismo, el liberalismo, la democracia… La izquierda radical es antioccidental y no hay nada más antioccidental que el Islam, por eso defienden el Islam. Y, en efecto, defender los valores que surgen con la revolución francesa es ser un islamófobo, porque esos valores son son contrapuestos al Islam. Cualquiera que defienda la democracia es, por definición, un islamófobo. Y en Europa, rodeada del Islam por sur y este, y con una mayoría de inmigrantes islámicos, tenemos un serio problema cuando gran parte de estos inmigrantes dicen defender antes los valores del Islam que los valores de las democracias occidentales en las cuales viven. Ya veremos cómo acaba todo esto.

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  6. Narval
    24 febrero, 2021 a las 23:27

    La izquierda radical aborrece las religiones. Puede que ustedes confundan la defensa de la libertad religiosa traducida en nuestro país a denunciar los privilegios de una de ellas en concreto, con defender expresamente al Islam por encima de otras. No fue la izquierda radical la que se financió a través de un grupo islámico catalogado de terrorista en este país, por poner un ejemplo…
    Por otro lado les sorprenden las mezquitas con nombres de conquistadores, no deben conocer a un tal Colon…
    Y normal que en EEUU les tachen de islamofobos, allí respetan mucho las paparruchadas religiosas, y por cierto muy de izquierda no son.
    Han querido meter la política en esto, pero un poco con calzador no?

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  7. Eduardo Baldú
    25 febrero, 2021 a las 13:45

    Y es que cuando uno tiene ciertas fobias, aprovecha cualquier excusa para tratar de imponer su pensamiento, por muy absurdo que sea. Hablar de izquierda o derecha como si fueran estructuras monolíticas es simplemente absurdo. En Europa ha habido una derecha que, por ejemplo, legisló derechos como el divorcio, el aborto o derechos de personas con opciones sexuales distintas a las habituales. En cambio la derecha española, en general, siempre ha sido refractaria a tales cuestiones, y todas son formaciones de derechas, pero no iguales.
    Lo mismo ocurre con la izquierda. Tampoco es monolítica, ni mucho menos. Pero lo cierto es que la verdadera izquierda radical es, fundamentalmente, atea, así que no es de esperar que sea partidaria de planteamientos religiosos. En todo caso, no hay que confundir los oportunismos políticos con planteamientos ideológicos. Un ejemplo, mientras los soviéticos no tuvieron reparos en apoyar la dictaduras argentina (El partido comunista argentino no fue perseguido por la dictadura), la China de Mao hizo lo propio con la dictadura de Pinochet. ¿Por qué? Por los intereses estratégicos de dos países, supuestamente comunistas pero enfrentados entre sí. Las cosas no son tan simples.
    Por otra parte, existe una izquierda muy influenciada (nefastamente influenciada) por el pensamiento posmoderno (También hay una derecha que padece la misma influencia), pero es difícil encontrar ese modelo que izquierda en los sectores más radicales (Cuando hablo de izquierda radical, hablo de “verdadera” izquierda radical, no de lo que hoy se califica de radical. Que tal apelativo se aplica a la actual izquierda política española, cuando en realidad son “monjitas de la caridad” o poco más. Ninguna de las opciones de izquierdas en el poder o con posibilidades de alcanzarlo se atrevería a imponer medidas económicas como las que Roosevelt impuso en EE.UU. para afrontar la crisis económica)
    Y es cierto que la situación en el mundo musulmán es penosa, totalmente impropia de la época actual. Pero que no nos ciegue este caso concreto. En EE.UU., la preponderancia y la capacidad de condicionar la sociedad de la religión es también extrema. Sin llegar al extremo musulmán, el integrismo irracional religioso condiciona de forma considerable a la sociedad norteamericana. Un presidente ateo es impensable, por ejemplo. Hay muchos elementos que rozan la teocracia. Pero estados como el de Israel son verdaderas teocracias. Después de todo, la propia existencia de Israel es derivada de la existencia de la religión judía. No confundir la tolerancia (A veces inevitable) haca otras religiones, con condicionantes religiosos para la existencia y permanencia de los estados.
    Pero la injerencia de la religión en la política y su capacidad de condicionar la sociedad es muy grande en casi todo el mundo. Si tiempo atrás la religión católica era la que condicionaba las políticas en buena parte de los estados sudamericanos, hoy se reparten el pastel con los protestantes de origen estadounidense, y tienen un peso más que preocupante.
    El problema no son, únicamente, los musulmanes. Son todas las religiones. Aunque los musulmanes destaquen especialmente.

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  8. Alberto
    28 febrero, 2021 a las 7:54

    No es que el Islam sea más peligroso en sí mismo que cualquiera de las otras religiones monoteístas. Todas comparten su intolerancia hacia el que piensa de otra manera, consecuencia de que su característica central es un-solo-dios, con todo lo que ello conlleva.

    Sin embargo, hay una diferencia fundamental entre las religiones cristianas y el Islam, y es que el cristianismo surge en el Imperio Romano, con un poder político fuerte y sobre una sociedad altamente estructurada. El Islam surge en territorios tribales en los que el Imperio Romano anteriormente no había sido capaz de crear una sociedad estructurada (regiones débilmente romanizadas, frente a las altamente romanizadas de sur de Europa). Lo único que estructura la sociedad es el Islam, por eso para un musulmán la religión lo es TODO. Esto podía tener algún sentido en los pueblos bereberes del norte de África en el siglo VII, pero desde luego no lo tiene hoy día, pero así son las cosas en el mundo musulmán, en aspectos clave de su cultura no han evolucionado nada en los últimos 1300 años.

    En el mundo cristiano, por el contrario, siempre ha habido una dualidad Iglesia-Estado. “A dios lo que es de dios, y al César lo que es del César”. Ha habido momentos y lugares en los que la Iglesia ha conseguido una elevada influencia en la sociedad, como la Alta Edad media europea, otros en los que la influencia ha sido mínima, como la Europa de nuestros días. Pero siempre ha existido esa dualidad Iglesia-Estado, siempre ha existido la política diferenciada de la Religión, el Rey y el Papa. En el mundo musulmán, nunca se ha diferenciado la religión de la política, todo es lo mismo, el califa es al tiempo lider espiritual y político. Las leyes son las del Corán. Para un musulmán, renunciar a su religión implica renunciar a su pertenencia a la sociedad y ser condenado al ostracismo. Es difícil comprender esto desde occidente, donde uno puede decir que es ateo y no pasa nada.

    Por todo lo anterior, es muy problemático introducir millones de ciudadanos musulmanes en la región más laica del planeta, Europa (junto a China). Un experimento social de consecuencias imprevisibles.

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  9. Far Voyager
    28 febrero, 2021 a las 13:42

    El Imperio Romano no llegó a Arabia, quedándose en el Eúfrates, así que no se les puede culpar de lo que pasó allí. El Norte de África es otro tema.

    En lo demás, de acuerdo.

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  10. 28 febrero, 2021 a las 20:23

    El problema con el Islam es que tiene 600 y pico años menos que el Cristianismo. ¿Cómo estaba Europa entre los siglos XIV y XV? Todavía arrastrando la larguísima Guerra de los 100 Años con la loca de Juana de Arco entre otros dementes, el teólogo y reformador checo Girolamo da Praga (c.1370-1416) es quemado en la estaca por herejía, las Defenestraciones de Praga dan lugar a las consiguientes Guerras husitas en Bohemia, guerra entre Polonia y los caballeros Teutónicos, guerras de religión por toda Europa por la Reforma Protestante y la subsiguiente Contrareforma Católica.

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  11. Rawandi
    28 febrero, 2021 a las 22:03

    “El problema con el Islam es que tiene 600 y pico años menos que el Cristianismo.”

    ¿Estás sugiriendo que al islam aún le quedan seis siglos por delante para cometer “locuras de juventud” antes volverse una religión más tranquilita? No creo que ese planteamiento tenga sentido. A diferencia del desarrollo de las personas, el desarrollo de las religiones carece de etapas prefijadas.

    Dentro de seis siglos el islam podría no existir. Por ejemplo, la religión maniquea, fundada por el profeta babilonio Mani en el siglo III, duró casi mil quinientos años y finalmente se extinguió.

    Dentro de seis siglos, el islam podría incluso haber degenerado y haberse vuelto mucho más violento de lo que es ahora. Nadie sabe lo que pasará.

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  12. Narval
    1 marzo, 2021 a las 10:32

    El análisis superficial que aquí se hace del Islam, en mi opinión, es válido en líneas generales. Habría que introducir más factores en la operación, como índices de pobreza y alfabetización, y compararlos con los distintos modelos de Islam que se practican, que son muchos. Igualmente en el Cristianismo existen nichos de incultura e irracionalidad comparables en muchos aspectos al Islam. Bien conocidas son las prácticas homófobas, misóginas, acoso a abortistas, rechazo a la ciencia… en lugares como Sudamérica donde el Islam nunca estuvo.
    Mi punto es que no se puede criminalizar a ciertas religiones por encima de ninguna otra, si la vara de medir va a ser el grado de desarrollo de la sociedad que practica esa religión en cuestión. Si atendemos únicamente a conceptos religiosos, no hay religiones mejores o peores, solo sociedades más y menos desarrolladas, que precisamente lo son en la medida en que han podido separar Iglesia y Estado. Si lo que se pretende es criticar ciertas conductas sociales, recordemos, comunes en todas las religiones, debemos de sustentarlo en mas causas que la del credo que profesan. Porque ya hemos visto que la irracionalidad es propia de todas las religiones y todas, per se, son dañinas.
    Como digo, es debatible, aunque personalmente me incline por tratar a todas las religiones por igual. Lo que ya me pareció extraño fue esa relación que se quiso establecer entre la izquierda (en general) con el apoyo al Islam en Occidente.

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  13. Rawandi
    1 marzo, 2021 a las 23:18

    “en el Cristianismo existen nichos de incultura e irracionalidad comparables en muchos aspectos al Islam”

    Eso es cierto, Narval, pero no puedes olvidar que ambas religiones se centran en la imitación de modelos radicalmente diferentes. Jesucristo, el modelo de los cristianos, es imaginado básicamente como un perroflauta que aconseja poner la otra mejilla y no preocuparse por la comida de mañana. Mahoma, en cambio, fue un guerrero que mezclaba inextricablemente la política con la religión y prometía vírgenes paradisíacas a los musulmanes que murieran en la guerra santa.

    Si aceptar la separación entre religión y Estado les está resultando muy difícil a los cristianos, todo indica que mucho más difícil aún va a resultarles a los musulmanes.

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  14. Rawandi
    2 marzo, 2021 a las 21:32

    En Occidente adolecemos de una izquierda reaccionaria que, cegada por las patrañas del relativismo cultural, favorece a los islamistas. Esto se puede comprobar leyendo por ejemplo la siguiente entrevista a Kacem El Ghazzali, un joven marroquí obligado a huir de su país después de que sus compañeros de colegio comenzaran a acosarlo por ser ateo:

    “aquí en Europa, ciertos círculos de izquierda me culpan de ser “islamófobo” (aunque no explican por qué alguien que critica al Papa no es acusado de “cristianófobo”). (…) la izquierda aparentemente ha perdido su brújula política. Los derechos de las minorías deben ser defendidos, pero ser una minoría no implica poseer la verdad y estar por encima de la crítica. Una de las consecuencias es el daño que se causa no sólo a los ateos en el mundo musulmán, sino también a los musulmanes liberales”.

    https://www.sinpermiso.info/textos/ateismo-e-islam-entrevista

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  15. Eduardo Baldú
    4 marzo, 2021 a las 1:29

    Como ya comenté, no podemos desligar el islam de lo que es propio de toda religión, y eso no es otra cosa que la pura irracionalidad.
    Partiendo de este condicionante, no podemos esperar que ninguna de ellas pueda representar algo positivo para la sociedad. Las dos más numerosas, en cuanto a adeptos, son el cristianismo y el islam, pero eso no significa que no haya otras religiones que también tienen sus claros efectos negativos que merecen un total rechazo y crítica.
    No obstante, por el gran número de creyentes de estas dos religiones, la influencia de las mismas es mucho mayor. Ha eso también influye el hecho de que ambas tienen elementos comunes (el antiguo testamento).
    La diferencia fundamental es la evolución de la sociedad en la que es mayoritario el cristianismo. Tal evolución, que llevó a la revolución burguesa y a la revolución industrial es lo que diferencia, fundamentalmente, a las dos sociedades, no propiamente la religión en sí, ya que ambas son opresivas y regresivas (Basta hacer un poco de historia para ver el lado totalmente oscuro del cristianismo)
    Y discrepo que el origen del cristianismo (Jesucristo) tenga influencia en las diferencias actuales. Este personaje, de dudosa existencia real (En la época de su supuesta existencia, la sociedad judía era un hervidero de sectas disidentes dentro del propio judaísmo, así que cualquiera de sus líderes, o la suma de varios de ellos, pudieron ser la base para un la elaboración de un personaje ficticio que sirviera de base a la futura religión que fue el cristianismo). En realidad, la base del cristianismo es una de las muchas escisiones del judaísmo, y durante los primeros años eso es lo que fue. El verdadero creador del cristianismo es Pablo de Tarso, judío helenizado y desapegado del judaísmo clásico.
    Pero a partir de aquí los cristianismos que van surgiendo a lo largo del Imperio Romano son múltiples, diferenciándose cada vez más de la secta judía original, lo que provocó que surgieran enfrentamientos, incluso violentos, entre las distintas tendencias.
    Pero la consolidación del cristianismo se produce cuando Constantino I decide utilizarlo como medio de unificación del Imperio. Es una opción política, que los obispos cristianos aplauden hasta con las orejas, ya que les dará acceso al poder. A partir de ahí, el binomio poder político / religión se convierte en inseparable durante siglos.
    El uso de la religión como elemento aglutinador de una sociedad ha sido frecuente. Un ejemplo es la decisión de los “reyes católicos”, con la expulsión de los judíos (Que habían ayudado a dichos reyes en la financiación de la conquista de Granada). En realidad, el objetivo era la conversión (forzosa) al cristianismo para conseguir una sociedad uniforme. Igualmente la solicitud a Roma del establecimiento de la Inquisición, que no existía en Castilla, (Eso sí, bajo control real), busca disponer de un mecanismo de control social.
    En cuanto al tema de la izquierda y su relación viciada con el islam, hay que ser consciente que, de la misma forma que existe una derecha irracional, también existe una izquierda irracional.
    No debemos olvidar que, aunque el pensamiento posmoderno tuvo influencia en todo el espectro político, su vinculación con una parte sustancial de la izquierda es notoria. Personajes como Lacan, que utilizó la raíz cuadrada de menos en sus disquisiciones erótico – freudianas, o Luce Irigaray, que dice que la ecuación E=mc2 es una ecuación sexuada, son ejemplos de esa línea filosófica que, en mi opinión, es un total desastre, y ha justificado las ideas más irracionales.
    Pero eso no significa que toda la izquierda esté contaminada de tal planteamiento, ni mucho menos.

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  16. Narval
    5 marzo, 2021 a las 10:00

    Hola,
    No tenía previsto darle más vueltas al tema. Estoy de acuerdo con Eduardo y no creo que se pueda rebatir mejor de lo que él lo ha hecho. Pero leyendo hoy la prensa he encontrado algo que me parece oportuno señalar para ejemplificar la explicación de Eduardo.
    Se anuncia que la vacuna de J&J tiene en contra a la Iglesia Católica de EEUU por el “consabido ingrediente procedente de abortos” mientras que la Autoridad Islámica de EAU ha autorizado el uso de la de Pfizer a pesar de contener gelatina de cerdo. Quienes son aquí los irracionales?
    El Cristianismo no es mejor que el Islam, pero que no se confunda esto que digo con querer victimizar al Islam, o querer defenderlo expresamente.

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  17. Rawandi
    5 marzo, 2021 a las 19:05

    “la sociedad judía era un hervidero de sectas disidentes dentro del propio judaísmo, así que cualquiera de sus líderes, o la suma de varios de ellos, pudieron ser la base para un la elaboración de un personaje ficticio [Jesucristo] que sirviera de base a la futura religión que fue el cristianismo”

    Eduardo, lo que dices se ajusta bastante al consenso defendido por los historiadores. Según ellos, Jesucristo es ciertamente un “personaje ficticio” elaborado mediante la divinización de un “líder” sectario judío de carne y hueso. El nombre de ese líder judío mitificado es, por supuesto, Jesús de Nazaret.

    “la consolidación del cristianismo se produce cuando Constantino I decide utilizarlo como medio de unificación del Imperio. (…) A partir de ahí, el binomio poder político / religión se convierte en inseparable durante siglos.”

    Estoy de acuerdo en que durante la mayor parte de su historia el cristianismo ha funcionado en la práctica de un modo tan teocrático y criminal como el islam. Pero las sagradas escrituras del islam describen sin rebozo cómo Mahoma (modelo de perfección para todo musulmán) usó la espada para instaurar un régimen teocrático islámico, mientras que el protagonista del Nuevo Testamento no pudo hacer nada semejante porque pereció en la cruz mucho antes de que naciera Constantino I.

    Los versículos yihadistas del Corán son una bomba de relojería esperando a que cualquier imán fanático la active. Cerrar los ojos ante este hecho diferencial del islam no es sensato.

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  18. 5 marzo, 2021 a las 21:18

    Poco importa quien fue, o si siquiera existió un Jesús histórico o varios como base del mito. El cristianismo es la invención de ese Saulo de Tarso tras su accidente equino y fue él quien puso por escrito el canon cristiano, ya que el/los Jesús(es) debían ser analfabetos como todos sus discípulos. Sin Saulo el cristianismo hubiera quedado en otra secta judía más. Un simple ejemplo entre muchos ¿alguien se imagina el éxito del cristianismo si todo nuevo converso tuviera que haber sido circuncidado?

    Por ello quizás la mejor definición del cristianismo la dio en unos pocos minutos Martin Scorsese en su polémica película:
    https://diario-de-un-ateo.blogspot.com/2016/10/la-autentica-verdad-del-cristianismo.html

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  19. Eduardo Baldú
    6 marzo, 2021 a las 16:07

    En realidad las variadas sectas cristianas fueron solo eso, sectas, sectas enfrentadas las unas a las otras durante los primeros siglos, y los textos sagrados (Evangelios) fueron varios y contradictorios (incluso los cuatro que el cristianismo da como válidos, contienen contradicciones). El cristianismo, tal como lo conocemos, no emerge hasta que lo toma por banda Constantino I, es decir, un jefe político y militar (Y con fines eminentemente políticos). Así que tampoco se diferencia tanto del Islam. En cuanto a engaños y represiones, nada tiene que envidiar al Islam. En nombre de dios, los cristianos han saqueado, asesinado, destruido, robado, y cometido toda clase de vilezas.
    El concepto de Yihad puede que no aparezca en los evangelios, pero en su concepción de guerra santa, sí es un concepto que ha acompañado al cristianismo a lo largo de la historia, incluso en los tiempos en que el cristianismo era una amalgama de sectas, sectas que se enfrentaban a muerte unas contra otras. Las cruzadas, la conquista de territorios y la conversión forzosa de los pueblos sometidos, ha sido una práctica habitual a lo largo del tiempo. ¿En qué se diferencia esto del concepto de Yihad que tenemos asumido?

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