Archivo

Posts Tagged ‘proteinas’

La lógica creacionista resulta de lo más divertida

20 diciembre, 2013 8 comentarios

toxina
Hace unos meses se celebró un congreso internacional sobre Creacionismo que contó con 354 asistentes de 9 países diferentes. Este congreso fue organizado por la asociación “Creation Science” con sede Pittsburgh. Aunque para acceder a la información “científica” de dicho congreso hay que pagar un pastizal (60 euros), navegando adecuadamente en la red se puede acceder a los resúmenes de algunas ponencias.

La mayoría de dichos resúmenes pecan (con perdón) de lo mismo que hemos insistido aquí cuando hablamos de creacionismo: anteponer los resultados a los que se obtendría mediante un análisis experimental, lo que conduce a que, en su afán de buscar respuestas que en realidad se sustentan en el aire, acaban argumentado a favor de aquello que critican. Un ejemplo de ello lo encontramos en una ponencia titulada “A Creationists Perspective on the Origin of Pathogenic Vibrio Cholerae and Vibrio Cholerae Toxin”, o lo que es una mismo “Una visión creacionista del origen de la toxina colérica de Vibrio cholerae. Dicho resumen está firmado por Joe Francis y Todd Wood; no os molestéis en buscar en PubMed sus publicaciones sobre cólera, su carrera está cimentada en centros religiosos donde se imparte creacionismo y sus elucubraciones se publican en revistas creacionistas. Veamos el ingenio empleado en esta ponencia:
Leer más…

La belleza de la bestia (el virus VIH)

12 octubre, 2011 56 comentarios

Arquitectura de la cápside del VIH maduro. (a) Modelo de la cápside, (b) estructura del hexámero formado por los dominios CA de la proteína Gag y (c) ampliación de la zona recuadrada en (a), para mostrar la geometría hexamérica. Tomado de Yeager, 2011

En el mundo de los virus abundan estructuras de una belleza y armonía difíciles de igualar en la naturaleza. Algunas de las cápsides que protegen a los virus y envuelven el material genético, presentan una morfología que se asemeja a la forma cristalina de algunos minerales que llamamos piedras preciosas. Esas cápsides están formadas por proteínas denominadas capsómeros, las cuales se asocian y se ensamblan siguiendo una estructura particular para cada grupo de virus.

El virus VIH es un retrovirus con una cápside cónica que ya describí en el artículo que titulé Viajando al corazón del VIH. El conocimiento de las proteínas internas del virus, así como el mecanismo de ensamblaje de las mismas durante el proceso infectivo, es importante ya que puede permitir el desarrollo de drogas que bloqueen ese paso fundamental en el ciclo vital del VIH.

El VIH posee una envuelta, la cápside proteica aparece rodeada de una membrana, pertenece a esa clase de virus que al salir de la célula toma una parte de la membrana plasmática de la célula huésped a la que añade proteínas del propio virus. En este caso la envuelta queda rodeada por unas 10 unidades de proteína Env víricas (figura 1).
Leer más…

Mosquitos y sangre caliente

9 junio, 2011 6 comentarios

El mosquito Aedes aegypti

El mosquito Aedes aegypti

La sangre que ingiere un mosquito representa un importante problema para la fisiología de este insecto: está demasiado caliente. Este factor, no demasiado considerado hasta ahora, supone un handicap muy serio para un animal de tan pequeño tamaño. Las altas temperaturas de la sangre pueden producir un estrés térmico fatal para el díptero.

Un equipo científico ha descubierto que las hembras de mosquito evitan estos inconvenientes mediante la producción de proteínas de choque térmico. Estas proteínas protegen la integridad de otras proteínas y principalmente enzimas, que a su vez ayudan a digerir la sangre y mantener su capacidad de producción de huevos. Según David Denlinger, profesor de la Universidad Estatal de Ohio y autor principal del estudio, “Estas proteínas de choque térmico son muy importantes en muchas de las respuestas de estrés. Nuestros propio cuerpo produce proteínas de este tipo cuando tenemos fiebre“.
Leer más…

Entendiendo la evolución VII: Kimura y el neutralismo

17 julio, 2010 16 comentarios

Tanto la transferencia horizontal de genes como la endosimbiosis describen sistemas para producir variabilidad complementariamente a las mutaciones al azar. Por otro lado, el equilibrio puntuado transforma el gradualismo tradicional en un ritmo evolutivo discontinuo y la existencia de genes reguladores de diferentes categorías explica como una mutación simple en uno de ellos puede producir grandes efectos fenotípicos.

Sin embargo, analizando en profundidad esta nuevas aportaciones, no podemos decir que alguna de ellas ofrezca una alternativa al principal mecanismo selector de la variabilidad, la selección natural. Independientemente de como se generen las nuevas formas, ¿que es lo que hace un genoma vírico incorporado al ADN huesped se propague por la población? ¿que marca el éxito evolutivo de una u otra simbiosis? ¿que selecciona, entre la multitud de nuevas formas que produce una inestabilidad evolutiva o entre las múltiples expresiones provocadas por la mutación en un pequeño número de genes reguladores?

Quizá la propuesta más seria para desbancar a la selección natural como filtro principal de la variabilidad producida, aunque exclusivamente a nivel molecular, sea el neutralismo del biomatemático japonés Motoo Kimura. Sin embargo, la novedad del neutralismo no consiste en la formulación de un nuevo proceso selectivo, sino de la justificación matemática de la deriva genética como motor principal de la evolución molecular, frente a una selección natural que solo actuaría de forma secundaria.

Leer más…

Evolución Molecular. Introducción (I). Proteínas. Las piezas del reloj

4 mayo, 2010 8 comentarios

Comparte este artículo:

meneame enchilame bitacoras facebook twitter delicious technorati Enviar por correo electrónico Convertir en PDF Imprimir

Cuando se habla de evolución, los aficionados a la ciencia imaginamos árboles filogenéticos, o visualizamos la imagen de Charles Darwin, o recordamos al precioso Archaeopteryx. Sin ir más lejos, los abundantes fósiles transicionales son reclamo habitual en prestigiosas publicaciones como Science o Nature, son noticia en la prensa tradicional y prácticamente, son protagonista de la imagen social de la evolución. En el caso contrario, si hablamos de Evolución Molecular, lo más normal es que alguien diga… ¿Ein?

La evolución es mucho más que fósiles y Darwin. En el lado opuesto al clamor popular, en un olvidado rincón de la “cultura social”, más abandonada que la Biblioteca Municipal, tenemos a la Evolución Molecular. Hablamos de la evolución de los genes y de las proteínas, de las rutas bioquímicas y de la base misma sobre la que se levanta la evolución de los seres vivos. Porque a través de las generaciones no solo cambian las poblaciones, ni los rasgos de los individuos que las componen; sino también los genes y sus productos, las proteínas. Esta diversidad y facilidad para generar nuevas formas es la misma base del potencial evolutivo de todos los organismos vivos.

Por ello en esta nueva serie, “Evolución Molecular“, no nos centraremos tanto en los organismos, sino en sus genes y proteínas. Veremos cómo pueden cambiar en el tiempo y como pueden transformarse adquiriendo nuevas funciones. Veremos el papel  que juegan los eventos de azar seguidos de la posterior selección. Y también las importantes aplicaciones que pueden derivar del estudio de la evolución para nuestra vida cotidiana.

Leer más…

Bacterias con fiebre

27 abril, 2010 1 comentario

Todos los organismos de este planeta están adaptados para vivir en unas determinadas condiciones ambientales, y la mayoría de ellos cuando se les saca de esas condiciones ponen en un serio compromiso su vida. Temperatura, pH, osmolaridad, presión, luz, radiación, etc, marcan la supervivencia de los sistemas biológicos. Son muchos los organismos que viven en condiciones semejantes a las nuestras. El cuerpo humano posee una temperatura cercana a 37ºC, y unos pocos grados arriba o abajo nos hace entrar en una situación de hipertermia o hipotermia que puede ser mortal. Los humanos hemos conquistado habitats extremos gracias a la tecnología, pero una persona sin ropa sería incapaz de sobrevivir a temperaturas árticas o en las arenas de un desierto cálido. De igual forma bacterias como Escherichia coli tienen su óptimo de crecimiento a 37ºC, aunque puedan sobrevivir y dividirse a temperaturas de 20ºC a 44ºC.
Leer más…

La reducible complejidad de las mitocondrias

25 septiembre, 2009 33 comentarios

Fotografía tomada al microscopio electrónico de una mitocondria

Fotografía tomada al microscopio electrónico de una mitocondria

Los defensores del Diseño Inteligente (DI) citan como evidencia de diseño la complejidad de los componentes celulares. Afirman que éstos no pueden haber evolucionado, en tanto en cuanto, no es posible reducirlo en piezas más pequeñas que tengan funcionalidad por ellas mismas. Por tanto, estos componentes son “irreduciblemente” complejos, por lo que forzosamente han debido de ser diseñados intencionadamente por un ente inteligente. Esta es la tesis propuesta por vez primera por Michael Behe en su obra “La caja negra de Darwin.

Sin embargo, desde que esa afirmación fue formulada se han presentado decenas de trabajos con ejemplos en los que la supuesta complejidad irreducible no existe, sino que se puede explicada en términos evolutivos. Entre esos ejemplos se encuentra la evolución del ojo, la del flagelo bacteriano o la del sistema de coagulación sanguínea. De hecho las evidencias en contra ocupan este volumen, tal y como le mostraron a Behe durante el juicio de Dover.
Leer más…

A %d blogueros les gusta esto: