Archivo

Posts Tagged ‘artrópodos’

Mureropodia apae: nuevo eslabón entre los gusanos primitivos y los artrópodos.

19 noviembre, 2011 10 comentarios

Un primitivo y raro fósil de hace 520 millones de años ha sido recuperado en el yacimiento cámbrico de Murero (Zaragoza) y estudiado por un equipo de investigadores del Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón (IUCA) de la Universidad de Zaragoza, de la Universidad de Valencia y del Instituto Geológico de Moscú.

José Antonio Gámez, Eladio Liñán y Andrey Zhuravlev  lo han publicado como un capítulo del libro ‘Evolutionary Biology‘, editado por Springer-Verlag. El fósil representa un género desconocido que ha recibido el nombre de Mureropodia en alusión a la célebre localidad del hallazgo y a las numerosas patas que tiene el fósil, y apae en referencia a la Asociación Paleontológica Aragonesa (APA).

Fuente: Proyecto Murero (Universidad de Zarazoza)

Referencia original:

Gámez Vintaned, J. A., Liñán, E. & Zhuravlev, A. Yu. 2011. A New Early Cambrian Lobopod-Bearing Animal (Murero, Spain) and the Problem of the Ecdysozoan Early Diversification. In: Pontarotti, P. (ed.) Evolutionary Biology – Concepts, Biodiversity, Macroevolution and Genome Evolution. Springer-Verlag, Berlin, Heidelberg, pp. 193-219.

Los ojos del Cámbrico

1 julio, 2011 13 comentarios

Un equipo investigador internacional, entre los que se encuentra el científico español Diego García Bellido, acaba de describir en el último número de la revista Nature, el ojo compuesto de una criatura que vivió hace unos 500  millones de años en lo que hoy son las inmediaciones de Adelaida (Australia), en la localidad conocida como Emu Bay Shale. La importancia del hallazgo consiste en que se trata de un ojo extremadamente complejo, con un elevado número de omatidios, y que daría a su portador una visión muy aguda.

Los fósiles generalmente corresponden a las partes mineralizadas de los animales (conchas, exosqueletos como los de trilobites, o huesos), pero en localidades conocidas como Lagerstätten (o de tipo Burgess Shale), la preservación es tan excepcional que se han conservado también las partes blandas de los cuerpos (tubo digestivo, músculos, vasos sanguíneos y ojos). La más famosa del Lagerstätte del Cámbrico es Burgess Shale (505 millones de años) en Canadá. Emu Bay Shale se depositó pocos millones de años después de la “explosión” del Cámbrico (542–488 millones de años).

Hasta ahora se conocían bastante bien los ojos mineralizados de los Trilobites, un tipo extinto de artrópodos que fueron los animales más diversos de nuestros océanos durante el Paleozoico (entre 540 y 250 millones de años). Sin embargo, los ojos del artrópodo descubierto son mucho más elaborados que los de los Trilobites con los que convivían.

Leer más…

A vueltas con los «Bichos»

1 febrero, 2011 39 comentarios

Hace unos días publicábamos una nota sobre la desafortunada iniciativa editorial de RBA y El Mundo al distribuir un coleccionable denominado “Bichos”, en el que se ofrece una serie de insectos reales muertos y conservados en resina plástica.

Las protestas sobre tamaño despropósito educativo y ambiental se están multiplicando, y tanto dese la Asociación española de Entomología (Organización nacional que reúne a entomólogos aficionados y profesionales) así como desde múltiples ONGs y asociaciones conservacionistas como la Union Internacional para la Conservación de la Naturaleza, se están enviando cartas y notas de prensa a los responsables de la edición y a los medios de comunicación.

A continuación reproducimos la carta que se está enviando, así como os informamos de la creación de un grupo en Facebook denominado “NO a la colección “Bichos” de El Mundo y National Geographic“, donde os podéis adherir para mostrar vuestra disconformidad.

Leer más…

“Los trilobites son un maravilloso ejemplo de la creatividad de la evolución”

23 junio, 2010 8 comentarios

Comparte este artículo:

meneame enchilame bitacoras facebook twitter delicious technorati Enviar por correo electrónico Imprimir

¿Quién no ha disfrutado ante la contemplación de un fósil?, ¿quién no se ha preguntado cómo sería el planeta en el momento en que esos organismos vivieron? Personas como Richard Fortey han dedicado su vida a comprender cómo era la Tierra hace muchos millones de años, y a divulgar sus conocimientos al resto de la población. Fortey es un paleontólogo británico especialista en fauna del Cámbrico. Es doctor en geología por la universidad de Cambrigde y ha trabajado como paleontólogo en el Museo de Historia Natural de Londres. Una de sus especialidades es la fauna del Cámbrico y en concreto los trilobites. Ha descrito un buen número de ellos y ha dado nombre a varias especies de estos organismos. Fortey, además es un estupendo divulgador como ha demostrado en sus libros y series de televisión.

1. En su libro, “Trilobites!: Testigos de la Evolución”, muestra su pasión por los fascinantes trilobites, artrópodos con una historia de 300 millones de años nada menos. ¿Qué lecciones piensa podemos extraer estas criaturas? ¿Qué nos enseñan sobre el mundo en el que vivimos? / In your book, “Trilobite!: Eyewitness to Evolution”, you show us your passion for the fascinating Trilobite, which is also the history of 300 million years of this planet. What lessons can we learn from these creatures?
Leer más…

Psicrófilos. Amantes del Frío

11 enero, 2010 10 comentarios

Comparte este artículo:

meneame enchilame bitacoras facebook twitter delicious technorati Enviar por correo electrónico Convertir en PDF Imprimir

Muchos organismos tienen modos de vida que superan con mucho a nuestras propias habilidades. Aún con toda la tecnología de la que disponemos. Miremos por ejemplo el frío. A la mínima caída de temperatura echamos mano de abrigos y toneladas de ropaje para no sucumbir a él. O nos buscamos refugio y encendemos una buena hoguera. O ponemos en marcha la calefacción, precisando así de un elevado gasto energético para sobrevivir a cualquier ola de frío.

En el mundo natural los seres vivos no se pueden permitir tales lujos. Y sin embargo, aún así hay seres que no solo no huyen del frío, sino han colonizado ambientes helados. Grandes cetáceos y juguetones pinnípedos navegan en aguas que rozan el punto de congelación; los osos polares salen de caza a temperaturas entre -20 y -25º C; mientras que los pingüinos emperador incuban sus huevos mientras que la temperatura ambiental no supera los 60º bajo cero, envueltos por el temible invierno antártico.

Todos estos seres poseen plumajes o pelajes, así como densas y gruesas capas de grasa que los protegen de las inclemencias del tiempo. Sin embargo, hay organismos que sin tener abrigos de piel ni capas de grasa, también sobreviven en un mundo tan gélido. Hablamos de seres cuya temperatura interna depende de la temperatura del medio externo. No se protegen del frío, sino que viven inmersos en él.

Leer más…

A %d blogueros les gusta esto: