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Cuenta atrás para la siguiente pandemia coronaviral


Ahora que afortunadamente estamos a punto de controlar (al menos en el Primer Mundo no afectado por la estupidez de los antivacunas) la pandemia coronaviral que se ha llevado millones de vidas, asolando además el tejido socio-económico mundial quizás sea un buen momento para la reflexión. Porque, cuando en los países avanzados alcancemos (más pronto que tarde) la tan ansiada “inmunidad de grupo”, lejos de felicitarnos, dar por zanjado el asunto y volver a nuestras costumbres anteriores al aciago 2020 como si nada hubiera pasado, bien podríamos empezar a buscar estrategias de futuro, porque tal y como bien indica un recientísimo estudio de ayer mismo, aunque no lo parezca estamos en una cuenta atrás para ver cuando el/los siguiente(s) coronavirus van a descubrir ese tan apetecible (y casi virgen) nicho ecológico constituido por casi 8 mil millones de personas.

En unos pocos meses, los denominados países avanzados daremos carpetazo final a la pandemia coronaviral y el SARS2 se convertirá en otro más de esa larga lista de virus que siguen asolando a los habitantes de las naciones más atrasadas y abandonará la primera pagina de los medios de comunicación. Y muy probablemente todo volverá a ser casi igual a 2019, a pesar de que ya tuvimos dos avisos con el SARS1 en 2003 y con el MERS en el 2012. Porque bueno, todo el mundo asume (hasta ahora) que esos saltos zoonóticos son raros e improbables y la psique humana es experta en olvidar, vivir el presente y no preocuparse por un futuro que quizás nunca llegue. Pero esta idílica visión de la relaciones entre patógenos y humanos ha sido hecha trizas por un impactante estudio recién cocinado (que muy probablemente será publicado en las próximas semanas en alguna revista de reconocido prestigio por su calidad y evidente interés).

En su estudio, un grupo de investigadores estadounidenses crearon un mapa detallado de los hábitats de 23 especies de murciélagos que se sabe que albergan coronavirus relacionados con SARS1 y SARS2. Después superpusieron dicho mapa con los datos de población humana creando un nuevo mapa de puntos calientes de posibles zoonosis. Y tal y como se indica en la siguiente figura

los autores del estudio descubrieron que cerca de 500 millones de personas viven en áreas de riesgo, incluyendo regiones del norte de la India, Nepal, Myanmar y la mayor parte del sudeste asiático. Pero donde el riesgo es mayor es en el sur de China, Vietnam, Camboya, Java y otras islas de Indonesia.

Después los investigadores analizaron datos todavía escasos que sugieren que algunas personas del sudeste asiático poseen anticuerpos contra coronavirus animales relacionados con los SARS. Al combina estos datos con los de la frecuencia con la que las personas se encuentran con murciélagos y cuánto tiempo permanecen los anticuerpos en la sangre de los infectados, los investigadores pudieron estimar que cada año ocurren en esa poblada región asiática unas 400.000 infecciones no detectadas en humanos por estos virus.

Aunque este número de infecciones anualmente puedan parecen muchas, otro experto no involucrado directamente en este estudio indica que

 en una región con probablemente cientos de millones de murciélagos y casi 500 millones de personas, no son tantas

Es evidente que la inmensa mayoría de las infecciones serán abortivas, porque los virus en cuestión no están adaptados al ser humano y presentan, en general, poca o nula capacidad de transmitirse entre humanos, pero este número aproximado es de la suficiente entidad para ser tenido en cuenta.

Porque tal y como indica el investigador responsable del estudio

El solo hecho de vivir allí significa que estás expuesto: la gente se refugia en cuevas, están sacando guano de las cuevas, están cazando y comiendo murciélagos.

Y además este estudio ni siquiera aborda cuántas personas trabajan en el comercio de vida silvestre y pueden infectarse indirectamente cuando un virus de murciélago infecta primero a otro animal, recalca el mencionado investigador.

Así que bien haríamos en no meter en el cajón del olvido estas estimaciones, profundizar en su estudio para obtener datos más completos y tener a punto un protocolo de actuación sanitaria a nivel mundial para evitar las dudas, vacilaciones y errores cometidos en la gestión de la todavía activa pandemia coronaviral, porque como la tasa de letalidad de la nueva pandemia coronaviral sera mayor que con el SARS2, algunas películas de pandemias se van a quedar muy cortas.

P.D:

Y de regalo un video

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  1. Eduardo Baldu
    19 septiembre, 2021 a las 10:59

    Esta es otra de las consecuencias del exceso de población: En nuestra búsqueda de recursos, llegamos a lugares donde antes los seres humanos no accedían ni por casualidad. Eso aumenta la posibilidad de contactos con fuentes de patógenos no conocidos, y la gran movilidad de personas y productos facilita la extensión del contagio

    Me gusta

  1. 18 septiembre, 2021 a las 4:50

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