Vacunas y pseudomedicinas


Uno de los grandes problemas con las pseudomedicinas es que, al basarse en conceptos pre o incluso anticientíficos, sus practicantes son más reacios a aceptar los avances de la moderna Medicina Científica, tal y como acaba de demostrarse en el sistema sanitario canadiense.

Es evidente que si una persona cree y practica una pseudomedicina chamánica que apela al poder de inexistentes energías cósmicas o de etéreas fuerzas vitales siempre minusvalorará o incluso despreciará la necesidad de acudir a los tratamientos médicos basados en la Ciencia, porque ¿quién en su sano juicio querría someterse a una compleja cirugía o sufrir penosos ciclos de quimioterapia cuando sabe con certeza casi religiosa que con una dieta basada en hortalizas y zumos, complementada con unos pases mágicos que alinean las esencias vitales (y ya puestos hasta las energías del Universo) desaparecerán sin dejar rastro las enfermedades por muy graves que están sean?

Y entonces, cuando se acepta la filosofía de que las enfermedades no están producidas por ejemplo por patógenos sino por desequilibrios “emocionales” ¿qué necesidad existe de vacunarse?

Y en este contexto es interesante resaltar un reciente estudio realizado por las autoridades sanitarias del estado canadiense la Columbia Británica en el que se observa que las tasas de vacunación frente al SARS-Cov-2 de los verdaderos profesionales de la Medicina son las adecuadas para obtener una robusta inmunidad de grupo, con valores siempre mayores del 90% en todas las especialidades, tal y como se muestra en el siguiente gráfico.

Sin embargo, no es para nada sorprendente que los “profesionales” del chamanismo en cualquiera de su variantes presenten tasas de vacunación inferiores. Y así, el 21% de los curanderos chinos, el 22% de los retorcedores de columna y hasta el 31% de los defensores de la “autocuración natural” del Pacífico canadiense no se han vacunado.

Si estas tasas se extrapolaran a la población en general habrían dejado a tantos millones de personas fuera de la vacunación que no se hubiera podido alcanzar la inmunidad de grupo, tan necesaria para proteger a colectivos tan sensibles como son los enfermos oncológicos, los individuos inmunosuprimidos o los receptores de trasplantes.

P.D:

Y de regalo un video sobre chamanismo pseudomédico:

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  1. Txema M.
    12 mayo, 2022 a las 2:54

    Pues lo que para mí es más sorprendente (y para bien, además) es que en TODOS los grupos estudiados, incluyendo los más místicos, holísticos y cuánticos MAS DEL 70% se ha vacunado. Y eso que viven de los crédulos donde el negacionismo campa por sus anchas. Imagino que lo habrán hecho a escondidas, temiendo que sus pacientes se enteren de su traición.

    O sea, que para un 70% de falsarios lo de que las enfermedades infecciosas no depende de la presencia de un patógeno sino del influjo de las vibraciones cósmicas en los chakras desequilibrados, va bien para cobrar a los clientes, pero a la hora de protegerse personalmente, vacuna al canto. Pues vale, oye.

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  2. 12 mayo, 2022 a las 12:10

    Como bien indicas en el mundo de los remedios chamánicos son más abundantes los estafadores que los verdaderos creyentes. Pero desgraciadamente da igual si el mago se vacuna en secreto o no, porque de cara a la galería ellos recomiendan en su «experto» criterio que nada de «tóxicos» al cuerpo y que los incautos a los que estafan se encomienden a la sabia pero también implacable Naturaleza.

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