Inicio > Actualidad, Biología, Biología evolutiva, Ciencia, Científicamente incorrecto, Escepticismo, Magufadas > La burla intelectual de los magisterios separados de la Ciencia y la Religión

La burla intelectual de los magisterios separados de la Ciencia y la Religión


Prácticamente la totalidad de los creyentes que no son fundamentalistas irredentos argumentan que no hay conflicto entre Ciencia y Religión, porque ambas supuestamente abarcan dominios excluyentes del conocimiento humano.

Y esta dicotomía que los religiosos han tenido que inventarse (muy a su pesar) tras los últimos siglos de desarrollo científico, en el que la «explicación» divina ha pasado a refugiarse en el ya tristemente famoso y cada vez más inane «Dios de los huecos» es defendida incluso por algunos célebres científicos como el ya fallecido Stephen Jay Gould o Francisco Ayala.

Pero no hace falta ser un historiador o filósofo experto en religiones para comprender que todas las creencias están basadas en afirmaciones que no sólo entran en conflicto, sino que han sido refutadas con una precisión casi matemática por infinidad de estudios de las más diversas áreas de conocimiento científico: antropología, biología evolutiva, economía, historia, neurociencia, psicología, psiquiatría, etc.

Es más, si alguna religión (da igual cual) fuera verdadera, entonces la Ciencia contendría en su esencia un fallo de tal magnitud que, como muy bien indica Sam Harris en el siguiente video, los investigadores deberíamos replantearnos muy seriamente nuestro futuro y buscar formas más productivas para recompensar a la sociedad por nuestro innegable privilegio de cobrar un estipendio (magro las más de las veces) por hacer lo que más nos gusta.

Porque no sería baladí que los científicos hayamos dedicado siglos a estudiar nimiedades como la formación de elementos químicos, soles o planetas, la adquisición de patas o pulmones por parte de los animales terrestres, la evolución de microorganismos, del ojo o del cerebro o la formación de sociedades humanas complejas, cuando en caso de existir todo ello estaría más que explicado por la inescrutable voluntad de una entidad atemporal y omnisciente, que por lo que parecen opinar los entendidos en el tema ha sabido desde antes del principio de los tiempos que unos pocos y extravagantes monos bípedos íbamos a perder miserablemente nuestras escasas vidas en intentar encontrar unos patrones inexistentes, cuando la cruda realidad es que los fósiles fueron enterrados por el Maligno para confundir a unos primates descarriados de la luz celestial.

Entradas relacionadas:

  1. Eduardo Baldu
    4 abril, 2022 a las 10:32

    Ciertamente, el relato religioso es incoherente y plagado de absurdos. No existe diferencia real entre dicho relato y las narraciones fantásticas que a lo largo del tiempo hemos venido creando. Por poner un ejemplo, el cuento de “Las habichuelas mágicas”, en el que también existe un mundo en las nubes (Como el cielo católico) lleno de maravillas, como la gallina de los huevos de oro o la cajita que deja caer una moneda de oro cada vez que se abre. Y no, no me vale las “nuevas concepciones” de que el cielo es más un estado del espíritu que un lugar real (Concepciones aparecidas cuando la ciencia ha demostrado que sobre nuestras cabezas no hay mundos ideales), porque entonces deben explicar la creencia (merecedora, según los fieles, de adoración) que nos habla de “ascensión a los cielos en cuerpo y alma, del Jesús resucitado (Si ascendió a los “cielos” ¿A dónde coño fue?).
    Esto es solo un ejemplo de incongruencia y absurdo, pero hay muchísimos en los relatos sagrados (Si todos descendemos de Adán y Eva, hay que reconocer que dios es un poco pervertido: los hijos e hijas de los primeros padres solo pudieron tener descendencia practicando sexo, o bien entre ellos, o bien con su padre (las hijas) o con su madre (los hijos). Así que a dios lo del incesto le mola). Solo los pueblos incultos y escasamente dados al razonamiento y al uso de la lógica, pueden creer tales patrañas.

    Me gusta

  2. Luis SANCHEZ
    6 abril, 2022 a las 23:21

    Sin tener en cuenta a algún cura idiota, como los que dejaron hacer las pruebas de C14 a la Sábana Santa, la mayoría tratan de «reconciliar» ante la sociedad el papel de la religión y la Ciencia. Hasta ahí, todo bastante esperable, un movimiento de marketing, de una empresa que lleva 2000 años viviendo del cuento.

    Pero, claro, no se les puede pedir a los científicos, sobre todo a los que viven en USA y en teocracias parecidas, que se jueguen sus investigaciones e incluso el sustento, por mantener una posición rígida contra la religión.

    Yo lo comprendo y por eso pienso que el resto, que nos jugamos mucho menos debemos ser más combativos, aunque tenemos, de cara a la Sociedad, mucha menos «credibilidad» que un científico (sobre todo si es conocido), ya que, no seamos ingenuos, la falacia de autoridad o el magister dixit, convence diga lo que diga, sobre todo a mucho creyente, ya que por eso lo son…

    Salu2

    Me gusta

  1. No trackbacks yet.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: